Los mentores son puentes del mañana

Sea cual sea nuestro rol tenemos una tarea

Por Ed Delph

Considere la frase célebre de Edmund Burke que dice: “El ejemplo es la escuela de la humanidad, y enseña como ningún otro”. Me gusta mucho eso. Uno se convierte en lo que vemos de un fundamento sólido.

El Señor Jesús hizo más de lo que enseñó. Él invirtió tiempo, no solo libros, en aquellos líderes del futuro y quienes serían sus discípulos. Él sabía que si la Iglesia iba a ser sustentable y fuerte, un buen tiempo debía ser invertido en otros. Él iba a tener que liderar con su ejemplo. Jesucristo entendió que los mentores son puentes del mañana para otros.

Una de mis mayores preocupaciones por la Iglesia del mundo es que veo muy poco discipulado en estos días. Las iglesias llaman generalmente llaman al discipulado “enseñanza” o “comunicación de una sola vía”. Pero en realidad, el discipulado, el mentoreo, el entrenamiento, la vida enfocada al entrenamiento de otros, el paso de bastón o la vida en equipo (como quiera usted llamarlo) es más involucramiento que enseñanza. Es aprendizaje y liderazgo con el ejemplo.

Uno de los mejores ejemplos sobre el discipulado, el mentoreo o la vida de entrenamiento es la relación de Pablo con su “verdadero hijo en la fe”, Timoteo. No importa si usted trabaja en la iglesia o si tiene un comercio (o ambas cosas), de igual manera puede aprender de este ejemplo bíblico.

En una relación de discipulado, ambas partes tienen que motivarse y comprometerse. Usted puede ser el mejor mentor que jamás haya existido pero si aquel que discipula no está motivado o comprometido, no sucederá demasiado. Por el contrario, usted puede ser el aprendiz más motivado del mundo pero si su mentor no está comprometido o no tiene la voluntad de involucrarse personalmente, usted se verá negativamente afectado.

Consideremos diez áreas con respecto al discipulado de Pablo y Timoteo, y las premisas que seguramente ellos tuvieron, y que les permitieron tener un mentoreo efectivo.

  1. Primer premisa de Pablo: “Mi deseo por desarrollar líderes con la intención de pasar del poder a la autoridad debe ser genuina. ¡Debo realmente poseerlo!.
    Premisa de Timoteo: “La disposición de un líder o líderes a invertir tiempo en mí es especial. No hay que tomarlo a la ligera y debemos ser agradecidos”.
  2. Segunda premisa de Pablo: “Debo entender que los líderes vienen de todas las formas y tamaños. Premisa de Timoteo: “No hay estilo de liderazgo más exitoso que ser uno mismo”.
  3. Tercer premisa de Pablo: “Voy a necesitar un gran umbral de dolor si voy a trabajar con líderes jóvenes”. Premisa de Timoteo: “Voy a cometer muchos errores. Seguramente diga y haga muchas tonteras, por eso debo ser humilde”.
  4. Cuarta primera de Pablo: “Voy a ser empujado hacia fuera de mi zona de comodidad en muchas áreas de mi vida mientras discipule a Timoteo. Hasta puede interrumpir mi actual ministerio”. Premisa de Timoteo: “Probablemente tenga apuro por comenzar a liderar, pero debo tener paciencia”.
  5. Quinta premisa de Pablo: “Voy a tener que entender que por definición estos futuros líderes aún no están totalmente desarrollados”. Premisa de Timoteo: “No soy un producto terminado por eso debo aprender a escuchar y a ser abierto”.
  6. Sexta premisa de Pablo: “Debo asignarles a mis discípulos tareas significativas, importantes y relevantes”. Premisa de Timoteo: “El trabajo que me sea dado es importante. Por eso lo tomaré seriamente”.
  7. Séptima premisa de Pablo: “Yo debo ser su muro de protección, no su muro”. Premisa de Timoteo: “Mi mentor está allí para protegerme por lo que seré moldeable”.
  8. Octava premisa de Pablo: “Debo estar siempre alentando a mis discípulos”. Premisa de Timoteo: “Voy a necesitar alguien que me defienda, por eso debo ser fiel”.
  9. Novena premisa de Pablo: “Actualmente estoy diseñando y planeando la organización que los van a heredad. Debo darles lugar en la toma de decisiones”. Premisa de Timoteo: “Se me va a dar una oportunidad única por eso voy a ser respetuoso cuando se me de el privilegio y la confianza de estar en la toma de decisiones”.
  10. Décima premisa de Pablo: “Si no hago esta tarea voy a perder buenos hombres, incluso puedo perder los mejores”. Premisa de Timoteo: “Estaré en un mejor ambiente de aprendizaje y crecimiento si me aferro a esta oportunidad, así que debo ser leal”.

Aquí tienes. Así es como aprendices se convierten en líderes. No puedes ser alguien exitoso a menos que encuentres un sucesor o un discípulo.

Por Ed Delph
Autor, escritor y columnista de varios diarios estadounidenses.
Presidente de NationStrategy, organización sin fines de lucro que trabaja en pos de la transformación de comunidades y su desarrollo.

www.nationstrategy.com

 

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