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Cristianismo orgánico

cristianismo organico
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Es un libro para todas las generaciones y una excelente invitación para que todo tipo de lectores se acerquen a Jesús.  

Al abrir estas páginas somos confrontados con una gran realidad que no podremos negar: lo distante que parecieran estar las personas de Dios. Lo podemos ver a diario cuando notamos que no son alcanzadas las suficientes, no son sanadas las suficientes, tampoco son plenas las suficientes. Estamos rodeados de cristianos atados, estancados, frustrados y sin cambio alguno a lo largo del tiempo.

Y muchas veces se llega al límite de pensar que Dios está ausente porque nada extraordinario sucede. Allí comienzan los interrogantes internos, porque, tal vez, uno de esos que duda somos nosotros.

El autor, Ron Mcintosh, busca responder sus propios cuestionamientos, pero a medida que avanzamos en la lectura nos parece que como si estuviera descifrando nuestras propias dudas. Muchos lectores se sentirán identificados al leer este libro.

 “SE HA PREGUNTADO ALGUNA VEZ ¿QUÉ ES EL CRISTIANISMO? ¿ACASO ES LO QUE ESPERABA?”.

Ron Mcintosh en Cristianismo orgánico

Estamos absolutamente seguros de que Dios puede hacerlo todo, pero ¿lo vemos? Y si la respuesta es al menos dudosa no podemos perder la oportunidad de unirnos a la lectura de este libro, porque allí, como si se tratara de la oración, vamos a encontrar respuestas.

Dios fue, es y seguirá siendo todopoderoso, el problema de las dudas, de la falta de fe, está en cómo nosotros vemos a Dios. Al enfocar nuestra mirada en quiénes somos como individuos y no en quién es Dios como Supremo, perdemos rápidamente la esencia única del verdadero significado de ser cristianos y, dice Ron Mcintosh, es tiempo de volver a lo original que sigue estando allí.

Por esta razón es que lleva tan incisivo nombre este libro, “Cristianismo orgánico, sin aditivos, pesticidas o insecticidas. El evangelio en estado puro. 100% santo”, que puede llegar a cuestionarnos todo aquello que intenta contaminar la vida cristiana.

Debemos, necesariamente regresar al verdadero cristianismo, pero ¿qué es? ¿cómo se vuelve? Estas preguntas serán respondidas a lo largo de las páginas, y serán para nosotros de gran ayuda. El autor sabe que llegamos en algún momento a un punto de inflexión donde realmente nos hacemos planteos profundos.

“SÉ QUE DIOS PUEDE, PERO SIMPLEMENTE NO SÉ SI VA A HACERLO… POR MÍ”.

Ron Mcintosh en Cristianismo orgánico

Invadidos por esta idea estamos allí, sin la más mínima experiencia con un Dios todopoderoso capaz de todo, pero para nosotros, sigue siendo la nada misma. ¿Cómo es esto posible? ¿Es esto el cristianismo?

Y el autor insiste, es un libro para todas las edades, porque el peligro está ante nuestros propios ojos y es difícil de ver, pero la realidad es que generación tras generación hay una gran disminución de creyentes basados en la Biblia, y la juventud está perdiendo el verdadero mensaje de Jesucristo.

Ellos, nosotros, jóvenes o adultos, tenemos una seria e imprescindible responsabilidad, volver al evangelio orgánico, puro. Y será repetitivo en esto el escritor Ron Mcintosh, sabiendo que no hay más opciones que ésta para no perdernos la oportunidad de ser cristianos verdaderos y experimentados en el poder absoluto de Dios.

“HAS CAMBIADO EL EVANGELIO ORGÁNICO POR OTRO EVANGELIO. HAS REEMPLAZADO A JESÚS POR JESÚS + LEY. RECUERDA QUE JESÚS + NADA: TODO”.

Ron Mcintosh en Cristianismo orgánico

La lectura del libro es el momento oportuno para volver a formar nuestros pensamientos respecto a Dios, en quién es y qué ha hecho. Dudo que alguien esté dispuesto a perder aún mas de la esencia del verdadero cristianismo y mucho menos a asumir que las generaciones que siguen también lo harán si no hacemos un cambio.

“EL CRISTIANISMO ORGÁNICO REEMPLAZA LO ORDINARIO POR LO EXTRAORDINARIO”.

Ron Mcintosh en Cristianismo orgánico

Llegar a lo extraordinario, ésta es la meta planteada por el escritor. En la búsqueda del cristianismo original se llega finalmente a la real experiencia con Dios tan esperada por todos, de autenticidad, genuinidad y legitimidad. Tenemos un problema, deseamos un cambio; tenemos un propósito, deseamos alcanzarlo e increíblemente se torna real porque ¡se puede!

“ESTE LIBRO ES UNA INVITACIÓN A HALLAR LA VIDA PARA LA CUAL NACIÓ”.

¡No pierda la oportunidad de leer este libro! ¡Sus deseos de respuestas serán gratamente saciados!

Escuchar la voz de Dios para ayudar a las madres wichi del Chaco Salteño

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Cuando era niña asistía a una iglesia liderada por pastores misioneros que habían realizado su entrenamiento en Juventud con Una Misión (Jucum). Escuchar sus experiencias de fe y pasión por servir a Jesús fue generando en mí la inquietud de desarrollar ese nivel de profundidad en mi relación con Dios.

Hace 9 años, mientras me preparaba para rendir el examen de ingreso a la carrera de Medicina, una misionera vino a visitarme y en medio de la charla me compartió el testimonio de un viaje corto en el que había estado en medio de la comunidad wichi y donde vio la gran necesidad que atravesaban las mujeres y los niños.

El breve relato de su experiencia marcó mi vida y fue el punto determinante para que en octubre del 2013 decidiera realizar mi Escuela de Discipulado y Entrenamiento Misionero en una sede de Jucum. Lo hice en mi provincia, ya que en ese momento no estaba dispuesta a trasladarme ni a renunciar a mi aspiración de ser estudiante de Medicina.

