La primera experiencia con Jesús sella nuestra vida y produce un cambio en nosotros para siempre. ¡Qué importante es que no nos olvidemos de aquel día! Que recordemos...
Hay que comenzar por aquellos que nadie escucha, los que están al borde, los marginados, los perdidos. En Argentina todavía hay lugares donde no se habla de Jesucristo.