Su carácter, constancia, obediencia y su relación íntima con el Señor lo convirtieron en un hombre justo que vivió en medio de una metrópoli corrompida.
Es la historia de Lucy Shimmers, una niña a la que Dios le habló a través de un sueño y le mostró a un hombre triste, imagen que la motivó a escribir un libro de dibujos.