Luego de varias semanas sin ingreso de dosis, el fin de semana llegaron vacunas de Oxford/AstraZéneca y hoy las de Sputnik V.
El domingo, desde el programa Covax de la Organización Mundial de la Salud, la Argentina recibió 864.000 dosis de la producción de la Universidad de Oxford y en el día de hoy llegará un vuelo desde Moscú con más de 500 mil vacunas. Los ministros de salud bonaerenses afirmaron que el fin de estas partidas es continuar con la vacunación de los mayores de 60 años en Buenos Aires.
Llegaron al país 864.000 nuevas dosis de vacunas de AstraZeneca adquiridas por el mecanismo COVAX.
La ministra @carlavizzotti y @SantiCafiero supervisaron la recepción en el centro logístico para continuar con la distribución a todo el país.
— Ministerio de Salud de la Nación (@msalnacion) April 18, 2021
Desde el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, el próximo fin de semana se plantea aplicar las vacunas a todos los mayores de 70; y durante estos días, a quienes tengan más de 60 con enfermedades cardiovasculares, diabetes, afectaciones del sistema inmune y otras que los sitúan como población de riesgo. El objetivo de la llegada de estas dosis es inmunizar a esta población de alto riesgo ante el coronavirus.
El Ministerio de Salud bonaerense anticipó que con las dosis de Sputnik V pueden empezar las citaciones de mayores de 60 sin enfermedades previas. Las de Oxford/AstraZéneca se aplicarían en esta franja de edad a quienes tengan enfermedades de riesgo, de las cuales cada distrito de Buenos Aires recibirá vacunas en proporción a su población.
Las autoridades del Ministerio de Salud de CABA confirmaron que terminarán de vacunar a los mayores de 70 el miércoles que viene. Además, las vacunas que llegaron el domingo estarían disponibles el jueves próximo, por lo que se abrirá al principio de esta semana, entre lunes y martes, la inscripción para porteños de 65 a 69 años, pueden registrarse en el link: click aquí.
La Provincia de Buenos Aires este fin de semana presentó citaciones para vacunar a casi todos los mayores de 70 que restan, el sector estableció que tienen capacidad de aplicar 100.000 dosis por día. En el caso de querer inscribirse:click aquí. El total de vacunas recibidas por Argentina hasta la fecha es de 8.132.600.
El jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, Santiago Cafiero y la ministra de Salud, Carla Vizzotti, supervisaron la recepción de las dosis de la vacuna de Oxford- AstraZeneca. Crédito: Télam
Organizan una campaña para clamar a Dios por una reducción de las emisiones de carbono en el mundo.
Creyentes de Asia, Europa y América del Norte se reunirán mensualmente durante el resto del año para interceder previo a la conferencia de las Naciones Unidas sobre la situación ambiental programada para noviembre, en Glasgow, Escocia. La reunión se considera crucial porque algunos científicos dicen que la ventana para hacer modificaciones y evitar los peores impactos se está cerrando rápidamente.
La campaña de oración, según informa Christianity Today, está organizada por el ex misionero bautista Lowell Bliss e incluye líderes de diferentes congregaciones a lo largo del mundo. “Un grupo de nosotros nos sentimos llamados a un tipo de oración acorde con la urgencia de la crisis climática”, afirmó Bliss, y agregó “apelar al creador, sustentador y redentor de toda la creación para que Dios pueda intervenir ante esta gran amenaza y profunda injusticia».
La conferencia de Glasgow releva informes de ciento noventa naciones que firmaron el Acuerdo de París para reducir las emisiones de carbono que, según el consenso científico, están causando el cambio climático global. El convenio, firmado en 2015, incluyó un mecanismo en el que las naciones acordaron acelerar la reducción de esas emisiones cada cinco años, pero la reunión del quinto año se retrasó por el COVID-19.
Las mediciones de la NASA sobre la temperatura de referencia de la Tierra muestran un calentamiento rápido en las últimas décadas. Según el informe, entre 2003 y 2020 se registraron los años más cálidos desde que las personas comenzaron a rastrear las temperaturas globales en la década de 1880.
Bliss, autor de «Misiones ambientales: plantar iglesias y árboles», dijo que está orando para que Dios «conceda que las naciones puedan reducir sus emisiones de carbono a la mitad para 2030y lograr llegar a cero para 2050«.
En 2009, Bliss inició Eden’s Vigil (Vigilia del Edén), una organización sin fines de lucro dedicada a capacitar a los misioneros para integrar las preocupaciones ambientales con la Gran Comisión de hacer discípulos de todas las naciones. Se asoció con el Movimiento de Lausana y la Asociación Evangélica Mundial para crear recursos y fomentar la defensa del clima. Actualmente, está forjando una sociedad con seis organizaciones internacionales para una campaña de oración e intercesión.
“No es una organización nueva, sino una red de creyentes que se reúnen para ayudarse unos a otros a orar”, explicó Bliss a Christianity Today. “Para la conferencia de Glasgow, estamos tratando de movilizar el poderoso brazo derecho de Dios y las Escrituras están repletas de historias de individuos o grupos pequeños que hicieron precisamente eso”, destacó el fundador de Eden’s Vigil.
