Pablo estaba preso en Roma, pero él no se consideraba preso de los hombres, decía clara y abiertamente que era preso de Cristo Jesús. Otra vez esta declaración tan poderosa.
¿Cómo podemos esperar la Navidad desde los primeros días de diciembre? ¿Cómo podemos enseñarles a nuestros hijos la trascendencia de este hecho tan único? Decidimos preparar cosas concretas para regalar a los vecinos de la cuadra donde vivimos. Algo simple pero poderoso.
Tiempo después de que me convertí a Jesús, queriendo conocer y saber más de Él, me encontré en una situación en la que no sabía por qué muchas veces estamos mal...
Como líderes y referentes, creo que tenemos una deuda con nuestros jóvenes y con las generaciones que emergen. No hemos sabido ofrecerles un futuro que los esperance y les haga ver las cosas de manera diferente