La pandemia está pasando factura a muchas mujeres trabajando desde casa. Hay un desborde que linda con el colapso y en mi rol de pastora conozco el nivel de estrés de muchas de ellas
Cuando estás muy habituada a resolver todo por ti misma, ¿serás capaz de pedir ayuda? Es importante que te rodees de una comunidad que sea tu espacio seguro
Algunas mujeres callan lo que sienten y otras “lo comen”. Especialmente cuando las emociones están a flor de piel, el estrés y la incertidumbre pueden desembocar en “hambre emocional”.
A veces se nos presenta un abismo entre nuestros sueños y nuestra realidad, entre las expectativas y nuestras posibilidades, es entonces cuando miramos a Jesús y encontramos su gracia y misericordia sin límites.
Si los mandatos y estereotipos culturales aún hoy profundizan la brecha en las oportunidades de crecimiento, ascenso y desarrollo de las mujeres, hay que seguir luchando para acortar esas distancias
Es cierto que hay muchas realidades por revisar(nos) como Iglesia, por mejorar, por estar más cercanos a la palabra de Dios en cuestiones de igualdad, pero, por otro lado, me cuestiono por qué la Iglesia debería “deconstruirse”