mail

Suscribite a nuestro boletín

Más de 180 familias cristianas son privadas de agua y trabajo en India por negarse a abandonar a Jesús

Más de 180 familias cristianas son privadas de agua y trabajo en India por negarse a abandonar a Jesús

Crece la persecución contra cristianos en Chhattisgarh

Más de 180 familias cristianas enfrentan una grave crisis humanitaria en el estado de Chhattisgarh, India, después de negarse a renunciar a su fe en Jesucristo. Según denunciaron líderes cristianos locales, los creyentes han sido privados del acceso al agua y excluidos de oportunidades laborales en un intento de presionarlos para abandonar el cristianismo.

Los incidentes fueron reportados en 32 aldeas del distrito de Kanker, una región ubicada en el centro de India. La mayoría de las familias afectadas pertenece al pueblo indígena Adivasi, comunidades tribales que dependen de los recursos naturales y del trabajo local para garantizar su subsistencia.

Cristianos bloqueados del acceso al agua

De acuerdo con la organización International Christian Concern (ICC), numerosas familias cristianas han sido impedidas de utilizar ríos, lagunas, grifos comunitarios y bombas manuales de agua.

Esta situación afecta directamente su salud, seguridad y calidad de vida, especialmente en zonas rurales donde el acceso al agua potable es indispensable para la supervivencia diaria.

La restricción representa una de las formas más severas de discriminación religiosa registradas recientemente en la región y se suma a una creciente ola de persecución contra los seguidores de Jesús en diversas partes de India.

También les impiden trabajar y sostener a sus familias

La presión no se limita al acceso al agua. Líderes locales informaron que trabajadores cristianos han sido excluidos de programas gubernamentales de empleo y se les ha prohibido recolectar productos forestales, una de las principales fuentes de ingresos para las comunidades rurales de la zona.

Como consecuencia, muchas familias han quedado sin recursos para cubrir necesidades básicas, aumentando su vulnerabilidad económica y social.

La presión busca forzar su reconversión al hinduismo

Según representantes cristianos de Chhattisgarh, estas medidas forman parte de una estrategia destinada a obligar a los creyentes a participar en ceremonias de reconversión al hinduismo conocidas como “Ghar Wapsi”, una expresión que significa “Retorno al Hogar”.

Estas ceremonias son promovidas por grupos nacionalistas hindúes que sostienen que los pueblos tribales deberían regresar a sus creencias tradicionales y abandonar el cristianismo.

Además de las restricciones actuales, las familias afectadas temen nuevas represalias durante los próximos meses. Entre sus preocupaciones se encuentra la posibilidad de que se les impida cultivar sus tierras durante la temporada de lluvias, lo que podría agravar aún más la crisis alimentaria y económica que enfrentan.

Organizaciones denuncian violaciones a la libertad religiosa

Diversas organizaciones de derechos civiles de Chhattisgarh presentaron denuncias ante las autoridades locales y fuerzas policiales por las amenazas y actos discriminatorios sufridos por los cristianos.

Sin embargo, los creyentes continúan enfrentando dificultades en una región que ya registra antecedentes de hostilidad contra la comunidad cristiana, incluyendo restricciones a pastores, interrupciones de reuniones religiosas y conflictos relacionados con entierros cristianos.

Una persecución que viene en aumento

La presión contra los cristianos en Chhattisgarh no es un hecho aislado.

En abril de 2026, creyentes de los distritos de Narayanpur y Bastar recibieron ultimátums para abandonar su fe en Jesús y participar en ceremonias de Ghar Wapsi. Según la organización Open Doors, la iniciativa fue impulsada por Sarva Adivasi Samaj, conocida como la “Sociedad de Todos los Tribales”.

El aumento de estos incidentes ha generado preocupación entre organizaciones internacionales que monitorean la libertad religiosa y los derechos humanos.

Un llamado a la oración por la iglesia perseguida

Ante este panorama, Open Doors hizo un llamado a los cristianos de todo el mundo a interceder por quienes enfrentan persecución en India.

“Ante este escenario, se hace aún más necesario que la iglesia alrededor del mundo persevere en oración por justicia, sustento y coraje para que estos cristianos se mantengan firmes, aún en medio de la tormenta”, expresó la organización.

Por su parte, el misionero local Dhruv Baiga señaló que las recientes restricciones han dejado a muchos creyentes sin medios de subsistencia y con menos acceso al acompañamiento pastoral, dificultando aún más su vida espiritual.

A pesar de la presión, estas familias continúan dando testimonio de su fe, negándose a cambiar a Jesús por agua, trabajo o aceptación social. Su perseverancia refleja la realidad que viven miles de cristianos perseguidos en distintas partes del mundo por permanecer fieles a Cristo.

Nigeria vive una ola brutal de persecución: secuestros, asesinatos y ataques contra cristianos

Nigeria vive una ola brutal de persecución: secuestros, asesinatos y ataques contra cristianos

Nigeria vive una de las etapas más críticas de persecución cristiana y violencia extremista de los últimos años. Ataques coordinados contra iglesias, secuestros masivos de niños, asesinatos y decapitaciones están golpeando con fuerza a comunidades cristianas en distintos puntos del país africano, generando una grave crisis humanitaria y de seguridad.

Diversas organizaciones internacionales y líderes eclesiales advierten que la situación se ha intensificado en los últimos meses, dejando a miles de familias atrapadas en un clima permanente de miedo, desplazamiento y terror.

Puertas Abiertas alerta sobre una emergencia humanitaria

De acuerdo con la organización cristiana Puertas Abiertas, al menos 50 cristianos fueron asesinados en los últimos dos meses en Nigeria, mientras cientos de personas continúan secuestradas, entre ellas numerosos niños pequeños raptados directamente de escuelas en el estado de Borno.

La entidad emitió un llamado urgente a la oración y a la acción internacional frente al avance de la violencia extremista. Los testimonios recogidos en el norte del país describen una realidad devastadora: familias que ya no pueden asistir a la iglesia, niños que dejaron de ir a clases y comunidades enteras paralizadas por el temor constante a nuevos ataques.

“La vida se detiene”, expresó un líder cristiano local al describir cómo la persecución religiosa en Nigeria ha destruido la rutina diaria de miles de personas.

Secuestros masivos de niños en escuelas

Uno de los episodios más alarmantes ocurrió el pasado 15 de mayo, cuando hombres armados en motocicletas irrumpieron en varias escuelas de Mussa, en el estado de Borno, y secuestraron a cerca de 50 menores.

Ese mismo día, otro ataque sacudió el estado de Oyo. Allí, un grupo armado ingresó a dos institutos educativos, asesinó a un profesor y secuestró a una directora junto a entre 40 y 45 estudiantes.