Fue durante la capacitación misionera cuando tuve la oportunidad de visitar por primera vez la comunidad wichi del Impenetrable Chaco Salteño y que Dios me habló de renunciar a mi examen de ingreso a la Facultad de Medicina, confiando en que en un futuro esa aspiración personal resucitaría en algo mayor que me permitiera abrazar primeramente sus sueños.

Al finalizar mi entrenamiento, tomé un año para servir a tiempo completo en la misión y, en ese proceso de crecer en mi relación con Dios y redescubrir los dones y talentos que Él había depositado en mí, tuve la convicción de retomar la universidad, pero ya no en la carrera de Medicina sino en la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación. Académicamente no había conexión en el cambio que estaba realizando, pero no había duda en mi corazón de que estaba respondiendo al llamado de Dios a través de esa decisión radical.

Como Juventud Con Una Misión en Salta hemos venido movilizando equipos de voluntarios para ofrecer ayuda integral a las familias wichi, como servicios de atención primaria de la salud, odontología y psicología, además de servicio de belleza, peluquería, carpintería y electricidad. Otras tareas abarcaron el trabajo de prevención del abuso sexual, junto a otras actividades educativas para niños, jóvenes, mujeres y la comunidad en general.

Este antecedente, sumado al contexto histórico que nos tocó vivir en el 2018 donde se debatía en Argentina la legalización del aborto con el falso argumento de favorecer a las mujeres pobres, fueron la plataforma sobre la que Dios me desafió a extender mi compromiso con las mujeres wichi, para levantar sus voces en defensa de la vida. Fue así que, como parte de mi tesis de grado, inicié un proyecto de investigación que titulé “La comunicación entre los sentidos de la maternidad wichi y el Sistema de Salud Pública”, planteando como objetivo la elaboración de un protocolo que contemple tales sentidos en el cuidado de la salud materna de las mujeres wichi.

Para la maternidad wichi el acceso al sistema de salud pública aún es un recorrido lleno de obstáculos culturales a los que las mujeres de esta comunidad se enfrentan, o en última instancia lo evaden, porque están dispuestas a cuidar y defender la vida de su hijo. La ley del aborto, lejos de ser una herramienta para garantizar el acceso efectivo a la salud de las mujeres pobres en cada rincón del país, niega su realidad.

Muchas mujeres wichi han muerto dando a luz a sus hijos debido a la precariedad de los cuidados prenatales. Las embarazadas deben ser derivadas, en pleno trabajo de parto, a hospitales que quedan a cientos de kilómetros (muchas veces por sus propios medios), arriesgando su vida y la vida de su hijo, al no contar con los insumos y el personal médico necesario en los parajes.

Por otro lado, las mujeres enfrentan también otras situaciones de dificultad propias de la ausencia de las instituciones: no cuentan con soluciones reales para prevenir y combatir el abuso sexual, ni para disminuir la tasa de mortalidad infantil y mortalidad materna, que en la mayoría de los casos se debe al nivel de extrema pobreza. Todo esto empeora al verse obligadas a comunicarse en otro idioma que no es su lengua materna y al sufrir el destrato por ser mujer originaria.

El proyecto académico concluyó a principios de septiembre, y junto a mi compañera de investigación, estamos a la espera de que la facultad confirme una fecha para la defensa de la tesis; sin embargo, Dios ya ha comenzado a abrir caminos para visibilizar esta tarea y encontrar soluciones junto a actores claves, como es el encuentro logrado con el director de Atención Primaria de la Salud de la Provincia de Salta y legisladores provinciales.

Por otro lado, la Sociedad de Medicina General de Tucumán nos invitó a ser parte del Conversatorio Internacional «El arte de partear. Cuerpo de mujer. Sabiduría femenina», donde compartimos junto a la Red Latinoamericana y del Caribe para la Humanización del Parto y del Nacimiento, sobre algunas aproximaciones para elaborar un protocolo de atención intercultural de la maternidad wichi.

Así también, desde la Presidencia de la Federación Argentina de Medicina General, se comprometieron a darle mayor visibilidad a los resultados obtenidos para lograr respuestas concretas de las autoridades con competencia para aportar soluciones.

Entendemos que las mujeres wichi de nuestra provincia necesitan soluciones reales en el cuidado y acompañamiento de la maternidad, en las que se valore la vida del bebé y de la madre, con respeto por su realidad cultural.

Actualmente estamos programando, junto a equipos de voluntarios, las fechas para una próxima visita a las comunidades wichi del Chaco Salteño y así seguir extendiendo las buenas nuevas de salvación de una manera integral a las familias. Paso a paso Dios continúa resucitando aspiraciones del pasado, combinando las ciencias de la comunicación y la medicina, como solo Él lo sabe hacer. Lo más importante, afirmando este sueño que nació en su corazón para los pueblos originarios.

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Cintia Gisela Murillo, tiene 28 años, nació en Salta Capital, es estudiante de Comunicación Social próxima a recibirse, también es misionera de Jucum, con un llamado al servicio apasionado hacia las comunidades originarias.

Apocalipsis

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Pestes, catástrofes naturales, hambrunas, rumores de guerras, falsas doctrinas… ¿Nos estamos acercando a los tiempos finales?

Esta emocionante telenovela brasileña nos presenta un posible escenario mundial, inspirado en el libro de las revelaciones que escribió el apóstol Juan en la isla de Patmos, a finales del siglo primero.

La historia se centra en la vida de tres personajes y sus entornos familiares: Ricardo Montana, Zoe Santero y Benjamín Gudman.

El primero es un joven multimillonario italiano, dedicado a trabajar en forma “desinteresada” por el progreso y el bienestar de todas las personas. Su carisma e influencia le permitirán relacionarse con los líderes mundiales y con la máxima autoridad del Vaticano.

Zoe es una talentosa periodista brasileña que recorre el mundo buscando historias y reportajes. Gudman es un brillante neoyorkino especializado en informática y robótica, que se dedica a crear prototipos de humanoides con inteligencia artificial.  

