La sociedad está pidiendo a gritos la manifestación de los hijos de Dios y la Iglesia tiene que estar en la calle. Dios nos mandó a demostrar el amor de Cristo con nuestras acciones.
Simón es de Inglaterra y Yanil de Argentina y ambos son misioneros a tiempo completo en JuCUM. Han esperado, caminado y obedecido para entrar a su tierra prometida, Zimbabue, por más de diez años.
En el seminario de vida cristiana y familia una persona entre los asistentes irrumpió: “Quiero que mi familia se entregue a Cristo y se congregue en mi iglesia, pero no lo puedo lograr. ¿Qué puedo hacer?”.