El milagro está en su casa

Deje de buscar afuera

Por Tommy Barnett

Así como Dios nos dio el Espíritu Santo, también nos da todos los recursos y habilidades que necesitamos para llevar a cabo nuestros sueños. Dios nunca nos da sueños sin darnos las herramientas para hacerlas realidad. No solo hay un sueño en su casa, sino que hay un milagro en su casa mediante el cual podrá llevar a cabo su sueño.

¿A qué me refiero cuando hablo de tener un milagro en su casa? Segunda de Reyes 4:1-7 nos muestra esto a través de las circunstancias de una viuda cuyo acreedor estaba a punto de llevarse sus dos hijos porque ella no tenía dinero para pagarle.

Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Mi esposo, su servidor, ha muerto, y usted sabe que él era fiel al Señor. Ahora resulta que el hombre con quien estamos endeudados ha venido para llevarse a mis dos hijos como esclavos.

—¿Y qué puedo hacer por ti? —le preguntó Eliseo—. Dime, ¿qué tienes en casa?

—Su servidora no tiene nada en casa —le respondió—, excepto un poco de aceite.

Eliseo le ordenó: —Sal y pide a tus vecinos que te presten sus vasijas; consigue todas las que puedas. Luego entra en la casa con tus hijos y cierra la puerta. Echa aceite en todas las vasijas y, a medida que las llenes, ponlas aparte.

En seguida la mujer dejó a Eliseo y se fue. Luego se encerró con sus hijos y empezó a llenar las vasijas que ellos le pasaban. Cuando ya todas estuvieron llenas, ella le pidió a uno de sus hijos que le pasara otra más, y él respondió: «Ya no hay.» En ese momento se acabó el aceite.

La mujer fue y se lo contó al hombre de Dios, quien le mandó: ‘Ahora ve a vender el aceite, y paga tus deudas. Con el dinero que te sobre, podrán vivir tú y tus hijos’”.

Este ejemplo bíblico establece el patrón para encontrar el milagro con el cual llevar a cabo el sueño que está en su casa.

Primero, debemos averiguar lo que hay en nuestra casa: qué recursos tenemos, qué talentos y qué experiencias, qué contactos. Como esa viuda, demasiadas veces nos fijamos solo en lo que no tenemos y perdemos de vista la provisión que Dios ya ha puesto a nuestra disposición. El comienzo de un milagro estaba literalmente en la cocina de esta viuda, pero ella no lo veía porque era demasiado pequeño.

Algunas personas creen que tienen que depender de dinero donado por alguien de afuera, talento de alguien de afuera y mano de obra de afuera para alcanzar sus sueños. Creen que los recursos para llevar a cabo su sueño están en manos de otras personas, así que dedican mucho tiempo a tratar de convencer a otros que las apoyen. Pero en realidad, es al contrario: a cada persona se le ha dado los recursos necesarios para llevar a cabo su sueño, o por lo menos, acceso a estos recursos. Tal vez le parezca que usted no tiene nada; pero en realidad, nunca es así. Cada persona tiene una mente, energía, experiencia y conocimiento. Como cristiano, el Espíritu Santo vive en su “casa”. Cristo vive en su “casa”, y Él es omnipotente y omnipresente. Dios mismo vive dentro de usted; todos sus recursos son suyos. Lejos de tener nada, en realidad, usted tiene todo: “Su divino poder, al darnos el conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y potencia, nos ha concedido todas las cosas que necesitamos para vivir como Dios manda”(2 Pedro 1:3).

Usted tiene todo lo que necesita. Entonces veamos, ¿qué tiene en su casa? Haga una evaluación de su inventario. Haga una lista de sus talentos, dones, habilidades y experiencia. Incluya sus amigos, colegas, contactos y compañeros de trabajo. Tal vez esté pasando por alto un pequeño milagro que fácilmente podría crecer hasta llegar a proporcionarle tremendos beneficios. Tal vez tenga una idea para un producto, un servicio o un negocio que usted considera interesante pero bastante insignificante. ¿Sabía usted que todas las grandes corporaciones, todas las grandes obras de Dios, toda gran inversión empezó como una idea aparentemente insignificante? ¡No desprecia esas pequeñas ideas! ¡Tal vez sean pensamientos que Dios mismo le ha inspirado! Sus propósitos muchas veces se manifiestan como ideas que se le ocurren como chispas de creatividad. Yo me atrevería a decir que Dios ya le ha dado ideas que podrían transformar su vida y cambiar el mundo.

Tal vez el milagro que está en su casa se encuentre en su carrera o en sus hijos. Posiblemente tenga genios creciendo en sus narices. Tal vez su cónyuge sea el milagro en su casa. Puede ser que su trabajo actual o el negocio o ministerio que dirige actualmente sea la llave a su milagro.

Actúe

Una vez que haya hecho un inventario de lo que tiene, es tiempo de actuar. Eliseo dijo a la viuda que pidiera prestadas vasijas de todas sus vecinas, y ella lo hizo en fe. La mayoría de las personas quieren que Dios haga algo por ellas antes de tomar un paso de fe, pero las cosas no funcionan así. Hay que actuar en fe primero.

Tener fe es creer que Dios más de lo que creemos lo que percibimos con nuestros cinco sentidos. El tener fe no significa estar libre de toda duda. De hecho, la duda es una parte imprescindible de la fe. Medite en esto: si no existiera la duda, no habría fe. Pero la fe es actuar según lo que creemos en vez de actuar según nuestras dudas.

Cuando Dios obra en nuestra vida nos da tres cosas:

  1. Un plan
  2. Una promesa
  3. Poder

Dios le dio a Abraham un plan. Le dijo: “Quiero que seas el padre de una gran nación”. Luego le dio una promesa: “Multiplicaré tu descendencia como… la arena que está a la orilla del mar”. Por último, vino el poder de concebir estando viejo.

Llene su casa de expectativa. Haga un inventario de lo que tiene y las personas a quienes conoce. ¡Luego actúe y empiece a verter aceite! La mejor promesa del cuento de la viuda es que la provisión milagrosa de aceite siguió fluyendo hasta que todas las vasijas estaban llenas. ¡No hay ninguna escasez con Dios! Él ha puesto en su casa las semillas de un milagro que hará su sueño realidad.  Sueñe en grande, y luego, ¡descubra el milagro que está en su casa!

 

Por Tommy Barnett
Tomado del libro: Alcance sus sueños
Patmos

  Image size: 97x150, 31.259Kb
  Image type: png

Se el primero en comentar

Deja Tu Comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*