La novela, mezcla de relatos bíblicos y ficción, se desarrolla en tres momentos distintos: los años 80, los 90 y la actualidad. Los eventos más destacados de los tiempos finales transcurren en cuatro ciudades: New York, Roma, Jerusalén y Río de Janeiro. Entre las señales que se presentan en la serie resaltan: la apostasía de la iglesia,  la manifestación del anticristo y el retorno  de Jesús.

La telenovela  resulta muy atrapante. Seguramente querrás ver más de un capítulo por día. Tiene un total de 155 episodios y está disponible a través de la plataforma gratuita de YouTube.

Apocalipsis fue escrita por Vivian de Oliveira y dirigida por Edson Spinello. El elenco principal estuvo integrado por Igor Rickli (Benjamín), Sérgio Marone (Ricardo) y Juliana Knust (Zoe). La serie fue producida por Casablanca Estudios y emitida por Record TV, ésta es su cuarta telenovela bíblica. Sus anteriores producciones incluyen series exitosas como Moisés y los diez mandamientos y Josué y la tierra prometida. ¡No te la pierdas!

Cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra? (Lucas 18-8).

¿Te estás preparando como aquellas vírgenes que mencionó Jesús, que velaban aguardando la llegada de su Señor? (Mateo 25:1-13). No sabemos cuándo esto suceda, pero sí sabemos que va a acontecer. El apóstol Pablo nos dijo que Jesús no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no quiere que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento (2 Pedro 3:9).

Holy Rides, el club de motoqueros cristianos que predica sobre dos ruedas

Holy Riders
Holy Riders

En Noruega un grupo de motociclistas evangélicos llevan la palabra de Jesús y están por cumplir 40 años predicando a través de este ministerio.

El club tiene como objetivo difundir el Evangelio de Jesús a las personas de la comunidad de motociclistas. Hoy en día Holy Riders se encuentra entre los clubes de motociclistas más grandes de Noruega. “Queremos conocer a los motociclistas en sus propios términos. El club siempre se ha caracterizado por una buena comunidad interna, dice Svein Arne Rønjom, uno de los líderes del club en la provincia de Telemark al medio europeo Evangelical Focus. En el club prospera en un ambiente sin alcohol, a todos les gusta hacer nuevos amigos y se habla la Palabra de Dios.

Holy Riders está organizado en 18 sucursales locales en Noruega, además cuentan con tres sucursales en Suecia. También se encuentran en proceso de iniciar sucursales en Ucrania y Rusia (Novosibirsk). Los distintos departamentos tienen sus propios arreglos durante todo el año, pero todos se reúnen para el Encuentro de Peregrinos y el encuentro anual.

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Dos integrantes de Holy Riders. A la izquierda Harald Vatne, el presidente de club.

El club fue fundado en 1981 y en su comienzo alcanzó un máximo de 1.000 miembros a finales de la década de 1990. Ahora solo tienen cerca de 400 miembros, principalmente en Noruega, pero este tema no les preocupa mucho. Durante 40 años han estado en las carreteras ayudando a todos aquellos que utilizan el vehículo de dos ruedas a encontrar el camino a los brazos de Jesús. Esta asociación comenzó como un club donde los motociclistas cristianos podían compartir su fe con otros motociclistas compañeros cristianos y difundir el Evangelio de la salvación a través de Jesucristo a cualquier persona en la comunidad de la motocicleta.

En esta sociedad se encuentran personas de todas las edades, profesiones, estilos y con historias de vida diferentes. “Aquí, el hombre y la mujer tienen las mismas oportunidades”, comenta Rønjom. En Telemark se reúne un grupo regular más algunos miembros de apoyo que se agrupan todos los martes para viajes y reuniones sociales. También tomamos tiempo para la oración y una pequeña palabra bíblica.

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El club acampando junto al río.

Cuando el presidente de Holy Riders, Harald Vatne, de Kristiansand, Noruega, está en su vehículo, se encuentra con muchos ciclistas seculares y siempre trata de difundir la luz en la oscuridad a aquellos que aún no conocen al Señor. Vatne explica que “cuando alguien solicita nuestra insignia, siempre le preguntamos sobre sus actitudes en determinadas áreas, y tiene que firmar un contrato para convertirse en miembro, de esa manera se adhieren a lo que postulamos”.

Propósito

“Existimos para contarles a los motociclistas acerca de Jesús y lo que Él puede hacer por ellos. Creemos que Dios es quien llama a las personas que deberían ser miembros del club. Para nosotros esto es una vocación y un ministerio, y es un desafío. Por tanto, necesitas saber lo que estás haciendo si quieres unirte a nosotros”, subraya Vatne.

“La forma en que nos reciben me enorgullece y me hace feliz. Llevamos mucho tiempo aquí, y la comunidad de motociclistas sabe lo que somos y qué somos de verdad”, agrega el presidente del club.

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Holy Rides reunidos acampando.

Según Vatne, Los motoqueros son personas honestas a las que les gustan otros que también son honestos. Si creen que eres un farsante, se distanciarán de ti. Nos dan la bienvenida e incluso nos invitan activamente a venir a algunos encuentros porque piensan que somos un aporte positivo”.

La carpa del café

No hay forma de ocultar que se bebe mucho cuando los motociclistas se reúnen para acampar y divertirse. Sin embargo, todos en Holy Riders están sobrios. A menudo son ellos los responsables de “la carpa del café”, donde suelen suceder muchas cosas interesantes.

Para Vatne la carpa es un “oasis”. “Allí pueden tomar una taza y un bocadillo, y tenemos muchas conversaciones con la gente. Un hombre puede estar contando que tiene algún tipo de problema con su hijo, mientras que otro pelea con su esposa. Aunque digan que no son creyentes, muchos nos piden que oremos por ellos”, relata Harald Vatne.

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La carpa del café. En el interior gente compartiendo un tiempo.

“Eso es algo normal. La gente necesita tener a alguien en quien confiar, alguien con integridad. Les decimos quién es Dios y qué puede hacer por ellos. A veces vemos que las personas se curan y hay personas que se salvan todo el tiempo”.