Videos difundidos posteriormente por los secuestradores muestran a la directora cautiva pidiendo ayuda desesperadamente a la Asociación Cristiana de Nigeria. Otro registro exhibe la decapitación de un docente, aumentando el temor por la vida de los rehenes.

Según informes citados por medios locales y organismos cristianos, muchas familias están siendo obligadas a pagar rescates extremadamente elevados para intentar recuperar a sus seres queridos. Sin embargo, numerosos rehenes sufren abusos físicos, psicológicos y sexuales durante el cautiverio.

Boko Haram y las milicias fulani continúan sembrando terror

La violencia en Nigeria no proviene de un solo grupo. Organizaciones como Boko Haram, ISWAP y milicias fulani continúan sembrando terror especialmente en las regiones del norte y centro del país.

En las montañas de Borno, una facción de Boko Haram ejecutó recientemente a siete cristianos cautivos que intentaban escapar de un campamento terrorista. Las ejecuciones ocurrieron frente a mujeres y niños también retenidos como rehenes.

Informes de Sahara Reporters aseguran que más de 400 personas permanecen secuestradas en condiciones extremas, enfrentando hambre, trabajos forzados y constantes abusos.

Kaduna: uno de los epicentros de la persecución cristiana

El estado de Kaduna sigue siendo uno de los principales focos de persecución religiosa en Nigeria. Allí, nueve cristianos fueron asesinados y otros 25 secuestrados durante ataques nocturnos perpetrados por milicias islamistas contra comunidades cristianas de Kurmin Dangana.

A esto se suma el ataque contra la Iglesia Bautista de Bege, donde hombres armados irrumpieron en pleno culto dominical y secuestraron a 40 creyentes. Hasta el momento, 16 personas continúan desaparecidas, entre ellas mujeres y niños.

La libertad religiosa está “gravemente amenazada”

La fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada advirtió que la libertad religiosa en Nigeria está “gravemente amenazada”.

Según su informe, en varios estados del norte existen mecanismos de discriminación legal y ataques sistemáticos que buscan desplazar a las comunidades cristianas e islamizar regiones enteras.

Las organizaciones cristianas denuncian además que muchas zonas rurales permanecen prácticamente abandonadas por el Estado, facilitando el avance de grupos armados y bandas criminales.

Mientras tanto, miles de creyentes continúan resistiendo en medio de la violencia, aferrados a su fe en uno de los escenarios más complejos de persecución cristiana a nivel global.

El león que aprendió a rugir: cómo destruir las creencias que nos impiden vivir el propósito de Dios

ron-mcintosh
Ron Mcintosh

Todos tenemos una historia. Un conjunto de experiencias, palabras, heridas y recuerdos que fueron moldeando la forma en que nos vemos a nosotros mismos. Muchas veces, sin darnos cuenta, esas voces terminan teniendo más peso que la voz de Dios.

Algunos crecieron escuchando que nunca serían suficientes. Otros aprendieron a vivir con miedo al fracaso, al rechazo o a la escasez. Con el paso de los años, esas ideas dejan de parecer simples opiniones y comienzan a convertirse en convicciones profundas que condicionan cada decisión.

En el capítulo “Destruye tus propias creencias limitantes” del libro El ingrediente que falta, Ron McIntosh plantea una pregunta que vale la pena hacernos: ¿por qué creemos lo que creemos?

El autor sostiene que gran parte de nuestra vida está gobernada por pensamientos que fueron sembrados mucho antes de que pudiéramos analizarlos críticamente. Por eso afirma: “El diseño de tu vida es, más que nada, la programación que recibiste en tu pasado a través de tus experiencias”.

La reflexión resulta incómoda, pero necesaria. Porque muchas veces intentamos cambiar nuestras acciones sin examinar las creencias que las producen.

Cuando el pasado se convierte en una prisión

McIntosh relata la historia de una mujer que, después de sufrir un accidente automovilístico, perdió completamente la memoria. Lo sorprendente no fue únicamente la amnesia, sino la transformación que experimentó posteriormente.

Aquella mujer había crecido en un ambiente de críticas, inferioridad y baja autoestima. Sin embargo, al perder los recuerdos que alimentaban esa imagen negativa, comenzó a verse de manera diferente. Con el tiempo se convirtió en una persona segura, positiva y capaz.

La historia sirve como una poderosa ilustración de una realidad espiritual: muchas personas siguen viviendo atadas a recuerdos que Dios ya no utiliza para definirlas.

Mientras el Evangelio habla de una nueva creación, muchos creyentes continúan interpretando su identidad a partir de viejas heridas.

La consecuencia es que terminan limitando lo que Dios quiere hacer en sus vidas.

El problema no siempre es lo que vemos

Una de las frases más impactantes del capítulo aparece cuando el autor escribe: “Porque lo que ves, es lo que ya crees”.

La afirmación explica por qué dos personas pueden atravesar circunstancias similares y reaccionar de maneras completamente distintas. Mientras una ve oportunidades, la otra ve amenazas. Mientras una avanza, la otra retrocede. Mientras una espera provisión, la otra anticipa escasez.

No se trata solamente de personalidad. Muchas veces se trata de creencias profundamente arraigadas. Por eso el autor recuerda otra verdad fundamental: “Puedes creer lo que tu entorno te dice o creer lo que dice la Palabra de Dios”.

Esa tensión aparece constantemente en la vida cristiana. El mundo dice que nuestro valor depende de nuestros resultados. Dios dice que somos amados antes de demostrar nada. El mundo dice que debemos ganar aceptación. Dios dice que ya fuimos aceptados en Cristo. El mundo dice que somos la suma de nuestros errores. Dios dice que somos una nueva creación.

El león que creía ser oveja

Probablemente la ilustración más poderosa del capítulo sea la historia del león criado entre ovejas.

Aunque tenía la naturaleza de un león, pasó años comportándose como una oveja porque era lo único que conocía. Su entorno había moldeado su percepción de sí mismo.

Hasta que un día encontró a otro león.

Aquel encuentro cambió todo. Por primera vez vio quién era realmente. La historia funciona como una metáfora del Evangelio. Muchos creyentes viven por debajo de la identidad que Dios les dio porque continúan interpretándose a partir de las voces equivocadas.

Han sido llamados hijos, pero viven como huérfanos. Han sido llamados libres, pero siguen pensando como esclavos. Han sido llamados vencedores, pero continúan actuando desde el temor.

McIntosh resume esta realidad con una frase contundente: “Muchos de nosotros fuimos diseñados para el éxito, pero programados para el fracaso”. La buena noticia es que la programación puede cambiar.

