La traducción de La Biblia

La noble profesión desconocida por muchos

Un experto traductor nos relata cómo es trabajar con el texto bíblico y cómo se desarrolla este ministerio.

Según el Dr. Samuel Pagan, la traducción bíblica es un ministerio necesario. Pagan es decano de programas hispanos del Centro de Estudios Bíblicos en Jerusalén y Lakeland, teólogo, escritor y conferencista. Es un hombre increíblemente sencillo, pero conocedor como pocos de las profundidades que revelan Las Escrituras. Hablamos con él sobre esta noble profesión, que es la del traductor de La Biblia.

¿Qué es el ministerio de la traducción bíblica?

Bueno es el ministerio de la traducción de La Biblia, es el trabajo arduo de una serie de profesionales que se dedican a la lectura, el análisis y la comprensión de Las Sagradas Escrituras, con el propósito de verter posteriormente el contenido de esos textos antiguos en un nuevo idioma. Y en el proceso, se toman en consideración tanto factores literarios, estilísticos, semánticos y sintácticos, como teológicos y textuales.

¿Cómo se hace una traducción fiel a los originales?

Desde la perspectiva textual, es necesario evaluar la antigüedad, tradición y fidelidad del documento; además, es fundamental considerar el estado físico de los manuscritos. Y desde el ángulo literario y teológico, se estudia con detenimiento la naturaleza interna de los manuscritos, como, entre otros detalles, las palabras, las oraciones, la sintaxis, el género literario, el contexto histórico, el tema… Si deseamos una traducción fiel a los documentos más antiguos disponibles en la actualidad, deben tomarse estos factores en consideración, para anclar el proyecto en un fundamento metodológico y teórico firme, estable y efectivo.

¿Cualquier traductor puede dedicarse a la traducción de Las Sagradas Escrituras o necesita una capacidad extra o especial?

No, en realidad es una especialización que requiere estudios académicos. No es como traducir del inglés al español. En ese proceso académico, espiritual y pastoral, se descubren dificultades y complicaciones, que deben superarse con inteligencia, sabiduría, piedad y profesionalidad. La Biblia, que los creyentes afirman con gozo y seguridad es La Palabra de Dios, como es un documento extenso y antiguo, y también producto de contextos históricos, geográficos y lingüísticos diferentes, manifiesta una serie de complejidades que requieren de la persona que traduce, no solo capacidad intelectual, académica y profesional, sino susceptibilidad espiritual, teológica y pastoral.

¿Qué dificultades o desafíos enfrentan los traductores bíblicos?

Los desafíos que el ministerio de las traducciones bíblicas presentan pueden identificarse de dos formas generales: los pasajes bíblicos que incluyen diversos grados de complicaciones lingüísticas y semánticas; y los manuscritos, que pueden estar deteriorados y son difíciles de leer y comprender, por las inclemencias del tiempo o simplemente por razones físicas e históricas, como fuegos e inundaciones.

Las dificultades relacionadas con la lectura y comprensión de los textos bíblicos, se relacionan generalmente con asuntos semánticos y sintácticos, o con cuestiones literarias de texto y manuscritos. En la traducción bíblica hay que recordar que los documentos que tenemos disponibles para traducir son de diversa naturaleza literaria, tanto en narraciones como en poesía, y cada género tiene su propia metodología de análisis.

¿Qué pasajes recuerda con este nivel de complejidad?

Algunos pasajes revelan diversos tipos de complejidades, por ejemplo, imágenes literarias: Proverbios 23.2: “Y pon cuchillo a tu garganta, si tienes gran apetito” (RVR60); “Si eres dado a la glotonería, domina tu apetito” (NVI)

La traducción bíblica, en esta ocasión, traduce la imagen de «pon cuchillo en tu garganta», que puede ser entendida en día de hoy como una amenaza de muerte, a su finalidad original, que es superar la actitud impropia de la glotonería.

¿Qué otra dificultad puede encontrarse?

Bueno, dificultades en la traducción del sentido: Romanos 12.20. “Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza” (RVR-60); “Antes bien, ‘Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber. Actuando así, harás que se avergüence de su conducta’” (NVI)

En esta pasaje, la traducción bíblica vierte la incomprensible expresión, «ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza», con una fraseología entendible para la juventud contemporánea.

¿Cómo maneja un traductor el tema de la imágenes dialécticas?

Es un tema que no pasa de largo para lograr una buena comprensión de imágenes: 1 Pedro 1:13: “Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado” (RVR 60); “Por eso, dispónganse para actuar con inteligencia; tengan dominio propio; pongan su esperanza completamente en la gracia que se les dará cuando se revele Jesucristo” (NVI).

“Lomos del entendimiento”, no es una expresión común ni comprensible entre la juventud contemporánea. Lo que indica la frase es que se utilice la sabiduría, como presenta la NVI.

Transformaciones sintácticas: Romanos 1.1-7. “Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios, que él había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras, acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne, que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos, y por quien recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre; entre las cuales estáis también vosotros, llamados a ser de Jesucristo; a todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo”(RVR60); “Pablo, siervo de Cristo Jesús, llamado a ser apóstol, apartado para anunciar el evangelio de Dios, que por medio de sus profetas ya había prometido en las sagradas Escrituras. Este evangelio habla de su Hijo, que según la naturaleza humana era descendiente de David, pero que según el Espíritu de santidad fue designado con poder Hijo de Dios por la resurrección. Él es Jesucristo nuestro Señor. Por medio de él, y en honor a su nombre, recibimos el don apostólico para persuadir a todas las naciones que obedezcan a la fe. Entre ellas están incluidos también ustedes, a quienes Jesucristo ha llamado.
Les escribo a todos ustedes, los amados de Dios que están en Roma, que han sido llamados a ser santos.
Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo les concedan gracia y paz” (NVI).

En este pasaje, el desafío es presentar un mensaje que en el texto griego se articula en solo una oración. En castellano, para facilitar la identificación de temas y propiciar la comprensión, la NVI ha dividido el mensaje apostólico en varias oraciones, que permiten un mejor entendimiento del mensaje de Pablo.

Estos ejemplos ponen de manifiesto solo algunas complejidades que deben enfrentar las personas que traducen Las Escrituras. En ocasiones, los problemas se relacionan con el lenguaje receptor: ¿Cómo presentar las ideas e imágenes literarias antiguas, en un idioma entendible y apreciable en la comunidad actual? En otros momentos, sin embargo, el desafío es identificar los manuscritos adecuados que representen mejor las intenciones teológicas, literarias y pedagógicas del autor del texto sagrado. En todo caso, es necesario tomar en consideración tanto los manuscritos disponibles como los idiomas de Las Escrituras y del lenguaje receptor, para que la traducción sea veraz, fiel, apreciada y entendible.

Las críticas a las versiones modernas pueden originarse en el desconocimiento de lo que nos decía anteriormente. ¿Puede ser ese el precio que esté pagando la NVI por ser la más popular de estas versiones? ¿Qué nos puede decir de la Nueva Versión Internacional?

La traducción de la Biblia Nueva Versión Internacional es una magnífica representación de profesionalidad y efectividad, pues utiliza los mejores manuscritos disponibles el día de hoy, es fiel a esos documentos antiguos, y presenta el mensaje escritural en un idioma que puede ser claramente entendible el día de hoy. La NVI es una versión confiable de Las Escrituras, pues sigue la extraordinaria tradición de grandes y reconocidos traductores bíblicos, como Martín Lutero, Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera.

Fuente: Bíblica

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