Bliss y el equipo de intercesión por el clima no son los únicos que están orando de esta manera por el medio ambiente. El activista Peter Fargo lanzó recientemente la “Misión del millón de oraciones”, para animar a los cristianos de diferentes partes del mundo a unirse a las vigilias semanales por el medio ambiente.
No dejamos de animarnos a probar estas recetas facilísimas que se esconden detrás de estos nombres tan lindos y sofisticados. Hoy es el turno de unas galletas tan fáciles, tan suavecitas y tan ricas.
Las galletas vienesas las tengo como una buena opción para incluir en la lanchera que lleva mi hija al jardín. Ella pone mucha expectativa en lo que va a llevar en su merienda, así que estuvimos juntas preparando esta receta.
Ingredientes
125 gr de manteca pomada
50 gr de azúcar
15 gr de cacao amargo
Clara de 1 huevo
130 gr de harina 0000
100 gr de chocolate semiamargo.
Procedimiento
En un bowl, mezclamos la manteca pomada, con el azúcar y el cacao, hasta formar una pasta.
Agregamos la clara de huevo e integramos bien.
Por último, sumamos la harina a la preparación. Con una espátula nos aseguramos de que todo quede bien unido.
Una vez que ya tenemos la preparación de nuestras galletas, la ponemos en una manga pastelera con un pico rizado, en la medida de lo posible. Si no contamos con estos elementos, no es motivo para abandonar. Podemos lograrlo sin manga y sin pico de todos modos.
Sobre una placa para horno y con papel manteca, realizamos las formas que más nos gustaría que tengan nuestras galletas vienesas. También podemos solo formar montoncitos con una cuchara. Luego, las llevamos al horno precalentado a unos 180° C por unos 15 minutos aproximadamente.
Pasado ese tiempo, las sacamos del horno y, una vez que se enfríen, las bañamos en chocolate y ¡ya podemos comenzar a disfrutarlas!, pero les recomiendo jugar un poco con la imaginación y sumarle un valor agregado.
Nosotras, con mi pequeña Alma, le sumamos dulce de leche, algunas granas de colores y algunas nueces tostadas. ¡Quedaron buenísimas!
Ya me aparté algunas para poner en la lanchera de mi hija, porque, si no, les aseguro que no quedaba ni una. Parecen masitas secas de una confitería. Y para terminar de tocar el cielo con las manos, me faltaría mojarlas en un vaso de leche, así que después les cuento.
Nunca imaginé la vida que tengo ahora. Nací en Canadá, un país hermoso con tantos beneficios. Tengo una familia amorosa que me cuidó, me enseñó, me educó, me dio todo lo que necesitaba y más. Sin embargo, crecí en un hogar no cristiano, como la mayor de tres hermanos. Siempre que miro atrás y considero mi vida, me impacta tanto cómo Dios me buscó y eligió desde tan chica.
Conocí a Cristo cuando tenía ocho años, en un campamento de verano. Me acuerdo de que un chico nos hablaba al lado de la fogata en el medio del bosque de cómo Jesús podría entrar y vivir dentro de nuestros corazones… simplemente teníamos que orar y pedirle que Él entre y así lo íbamos a tener como un mejor amigo para toda la vida. A la noche, cuando me acosté sola en mi cama, le dije a Jesús que yo quería que Él estuviera conmigo en mi corazón. Fue así como arrancó mi vida de fe.
Cuando tenía once años, una amiga me invitó a su grupo de jóvenes. Decidí acompañarla y fue una de las mejores decisiones de mi vida. Me encantó la iglesia y el grupo. Cuando llegué, el pastor de jóvenes se acercó para saludarnos. Estaba vestido con un buzo grande y una gorra y cuando vio que yo era nueva me recibió con un gran abrazo diciéndome “¡bienvenida a la familia!” No lo olvido más.
Es misionera de JUCUM en Rosario, Argentina
Empecé a asistir todos los jueves al grupo de jóvenes. Las charlas, las enseñanzas y los tiempos de alabanza siempre me dejaban buscando más.
Corin Manders, misionera JUCUM Rosario
A los doce años hice mi primer viaje misionero a una isla, a seis horas de mi casa, y Dios me dejó revolucionada.
Después de un año yendo al grupo de jóvenes empecé a sentir una inquietud para decirles a mis papás que yo había decidido seguir a Jesús. Esto me generaba mucho miedo ya que mi papa venía de trasfondo católico y toda su familia dejó la iglesia hace muchos años atrás.
Su postura siempre fue muy clara: no creía en Dios y pensaba que la Iglesia era un sistema que te lavaba el cerebro. Así que imagínense los nervios que sentía el día que se me acercó con la pregunta: “Corin, vos vas al grupo de jóvenes porque la pasas bien e hiciste amigos… o vas porque realmente crees en Jesús?” Y así fue como a los trece años enfrenté a mi papá y le dije que yo había decidido seguir a Jesús.
