“Los conflictos de relación demoran el plan de Dios”

Una entrevista imperdible al pastor Carlos Mraida

Para muchos cristianos, lo más difícil de abordar en el marco de su vida congregacional es establecer relaciones sanas y fructíferas. Las heridas del pasado condicionan una convivencia como Dios desea. El pastor y escritor Carlos Mraida nos introduce en un tema vital para la sanidad de nuestras relaciones.

 L.C.: ¿Por qué es tan importante abordar el tema de las relaciones personales?

C.M.: La importancia de abordar bíblicamente este tema es que la mayoría de las personas viven experimentando conflictos relacionales. Obviamente esto detiene o demora el plan de Dios para cada uno y trae consecuencias negativas para la vida afectiva, familiar, laboral, económica, ministerial.

 L.C.: Dios dijo no es bueno que el hombre esté solo. ¿Fuimos creados para vivir en comunidad?

Somos personas en relación con otras. Nuestra personalidad se conforma y estructura en función de las otras personas. No todos somos llamados a formar una pareja, pero absolutamente todos somos llamados a vivir en relación con las demás personas, y esa relación no solo tiene que ser buena, sino plena, fructífera.

 L.C.: ¿Por qué nos cuesta tanto tener relaciones sanas?

C.M.: Porque solo puede darse lo que uno ha experimentado primeramente. Y lamentablemente la mayoría de los cristianos han recibido la salvación pero no han experimentado sanidad de su vida interior. Más se habla de sanidad interior, y más cristianos viven enfermos. Porque hay una comprensión de la sanidad interior únicamente entendida en tiempo pasado, es decir, se sana solo lo relacionado con las experiencias del pasado. Pero la sanidad emocional tiene que ver con modificaciones presentes, y no solo del pasado. Obviamente no es este el espacio para explicarlo más, pero el lector puede aprender sobre esto y experimentar sanidad definitiva, leyendo mi libro En lo profundo. Cuando la sanidad interior y la liberación no alcanzan. Y como la mayoría de las personas no viven en sanidad, sus relaciones interpersonales también son enfermizas.

 L.C.: ¿Por qué es tan difícil perdonar a quienes nos decepcionan?

C.M.: Porque con cada herida lo que experimentamos es rechazo. Y la resolución del rechazo no tiene que ver con el otro, sino con la llaga de rechazo que ya está internalizada en mi personalidad. Y entonces, cuando alguien me hiere, creo que el problema es la persona que me lastimó, cuando el problema es que solo abrió más una llaga que yo ya tenía sin sanar.

 L.C.: ¿Cuánto incide nuestra autoestima?

C.M.: Muchísimo. Porque nos han dicho que la autoestima está modelada por la respuesta de los otros. Y esto es cierto, pero en un contexto de una sociedad en donde la inmensa mayoría tiene lacerada su estima; los demás viven continuamente debilitando nuestra autoestima. Hasta que no cambiemos el metro con el que medimos nuestra valía, seguiremos con problemas de autoestima. Y seguiremos siendo heridos por los demás. Y por ende, con relaciones interpersonales enfermizas.

 L.C.: Todos queremos ser aceptados y amados, ¿por qué no siempre lo logramos?

C.M.: Porque ese deseo lo ponemos como expectativa dirigida a los demás y al futuro. Cuando en realidad la realidad del amor incondicional y de la perfecta aceptación vienen de Dios y ya ha ocurrido. Pero al ignorar que ya está hecho, seguimos esperando de personas enfermas que nos den aprobación y amor sanos. Es decir, esperamos imposibles. Cuando entendemos que no hace falta esperar lo que ya tenemos, entonces, en lugar de esperar en cada relación lo que no vendrá, nos convertimos nosotros en canales de aprobación, aceptación y amor para los demás. En otras palabras, cumplimos nuestro rol terapéutico en la sociedad.

 L.C.: ¿Cómo podemos sanarnos de relaciones abusivas y abrirnos a nuevas oportunidades?

C.M.: Las relaciones abusivas no solo están en nuestro pasado, estarán en nuestro futuro. Por lo tanto, yo tengo que entender que el abuso nunca es un problema primeramente de los otros. Sino que es un problema mío, que en lugar de tener una relación asertiva con los demás, permito que abusen de mí. Y lo permito porque necesito ser sanado en mi personalidad, al margen de los otros, y de lo que los otros me han hecho. De lo contrario, siempre estaré enredado en relaciones abusivas.

 L.C.: ¿Cómo ponernos de acuerdo cuando hay conflicto de intereses?

C.M.: La pregunta es demasiado amplia como para responderla acabadamente en este espacio. Entre creyentes la manera de salvar las diferencias de intereses es buscar el consejo bíblico sobre los intereses de Dios. Y entonces ajustar nuestros intereses a lo que Dios dice, aún cuando yo sea el que “pierda”. Para esto, se requiere que no seamos solo creyentes, sino convertidos, es decir, que hayamos muerto a nuestro yo. Las bienaventuranzas siguen siendo la constitución del Reino de Dios. Pero lamentablemente no son muchos los cristianos que viven bajo el mandato de la constitución del Reino. En las ocho bienaventuranzas encontramos los principios actitudinales para la resolución de conflictos, y para vivir en paz y como Dios quiere.

 L.C.: ¿Cuán importante es restaurar nuestra relación con Dios para renovar nuestras relaciones y por qué?

C.M.:¡Es esencial! Porque como dije en la respuesta anterior, es preciso para vivir como Dios indica, convertirnos. La conversión consiste básicamente en que ya no vivo yo más vive Cristo en mí.  Si pretendemos ser cristianos sin morir, resulta imposible. Cuando el que vive en mí es Cristo, entonces, Él ofrece perdón a los que nos hieren, da en lugar de esperar recibir, no trata de manipular al otro, de imponerse por la fuerza, de buscar lo propio, etc. Por eso es el tiempo de que los cristianos evangélicos y no evangélicos, experimentemos conversión.

1 comentario en “Los conflictos de relación demoran el plan de Dios”

  1. A traves del libro En lo profundo, pude trabajar mi alma.( mis emociones)
    Me guió y ayudó muchísimo a sanar y a entender que de la unica manera que podía ser libre era perdonando y perdonarme. Jamás sentí que era culpa de Dios lo que me había sucedido y en este libro confirmé mi sentir.. Comprendí que para avanzar, Cristo debe tener el Señorío de mi vida,solo tomada de su mano y obedeciendo su dirección se puede caminar en Bendición…
    Muchas gracias Pastor Mraida por tan bello libro, porque en mi peor momento llegó a mis manos y hoy experimento la Libertad de la que tanto nos habla Dios a traves de la Biblia, como por ej.” Conocerán la verdad y esta los hará libres”Juan 8.32.Su libro ayudó para que pueda declarar tan bello versículo, no solo lo conozco sino que hoy lo vivo.-Bendiciones..

Deja Tu Comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*