Cinco voces que moldean nuestra identidad

Según el autor, nuestras creencias suelen construirse a partir de cinco fuentes principales: el entorno social, las figuras de autoridad, la autoimagen, la información repetitiva y las experiencias. Cada una de ellas tiene el potencial de acercarnos a la verdad o alejarnos de ella.

Una palabra de un padre. Una crítica de un maestro. Una experiencia traumática. Un fracaso. Una mentira repetida durante años. Todo eso puede convertirse en un filtro a través del cual interpretamos nuestra realidad.

Por eso McIntosh advierte: “No puedes cambiar un hábito si no cambias tu imagen. No puedes ir más allá de la forma en que te ves a ti mismo en tu corazón”.

La transformación genuina no comienza cuando cambian las circunstancias. Comienza cuando cambia la identidad.

Lo que Dios dice tiene la última palabra

Uno de los aspectos más esperanzadores del capítulo es que no termina describiendo el problema, sino ofreciendo una salida. El autor invita a identificar las creencias limitantes, separarse de ellas y reemplazarlas con la verdad de Dios.

En otras palabras, el objetivo no es ignorar el pasado, sino impedir que siga gobernando el presente. La Escritura está llena de ejemplos de personas que tuvieron que romper con etiquetas impuestas por otros.

Moisés se veía incapaz. Gedeón se consideraba insignificante. Jeremías pensaba que era demasiado joven. Pedro cargaba el peso de sus fracasos. Sin embargo, Dios los llamó según su propósito y no según sus limitaciones. La pregunta es si nosotros estamos dispuestos a hacer lo mismo.

Recordar quiénes somos

Hacia el final del capítulo, McIntosh deja una afirmación que resume toda la enseñanza: “Recuerda: tus creencias limitantes representan quién fuiste, no quién eres”.

Quizás allí se encuentre una de las mayores batallas de la vida cristiana. No aprender algo nuevo. Sino recordar lo que Dios ya dijo acerca de nosotros. Recordar que somos hijos. Recordar que somos amados. Recordar que fuimos perdonados. Recordar que tenemos propósito. Recordar que Cristo nos hizo nuevas criaturas.

Tal vez hoy haya áreas de nuestra vida donde seguimos viviendo como ovejas cuando Dios nos creó para rugir como leones.

Quizás sea tiempo de dejar atrás las voces que nos definieron durante años y comenzar a escuchar la voz del Padre.

Porque cuando la verdad de Dios ocupa el lugar de nuestras viejas creencias, dejamos de vivir según nuestras limitaciones y comenzamos a caminar conforme a nuestra verdadera identidad.

Título: El ingrediente que falta

Autor: Ron McIntosh
Año: 2025
Páginas: 304

Ben-Hur: La escena que cambió para siempre la forma de mostrar a Cristo en el cine

análisis-de-ben-hur
Análisis de Ben Hur

Pocas películas lograron lo que Ben-Hur consiguió en 1959. La obra dirigida por William Wyler no sólo redefinió el cine épico de Hollywood, sino que también dejó una de las representaciones más impactantes y reverentes de Jesús jamás vistas en la pantalla grande.

Con 11 premios Óscar y una producción monumental para su época, Ben-Hur se convirtió en un antes y un después para la industria cinematográfica. Sus escenarios gigantescos, la histórica carrera de cuadrigas y la escala visual de la película marcaron un nuevo estándar para el cine mundial.

Pero en medio de toda esa grandeza técnica, hay una escena silenciosa que sigue siendo el corazón espiritual de la película.

El detrás de Ben-Hur de 1959

En pleno auge de la televisión, la industria cinematográfica notó como concurría cada vez menos gente a sus estrenos, ya que las producciones para TV acomodaba a las personas en el sofá de sus hogares.

Es por eso que se apostó en grande y se decidió hacer la inversión más grande hasta el momento para la realización de un largometraje. La propuesta era ambiciosa: Ambientar en la pantalla grande y con la tecnología que tenían por aquellos tiempos el conocido libro de Lewis Wallace, publicado por primera vez 12 de noviembre de 1880 denominado como “Ben-Hur: Un historia de Cristo”.

Aunque Cristo no es el protagonista central de la novela, Su presencia transforma profundamente el rumbo de la historia. El libro explora temas como el perdón, la redención, la fe y el poder transformador de la gracia.

Más que una novela épica, Ben-Hur es una historia sobre cómo el encuentro con Cristo puede cambiar el corazón humano.

El momento que lo cambia todo en la historia de Ben-Hur

En uno de los momentos más duros de la historia, Judá Ben-Hur, interpretado por Charlton Heston, es llevado como esclavo bajo el sol abrasador del desierto. Golpeado, humillado y completamente agotado, el personaje cae al suelo pidiendo agua.

Los soldados romanos se niegan a ayudarlo.

Y entonces aparece Jesús.

La escena tiene algo extraordinario: el rostro de Cristo nunca se muestra directamente. William Wyler decidió filmarlo desde atrás, desde los costados o enfocando solamente sus manos y su presencia. Sin embargo, aun sin mostrar su cara, la autoridad y la paz que transmite llenan toda la escena.

La escena se trata de silencios y miradas que lo dicen todo.

Jesús se detiene, toma agua y se la ofrece a Ben-Hur. No hay discursos largos. No hay efectos dramáticos exagerados. Solo un gesto de compasión.

Y ese gesto cambia todo.

La imagen de Cristo como símbolo de gracia

Lo impactante de esta escena es que Jesús aparece cuando Ben-Hur no tiene nada para ofrecer. Está derrotado, roto y condenado. Y Dice “Dios, por favor ayúdame”.

Mientras los hombres le niegan misericordia, Cristo se acerca. Ese contraste resume gran parte del mensaje del Evangelio: la gracia de Dios aparece precisamente en medio de nuestra peor condición.

Es como si la película dijera que una sola mirada de gracia puede permanecer viva incluso en un corazón destruido.

El agua que Revela

Vemos a Ben-Hur totalmente derrotado al borde de la muerte. Y entonces el agua comienza a recorrer su rostro. Cristo incluso acaricia sus mejillas, humedeciendolas. Acto seguido, Ben-Hur bebe desesperadamente del agua que este salvador que responde a su oración le da. 

La escena no solo muestra la gracia, sino la Revelación. Se coincide perfectamente con el capítulo de Juan “¡Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba! 38 De aquel que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior brotarán ríos de agua viva”.

Ben-Hur buscaba desesperadamente a su Dios y este le estaba dando de Beber. Rapidamente Ben-Hur se pone de pie, está saciado, está lavado y su vida no es, ni será la misma.

A lo largo de toda la historia, Ben-Hur presenciará la sentencia de Cristo, ya que el Evangelio le fue revelado y entiende que Cristo es el Rey de Reyes.

«Todo el que beba de esta agua, volverá a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás. Más bien, el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que fluya para vida eterna.»