Sin dudas Holy Riders es una demostración de que Dios usa a sus hijos en distintas áreas, contextos y ambientes. Estos motoqueros deciden no identificarse con una moto, sino con Cristo, haciendo la diferencia y transmitiendo la Palabra a quienes no lo conocen. 

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Holy Rides en una parada en el camino en medio de sus viajes.

Dios viene a casa, último acto

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Situados en el último acto del “Drama de la Biblia”, reconocemos la gran obra redentora en su última fase. Seis actos para explicar el amor de Dios a través de los siglos. Seis tempos de la majestuosa melodía del Creador de la vida, cuya obra maestra es la humanidad.

La Biblia nos habla de ese amor tan grande e inagotable que emana del único que habitó la eternidad desde el comienzo hasta el fin. Un Dios que siempre estuvo presente en la vida del ser humano. Jamás se apartó ni lo abandonó. El futuro de Dios ha llegado a nuestro mundo mediante la obra de Jesús el Mesías. Pero por ahora, la actual edad del mal también continúa. La transgresión, la maldad, la enfermedad e incluso la muerte siguen su curso. El acto final se acerca, pero no ha llegado todavía. 

Vivimos en la época de la invitación, cuando el llamado del Evangelio es para toda criatura. Por supuesto, muchos todavía viven como si Dios no existiera. No reconocen el reinado del Mesías. Pero llegará el día cuando Jesús regresará a la tierra y el reino de Dios será una realidad incuestionable en todo el mundo.

La presencia de Dios con nosotros se hará plena y abiertamente de nuevo, como lo fuera al principio del drama. El plan de redención de Dios cumplirá su objetivo. La creación experimentará su propio Éxodo y encontrará la liberación de la esclavitud de la corrupción. El dolor y las lágrimas, la culpa y la vergüenza, el sufrimiento y la muerte dejarán de existir. 

Llegará la tierra nueva 

En el centro de todo estará el mismo Dios. Él regresará y habitará con nosotros, esta vez en un cielo nuevo y una tierra nueva (Apocalipsis 21:1-2). Nosotros, junto con el resto de la creación, lo adoraremos con perfección y cumpliremos nuestro verdadero llamado. Dios estará a plenitud en todo, y el mundo entero se llenará de su gloria.

Oí una potente voz que provenía del trono y decía: "¡Aquí, entre los seres humanos, está la morada de Dios! Él acampará en medio de ellos, y ellos serán su pueblo; Dios mismo estará con ellos y será su Dios. Él les enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir". El que estaba sentado en el trono dijo: "¡Yo hago nuevas todas las cosas!" Y añadió: "Escribe, porque estas palabras son verdaderas y dignas de confianza". Apocalipsis 21:3-5

Dice la Biblia, la Palabra de Dios, que no habrá muerte, ni tristeza, ni dolor porque las primeras cosas dejaron de ser. Lo que exista será nuevo. Una experiencia distinta nunca antes experimentada por nosotros.

¡Algo nuevo! Y el plan de Dios culminará, o tendrá su comienzo eterno. Y los tiempos transcurrirán de otra manera. No seremos ni viejos ni jóvenes. Nuestros rostros resplandecerán. Nuestros cuerpos serán sanos. Nuestra mente será plena. El amor nos rodeará. Y veremos a Dios Padre, por primera vez, a los ojos. Y la compasión del Hijo será nuestro premio junto con la contención del Espíritu Santo. Y adoraremos al Señor. ¡Adoraremos eternamente a Dios!

¿Y qué sigue ahora?

La visión en conjunto del drama de la Biblia sirve de estructura para que comiences a leer los libros que componen la historia. El resumen que hemos caminado juntos es simplemente la invitación para que te acerques a los propios libros sagrados e interactúes con ellos. Lee desde este momento la Biblia. Comienza con Los Libros de la Biblia, si quieres. Es una forma de lectura que no tiene divisiones de capítulos, números de versos y sigue la línea natural de los hechos. Te ayudará a tener una luz más clara acerca de este drama en seis actos. Cuanto más te metas de lleno en el libreto de este drama, mayor será la oportunidad de encontrar tu propio lugar en la historia.

Todavía Dios sigue escribiendo la historia. Tú y yo somos los protagonistas de este tiempo. De nosotros depende que nuestros papeles sean protagónicos principales y no de reparto, o casuales.

¿Existe el cristianismo minimalista?

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Entre el yugo, la carga, el pecado y el despojamiento.

La vida cristiana es un desafío diario; la cotidianidad nos ofrece un cúmulo de pequeños avatares en los que tenemos que poner en marcha nuestras herramientas espirituales y emocionales, como forma de afrontar la realidad. En otras temporadas, las grandes crisis hacen su aparición, y la vida pesa.

Hebreos 12:1 nos señala algo importante para afrontar la vida misma: “Despojarnos de todo peso, y del pecado que nos asedia”. Históricamente hemos puesto mucha fuerza a la segunda de las cuestiones, el pecado que asedia, olvidándonos del despojamiento. ¿Qué será despojarnos del peso? ¿por qué ponemos tanto énfasis en el pecado y olvidamos los pesos de la vida?

Hay un concepto muy interesante desarrollado desde el arte y la arquitectura, tomado aun para la práctica de la vida cotidiana; es el minimalismo. En términos muy generales se vincula con la tendencia a reducir todo a lo esencial; despojarse de lo que sobra.

Menos es más

El minimalismo surge en la década del 60 ligado al arte y a la geometría arquitectónica. Se vincula con el minimismo; es decir, con la idea de enfocarse en lo mínimo como propuesta para la expresión del disfrute, la utilización del espacio y los insumos requeridos en los ambientes. Desde la mirada del arte, se apela a lo básico, tanto en cuestión de colores como de la simpleza de las formas.

Este concepto también se relaciona con lo vincular, lo grupal, lo personal, lo cotidiano; es decir, reducir las pertenencias y obligaciones al mínimo. La tendencia es vivir la vida cotidiana a partir de lo esencial, sin elementos sobrantes… ir liviano.