«Estoy segura de que mis papás pensaban que era una etapa por la cual iba a pasar con el tiempo. Pero los años pasaron y me enamoré aún más de Jesús…»
Corin Manders, misionera JUCUM Rosario
Después de un tiempo vi que yo tenía algo tan precioso que no todos mis amigos de cuna cristiana tenían; mi fe era mía y mis experiencias con Dios eran propias. Y así fue como fui conociendo a Dios: a través de diferentes experiencias con mi iglesia, encuentros personales con Jesús, viajes misioneros, y un lindo grupo de amigos que buscaban mucho a Dios. Pero ahora la pregunta es: ¿Cómo llegué a Argentina?
Cuando tenía 19 años estaba estudiando en la facultad, trabajaba en Starbucks, era líder de una célula de jóvenes, era profesora de danza y tomaba varias clases de danza también. Mi vida ya tenía un rumbo, pero un día, leyendo un libro, Dios me habló.
Me acuerdo de la conversación que tuve con Él. Le dije que no quería perder la pasión y el fervor que vivía en mi adolescencia… que quería una vida de aventura y desafío con Él. Se ve que me escuchó, porque unos meses después me encontré en el otro punto del mundo haciendo mi Escuela de Discipulado y Entrenamiento (EDE) en Juventud con una Misión.
Llegué a Argentina a los 20 años. Lo que iba a ser una escuela de solamente cinco meses se convirtió en un llamado a largo plazo a las misiones. Primero hice mi EDE y luego el Señor me habló de quedarme a hacer la escuela de arte AME (Artistas en su Máxima Expresión).
Esta bailarina nacida en Canadá escuchó el llamado de Dios
Siendo bailarina toda mi vida, estaba más que entusiasmada por dedicar seis meses de mi vida a la danza en un lugar cristiano. Esta escuela me impactó tanto y Dios me dio un llamado específico para alcanzar la esfera del arte y los artistas no cristianos.
Todavía me acuerdo la noche que Dios me habló de quedarme a largo plazo en Argentina. Recién venía de hablar con mi discipuladora. Mi mente iba a mil. Me acuerdo de la ansiedad, el temor, la duda, la lucha interior entre mi voluntad y la de Dios.
En el fondo de mi corazón sabía que quería a Dios para mi vida, pero mi temor al futuro y mi propia voluntad eran muy fuertes.
Corin Manders, misionera JUCUM Rosario
La noche era hermosa, yo estaba sentada sola en un quincho y poca gente andaba por el predio. Saqué mi cuaderno, biblia y lapicera y tuve una charla importante con el Señor. Era mi voluntad o la de Él…
Con el pecho apretado y un nudo en la garganta, decidí rendirme. Decidí dejar de luchar con Dios y abrazar sus planes para mi vida… planes que eran mucho más grandes que mi propia vida. Decidí dejar mi familia, mis comodidades, mi trabajo, mi carrera, mi seguridad económica, mi cultura, y hasta mi idioma… por algo mayor que todas estas cosas: conocer más a Jesús.
Hasta este punto, en mi vida había escuchado de Jesús, había decidido seguirlo, andar en sus caminos, aprender de Él, conocerlo, amarlo… pero en este momento de tanta renuncia, experimenté lo que dicen las escrituras: conocí el significado de dejarlo todo y tomar mi cruz y seguirlo. El día de hoy llevo siete años sirviendo al Señor a tiempo completo. Tengo tantos testimonios, tantas experiencias con Dios, tanto vivido… Conozco a un Dios fiel, un Dios proveedor, un Dios Padre, Dios misericordioso, Dios de compasión, Dios de las naciones, Dios de amor, de paz, de justicia… conozco un Dios real que se revela a mi vida todos los días. No me arrepiento de mi decisión de obedecerle, fue unas de las mejores decisiones de mi vida.
Corin Manders, 27 años. Nacida en Canadá. Misionera en Jucum Rosario Argentina hace 7 años. Trabaja en el ministerio de arte y danza en la compañía AME.
Uno de los aspectos más reconocidos de la vida del Mesías era su oficio, el de carpintero. Al igual que José, Jesús se dedicó una buena parte de su vida a elaborar objetos de madera.
Es común observar la imagen de Jesús, sobre todo cuando lo representan en la cruz, como una persona flaca, delgada, con poca musculatura y sufrida en extremo.
Probablemente, no haya sido así su anatomía; su trabajo con la madera le debió permitir haber tenido la fuerza para cargar la cruz, soportar grandes sufrimientos y tener la fortaleza necesaria para aguantar ayunos, largas caminatas y, sobre todo, entender cómo relacionarse con la gente.
El oficio de otra era: no había nada industrial, todo era artesanal
Parece irrelevante, pero hay que aclararlo: antes no se hacían cosas en masa. Es decir, cada objeto se elaboraba de forma única. Ninguna cosa era idéntica a la otra, aunque hayan sido elaboradas en el mismo momento y por la misma persona. Hay que recordar que, antes de las fábricas, todo se elaboraba de forma artesanal.
Es el oficio de carpintero, junto con el de alfarero, uno de los más importantes, debido a que el vidrio y el metal eran casi inexistentes o demasiados caros. Casi todos los utensilios de uso cotidiano, desde elementos para comer -como platos o cuencos- o muebles, eran elaborados por carpinteros.
Dicha esta aclaración, pasemos a ver cómo esta labor.
