La vida cristiana es un desafío diario; la cotidianidad nos ofrece un cúmulo de pequeños avatares en los que tenemos que poner en marcha nuestras herramientas espirituales y emocionales.
Se trata de alguien que va más allá de un mero aprendiz, alguien que sobrepasa la posición de estudiante y quien rebalsa el molde de un simple “adepto”.
A principios de octubre se firmaron los acuerdos para llevar a cabo un programa que brindará obras sociales y viviendas a las personas con carga pastoral en las congregaciones evangélicas.