A esta altura del desarrollo, podemos ir articulando ideas, porque cuando buscamos la palabra “despojados” en su original griego koiné, es “desprendidos”. En el ámbito de contexto histórico, los lectores de Hebreos entendían el concepto porque, como reconoce Robertson en su comentario al Nuevo Testamento, los corredores en el estadio corrían casi desnudos, sin ningún ropaje colgante que pudiera hacerlos tropezar.

¿Qué puede significar el exceso? Cada quien le pondrá un nombre: esfuerzo humano, cargas, tradiciones, costumbres, “pesadas cargas sobre los hombros”, el deber ser, las obligaciones, los quebrantos, el dolor.

Cuando repensamos el pasaje en cuestión, podemos ver cuánta fuerza hemos puesto sobre dejar el pecado (que es muy importante) ¡y cuánto olvidamos despojarnos de las cargas! Aunque son parte de la misma exhortación. En algunos entornos es más común hablar de “yugo” (sin poner énfasis en que Jesús nos dijo que es fácil) que hablar de vida en abundancia, paz y esperanza, gozo y disfrute.

Nos ha sido más simple sostenernos desde el temor a pecar que desde el despojamiento de los yugos para vivir en abundancia y plenitud de vida. ¿Será que esto de ser “hijos del rigor” también se vincula con la vida cristiana? 

Por otro lado, necesitamos tener en cuenta que es una acción nuestra: “despojándonos”. Soltar las cargas, liberar los yugos. Romper con esas cosmovisiones y paradigmas que nos han dejado en el lugar del temor al castigo, la deuda eterna, el temor a caer, a “perder la salvación” y tanto más.

 En el Diccionario de Vine encontramos que el partitivo “apo” significa “sacar de uno”; apela a desechar; es una acción personal para vivir livianos. Esto es posible en Él. Necesitamos vivir un cristianismo más equilibrado; no podemos solo enfatizar el temor al asedio del pecado (que es real), también podemos despojarnos de todo aquello que nos estorba para que cuando llegue la tentación estemos preparados, y disfrutar el recorrido cotidiano.

El minimalismo apela a vivir el día a día livianos, soltando aquello que nos frena la vida. Quedarnos con lo simple, lo básico, lo importante, lo verdadero, lo justo, lo puro. 

Cuánto cargamos, aun en la vida cristiana: deberes, temores, obligaciones; ¡DESPOJÉMONOS! pero no solo del pecado, dejemos el dolor, la amargura, la culpa, la tristeza, las tradiciones, el deber, el “como si”, las apariencias; ¡vivamos en plenitud de vida! corramos livianos. 

Vivamos un cristianismo minimalista, realmente despojados de todo peso.

El discípulo

El discípulo
Libro de Juan Carlos Ortiz

¿Qué significa ser discípulo? Se trata de alguien que va más allá de un mero aprendiz, alguien que sobrepasa la posición de estudiante y quien rebalsa el molde de un simple “adepto”. 

Puede que el concepto nos quede un poco anticuado ahora, pero en los tiempos de Jesús ser un discípulo tenía un significado bastante serio. Y todavía más luego de que leemos en más de una ocasión a Jesús repitiendo estas palabras a lo largo del evangelio: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame”.

“Un discípulo de Jesús se embarca en el proceso de llegar a ser como él y hace los intereses de su señor los suyos propios”.

Juan Carlos Ortiz en El discípulo

Desde el primer capítulo somos confrontados. “El evangelio según los evangélicos”, aunque suene un poco gracioso, es la nomenclatura que hábilmente diseña el autor para explicar los síntomas de la iglesia actual: pareciera como si después de los cuatro hubiésemos inventado un libro más, un evangelio centrado en el hombre. Un quinto evangelio, donde apartamos los versículos que más nos gustan, las promesas, las poesías; suprimiendo todo aquello que llame a un compromiso doloroso, extremo a ojos de algunos, ridículo para el sistema de este mundo.

“No es cuestión de semántica, es cuestión de actitud”, afirma el autor, denunciando que a simple vista en una versión pobre y limitada solemos querer evangelizar a las personas pidiéndole “que acepten a Jesús” cuando en realidad sucede al revés. ¡Somos nosotros quienes necesitamos ser aceptados por Él! “¿Quién nos autorizó a ofrecerlo como salvador personal en vez de presentarlo como el Señor?” se pregunta Juan Carlos Ortiz. Hemos estado difundiendo un evangelio en cuotas. Presentando el sacrificio como algo opcional para la vida. 

“Si pensamos en Jesús solamente como uno que nos hace el favor de llevarnos al cielo al morir, tendremos un cristianismo flojo y débil”.

Juan Carlos Ortiz en El discípulo

Claro que seguir a Jesús trae beneficios. De igual forma debería resultarnos obvio el hecho de la entrega absoluta. Este libro explora eso, lo anuncia de forma disruptiva provocando una santa incomodidad. Si Jesús, siendo Dios, no esquivó la cruz ¿Por qué nosotros optamos por hacerlo? ¿Quién es el verdadero centro de gravitación en nuestra vida? ¿En nuestras peticiones? ¿En nuestros pensamientos? ¿En nuestra forma de actuar? “Perdernos en él es salvarnos” concluye así el capítulo dos, citando al mismo Jesús en Marcos 8:35.

“Con mucha frecuencia, se nos ha dicho que Jesús murió por nuestros pecados. Esa es tan solo una parte de la historia. La razón por la cual El murió y resucitó, dice Pablo, fue para ser el Señor de todos nosotros, los comprados”.

Juan Carlos Ortiz en El discípulo

Ya casi llegando a la mitad del libro, los capítulos seis y siete proponen la puesta en acción: el amor hacia el prójimo como primer nivel, el amor hacia los creyentes como segundo. Y es que por mucho que nos fastidie y resulte reiterativo, no solemos radicar nuestra identidad como discípulos en esto. “La seguridad de nuestra salvación no está basada en estar de acuerdo con ciertas doctrinas”, dice el autor. Y Jesús mismo lo demuestra de forma explícita. Él no fue un líder religioso: Jesús martirizó su propio cuerpo como muestra de lo que significaba elegir a Dios como Señor de su vida.