Las herramientas que permitían transformar troncos en objetos
“Y aconteció que mientras uno derribaba un árbol, se le cayó el hacha en el agua; y gritó diciendo: ¡Ah, señor mío!, ¡era prestada!”, 2 Reyes 6:5
Este versículo revela un hecho muy importante: que el hierro con el que se hacían las herramientas era muy caro. Por eso, era muy común que fuesen elementos prestados, no propios de cada carpintero.
La Tierra Santa tiene la particularidad y, a la vez, la dificultad, de que es una zona generalmente árida, por lo que la obtención de madera era escasa. Además, no siempre era de excelente calidad.
Por eso, tal cual narra 1 Reyes 6, el rey Salomón pide cedros del Líbano al rey Hiram.
Según Fred Wight, en su libro Usos y costumbres de las Tierras Bíblicas el carpintero tenía cuatro herramientas principales:
Regla
Almagre
Cepillo
Compás
“El carpintero tiende la regla, lo señala con almagre, lo labra con los cepillos, le da figura con el compás, lo hace en forma de varón, a semejanza de hombre hermoso, para tenerlo en casa”. Isaías 44:13
“¿Almagre? ¿Qué es eso?”, seguro que fue lo primero que te preguntaste.
Primero, lo primero. La regla, lógicamente, era para medir. Las medidas de longitud y de peso, no son las mismas que las actuales. No existía el metro, ni el centímetro.
El cepillo servía para retirar las virutas y el aserrín del proceso de tratamiento de la madera. El compás, tal cual lo usamos en la escuela, para realizar curvas y circunferencias.
El almagre es un pigmento rojo usado en la antigüedad para marcar la madera
El almagre era un producto mineral, que dibujaba un trazo rojizo. Era el marcador que utilizaban tanto los carpinteros como los alfareros. El lápiz no existía, y habrá que esperar mucho tiempo más para que aparezca.
Como podés ver en las escrituras de Reyes y de Isaías, el oficio sirvió tanto para el bien como para el mal: estos fueron unos de los principales constructores del templo, como así también fueron los que empezaron a construir ídolos, que terminaron corrompiendo al pueblo israelí.
No quiero dejar de destacar que, generalmente, los carpinteros trabajaban sentados, casi al ras del suelo, no en mesas o en la altura, como, por ejemplo, los alfareros.
Un mundo sin vidrio, poco metal y nada plástico
En ese mundo, quizás ideal para conservar mejor el planeta, todo era de cerámica o de madera. Como dice Wight, los artículos elaborados por aquellos artesanos incluían desde cerraduras, llaves de puertas de casas, muebles -mesas, sillas, repisas-, puertas.
Las cortinas, que cuelgan hoy de nuestras ventanas, eran una rareza. Por lo que también debían fabricar celosías, para frenar el polvo y la luz exterior. Sin olvidar que el artesona del techo también es de madera. En algunas viviendas que no podían comprar estas cosas, lo hacían los mismos habitantes de la casa.
La agricultura no estaba exenta del uso de la madera, debido a que el yugo -trozo de madera que unía a los bueyes para que empujen el arado- también era de madera, al igual que el arado, donde sólo la reja que hacía el surco era de metal.
Dando esta breve descripción, podemos notar cómo Jesús sabía lo que era trabajar y esforzarse, aun antes de empezar su ministerio. Gracias a su oficio, pudo cargar Él mismo la cruz hasta el Calvario.
Espero que esta breve reseña nos ayude a sacarnos la imagen de un debilucho colgado en una cruz. Estoy más que seguro de que, gracias a lo que aprendió, era una persona fuerte, física y espiritualmente.
Estos majestuosos ejemplares, rescatados por diferentes ONG, fueron liberados para vivir una vez más en su hábitat natural.
El grupo de doce pingüinos magallánicos fue devuelto al mar de la costa atlántica argentina la semana pasada, luego de un proceso de recuperación que duró cuatro meses. Se habían encontrado con cuadros de desnutrición, anemia y una alta carga parasitaria. Sin embargo, esta experiencia tuvo un hermoso final, con escenas inolvidables tanto para los rescatistas como para la comunidad que fue testigo del acontecimiento.
Según explicabaSergio Rodríguez Heredia, biólogo y responsable del Centro de Rescate y Rehabilitación de la Fundación Mundo Marino, “estos animales pasan gran parte de su vida en el agua buscando alimento, por lo que no es un buen síntoma que aparezcan solos en nuestras playas. Lo que vemos es que, año tras año, aparecen desnutridos, anémicos y con cuadros de hipotermia. Nuestros colegas brasileños lo denominan ‘síndrome del pingüino varado’. Por algún motivo, en su periplo migratorio no están encontrando suficiente alimento y salen famélicos a nuestras costas. Sin asistencia, difícilmente sobrevivan”.
Estas aves marinas habían sido rescatadas de las zonas de Villa Gesell, Pinamar y Valeria Del Mar desde noviembre del año pasado hasta marzo del corriente año. Se los alimentó de manera progresiva, primero hidratándolos, para luego pasar a comida procesada hasta poder alimentarse por ellos mismos con porciones de peces.