Una representación distinta de Jesús en Hollywood

Hasta ese momento, muchas películas bíblicas mostraban a Jesús desde un lugar solemne y distante. Pero Ben-Hur logró algo diferente: hacer que la presencia de Cristo se sintiera profundamente humana y divina al mismo tiempo.

Sin mostrar completamente su rostro, la película logró mostrar su esencia.

Y esto tuvo un impacto enorme en la industria del cine.

La decisión de no enfocarlo directamente generó un respeto visual poco común para la época y transformó la manera en que Hollywood entendió las representaciones bíblicas. La figura de Jesús dejó de ser solamente un personaje religioso para convertirse en el centro emocional y espiritual de la historia.

No domina la película desde la cantidad de escenas. La domina desde su influencia.

El verdadero centro de Ben-Hur

Aunque muchos recuerdan la carrera de cuadrigas o la espectacularidad técnica de la película, el alma de Ben-Hur está en momentos como este.

Porque la historia no trata solamente de venganza, esclavitud o injusticia. Trata sobre cómo un encuentro con Cristo puede transformar el corazón de una persona.

Y quizás por eso, más de 60 años después, Ben-Hur sigue siendo mucho más que una película épica.

“La Resurrección de Cristo”: Mel Gibson revela una impactante imagen inédita de la secuela cristiana más esperada

“La Resurrección de Cristo”: Mel Gibson revela una impactante imagen inédita de la secuela cristiana más esperada

La esperada secuela de The Passion of the Christ ya tiene fechas confirmadas. Lionsgate e Icon Productions anunciaron oficialmente el final del rodaje principal de “La Resurrección de Cristo”, la nueva producción dirigida por Mel Gibson que continuará la historia narrada en “La Pasión de Cristo”.

La noticia despertó una enorme expectativa entre el público cristiano y cinéfilos de todo el mundo, especialmente después de más de dos décadas desde el estreno de la película original.

¿Cuándo se estrenarán las nuevas películas?

La producción estará dividida en dos partes. La primera, titulada “La Resurrección de Cristo: Parte Uno”, llegará a los cines el 6 de mayo de 2027, mientras que la segunda parte se estrenará el 25 de mayo de 2028.

El nuevo calendario modifica el plan inicial del estudio, que contemplaba lanzar ambas películas en 2027 con apenas 40 días de diferencia.

Lionsgate elogia la visión artística de Mel Gibson

Adam Fogelson, presidente de Lionsgate Motion Picture Group, destacó el impacto artístico y emocional de la nueva película.

Mel es un verdadero visionario, con una mirada artística única para la grandeza cinematográfica y un instinto narrativo capaz de transmitir una profunda verdad emocional. Cada imagen que hemos visto del rodaje parece una obra maestra cobrando vida”, expresó.

Además, Fogelson aseguró que pocos directores logran combinar una escala épica con tanta profundidad espiritual y emocional.

“Mel ha creado una película de una ambición extraordinaria, una historia que el público mundial ha esperado durante más de veinte años”, añadió.

Mel Gibson: “Es mucho más que una película”

Por su parte, Mel Gibson agradeció al elenco y al equipo técnico que participaron del proyecto.

“Estoy profundamente agradecido con este grupo increíblemente talentoso por haber dado todo de sí en esta producción. Juntos creamos algo poderoso”, afirmó el director.

Gibson también reveló el peso personal y espiritual que representa esta película en su carrera.

“Esta obra es una parte fundamental de mi trayectoria profesional. Me exigió todo como cineasta y como artista. Para mí, es mucho más que una película: es una misión que llevo más de veinte años intentando completar para contar la historia más importante de la humanidad”, expresó.

El impacto de “La Pasión de Cristo” en el cine cristiano

Desde su estreno en 2004, “La Pasión de Cristo” se convirtió en una de las películas cristianas más influyentes de la historia del cine, impactando a millones de personas con su representación del sacrificio de Jesús en la cruz.

Ahora, la secuela buscará profundizar en el acontecimiento central de la fe cristiana: la resurrección de Cristo y la esperanza de salvación para la humanidad.

El crecimiento silencioso de la Iglesia evangélica en España que incomoda a muchos medios

El crecimiento silencioso de la Iglesia evangélica en España que incomoda a muchos medios

Mientras gran parte de Europa atraviesa un regreso a la espiritualidad, en España ocurre un fenómeno que ya nadie puede ignorar: la Iglesia evangélica está creciendo de manera sostenida.

Y cuanto más crece, más ataques recibe.

En los últimos años, distintos medios, programas de televisión y sectores políticos comenzaron a instalar un discurso cada vez más repetido: que las iglesias evangélicas son “sectas”, que representan “un peligro”, o que su crecimiento responde únicamente a inmigración y pobreza.

Pero cuando se analizan los datos reales, aparece otra historia.

Los números muestran un crecimiento histórico

Según datos del Observatorio del Pluralismo Religioso y de FEREDE, las iglesias evangélicas pasaron de tener poco más de 3.300 lugares de culto en 2012 a superar los 4.700 templos en 2025.

Eso significa que en poco más de una década se abrieron más de 1.400 iglesias nuevas en España.

El crecimiento es tan fuerte que hoy la comunidad evangélica es la confesión religiosa minoritaria más grande del país, por encima de otras religiones históricas en el continente.

En ciudades como Madrid, el fenómeno ya es imposible de ocultar. Informes recientes indican que la capital española cuenta con más de 850 iglesias evangélicas y que muchas zonas urbanas están experimentando una expansión constante de congregaciones.

Algunos medios españoles incluso reconocieron que en ciertas áreas metropolitanas las iglesias evangélicas ya duplican el número de parroquias católicas nuevas abiertas en las últimas décadas.

De 0,2% a millones de creyentes

El dato más impactante quizá sea este: en apenas 30 años, la población evangélica en España pasó del 0,2% al 2% de la población nacional.

Eso representa cientos de miles de personas nuevas identificándose con la fe evangélica.

FEREDE estima actualmente alrededor de 1,5 millones de creyentes evangélicos participando regularmente de iglesias en España.

Y aunque gran parte del crecimiento comenzó con comunidades inmigrantes latinoamericanas, hoy el fenómeno atraviesa todas las clases sociales y generaciones.

Entonces… ¿por qué tanto miedo?

La respuesta probablemente sea más cultural que religiosa.

Durante décadas, muchos sectores pensaron que el cristianismo evangélico desaparecería en Europa con el avance de la secularización. Pero ocurrió lo contrario: mientras muchas estructuras religiosas tradicionales perdían fuerza, las iglesias evangélicas comenzaron a crecer en barrios, ciudades y plataformas digitales.

Y eso rompió varios prejuicios.