“El discípulo: como gozar de una comunión renovada con Jesucristo” no es un libro para salir a evangelizar, sino que es un libro para evangelizarse a sí mismo. Un llamado a los creyentes. Un viento fresco que traerá revelación. Es hora de responder a la cruz. Es hora de convertirnos en verdaderos discípulos de Cristo. Desplazándonos de la comodidad insípida. Una verdadera renovación del discipulado. 

ficha

El discípulo

TÍTULO: El discípulo

PÁGINAS: 237

AUTOR: Juan Carlos Ortiz

AÑO: 2018

Río Negro dará casas a pastores cristianos mayores de 60 años

A principios de octubre se firmaron los acuerdos para llevar a cabo un programa que brindará obras sociales y viviendas a las personas con carga pastoral en las congregaciones evangélicas.

El plan beneficiaría específicamente a pastores mayores de 60 años ya retirados que no cuentan con casa propia, a quienes también les darían cobertura médica de la obra social Ipross. El candidato a diputado por Juntos por el Cambio, Aníbal Tortoriello, tiene afinidad con el sector evangélico, por lo cual incentivó esta propuesta.

El acto en el que se firmaron los acuerdos estuvo encabezado por la gobernadora, Arabela Carreras, y contó también con la presencia de las candidatas a diputadas Mercedes Ibero y Marcela Ávila.

El presidente de la Asociación de Pastores de Iglesias Evangélicas de Río Negro (APIER), Fabio Huenchunao, fue otro de los que se presentaron en el acto, representando a los referentes de los más de mil templos que funcionan actualmente en la provincia.

A la izquierda la gobernadora Arabela Carreras, en el centro firmando el pastor Fabio Huenchunao

En la gacetilla oficial, la gobernadora Carreras estimó que “hay unos 550 pastores y pastoras para acceder al beneficio” en la provincia. Agregó también que se trata de un mecanismo impulsado para personas en estado de vulnerabilidad y mayores de 60 años.

El gobierno provincial aportará todos los materiales que sean necesarios para la construcción de viviendas de aquellos pastores que no tengan un inmueble propio y además abrirá las puertas del Ipross para que cuenten con obra social a través de un “mínimo aporte”.

El presidente de la APIER, Fabio Huenchunao, aclaró que la construcción de las viviendas estará a cargo de “los hermanos de la iglesia” y que los pastores deberán aportar el terreno para la edificación. “Son viviendas de 30 metros cuadrados en una primera etapa. Es un modelo a replicar en cada localidad de la provincia”.

La gobernadora Arabela Carreras y el pastor Fabio Huenchunao mostrando el acuerdo firmado.

El plan despertó las críticas que apuntan a que el programa tiene un interés político al llevarse a cabo en un año de elecciones en Argentina. Pero Arabela Carreras respondió “este mecanismo tiene que ver con la posibilidad de que la obra social crezca y está todo dentro de la norma, las críticas las tomo como una cuestión ideológica y política”.

Huenchunao expresó “el pastor pasa la vida pastoreando. Vive en el lugar que le da la iglesia. Cuando llega a una edad o queda viudo, se encuentra que pastoreó toda la vida y nunca accedió a su casa. Entonces nos encontramos con varios que llegan a 60 años y nunca llegaron a tener la casa propia”.

El pastor compartió en una entrevista con el medio Río Negro que la asociación de pastores ve esto como un tema electoral. “Yo como presidente gestiono, veo las necesidades del pastor. Hay muchos que critican, pero no ven las necesidades, por ejemplo, la falta de obra social. Estamos viviendo un tiempo muy difícil. No tenemos un sueldo. Lo electoral será un trabajo político. Ellos lo harán a su manera. Mi deber es gestionar y que los pastores sean escuchados”, explicó Huenchunao.

El pastor también agradeció “la enorme puerta que la gobernadora ha abierto a todas las iglesias Evangélicas de Río Negro”.

“Hoy tenemos un lugar para ir, sentarnos y ser escuchados, para gestionar y lograr cosas que nunca se habían podido lograr, como estar hoy aquí en una de las reuniones más importantes de todas las iglesias evangélicas”, agregó.

Resignificación (tercera parte)

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Un correcto significado nos conecta con el verdadero valor de las cosas. Es imposible darle valor a algo que no significa nada para mí.

No es lo mismo el significado que tienen mil dólares para mí, que lo que puede significar la misma cifra para un multimillonario. Seguro que, si los dos perdemos esa cantidad, yo lo sufriría bastante, por todo lo que supone para mí ganar ese dinero; en cambio, el multimillonario no se preocuparía de nada, porque para él esos mil dólares no representan un monto importante.

Las pérdidas ponen en evidencia el real significado de las cosas que tenemos. Si yo perdiera un caramelo no voy a llorar, pero si mi hija pierde un dulce es capaz de dar vueltas toda la casa para volver a encontrarlo, ¿por qué?, porque el significado que tenemos de aquella golosina en nuestro contexto particular determina el valor que tiene para cada uno.

Recuerdo una anécdota que asustó a toda mi familia en casa, cuando aún vivía con mis padres. Soy el hijo del medio, es decir, tengo un hermano mayor y otro menor. Todos dormíamos en la misma habitación. Para esta etapa de la vida, mi hermano mayor trabajaba, yo estudiaba en la secundaria (preparatoria) y mi hermano menor estaba en sus primeros años de escuela, aún era muy inocente con apenas 6 años. Mi hermano mayor estaba ahorrando en dólares y los tenía guardados en su cajón de ropa interior. Pero, cierto día, mi hermanito pequeño los tomó para jugar en la calle, añadiendo muñequitos y autitos. Cuando el mayor llegó de trabajar y vio que sus dólares estaban desparramados en la vereda ¡casi muere del infarto! Para mi hermano menor, esos billetes tenían el mismo valor que un autito o un juguete… para mi hermano mayor, esos billetes significaban meses enteros de trabajo duro. Claramente, el significado y el valor que estos billetes tenían para uno y para otro era totalmente diferente.