Y, como son una especie gregaria, se necesitaba de todo el grupo en condiciones óptimas para poder liberarlos de manera conjunta. Finalmente, se logró gracias a la tarea de las diferentes instituciones que colaboraron para alcanzar el cometido. La Asociación de Naturalistas Geselinos, Fundación Ecológica Pinamar, la cooperativa Reciclando Vidas y la Fundación Mundo Marino.
Pingüinos magallánicos rehabilitados.
Conocé al pingüino magallánico
Esta especie que, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), se encuentra en estado de “preocupación menor”, se distribuye a lo largo de todo el litoral sudamericano, tanto en nuestra Patagonia argentina, como en el sur de Chile. En nuestro país se distribuyen desde Península Valdés, en Chubut, hasta la Isla Martillo, Isla de los Estados e Islas Malvinas, en Tierra del Fuego.
Su ciclo de reproducción se lleva a cabo entre septiembre y marzo. Luego de esa etapa mudan su plumaje e inician su viaje migratorio entre fines de marzo y principios de abril, el cual puede llegar hasta la latitud de Río de Janeiro.
Durante ese viaje anual de alrededor de seis meses pueden recorrer un total de 5000 kilómetros. Su dieta se compone de peces como anchoítas, sardinas y merluzas; moluscos, como calamares; y crustáceos, como el langostino. El viaje migratorio se relaciona con el movimiento estacional que realiza la anchoíta, una de sus principales presas, que, durante nuestro invierno, luego de haber migrado desde nuestra Patagonia, desovan en las costas de Brasil.
Elegir la proactividad como parte de nuestro estilo de vida se convierte en una respuesta concreta a los desafíos que enfrentamos como mujeres en los diversos ámbitos de acción. ¿Te consideras una mujer proactiva? ¿Te identificas con esta habilidad en los roles que desempeñas?
Hacer que las cosas pasen, tomar las riendas de la propia vida, salir de la victimización, ser protagonistas, hacernos cargo, no dejarnos limitar por las circunstancias, intervenir desde la acción para la transformación, identificar y activar nuestras fortalezas, desarrollar hábitos potenciadores, son algunas características que incluyen las diversas definiciones de proactividad.
Probablemente hay mujeres que por naturaleza sean más o menos proactivas, pero estoy convencida de que todas podemos desarrollar esta aptitud y descubrir cómo, al profundizarla, nuestra vida y la de quienes nos rodean es impactada positivamente.
Mayra Djimondian, licenciada en Orientación Familiar
Alimentar una mentalidad de posibilidad
Esta es una de las claves para desarrollar proactividad, y, ¿sabes?, si te consideras una mujer de fe, entonces ¡ya tienes muchas de las herramientas necesarias para vivir proactivamente!
¿Cómo podemos hacer? En lugar de detenernos en lo que no nos sale, no logramos, no podemos o no sabemos, elijamos ubicarnos emocional y mentalmente en lo que sí podemos, tenemos y conocemos. Esto es lo que denomino, “el lugar de la posibilidad”. Por mínima que parezca, esta decisión cambia la ecuación porque nos colocamos en un rol de protagonismo al asumir de forma activa el control de nuestra conducta frente a las circunstancias, aunque estas últimas parezcan inexpugnables.
En Marcos 9:23 leemos: “… Para el que cree, todo es posible”.Como mujeres de fe, tenemos mediante el Espíritu las herramientas para desarrollar una mentalidad de posibilidad que se manifieste en lo cotidiano, en nuestras elecciones, relaciones y situaciones, y lo hacemos en primera instancia cuando nos disponemos a visualizar nuevas oportunidades mediante la convicción y la certeza que la fe desata en nuestra vida.
Las mujeres que en sus trabajos, familias, ministerios y ámbitos de influencia, se determinan a pensar y hablar en términos de posibilidad aun cuando se encuentran frente a dificultades, generan contextos de acción más amplios para resolver situaciones complejas.
Ser mujeres proactivas implica distinguir y escuchar “qué historia me estoy contando”. ¿Cómo es esto? Frente a las situaciones de la vida, cada una tiene su propio relato, visión, descripción e interpretación de los hechos.
Podemos observarlos desde un “mundo descriptivo” en el que nuestras palabras se limiten a relatar lo que sucede, explicar las situaciones desde un lugar de queja o frustración, partiendo de una emocionalidad en negativo que se retroalimenta hablando permanentemente en tiempo pasado, mirando al costado o buscando culpables.
De esta forma nos encontramos limitadas en una narrativa de estancamiento: ”Esto es tan difícil que no cambia más” ,“Nadie me entiende”, “Es que Fulanito no hizo tal cosa, entonces…”y pensamientos por el estilo, que nos hunden en el desánimo.
Esos diálogos internos puramente descriptivos, reafirman el malestar o profundizan el enojo frente a ciertas experiencias y, así, generalmente sin saberlo, abrimos la puerta a la reactividad, que es lo contrario a la proactividad.
Mayra Djimondian, licenciada en Orientación Familiar
La reactividad, es una forma de pensar, actuar y hablar
Esta limita nuestro campo de acción y lo condiciona en base a la mirada de los demás, al ambiente y las circunstancias. Nos sitúa en un rol de victimización en el cual terminamos poniendo nuestra responsabilidad sobre otros, o centrando la atención en cuestiones sobre las que no tenemos influencia directa ni control (por ejemplo las acciones de los demás, sus palabras, ideas, etc.).
