La oración es la comunicación entre el hombre y Dios, y entendemos la importancia de vivir esta comunicación con el creador. Es como la supervivencia de todo lo cristiano.
Creo que todos podemos coincidir en que una práctica fundamental en la vida cristiana es la oración. Ahora, así como lo es para la vida de un seguidor de Jesús, lo es también para su cuerpo, la Iglesia.
Cuando una persona acepta la salvación y el señorío de Cristo, su Reino y su naturaleza divina se extiende a todas las áreas. De este modo las personas reciben abundancia de paz, de perdón, de gozo, de libertad, abundancia de misericordia, de justicia y de bien.
Mi incapacidad para frenar una seguidilla de frustraciones fue la clave para enfocarme en aquello que cambiaría mi trayectoria y experiencia como profesional y empresario.