El Estadio Nacional de Costa Rica fue escenario el pasado sábado 17 de octubre de 2026 de la Cruzada Nacional de Esperanza, una convocatoria cristiana que reunió a familias de distintas regiones del país. La jornada combinó música cristiana, oración, adoración y predicación, con un llamado público a seguir a Jesucristo y renovar la fe.
Cerca de 60.000 personas participaron de la cruzada
La asistencia rondó las 60.000 personas, a pesar de que antes de la actividad medios costarricenses habían publicado que los organizadores esperaban reunir a unas 45.000.
La multitud estuvo integrada por familias provenientes de distintas zonas de Costa Rica, en una jornada que buscó convertirse en un espacio de oración, adoración y proclamación del Evangelio.
Música cristiana, adoración y mensajes de fe
La música cristiana fue uno de los principales componentes de la jornada. El dúo dominicano Tercer Cielo participó ante el público con canciones conocidas dentro del ámbito de la música cristiana contemporánea, en una convocatoria que buscaba reunir a creyentes de distintas generaciones.
La cantante Averly Morillo también formó parte del programa. Su participación se integró a una jornada en la que los asistentes tuvieron la oportunidad de compartir momentos de alabanza y adoración, además de escuchar mensajes centrados en la fe, la esperanza y la relación personal con Dios.
Otro de los invitados destacados fue el pastor nigeriano Enoch Adeboye, supervisor general de la Iglesia Cristiana Redimida de Dios. Su participación aportó el componente de predicación a un encuentro que no estuvo limitado a las presentaciones musicales.
Un llamado a seguir a Jesucristo
La Cruzada Nacional de Esperanza fue organizada por la Iglesia Cristiana Redimida de Dios (RCCG) junto con la Federación Alianza Evangélica Costarricense. Ambas entidades promovieron la actividad como una convocatoria abierta y gratuita para las familias del país.
Durante el evento, los asistentes fueron invitados a entregar sus vidas a Jesucristo y a renovar su compromiso con la fe cristiana, miles de personas respondieron al llamado de la fe.
La presencia de familias procedentes de distintas zonas convirtió la cruzada en una convocatoria de alcance nacional. La iniciativa buscó ofrecer un espacio compartido de oración y adoración, con un mensaje dirigido tanto a quienes ya participan de una comunidad cristiana como a quienes se acercaron para escuchar el Evangelio.
La organización planteó como propósito transmitir esperanza, reconciliación y transformación espiritual. De esta manera, el encuentro buscó ir más allá del espectáculo musical y motivar a los asistentes a reflexionar sobre su fe y su relación con Jesucristo.