Esta visión de la vida nos resta energía física, emocional y espiritual, especialmente cuando a partir de estas actitudes y pensamientos reactivos se daña nuestra autoestima y la imagen de nosotras mismas comienza a sufrir distorsiones. Si esta se proyecta pueden dificultar relaciones interpersonales o traducirse en falta de gestión emocional que a su vez afecta nuestro desempeño, nuestra vida familiar, etc.
¿Cómo podemos enfrentar lo anterior? Siendo proactivas en palabras y acción. Las palabras crean realidades.Surgen de nuestros pensamientos que generan sentimientos y eso se traduce en acciones. Por eso Proverbios 18:21 afirma: “En la lengua hay poder de vida y muerte…”.
El lenguaje no es inocente. Las palabras tienen consecuencias. Me encanta la declaración del apóstol en Romanos 4:17 cuando dice que Dios “… llama las cosas que no son como si ya existieran”.Como mujeres de fe también podemos tomar este desafío de abrir caminos siendo proactivas a través de las palabras, al mismo tiempo que nos involucramos y accionamos como impulsoras de la transformación. Para esto es preciso tomar conciencia de nuestro poder de decisión y comprender que en todos los ámbitos, “el cambio empieza por mí”.
¡Accionemos en fe! Tomando las riendas de nuestra vida, responsabilizándonos de la dirección en la que nos encaminamos, comprendiendo que el carácter y la confianza se fortalecen si nos animamos a avanzar y asumir riesgos a pesar de las dificultades y más allá de la opinión de los demás.
Elegir la proactividad como aliada nace en el desarrollo de una fe activa y práctica, en la que no espero que Dios se ocupe de todo ni me quedo de brazos cruzados hasta que las cosas “se den”. Por el contrario, tomada de mano del Señor genero contextos, abro posibilidades, proclamo su Palabra de esperanza y elijo visualizar nuevas oportunidades y soluciones donde otros ven imposibles.
“Dios nos guía a formar una generación de líderes fuertemente espirituales como fuertemente intelectuales, con la visión de la transformación integral del Continente, la capacidad académica bíblica para dar respuesta de Dios a tantos por qué”, Mario Bloise, director de FTIBA, presidente emérito de CRU Argentina y presidente de la Red de Sembradores.
“¿Maestría en Divinidad? ¿Versículo que avale estos estudios? Insólito”. Cuando FTIBA (Facultad de Teología Integral de Buenos Aires) lanzó su programa de Maestría en Divinidad, el comentario previamente citado en las redes nos hizo entender que esta maestría teológica tan reconocida en el resto del mundo y recientemente lanzada por esta facultad sugiere cuestionamientos en un país donde la formación teológica no es prioritaria ni enfatizada y a veces hasta es desconocida. Esto nos motiva a responder a la pregunta: ¿qué es una maestría en divinidades?
La maestría en divinidad (M.Div., “Master of Divinity” por sus siglas en inglés) es una maestría teológica-bíblica considerada como la base primordial para el pastorado en los Estados Unidos y en varios países como Corea del Sur, Canadá, México y Brasil, entre otros, donde se encuentran los grandes autores cristianos que muchas veces leemos para enriquecer nuestra vida espiritual como John MacArthur, Tim Keller, John Piper, Paul Washer.
Por lo tanto, todos los seminarios de posgrado más importantes del hemisferio norte ofrecen este programa cuya duración es aproximadamente de 3 a 4 años.
El M.Div. es un posgrado diseñada para la formación teológica y bíblica general para todo ministro a tiempo completo o laico con visión ministerial a nivel de maestría. Esto significa que todo aquel aspirante debe tener como requisito una formación universitaria finalizada (o terciaria en casos particulares). Y, por lo tanto, el nivel de rigurosidad de estudio y de erudición debe ajustarse y ser acorde al nivel de posgrado.
El M.Div. tiene un enfoque de investigación personal. Esto significa que, una vez formadas las bases para darse a la investigación, ya sea en idiomas bíblicos (griego koiné y hebreo antiguo) o en las materias teológicas y de los criterios de estudios contextuales, el estudiante será desafiado a desarrollar sus propios trabajos exegéticos y monográficos como instancias de evaluación.
Los maestrandos desarrollarán la habilidad de elaborar sus propios escritos investigativos y ponencias; este proceso fomenta la formación de un ser pensante crítico que ha examinado, escudriñado, y ha atribuido significado a los aspectos teóricos y a las bases subyacentes a los principios vertidos en sus proposiciones a través de la investigación.
El objetivo del M.Div. es la formación de líderes que no solo piensan, sino que hacen. Por este motivo, el programa está diseñado en tres diferentes ramas: Estudios Bíblicos (idiomas originales, introducciones al Nuevo y Antiguo Testamento, exégesis y hermenéutica), Pensamiento cristiano (teología e historia), y Teología práctica (liderazgo, educación, prédica y consejería).
Este posgrado requiere que el alumno esté involucrado en algún tipo de práctica pastoral bajo la supervisión de ministros experimentados.