El trato, manejo y conducción que tenemos refleja el significado y valor de la vida que hemos adquirido por gracia. ¿Qué valor le hemos dado al evangelio? ¿Qué valor tiene Cristo para nosotros?

La cruz altera nuestros valores

La cruz no solo tiene la particularidad de traer una resignificación, sino también de provocar una alteración de los valores. Solo la cruz puede provocar un cambio de valores significativo en una persona. Los valores no son impuestos, brotan desde la raíz de los significados. Podemos decir que el valor es el fruto del significado.

Quiero que juntos podamos leer con atención las palabras de Pablo a los filipenses. Allí descubriremos la alteración de valores que experimentó Pablo por causa de haber sido traspasado por la cruz.

No olvidemos quién había sido Pablo, un perseguidor de la iglesia, por causa de su profundo rechazo a Jesús y a sus seguidores. Recordemos que Pablo se llamó a sí mismo el principal de los pecadores, lo cual no pretendía ser una exageración ni un vuelo de oratoria. Fue un hecho, una realidad. Pablo se sentía el principal de los pecadores. ¿Quién puede alterar los valores de un “Saulo de Tarso”? Solo la cruz y el fluir de la Gracia de Dios.

Él les hablaba a los filipenses de que la confianza debe estar basada en lo que Cristo hizo por nosotros y no en nuestros esfuerzos porque, de ser así, él tendría muchas más razones que los demás. ¿Por qué? Él lo dice de la siguiente manera:

Fui circuncidado cuando tenía ocho días de vida. Soy un ciudadano de Israel de pura cepa y miembro de la tribu de Benjamín, ¡un verdadero hebreo como no ha habido otro! Fui miembro de los fariseos, quienes exigen la obediencia más estricta a la ley judía. Era tan fanático que perseguía con crueldad a la iglesia, y en cuanto a la justicia, obedecía la ley al pie de la letra. Antes creía que esas cosas eran valiosas, pero ahora considero que no tienen ningún valor debido a lo que Cristo ha hecho, Filipenses 3: 6-7 NTV.

La revalorización es algo que solo Cristo puede hacer en una persona. Todo lo que Cristo hace en nosotros lo hace comenzando desde un cambio de valores, de esa manera, lo que era ganancia ahora es pérdida, y lo que era pérdida ahora es ganancia. Así opera el reino de Dios. Ustedes podrán recordar la parábola del tesoro escondido: un campo sin valor alguno terminó teniendo un valor altísimo por causa de lo que había sido hallado en él.

El reino del cielo es como un tesoro escondido que un hombre descubrió en un campo. En medio de su entusiasmo, lo escondió nuevamente y vendió todas sus posesiones a fin de juntar el dinero suficiente para comprar el campo, Mateo 13:44 NTV.

El cambio de valores es producido por lo que hemos hallado. Un real encuentro con su vida cambia absolutamente todos nuestros valores, y es entonces que estamos dispuestos a dejarlo todo por causa de lo que hemos hallado.

Así que no puedes convertirte en mi discípulo sin dejar todo lo que posees, Lucas 14:33 NTV.

La cruz precede al discipulado, porque se supone que un cambio de valores es necesario primero para luego entregarme a la vida discipular, de tal manera que solo alguien que no acepta la cruz podrá asistir a reuniones discipulares sin dejarse discipular, porque ser un discípulo es la evidencia de un cambio de valores.

Antes creía que esas cosas eran valiosas, pero ahora considero que no tienen ningún valor debido a lo que Cristo ha hecho. 8 Así es, todo lo demás no vale nada cuando se le compara con el infinito valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor... Ya no me apoyo en mi propia justicia, por medio de obedecer la ley; más bien, llego a ser justo por medio de la fe en Cristo, Filipenses 3:7-14.
  • La cruz hace despreciable lo preciado. Lo mencionamos anteriormente; la cruz produce un cambio de valores. Ahora el único valor es conocerlo más a Él, y por este conocimiento estamos dispuesto a renunciar y desechar todo lo que nos impide avanzar en la experiencia de su amor.
  • La cruz define lo que es basura y lo que es tesoro en mi vida.
  • La cruz me lleva a una real experiencia con su vida mediante la comunión. Ahora ser uno es mucho más que una información, es una experiencia cotidiana.
  • La cruz cambia nuestro punto de apoyo, de nuestra justicia a su Justicia. Ahora estamos en el eje de las posibilidades de la fe.
  • La cruz me lleva a poder experimentar el poder de la resurrección. Este poder se experimenta mediante la impartición de vida a los demás.
  • La cruz me permite sufrir con él y experimentar su muerte, para así poder experimentar su vida mediante la resurrección.
  • La cruz me permite adentrarme en la perfección, dándonos así claridad cotidiana del objetivo (expresar a Cristo).
  • La cruz me hace emerger como ejemplo para los que vienen detrás… nuestra conducta demostrará que no somos enemigos de la cruz. Los enemigos de la cruz son aquellos que “…tienen como “dios” su propio apetito, se jactan en cosas vergonzosas y piensan en esta vida terrenal…” (v.20)

La cruz, y solo la cruz, tiene la potencia de resignificar y revalorizar todo lo que poseemos.

La experiencia de ser árbitra en AFA

yenni-ortiz
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Yenni Guadalupe Ortiz es la misionera cristiana que cuenta cómo logró trabajar en primera división y mostrar a Cristo en cada partido de fútbol.

La profesional este año debutó en las canchas como jueza, en Buenos Aires, también está casada con un colega con quien comparte la pasión por la pelota y su fe en Jesús. Yenni detalla que desde chica está involucrada en el deporte, y aunque nunca pensó estar donde hoy está, afirma que Dios la guió a este lugar.