Porque el discurso que intenta reducir las iglesias a “religión de inmigrantes” o “fe de pobres” no logra explicar por qué cada vez más jóvenes españoles, profesionales, artistas y familias se acercan a comunidades evangélicas.

Tampoco explica por qué tantas iglesias están creciendo en pleno contexto secular.

El doble estándar mediático

Hay otro punto que muchos señalan: el doble estándar.

Cuando otros movimientos sociales o culturales crecen gracias a la diversidad migratoria, los medios suelen celebrarlo como multiculturalismo y riqueza social. Pero cuando el crecimiento viene de iglesias evangélicas, inmediatamente aparecen términos como “preocupante”, “peligroso” o “ultraconservador”.

De hecho, en 2025, un programa emitido por RTVE calificó públicamente el crecimiento evangélico como algo “preocupante” y “peligroso”, generando fuertes críticas desde entidades cristianas y defensores de la libertad religiosa.

La pregunta es inevitable: ¿desde cuándo el crecimiento de una comunidad religiosa democrática y legal se transforma en una amenaza?

Mucho más que cultos

Otro dato que suele omitirse es el enorme trabajo social que realizan las iglesias evangélicas en España.

Muchas congregaciones funcionan como redes de contención para inmigrantes, familias vulnerables, personas con adicciones, desempleados y jóvenes en crisis emocional.

Comedores, ayuda social, acompañamiento espiritual, rehabilitación y apoyo comunitario forman parte del trabajo cotidiano de miles de iglesias que rara vez aparecen en las portadas.

Un crecimiento que ya no pueden ocultar

Quizás lo más incómodo para ciertos sectores no sea la religión en sí misma, sino el hecho de que la Iglesia evangélica logró crecer sin depender del respaldo cultural dominante.

Creció en silencio. Sin grandes estructuras históricas. Sin poder político. Y muchas veces soportando burlas y prejuicios.

Pero hoy los números hablan solos.

Más iglesias. Más jóvenes. Más presencia pública. Más influencia cultural.

Y cuanto más evidente se vuelve ese crecimiento, más difícil resulta seguir fingiendo que el fenómeno no existe.

El libro de los Hechos describe que mientras algunos perseguían y desprestigiaban a la Iglesia, “la palabra del Señor crecía y se multiplicaba” (Hechos 12:24).

La historia parece repetirse. En medio de críticas, caricaturas y campañas de miedo, miles de personas en España siguen encontrando esperanza, propósito y transformación en el evangelio. Porque cuando una obra es solamente humana, el tiempo la apaga. Pero cuando Dios está detrás de ella, ni el desprecio cultural ni los ataques mediáticos logran detenerla.

Lo que las relaciones dicen de tu vida

lo que dicen tus relaciones personales
Lo que dicen tus relaciones personales

Comenzamos con la respuesta a la pregunta que muchos se hacen: ¿Yo estaré hecho para las relaciones interpersonales?

En Génesis 2:18, Dios dice que no es bueno que el hombre esté «solo». Esta afirmación tiene más que ver con el diseño de Dios para la humanidad que con la necesidad de Adán. Fuimos creados con una necesidad vertical de la compañía de Dios, pero también con la compañía horizontal de otras personas.

Somos seres gregarios, con la iniciativa de estar en contacto con los demás. Sin embargo, el terreno de las relaciones interpersonales dista mucho de ser ideal. De alguna manera, todas las relaciones son difíciles, son menos que perfectas. Hay que trabajar para que prosperen, manifiestan nuestra condición espiritual y nos impulsan a seguir madurando emocionalmente.

Justo después de la euforia de Génesis 2, llega Génesis 3, donde la entrada del pecado trae frustración y confusión a las relaciones.

En Génesis 3, el hombre y la mujer se enredan en acusaciones y calumnias. Génesis 4 empeora aún más, con un hombre que asesina a su propio hermano. Aunque muchos de nosotros no hemos cometido un asesinato, seguimos viviendo inmersos entre la acusación y la culpa.

Lastimamos a las personas con palabras cargadas de muerte y condena. Nuestra lucha con el pecado se revela constantemente en ellas.

Vamos a revisar algunos puntos centrales para pensar las relaciones interpersonales desde una perspectiva bíblica y espiritual y, al mismo tiempo, ir desarticulando algunos conceptos erróneos que favorecen que las malentendamos y estemos bloqueados para crecer en ellas y disfrutarlas.

1. Las relaciones interpersonales no son el fin, son el medio

Aun la familia no es un fin en sí misma.

Porque estáticos y felices salimos en las fotos. Todo lo demás en un hogar es movimiento, crecimiento y desarrollo. Por lo tanto, la familia es una plataforma de despegue.

Las relaciones y los vínculos, aun los más profundos, se sostienen, pero no pueden ser el techo que impida que la voluntad de Dios se haga concreta y real. La relación primaria que Adán y Eva debían disfrutar era su relación con Dios. Esta comunión vertical con Dios sentaría las bases de la comunión horizontal que debían mantener entre sí.

Toda la creación debía funcionar como una flecha apuntando hacia Dios. Pero en nuestro pecado tendemos a dar más importancia a las personas y a la creación.

Las mismas cosas que Dios creó para revelar Su gloria se convierten, en cambio, en la gloria que deseamos. La ironía es que cuando invertimos el orden y elevamos la creación por encima del Creador, destruimos las relaciones que Dios pretendía y que nos habría permitido disfrutar.

2. No hay táctica o estrategia que garantice relaciones sin problemas

Si lees una publicidad que diga: “Compra el manual que te enseña a evitar las crisis y los conflictos en tus relaciones”, desde ya te decimos: ¡no lo compres!

¿Por qué? Porque es una mentira. Todas las relaciones tienen conflictos y todas entran en crisis. Las personas esperan que las técnicas o estrategias de resolución de conflictos marquen la diferencia.

Estas pueden ser valiosas, pero si fueran todo lo que necesitamos, la vida, muerte y resurrección de Jesús serían innecesarias o redundantes.Todo esto ayuda, pero no evita lo que es ineludible: las relaciones duelen y requieren de tu amor, tiempo, enfoque, negación a vos mismo, clamor y, sobre todo, el fruto del Espíritu Santo.

Cristo es la única esperanza real para las relaciones, porque solo Él puede profundizar lo suficiente como para abordar las motivaciones de nuestros corazones.

3. Después de la crisis, viene algo mejor

En algún punto, cada uno de nosotros se sentirá desanimado y decepcionado con una relación.La salud y la madurez de una relación no se miden por la ausencia de problemas, sino por la forma en que se manejan los problemas inevitables.

De hecho, la fortaleza de una relación se puede medir después de una crisis. La crisis es esa oportunidad para que, o bien la relación se fortalezca, o bien ese período frágil donde una relación se rompe.