Mario Bloise, director de FTIBA
El programa de M.Div. ofrecido por FTIBA se asimila a los más rigurosos provistos en los EEUU, Asia y Europa, incluyendo profesores internacionales (muchos de ellos actuales profesores del reconocido seminario Gordon-Conwell en EEUU) y locales con títulos doctorales (PhD) y maestrías teológicas (MDiv y ThM, “Theological Masters”).
También cuenta con profesores que tienen décadas dedicadas al liderazgo ministerial, brindando no solo conocimiento bíblico-teológico sino experiencia y mentoreo espiritual para cada estudiante. Los líderes de FTIBA han diseñado minuciosamente un programa integral para que todo aquel que se atreva a estudiar, pueda tener todas las herramientas para ser un siervo fiel a nuestro Señor Jesucristo.
En resumen, este es un programa integral que ayuda al estudiante a prepararse con la mayor exigencia académica a tener una base sólida en lo teológico, bíblico y en las diferentes cuestiones prácticas concernientes al liderazgo de la iglesia de Dios para brindar un servicio fiel que involucra la utilización exhaustiva de nuestro ser en plenitud: mente, corazón y carácter.
Martín Kim, encargado de Comunicación de la Facultad de Teología Integral de Buenos Aires.
Una advertencia: si nunca has tenido contacto con la pornografía, en la Internet, las revistas o la televisión, o si no te has masturbado, no sigas leyendo esto, porque no te será de edificación. Es más, puede ser nocivo para tu vida espiritual.
“Esta será la última vez”, pensaba Carlos. Luego me dedicaré a servir a Dios como Él quiere. Todo estaba pensado y planeado de manera minuciosa, ya que sus padres estaban dormidos y el plan marchaba a la perfección. Carlos había logrado el primer objetivo: estar frente a la tentación absolutamente solo.
Casi como un disparador de emociones incontrolables, las primeras imágenes generaron en Carlos una transformación radical. Aquello que hacía dos horas él mismo condenaba y tildaba de perverso, ahora lo mantenía esclavo y lograba cautivar su corazón. Ahora nada podría detenerlo, excepto el temor a ser descubierto.
El monstruo interior se había despertado otra vez y lo único que podría saciarlo serían las sensaciones e imágenes, cada vez más subidas de tono. Si antes se conformaba con el desnudo, ahora quería ver más “acción”, incluso el mismo acto sexual.
Pero solo unos minutos después, el monstruo se retiraría para dar paso al “verdadero Carlos”. A su corazón llegarían la culpa, la tristeza, la frustración; en fin, las primeras señales de un arrepentimiento genuino.
Una y otra vez, el remordimiento le preguntaría ¿por qué ?, hasta arrepentirse por enésima vez. ¡Esto nunca más volverá a ocurrir!
Esta historia se parece en algo a la tuya o a la mía, Carlos podría llamarse “Ale”, o llevar tu mismo nombre.
Dios cambia las cosas
Cuando llegamos a este lugar, nos parece que el diablo ha tejido una telaraña de la cual nos será imposible salir. En esta plaga solo necesitas dar dos o tres pasos de valentía de los que no te arrepentirás durante toda tu vida.
Un adolescente me pidió consejería. Todavía recuerdo que aquella tarde lo vi entrar a mi oficina con cara de asustado, pero totalmente resuelto a pedir ayuda y a enfrentarse al problema que lo estaba atormentando. Entre lágrimas y silencios, me confesó que su mayor problema era la masturbación.
“Sentía que aquel monstruo no lo quería soltar. Él personalmente no lo podía dejar; estaba arrepentido y sin fuerzas para luchar”.
Ale Gómez, pastor de la iglesia De la Cruz
La historia de aquel jovencito se centraba en un canal de televisión que mostraba imágenes pornográficas y era el motivo principal de su adicción.
Así fue que me vino como del cielo la imagen de una tijera (solo lo digo en sentido figurado) y le dije: “Yo tengo la solución. Toma una tijera”. “¿Para qué, pastor?”, me respondió él con mucho miedo… ¡ja! “Vamos a cortar el cable de la televisión de tu habitación y se te va a hacer más fácil para romper con la raíz”. Así que el joven, tijera en mano, hizo su pequeño trabajo de ingeniería electrónica.
A los siete días, volvió a mi oficina muy feliz porque había empezado a dejar de masturbarse. Al mes y al año, ya daba testimonio de cómo “la tijera de Dios” le había salvado la vida.
¡Qué historia rara!, ¿no? La tijera simboliza el acabar desde la raíz con aquellas cosas que te provocan algún tipo de excitación sexual peligrosa. Es el arma de Dios para que no te metas en un ayuno de cuarenta días y cuarenta noches; en una guerra espiritual con los miles de demonios del sexo (que, dicho sea de paso, sí son reales).
Es más sencillo apagar el canal inmoral prohibido, no entrar en el portal de la Internet que te atrae. ¿Comprendes? “Tus ojos son la lámpara de tu cuerpo. Si tu visión es clara, todo tu ser disfrutará de la luz; pero si está nublada, todo tu ser estará en la oscuridad” (Lucas 11:34). Es muy sencillo, necesitas usar la “tijera de Dios”.
