La Iglesia como institución tuvo y tiene como misión llevar el mensaje de Jesús. Siempre lo llevó a cabo por diferentes caminos y los ministerios cumplieron un importante rol.
Está comprobado científicamente que los seres humanos somos seres sociales y de contacto. Por eso, sin duda, debemos admitir que lo virtual no remplaza lo presencial. Poseemos la necesidad de conectarnos físicamente...
en medio de esta vorágine de sesiones de zoom y encuentros en vivo por internet, ¿sabemos lo que sucede en la vida de nuestros pastores y líderes? ¿Hemos estado orando por ellos?
Tenemos que seguir permitiendo que la Biblia nos permee más que cualquier representante político que nos haya cautivado, o medio de comunicación que haya interpretado mejor nuestro sesgo de interés.
El autor del libro “Una vida con propósito” declaró días atrás en la revista The Relevant, que la pandemia expuso la debilidad de la iglesia occidental. Las congregaciones dependen solo de los servicios de adoración y por eso muchas congregaciones están experimentando una crisis a nivel ministerial.
Si me dijeras: “Quiero entrar en la banda de mi iglesia”, yo podría preguntarte algo así como: "¿Por qué y para qué?". Entonces, podrías contarme acerca de tus razones. Y aunque la motivaciones en sí sean muy buenas, no siempre son las correctas.