Podemos andar de relación en relación, pero hay algo inevitable: desde que nacemos hasta que morimos, somos pecadores que viven con otros pecadores.

Una buena relación implica identificar honestamente los patrones de pecado que tienden a perturbarla. También implica ser humilde y estar dispuesto a protegerte a ti mismo y a la otra persona de estos patrones de pecado.

¿Cómo afrontas las decepciones relacionales?

¿Culpas, niegas, huyes, evitas, amenazas o manipulas? ¿O dices la verdad, muestras paciencia, pides perdón y lo concedes, pasas por alto las ofensas y honras a los demás?

4. Dios permite relaciones con personas difíciles y las usa para Su propósito

¿Te has preguntado alguna vez por qué Dios no mejora tus relaciones de la noche a la mañana? A menudo pensamos que si Dios realmente se preocupara por nosotros, haría nuestras relaciones más fáciles.

Pero lo que ocurre en el desorden de las relaciones es que nuestros corazones se muestran y nuestras debilidades quedan al descubierto. Solo cuando esto sucede buscamos la ayuda que únicamente Dios puede proporcionarnos.

Las personas débiles y necesitadas que encuentran su esperanza en la Gracia de Cristo llegan a ser la marca de una relación madura. El aspecto más peligroso de tus relaciones no es tu debilidad, sino tus ilusiones de fortaleza, tus rigideces y tu orgullo.

La autosuficiencia es casi siempre un componente de una mala relación. ¿Qué relaciones son más significativas para ti? Lo más probable es que sean aquellas en las que has tenido que superar dificultades.

Un caso clínico de una relación disfuncional

Jueces 19:1-5

“En aquellos días, cuando no había rey en Israel, hubo un levita que moraba como forastero en la parte más remota del monte de Efraín, el cual tomó para sí una concubina de Belén de Judá. Pero su concubina le fue infiel y se apartó de él, y se fue a casa de su padre a Belén de Judá, y estuvo allá durante cuatro meses. Y se levantó su marido, y fue tras ella para hablarle amorosamente y hacerla volver.”

Esta es la historia de una mujer sin nombre, sin posición y sin amor.

Y de un levita que, según el hebreo indica, “vivía como extranjero”. No solo estaba fuera de su ciudad, sino fuera de sí mismo. Era descendiente de una tribu consagrada al servicio de Dios, pero vivía en la periferia de su propósito.

Así comienzan muchas historias de abuso y vacío: cuando un corazón se muda del lugar donde fue llamado a servir. Cuando se aleja del propósito por las distracciones de la vida.

El levita tenía posición, pero no propósito. Tomó para sí una concubina, no una esposa; es decir, una mujer sin pacto. Ella era compañía sin consagración, placer sin propósito. Hoy sería unión libre.

El levita no buscó una ayuda idónea, sino una presencia que llenara su soledad.

Cuando hay huida, generalmente es por dolor.

Muchas personas se alejan porque no soportan la dureza y la injusticia con la que son tratadas. Se van apagando, van perdiendo brillo en relaciones que se desgastan y generan un ambiente de desorden y confusión.

Cuatro meses de silencio

«Y estuvo allá durante cuatro meses.»

Esto representa estancamiento, pausa sin transformación. Esa agonía de las decisiones que no se toman. Cada día que pasa es una huella de abandono y desinterés.

Aunque quizás del otro lado haya duda, temor o vergüenza. Pero como no hay palabras, tampoco hay avance ni entendimiento. El silencio no sana la herida; solo la congela.

Cuatro meses de ausencia. Cuatro meses de orgullo.

Cuando las palabras dulces esconden manipulación

Luego de ese tiempo, se levanta el levita y fue tras ella para hablarle.

Pareciera que es un gesto de ternura, pero el hebreo revela otra intención. Incluso otra versión en español habla de “convencer”, lo cual es una expresión que denota manipulación emocional.

Detrás de la manipulación no hay amor: hay orgullo herido. No hay intención de entrega, hay intención de demanda. No hay intención de reparar el vínculo; sí hay intención de reparar la apariencia.

Así actúan muchas relaciones rotas: vuelven con palabras dulces, pero no con corazones nuevos. Esta mujer vivió en una casa sin pacto, con un hombre sin raíz y un amor sin dirección.

Y su historia no termina con reconciliación.

Relaciones sin Dios

Hay muchas casas sin Dios. Hogares donde el amor manda sin pacto. Vínculos donde se toma sin honrar. Historias donde se posee sin amar.

El desafío es verlo, asumir el orgullo, reconocer la ceguera y superar la obsesión por “tener razón”.

Es escoger el amor verdadero, ese amor que solo proviene de Dios. Dios no sana lo que escondes. Dios sana lo que reconoces, lo que lloras y lo que entregas.

¿No es maravilloso que la gracia de Dios pueda hacer esto posible?

Polémica en China por la adaptación de la Biblia a la ideología comunista

Polémica en China por la adaptación de la Biblia a la ideología comunista

Sinización del cristianismo en China: cambios en la Biblia y control estatal de la fe

El Partido Comunista Chino (PCCh) avanza en su política de “sinización del cristianismo”, una estrategia impulsada por el presidente Xi Jinping para alinear la fe cristiana con los llamados “valores socialistas fundamentales”. En este contexto, el gobierno trabaja en una nueva versión de las Escrituras, denominada “Biblia Cristiana China”, con el objetivo de adaptar el contenido bíblico a la ideología oficial.

Cambios en la Biblia y materiales religiosos

Aunque el proyecto aún no está finalizado, ya se han registrado modificaciones en textos bíblicos y materiales educativos religiosos en China. En 2018, tras el anuncio del plan quinquenal para la sinización, una iglesia aprobada por el Estado en la provincia de Henan eliminó el Primer Mandamiento: “No tendrás otros dioses delante de mí”.

Ese mismo año, en Hong Kong, se alteraron contenidos de enseñanza cristiana, eliminando referencias a “el Señor”, partes del Génesis y los primeros cuatro mandamientos. En 2019, algunas iglesias estatales comenzaron a sustituir los Diez Mandamientos por frases alineadas con el pensamiento político, incluyendo consignas vinculadas al liderazgo del Partido.

Uno de los casos más controvertidos involucra el pasaje de Evangelio de Juan 8:3-11. En un material educativo oficial, el relato fue modificado para presentar un final distinto, donde Jesús no solo cambia su mensaje, sino que termina ordenando la ejecución de la mujer, en contraste con el texto bíblico tradicional.

