Cuando mi papá, Carlos Annacondia, y mi mamá, María, recibieron a Jesús como su Salvador, en el año 1978, sus vidas cambiaron radicalmente tomando un rumbo totalmente distinto.
La junta de directores de la institución difundió un comunicado en el que confirmó las denuncias sexuales.
El miércoles 23 de diciembre, la Ravi Zacharías International Ministries (RZIM) publicó en su página web...
En el seminario de vida cristiana y familia una persona entre los asistentes irrumpió: “Quiero que mi familia se entregue a Cristo y se congregue en mi iglesia, pero no lo puedo lograr. ¿Qué puedo hacer?”.
“¿Para qué balance? —me dijo alguien—, ¡si este es un año para el olvido! ¡Que se vaya pronto!”. Pero tal vez, si nos enfocamos intencionalmente en descubrir lo positivo detrás del velo del agotamiento, algo valioso surgirá.
El autor del libro “Una vida con propósito” declaró días atrás en la revista The Relevant, que la pandemia expuso la debilidad de la iglesia occidental. Las congregaciones dependen solo de los servicios de adoración y por eso muchas congregaciones están experimentando una crisis a nivel ministerial.
Luego de que el jueves pasado llegaron 300 mil vacunas desde Rusia, durante el fin de semana se distribuyeron en las provincias argentinas para que el martes 29 se comience la aplicación de vacunas contra el COVID19...
Nunca me hice demasiadas preguntas, pero asumí que se había sentido realizada. A fin de cuentas, trabajó, formó una familia, sirvió en la iglesia y tenía a Jesús en su vida… ¿Qué otra cosa podía aspirar una mujer de fe?