Una de las claves para poder mantener esta libertad en el Señor es que necesitas con urgencia a un líder espiritual a tu lado para que te pastoree en este tema. Yo no entendía nada de esto, hasta que aprendí el significado de la vara y el cayado en el Salmo 23. Dios nos dice que Él es nuestro pastor, y su principal función es velar.
Eso es también lo que deben hacer nuestros líderes o pastores, ya que ellos son los que nos guían “terrenalmente” a pastos delicados, o sea, a lugares donde nuestra vida seguirá adelante sin problemas, porque estamos acompañados por ellos.
Esto me enseñó que todos necesitamos un guía o un líder espiritual para caminar hacia Dios. Siendo así, cuanto más importante y necesario será compartir entonces este aspecto, tan plagado de mentiras y de realidades ocultas, que necesita salir a la superficie de nuestra vida para que Dios la sane de manera definitiva.
La experiencia me ha mostrado que este proceso lleva años. No meses.
Recuerda: Necesitas administrar tu libertad con el poder de Dios y con la ayuda de un hermano mayor que haya salido y pueda seguir tu proceso de libertad y transformación espiritual.
¡Solo no podrás…! Yo ya lo intenté… Con amor, Ale.
Desde chico me gustaron los aviones. De adolescente, estando en el colegio, recuerdo que lo más cerca que podía estar de los aviones era comprando revistas de aviación. Un hobbie que al día de hoy sostengo.
Esto hizo que mi fanatismo por los aviones creciera de tal manera que, al terminar mis estudios secundarios, decidí estudiar la carrera de administración aeronáutica y la carrera de piloto en simultáneo. Sin dudas, un tiempo de mucha preparación y mucho esfuerzo, donde aprendí muchos principios que considero claves no sólo para un piloto, sino que para la vida de cualquier persona. Hoy quiero hablarte de uno de ellos.
En la aviación existe una característica única respecto a otros medios de transporte que hace que sea el medio de transporte más seguro del mundo, el doble comando. Esto no es casualidad, sino que tiene tres propósitos bien definidos: el primero de ellos va en cuestión de materia de seguridad.
El doble comando nos permite evitar cadenas de errores. Es decir, al ser dos los pilotos, en caso de que alguno esté haciendo algo mal o se le haya pasado por alto algún procedimiento, pueden corregirse mutuamente para no cometer errores y que esos errores traigan más errores.
Para verlo de un modo más simple, es como cuando uno comienza a abrocharse una camisa y cuando llega al último botón se da cuenta de que tiene todos los botones mal abrochados porque el primero de ellos fue mal abrochado.
El segundo motivo por el cual el avión tiene doble comando es el entrenamiento. Desde el momento en que uno decide estudiar y prepararse para ser piloto depende de un instructor de vuelo. Esto nos brinda la capacidad de estar uno al lado del otro, piloto y copiloto, donde uno enseña, y el otro aprende en tiempo real, observando de manera práctica las técnicas y procedimientos de vuelo.
Y el tercer motivo es uno de los más importantes, es el descanso. Hay vuelos largos en los que por momentos uno de los pilotos tiene la responsabilidad del vuelo, chequeando los instrumentos y los procedimientos, permitiendo que su compañero pueda descansar. Y por momentos alternan los roles para que ambos puedan estar descansados.
En particular me gusta asociar estas tres características, seguridad, entrenamiento y descanso, a nuestras vidas. Todos los aspectos de ella. Nuestra vida con Dios, nuestra vida familiar, nuestra vida social. Para todo tipo de relaciones considero vital verlas como de doble comando.
Trabajo en equipo
Es importante saber elegir nuestro copiloto. Al momento de elegir un cónyuge; al momento de elegir el equipo de trabajo; saber trabajar en equipo con la iglesia; saber que en algún momento vas a tener que descansar y confiar en tu copiloto.
¿Y qué mejor que tener a Dios de copiloto? ¿Verdad? Saber que está al lado nuestro, observando cómo pilotamos nuestras vidas. De hecho, muchas veces nos encontramos en esa situación donde estamos al mando nosotros, teniendo a Dios como copiloto.
Pero dejame decirte, que no hay mayor paz que la de saber que es Dios quien está volando nuestro avión, y no nosotros. Saber que Él es quien está tomando las decisiones, quien está en controles, y que nosotros somos simples espectadores.
Entender que Dios no es nuestro copiloto, sino que es Él quien está en control, es la manera más segura de viajar por la vida. Te aseguro que no habrá cadena de errores que pueda cometer, que tendremos el mejor entrenamiento, y el mejor descanso al saber que el Dios que creó los cielos y la tierra está en la toma de decisiones y con los controles de nuestra vida.
Sé que lleva mucho entrenamiento, y es algo de todos los días lograr esto; entregar los controles. Pero es mi anhelo que, con la práctica del día a día, te encuentres en la cabina de control de tu vida siendo el copiloto, aprendiendo y pudiendo descansar, observando a Dios tomar el control y ¡hacer de la vida el viaje más placentero y seguro de todos!
Martín Baldomá Jones es cofundador & CEO de Aerals Private Flights, compañía de vuelos privados que trabaja con más de 4000 aeródromos y 50 aeronaves. Estudió Administración Aeronáutica en la Universidad de El Salvador y es piloto comercial.