La Corriente: ¿Cómo fueron tus comienzos en el deporte como réferi? ¿Cómo Dios te mostró esta pasión?

Yenni Ortíz: Todo empezó cuando me inscribí en la Asociación Argentina de Árbitros, allí comencé a cursar, y entonces no tenía mucha idea, pero cuando empecé con la teoría y luego rápidamente con las prácticas, que son como asistente en diferentes partidos, me di cuenta de que ésta es mi profesión. Yo creo que hay un propósito para cada persona, y Dios me mostró que el arbitraje es mi pasión, realmente siento que fue Él, no me hubiese imaginado jamás en mi vida llegar a ser árbitro de fútbol.

Sé que estoy donde tengo que estar, porque así Dios lo quiso, la decisión final fue cuando sentí una respuesta en mi corazón de que éste era el camino y realmente sentí paz y una guía del Espíritu Santo al tomar esta decisión.

LC: En la actualidad sos árbitra en la AFA. ¿Imaginabas esta oportunidad? ¿Qué representaciones importantes dentro de tu carrera hay? ¿Cómo viste la mano de Dios en esos momentos?

Y.O: Todos los partidos en mi carrera representan un antes y un después, no tengo uno en especial. Creo que cada lugar donde tengo que estar es una oportunidad, cada partido es una oportunidad, todos son importantes y sirvieron para que hoy llegue a la AFA.

Obvio que al momento de entrar eran partidos amateurs e importantes, pero de a poco Dios me acompaña en el crecimiento y hoy en día estoy como asistente en primera división femenino. Todo es una oportunidad para mostrar la excelencia de Cristo y que Dios se manifieste.

LC: ¿Qué pudiste ver de Dios en esta profesión que muchas veces está más relacionada con un trabajo para hombres?

Y.O: La verdad es que lo puedo ver en todo a Dios. Él me enseñó muchísimo, es quien me da sabiduría en un lugar donde a veces el entorno es muy hostil. Todos sabemos que el fútbol al comienzo era un deporte solamente de hombres, pero hoy, gracias a Dios, está cambiando esta situación.

Veo su mano protegiéndome, ayudándome, dándome carácter, fuerza, convicción y valentía para entrar a cualquier lugar. Vi y veo su mano y su amor poniéndome en lugares que son difíciles, creo que la paz de Dios está acompañándome ya que algunas veces en estos lugares hay mucha carencia de paz.

LC: En relación a esto que contás, de ser una mujer en una actividad donde predominan los hombres, ¿tuviste alguna situación que te impidiera comenzar a trabajar o arbitrar algún partido?

Y.O: Una situación que tuve hace mucho fue fuera de AFA, me habían contratado de una liga para dirigir un partido masculino. Al llegar a la cancha, el dueño del torneo había reclamado y pidió que me saquen del partido o que me manden como asistente, porque decía que las mujeres causan problemas al entrar a la cancha. Antes de salir a la cancha me avisaron eso, y tuve que cambiar mi posición de ser de árbitro principal a ser asistente.

El dueño del torneo no permitía que las mujeres dirigieran, fue muy penoso y lamentable porque ninguno de mis compañeros quería dirigir ese partido, uno no tenía experiencia y el otro estaba lesionado. Pero más allá de que le había explicado, prefirió que cualquiera de los dos dirigiera, por el hecho del género. Prefería un hombre sin experiencia y que no podía correr antes que una mujer con todas las condiciones. Pero, bueno, fue una situación que ayudó a construir mi carácter.

LC: En cuanto a tu vida personal ¿cuándo y cómo conociste de Jesús?

YO­: Conocí a Jesús a los 14 años en El Dorado, Misiones, de donde soy, allí hacía atletismo en una pista municipal y en uno de esos entrenamientos una chica que entrenaba en el mismo lugar me invitó a una reunión en su casa, era una célula de la iglesia, y la verdad es que fue un antes y un después para mi vida y para toda mi familia, porque ese día conocí al Señor, acepté a Jesús como mi Salvador de todo corazón y luego fui portadora del mensaje en toda mi familia.

Éramos una familia católica, muy alejada de lo que es una relación personal con Dios, teníamos una vida muy distante de Dios. Y el Señor fue fiel, estoy muy agradecida por ese momento porque por medio de una chica que tenía mi edad yo puede conocer a Jesús. Y entiendo lo importante de lo que es predicar el Evangelio en todas partes y épocas.

LC: Un dato que comentaste fue que tu esposo también es réferi ¿cómo se conocieron? ¿Cómo es compartir la profesión y la relación con Cristo?

Y.o: Con mi marido nos conocimos hace ocho años atrás, en otro ambiente, no en el área del arbitraje, yo era atleta y él también, era corredor de 800 m. Hoy, al pasar los años, gracias a Dios ambos somos árbitros de AFA y compartimos esta profesión que nos apasiona, y sobre todo compartimos a Cristo.

Para mí es un honor y un privilegio poder compartir esta profesión con mi marido. Podemos crecer, podemos avanzar juntos, aprender uno del otro y recibir consejos. Obvio que interactuamos mucho después de cada jornada, y en casa se mira mucho fútbol.

TRATAMOS DE CRECER EN LA FE Y QUE NUESTRA MIRADA NUNCA SE DESENFOQUE DE LO MÁS IMPORTANTE QUE ES CRISTO

LC: ¿Pudiste compartirle de Dios a algún compañero? Y ¿Qué te mostró Dios a través de tu profesión?

Y.O: Aceptar la paternidad de Dios y la identidad de hija cambia tu vida, transforma tus pensamientos y modifica tu manera de hablar. Por consecuencia, tu trato con los demás también es diferente. A partir de ese cambio no podemos callar lo que hemos visto y oído.

Gracias a Dios hoy sigo creciendo día a día en esta profesión, sigo aprendiendo mucho, adquiriendo experiencias nuevas partido a partido, y muy confiada, muy tranquila sabiendo quién guía mis pasos. Gracias a Dios estoy donde estoy. Así que en sus manos dejo mis pasos.

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