Control estatal y restricciones a la libertad religiosa

El Partido Comunista Chino mantiene una postura oficialmente atea desde su fundación y ha restringido históricamente las prácticas religiosas consideradas incompatibles con sus intereses. Durante el liderazgo de Mao Zedong, especialmente en la Revolución Cultural, las religiones fueron fuertemente reprimidas.

En la actualidad, el gobierno ha intensificado las medidas de control:

  • Evaluaciones de lealtad para líderes religiosos
  • Inclusión del pensamiento de Xi Jinping en seminarios
  • Restricciones a menores en actividades religiosas
  • Vigilancia digital en iglesias y monitoreo de sermones

Además, iglesias no registradas —muchas de ellas clandestinas— enfrentan redadas, detenciones y cierres forzados.

Vigilancia, presión y cambios en los templos

Informes de organizaciones internacionales señalan que se han instalado sistemas de vigilancia en templos y creado bases de datos sobre creyentes. También se reporta la remoción de cruces en distintas regiones, reemplazadas por retratos de líderes políticos.

Líderes cristianos denuncian presiones, desapariciones y persecución, especialmente contra quienes se niegan a someterse a las estructuras religiosas controladas por el Estado.

Crecimiento del cristianismo en medio de la persecución

A pesar de las restricciones, el cristianismo sigue creciendo en China. Estimaciones de investigadores y organizaciones religiosas indican que hay alrededor de 160 millones de cristianos, aunque las cifras reales podrían ser mayores debido a la actividad de iglesias no registradas.

Este crecimiento refleja un fenómeno notable: incluso bajo presión estatal, la fe cristiana continúa expandiéndose en distintas regiones del país.

Debate internacional sobre libertad religiosa

La situación ha generado preocupación global en torno a la libertad religiosa en China. Sectores políticos en Estados Unidos han propuesto sanciones contra funcionarios involucrados en la represión religiosa, incluyendo medidas bajo la Ley Global Magnitsky.

Expertos en derechos humanos coinciden en que la estrategia del gobierno chino busca subordinar la religión al Estado, adaptando doctrinas, estructuras y prácticas a los lineamientos del Partido.

La Vida de Pi: En medio del océano, solo Dios puede encontrarnos

Análisis de la Vida De Pi
Análisis Cristioano de la Vida de Pi

Sin dudas, La Vida de Pi (Life Of Pi o también conocida como Una Aventura Extraordinaria) es una joya del cine y, al mismo tiempo, una rareza.

La película dirigida por el cineasta taiwanés Ang Lee fue un éxito mundial sin recurrir a fórmulas típicas de Hollywood: no hay superhéroes, explosiones constantes ni una trama acelerada y dopamínica. En cambio, ofrece algo mucho más profundo: una reflexión sobre la fe, el sufrimiento y la búsqueda de sentido.

Pero ¿por qué La Vida de Pi conectó con tantas personas? Porque, en el fondo, habla de algo universal: la necesidad humana de creer.

Todos buscamos algo en qué depositar nuestra fe, incluso cuando decidimos “no creer en nada”. Bajo esa premisa se construye esta historia que, aunque no pertenece al “cine cristiano”, deja muchísimas lecturas espirituales.

Life of Pi de 2012

Este análisis contiene spoilers.

Un viaje de supervivencia… y de fe

La película sigue la vida de Piscine Molitor Patel, conocido como Pi, un joven indio criado en el zoológico de su familia en Pondicherry. Desde niño demuestra una profunda curiosidad espiritual y comienza a explorar distintas religiones: hinduismo, cristianismo e islam.

Cuando su familia decide emigrar a Canadá junto con los animales del zoológico, el barco en el que viajan se hunde en medio del océano Pacífico durante una tormenta. Pi logra sobrevivir en un bote salvavidas junto a varios animales, entre ellos, un tigre de Bengala llamado Richard Parker.

Con el paso de los días, todos los animales mueren excepto el tigre, y comienza una intensa lucha por la supervivencia. Pi aprende a convivir con Richard Parker mientras enfrenta hambre, tormentas, agotamiento y escenarios casi surrealistas, como la misteriosa isla flotante que parece un paraíso de día pero se convierte en un lugar de muerte durante la noche.

Finalmente, después de meses en el océano, Pi llega a México. Pero allí ocurre una de las escenas más fuertes de la película: Richard Parker baja del bote y desaparece en la selva sin siquiera despedirse.

El océano como símbolo espiritual

A lo largo de toda la película vemos un océano inmenso, incierto y desesperanzador. Y eso no es casualidad.

En la Biblia, el mar suele representar el caos, las pruebas y la incertidumbre: Pedro caminando sobre las aguas, Moisés abriendo el mar Rojo o Jesús calmando la tempestad. El océano en La Vida de Pi funciona como un gran desierto espiritual.

Todo el viaje de Pi representa el camino que muchas personas atraviesan en algún momento de su vida: buscar sentido, sobrevivir al dolor o encontrar algo en qué creer.

Richard Parker, el tigre Bengala que acompaña a Pi en tu aventura.

Desde niño, Pi vive rodeado de religiones, filosofías y preguntas. Incluso su padre desprecia la fe y les dice a sus hijos: “La religión es oscuridad”. Sin embargo, en medio del naufragio, cuando ya no queda nada, Pi comienza a orar constantemente. Porque cuando el ser humano llega al límite, muchas veces solo le queda Dios.

“Fe no es fe hasta que es puesta a prueba”

Richard Parker y la vieja naturaleza

La gran revelación de la película llega al final, cuando Pi cuenta otra versión de la historia: los animales serían en realidad personas del barco.

La cebra representa a un marinero herido, la hiena al cocinero, el orangután a su madre y Richard Parker sería el propio Pi: su instinto salvaje de supervivencia.

Pi queda naufragando con tres animales del zoologico que viajaban en el barco.

Pero Richard Parker no solo simboliza el lado animal del protagonista. También representa esa naturaleza humana que nos protege, nos mantiene vivos y nos hace sentir fuertes… aunque también nos esclaviza.

Por eso la despedida final del tigre es tan impactante. Lo que parecía una victoria termina siendo una pérdida.

Y ahí aparece una lectura profundamente espiritual: muchas veces, para llegar a tierra firme, también debemos dejar atrás partes de nosotros mismos. Nuestra vieja naturaleza puede parecer fuerte, protectora e indispensable, pero al encontrarnos con Cristo, algo en nosotros muere, para dar lugar a una nueva vida.

“Luché por llegar y caí sobre la arena. Era cálida y suave como poner la mejilla contra el rostro de Dios. En alguna parte, alguien sonreía porque llegué ahí”.

El naufragio termina cuando dejamos de depender de nosotros mismos.

“La del tigre Es la mejor historia”

El cierre de la película de La Vida De Pi es una de las reflexiones más profundas del cine moderno.

