La misión humanitaria de El Salvador en Venezuela continuará activa sin una fecha definida de regreso, mientras persistan las operaciones de búsqueda, rescate y asistencia a las familias afectadas por los terremotos en Venezuela, ocurridos el pasado 24 de junio.
El director de Protección Civil de El Salvador, Luis Alonso Amaya, confirmó que los equipos salvadoreños permanecerán en territorio venezolano mientras existan posibilidades de encontrar sobrevivientes y continúen las necesidades humanitarias en las zonas más afectadas.
«Mientras haya cosas que atender en la población necesitada, no tenemos fecha aún de retorno», afirmó Amaya.
El funcionario explicó que la misión no abandonará el país hasta completar la inspección de las estructuras asignadas y garantizar que se hayan agotado todas las posibilidades de rescate.
«Nuestros equipos no van a parar hasta que no se haya hecho todo ese barrido», agregó.
El Salvador mantiene 300 especialistas trabajando en Venezuela
La misión de El Salvador en Venezuela está integrada por 300 especialistas, entre rescatistas, médicos, enfermeros, epidemiólogos, expertos en agua y saneamiento, personal logístico y profesionales de atención prehospitalaria.
Gran parte del trabajo se desarrolla en La Guaira, una de las regiones más afectadas por los terremotos, donde los equipos continúan participando en tareas de rescate, atención médica y asistencia humanitaria.
Además del personal especializado, el gobierno salvadoreño ha enviado medicamentos, alimentos, filtros purificadores de agua, artículos de higiene, insumos médicos y otros recursos esenciales para apoyar a las familias damnificadas.
Rescatistas salvadoreños han logrado salvar vidas
Según los reportes oficiales, el contingente de El Salvador ha participado en el rescate de entre nueve y diez personas con vida, en medio de jornadas de trabajo marcadas por el desgaste físico, las altas temperaturas y las complejas condiciones que presentan las estructuras colapsadas.
Con el objetivo de mantener la capacidad operativa del equipo, el Gobierno anunció el envío de un séptimo avión con 120 especialistas, quienes relevarán al personal que lleva varios días trabajando de manera ininterrumpida.
Los otros 180 integrantes del contingente original permanecerán en Venezuela, garantizando que la misión continúe contando con un equipo permanente de 300 profesionales.
Nayib Bukele anuncia el relevo del personal
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, explicó la decisión a través de sus redes sociales.
«Muchos de los miembros de nuestra misión ya se encuentran exhaustos. Por ello, hemos decidido enviar un séptimo avión con 120 especialistas para relevar a quienes más lo necesitan».
El mandatario añadió que los demás integrantes continuarán desplegados en territorio venezolano para sostener las labores de rescate, atención médica y apoyo psicológico.
Junto al relevo de personal, El Salvador también envió cinco toneladas adicionales de ayuda humanitaria, que se suman a las 24 toneladas de suministros ya entregadas desde el inicio de la emergencia.
La ayuda humanitaria continúa llegando a Venezuela
El Salvador fue el primer país en aterrizar en Venezuela con ayuda humanitaria durante las primeras 24 horas posteriores a los terremotos, una respuesta que ha sido ampliamente valorada por las comunidades afectadas.
La emergencia deja hasta el momento un saldo de más de 3.300 personas fallecidas, más de 16.000 heridos y miles de damnificados, mientras continúan las labores de búsqueda, recuperación y asistencia en distintas regiones del país.
La permanencia de la misión salvadoreña refleja que la solidaridad no termina cuando pasan los primeros días de una tragedia. Permanecer junto a quienes sufren, incluso cuando el cansancio aumenta y los desafíos se multiplican, es una expresión concreta de servicio y compromiso con el prójimo.
Como recuerda Biblia en Proverbios 19:17, «A Jehová presta el que da al pobre, y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar». En medio de los escombros, cada rescatista, médico y voluntario que entrega su vida para servir se convierte en un instrumento de esperanza para quienes más lo necesitan.





