Importa el mensaje

Y no quién es el mensajero

Por Bruce Van Natta

Este versículo de Hebreos 4:12 nos muestra las razones por la que Dios utiliza su Palabra hablada para hablarnos por medio de quien Él elija. Puede ser escuchada en la radio o la televisión. Puede ser dada por medio de un padreo un amigo. Él puede usar a un vecino o aún a un extraño para hablarte. Debido a que Dios y su Palabra están vivos y activos, no hay barreras que nos impidan escuchar cuando Él nos habla. Para hablarnos, fácilmente puede utilizar tanto a una persona que no conoce al Señor como a un pastor de la iglesia de la otra calle. ¡El poder está en el mensaje, no en el mensajero!

Por causa de que todos los seres humanos son pecaminosos e imperfectos, los mensajeros humanos de Dios no son perfectos. Existen muchas historias en La Biblia que prueban este punto. Dios escogió a Noé para reconstruir la Tierra después de la gran inundación, pero luego de haber plantado un viñedo, Noé se embriagó (Génesis 9:20-21). Dios usó a Moisés para librar a la nación de Israel, pero Moisés también había cometido un asesinato (Éxodo 2:14). Dios usó a Rajab para esconder a dos hombres que fueron enviados para espiar en la tierra prometida; ella era prostituta (Josué 2:1). Nos han dicho que David fue un hombre conformeal corazón de Dios (Hechos 13:22), pero también leemos en La Biblia que cometió adulterio y que hizo matar al marido de esa mujer (2 Samuel 11). Estas historias comienzan en el Antiguo

Testamento y continúan a lo largo de toda La Biblia. Dios utiliza hombres y mujeres comunes para cumplir con sus planes.

Pablo habló sobre este tema. Y dijo: “Hermanos, consideren su propio llamamiento: No muchos de ustedes son sabios, según criterios meramente humanos; ni son muchos los poderosos ni muchos los de noble cuna. Pero Dios escogió lo insensato del mundo para avergonzar a los sabios, y escogió lo débil del mundo para avergonzar a los poderosos. También escogió Dios lo más bajo y despreciado, y lo que no es nada, para anular lo que es, a fin de que en su presencia nadie pueda jactarse” (1 Corintios 1:26-29).

Ahora mismo, en nuestro mundo, escuchamos historias sobre pastores, sacerdotes, ministros y evangelistas que tienen problemas y toman malas decisiones. A la luz de todo lo que leemos enLa Biblia, esto no debería sorprendernos. Somos humanos y cometemos errores. Por un lado, estas historias pueden entristecernos por nuestra condición humana, pero por otro lado,  deberían hacernos sentir felices de saber que Dios nos ama de todos modos.

Los mensajeros

Dios puede hablarnos y ciertamente lo hará, y esto, por medio de pecadores. Pero debido a que hay tantas religiones, ideas y puntos de vista diferentes, a veces puede ser complicado decidir si lo que nos dicen realmente viene de Dios. Si alguien es bastante valiente para tratar de predicarle a otro, probablemente crea en lo que dice, o al menos se sienta seguro sobre eso. La Biblia nos dice muy claramente que es nuestro deber saber si lo que nos dicen proviene de Dios o no. La buena noticia es que Las Escrituras nos muestran cómo tomar esta decisión. Juan nos dice: “Queridos hermanos, no crean a cualquiera que pretenda estar inspirado por el Espíritu, sino sométanlo a prueba para ver si es de Dios, porque han salido por el mundo muchos falsos profetas. En esto pueden discernirquién tiene el Espíritu de Dios: todo profeta que reconoce que Jesucristo ha venido en cuerpo humano, es de Dios; todo profeta que no reconoce a Jesús, no es de Dios sino del anticristo. Ustedes han oído que éste viene;en efecto, ya está en el mundo” (1 Juan 4:1-3).

Como dice un viejo dicho, no creas todo lo que te dicen. Cuanto más leemos La Biblia y nos familiarizamos con La Palabra de Dios, más fácil es “someterlo a prueba”. Debemos comparar todo lo que escuchamos con lo que La Biblia dice, y elevar nuestros corazones en oración para que la verdad nos sea revelada. No podemos emitir juicios fundamentados en nuestra propia sabiduría o pensamiento. No podemos emitir juicios basados en cuán vieja, joven o religiosa pensemos que sea la persona que nos dice algo. Dios es fiel a nosotros; Él nos conducirá y guiará a la verdad cuando la busquemos.

Gente común

Me maravilla constantemente que Dios me use, siendo un pecador común, para hablar a las personas. Me siento humillado, no presumido, por el hecho de que Dios me haya escogido para dar su mensaje a otros. Él usa a personas comunes para hablarles a otros sobre sí mismo. ¿Procuras escuchar su voz? ¿Tienes un mensaje para alguien que necesita escuchar de Dios?

La Biblia dice en 2 Corintios 4:7: “Pero tenemos este tesoro en vasijas de barro para que se vea que tan sublime poder viene de Dios y no de nosotros”. Según mi experiencia, Dios usará a alguien parahablarnos en el momento justo, exactamente cuando más necesitamos escucharlo. Qué gran bendición es que Dios nos dé su valiosa Palabra y que podamos escucharla. En Proverbios 25:11-12 leemos: “Como naranjas de oro con incrustaciones de plata son las palabras dichas a tiempo. Como anillo o collar de oro fino son los regaños del sabio en oídos atentos”.

Espero que sea claro para ti que Dios puede usar y usará a otras personas comunes para hablarte. La Biblia está llena de historias de Dios al utilizar a las personas para cumplir los planes que  tiene para nosotros.

También espero que puedas ver cuán importante es permitir que Dios te use para hablar a otros. La Biblia nos dice que, como creyentes, todos somos parte del cuerpo de Cristo, y aunque cada parte es diferente, cada una es muy importante para el cuerpo (1 Corintios 12:12-27). Tú eres importante para Dios porque Él tiene ciertas cosas que solo tú puedes lograr. Él nos ha puestoen posiciones distintas, por lo tanto, cada uno de nosotros tiene oportunidades únicas para trasmitir su Palabra a otros.

 Por Bruce Van Natta
Tomado del libro:Salvado por ángeles
Peniel

Salvado por Angeles

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