Nunca me hice demasiadas preguntas, pero asumí que se había sentido realizada. A fin de cuentas, trabajó, formó una familia, sirvió en la iglesia y tenía a Jesús en su vida… ¿Qué otra cosa podía aspirar una mujer de fe?
Transformá tu presente en un tiempo de oportunidad para alcanzar aquello que sonás. Un año de visión y fe vale más que varios sin dirección ni sentido.
¿Alguna vez fuiste víctima de tus impulsos y quedaste fuera de lugar? ¿Acaso, por un enojo, perdiste el control en estos últimos tiempos? ¿Qué emociones, circunstancias, personas, hacen que se te “salga la cadena”?
Bajemos la voz a los estereotipos del pasado para tomar las riendas de nuestro futuro. Las mujeres tenemos múltiples roles en la vida, y muchas veces ...