“En las dos historias el barco se hunde, mi familia muere y yo sufro. ¿Cuál de las dos prefieres?”

En el final de La Vida de Pi, llegan a tierra y Richard Parker se va sin decir adiós.

Y él responde:

“La del tigre. Es la mejor historia”.

Entonces Pi concluye:

“Y así es también con Dios”.

La película no intenta demostrar científicamente la existencia de Dios. Más bien plantea que la fe funciona como una elección de sentido. Algunas personas eligen una visión puramente racional del mundo. Otras eligen una historia que contiene esperanza, trascendencia y propósito.

Pi cuenta su historia a un investigador que anhela descubrir la verdad.

Jesús mismo hablaba a través de parábolas. Nunca se detenía a demostrar si cada relato había sucedido exactamente así. Lo importante era la verdad espiritual detrás de la historia.

Por eso La Vida de Pi deja una pregunta incómoda pero poderosa:

¿Es más importante una verdad fría y objetiva, o una verdad que transforme nuestra existencia y nos acerque a Dios?

Cuando el océano parece interminable

La Vida de Pi termina convirtiéndose en una metáfora de la fe. Porque creer no siempre significa tener pruebas; muchas veces significa seguir flotando en medio del océano confiando en que Dios todavía puede encontrarnos.

Y quizás ese sea el verdadero mensaje de la película: aunque el mar sea inmenso, oscuro y silencioso, nunca estamos completamente solos.

  • 8 «Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe». Efesios 2:8-9

El martirio silencioso del perdón, un análisis de «El Abrazo de Abba», de Brennan Manning

brennan-manning-el-abrazo-de-abba

“Hágase tu voluntad”

Hay formas de martirio que no dejan sangre sobre el suelo, pero sí marcas profundas en el alma. No aparecen en los libros de historia ni despiertan admiración pública. Son silenciosas. Invisibles. Cotidianas. Y, quizás por eso, más difíciles.

En el capítulo “El perdón” de El Abrazo de Abba, Brennan Manning conecta el perdón con una de las frases más repetidas y menos comprendidas del cristianismo: “Hágase tu voluntad”. No como una resignación espiritual ni como una fórmula religiosa, sino como un camino doloroso hacia la reconciliación.

“La voluntad de nuestro Padre celestial es que perdonemos de la misma manera en que somos perdonados”, escribe Manning. Y ahí aparece la primera incomodidad del Evangelio: queremos recibir misericordia sin convertirnos en personas misericordiosas. Nos emociona el perdón de Dios sobre nuestra vida, pero nos cuesta extender esa gracia hacia quienes nos hirieron.

La verdadera señal del Espíritu

Amar cuando sería más fácil endurecerse

Muchas veces reducimos la espiritualidad a experiencias visibles o extraordinarias. Pero Manning desarma esa idea con una frase profundamente desafiante.

“La única señal que conozco que dio Jesús respecto de que una persona fue llena por el Espíritu Santo”, escribe, está en Mateo 5: Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen”.

La evidencia del Espíritu no es solamente el carisma visible; es la capacidad sobrenatural de amar cuando sería más fácil endurecerse. El verdadero milagro no siempre ocurre en una plataforma, sino en el interior de un corazón herido que decide no devolver odio.

Porque perdonar no es un acto sentimental. Tampoco significa negar el dolor. Perdonar es cargar la herida sin transformarla en identidad. Es negarse a construir la vida alrededor del resentimiento.

El perdón hacia uno mismo

La misericordia que también nos incluye

Hay una escena profundamente humana en el capítulo: Manning cuenta cómo un sacerdote quebrado por años de pecado y autodestrucción se le acercó en un aeropuerto para confesarse.

Después de escuchar su historia, Brennan lo abrazó y le dijo: “Él ve su corazón y lo comprende. Le perdona todos sus pecados. Siéntase en paz y no vuelva a pecar”.

Pero la verdadera revelación llega después.

Ya sentado en el avión, se pregunta a sí mismo: “Brennan, ¿harías por ti lo que acabas de hacer por tu hermano?”.

Tal vez una de las formas más profundas de orgullo espiritual sea creer que Dios puede perdonar a todos menos a nosotros mismos.

Por eso la frase de Francis MacNutt golpea tan fuerte: “Odiarse a uno mismo es pecado”. Porque el rechazo personal también puede convertirse en idolatría: una obsesión constante con nuestras miserias, nuestros errores y nuestra indignidad.

Cuando toda nuestra atención está puesta en nuestra propia ruina, dejamos de ver el dolor ajeno. Y, paradójicamente, el egocentrismo puede disfrazarse de falsa humildad.

El perdón hacia otros y hacia uno mismo nacen del mismo lugar: la experiencia real de haber sido abrazados por Dios.

El perdón como martirio

Morir al resentimiento

Manning va todavía más lejos cuando relaciona la frase “Hágase tu voluntad” con el martirio. Explica que en el Nuevo Testamento esa expresión aparece en contextos de entrega total: Jesús en Getsemaní, Jesús en la cruz, Pablo camino al sufrimiento.

Y entonces la idea del perdón deja de ser romántica.

Perdonar es morir.

“Es más fácil morir por Cristo que vivir para Él”, escribe Manning. Y probablemente tenga razón.

Porque hay algo heroico en los grandes sacrificios visibles, pero muy poco reconocimiento en la obediencia diaria de amar al que nos decepcionó, bendecir al que nos lastimó y buscar reconciliación con quienes, como dice el autor, “me han rechazado, robado y arruinado”.

Ahí está el verdadero martirio del corazón.

“Señor, líbrame de mí mismo”

La confesión más honesta

El texto termina con una oración demoledora. Manning le pide a Dios que lo libre de las personas arrogantes, de quienes creen poseer toda la verdad, de quienes predican misericordia pero no la practican.

Hasta que finalmente reconoce: “Señor, líbrame de mí mismo. Yo también soy uno de ellos”.

Y quizás esa sea la confesión más honesta de todo el capítulo.

Porque el perdón comienza cuando dejamos de mirarnos como jueces espirituales. Cuando entendemos que todos necesitamos misericordia. Todos.

Los que fallaron y los que aparentan no fallar. Los heridos y los que hirieron. Los que se alejaron y los que todavía permanecen en la iglesia.

El Evangelio no se trata de personas impecables aprendiendo a condenar mejor. Se trata de pecadores aprendiendo a perdonar como fueron perdonados.

Y tal vez ahí, justamente ahí, empieza la voluntad de Dios.

Título: El abrazo de Abba

Autor: Brennan Manning

Año: 2015

Páginas: 207

Imperdibles

hola
Enviar Whatsapp
error: Gracias por interesarte en las publicaciones de La Corriente, para su uso o difusión, por favor escribirnos a [email protected]