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Misioneros tienen prohibido entrar a Turquía por considerarlos “una amenaza a la seguridad”

Misioneros tienen prohibido entrar a Turquía por considerarlos “una amenaza a la seguridad”

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) decidió admitir 20 casos de cristianos extranjeros, en su mayoría misioneros, que fueron impedidos de regresar a Turquía tras ser señalados como una supuesta “amenaza a la seguridad” por el simple hecho de vivir y compartir su fe.

Los procesos involucran a creyentes que residían legalmente en el país durante décadas y que, de forma repentina, fueron clasificados como riesgo por el gobierno turco, sin acusaciones formales ni garantías reales de defensa. Organizaciones de libertad religiosa advierten que estas medidas reflejan un patrón de discriminación contra cristianos.

Códigos de seguridad que bloquean a misioneros cristianos

Desde 2019, las autoridades turcas han aplicado códigos internos —como los denominados “N-82” y “G-87”— para bloquear el reingreso de trabajadores cristianos después de viajes al exterior o para negar la renovación de visados y permisos de residencia.

En la práctica, estas designaciones impiden volver al país sin explicación oficial ni posibilidad de apelación efectiva. Las consecuencias han sido la ruptura de familias, ministerios e iglesias que dependían del servicio de estos líderes.

ADF International denuncia persecución religiosa

Según la organización jurídica internacional ADF International, alrededor de 160 trabajadores extranjeros —pastores, docentes, obreros y misioneros— fueron impactados directamente por estas medidas, sin contar a sus familias. En total, se estima que centenares de creyentes han sufrido prohibiciones de entrada vinculadas a su testimonio cristiano.

Para la entidad, el único elemento común entre los afectados es la predicación del Evangelio, lo que apunta a un escenario de persecución religiosa en Turquía más que a verdaderas amenazas contra el orden público.

Historias de misioneros expulsados tras décadas de servicio

Entre los casos más visibles están Pam y Dave Wilson, quienes sirvieron en Turquía durante casi 40 años antes de ser excluidos; la pareja identificada como Rachel y Mario Zalma, impedida de regresar tras asistir a una conferencia cristiana; y el pastor David Byle, forzado al exilio después de 19 años de ministerio.

Las historias muestran cómo decisiones administrativas basadas en argumentos genéricos de seguridad han desmantelado proyectos de vida construidos durante décadas por familias misioneras.

Informes alertan sobre violaciones a la libertad de culto

Un reporte de violaciones a la libertad religiosa publicado en 2024 por la Asociación de la Iglesia Protestante indicó que 132 cristianos extranjeros recibieron códigos de prohibición de entrada únicamente por su fe, mientras que 303 personas en total resultaron afectadas.

La organización advirtió que muchas congregaciones quedaron sin liderazgo estable, debilitando aún más a una comunidad cristiana ya pequeña dentro de un país de mayoría musulmana.

El TEDH podría reconocer un patrón sistemático

La Dra. Lidia Rider, asesora jurídica de ADF International, afirmó que “la adoración pacífica y la participación en la vida de la iglesia no representan amenazas a la seguridad nacional”. Sin embargo, explicó que los creyentes fueron etiquetados como riesgo sobre la base de expedientes confidenciales.

“Sin acceso a las acusaciones, no tuvieron una oportunidad significativa de defenderse en los tribunales. La decisión del TEDH de examinar estos casos es un paso crucial hacia la responsabilidad y la reparación”, sostuvo.

Desde la organización remarcaron que, al analizar los procesos de forma conjunta, el Tribunal reconoce la posibilidad de un patrón de discriminación religiosa. Kelsey Zorzi, directora de Libertad Religiosa Global de ADF International, señaló que la expectativa es que la corte reafirme que ningún gobierno puede privar a las personas de sus derechos por practicar su fe, conforme a la Convención Europea de Derechos Humanos.

Libertad religiosa, familias separadas y futuro incierto

Los expedientes plantean fuertes preocupaciones sobre la vulneración de garantías fundamentales, como la libertad de culto, el derecho a la vida familiar y la protección contra la discriminación.

Mientras el proceso avanza en el tribunal europeo, numerosos misioneros continúan separados de sus comunidades y ven interrumpida su labor ministerial, en medio de restricciones justificadas por motivos de seguridad que, según denuncian las organizaciones cristianas, carecen de evidencia concreta.

“AMÉN”: CUANDO UNA PALABRA SE VUELVE UN NOMBRE

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Hay palabras que usamos tanto que corremos el riesgo de vaciarlas de sentido. “Amén” es una de ellas. La decimos al final de una oración o de una predicación de manera automática, pero pocas veces nos detenemos a pensar qué significa realmente y por qué la Biblia la usa con tanta densidad teológica.

“Amén” en hebreo: firmeza, verdad y fidelidad

La palabra amén proviene del hebreo ʾāmēn (ֵמןאָ) y está emparentada con la raíz ʾāman (ַמןאָ), que significa: ser firme, ser estable, ser confiable, ser fiel, sostener algo con seguridad.

De esta misma raíz surgen palabras clave del Antiguo Testamento como:

  • emunáh (fidelidad, fe)
  • ʾōmen (apoyo, sostén)

Decir “amén” en hebreo no es solo decir “así sea”, sino afirmar:
“Esto es verdadero, esto es firme, en esto me afirmo.”

En el Antiguo Testamento, “amén” aparece aproximadamente 30 veces, principalmente en contextos litúrgicos (respuestas del pueblo), de pacto y de ratificación solemne.

Ejemplo clave: “Y todo el pueblo dirá: Amén” (Deuteronomio 27).

Aquí, amén funciona como una firma espiritual colectiva: el pueblo asume responsabilidad sobre lo que Dios ha dicho.

“Amén” en griego: continuidad, no traducción

Cuando la Biblia es traducida al griego (Septuaginta) y luego escrita en el Nuevo Testamento, ocurre algo llamativo: la palabra no se traduce.

El griego usa ἀμήν (amēn), una transliteración directa del hebreo.

Esto es teológicamente fuerte: el término es tan denso que no se lo reemplaza; se lo conserva.

En el Nuevo Testamento, “amén” aparece aproximadamente 129 veces, con una particularidad notable:

  • La mayoría de las veces sale de la boca de Jesús.
  • Jesús no lo usa solo al final, sino al comienzo de sus declaraciones.

Ejemplo: “Amén, amén os digo…” (en muchos pasajes de los evangelios).

Esta doble fórmula —traducida como “De cierto, de cierto”— es exclusiva del discurso de Jesús.

Aquí, amén ya no es respuesta colectiva, sino autoridad.

Jesús no dice “esto es verdadero porque otro lo dijo”, sino:
“Esto es verdadero porque Yo lo digo.”

Debemos agregar también que en las cartas apostólicas, en sus doxologías y cierres, “Amén” está presente, particularmente en los escritos de Pablo, Pedro y Juan (en el libro de Apocalipsis).

Hace unas cuantas semanas que vengo obsesionada estudiando este término, y me encontré con un gran sermón titulado “El Amén”, predicado en el año 1866 por Charles Spurgeon, en el cual él hace una afirmación tan sencilla como radical:

“Amén” no es solo una palabra litúrgica, es un título de Cristo.

Spurgeon parte de Apocalipsis 3:14, donde Jesús se presenta a sí mismo como:

“Estas cosas dice el Amén, el testigo fiel y verdadero.”

Desde allí desarrolla una idea central que atraviesa todo el sermón:

Cristo es la confirmación definitiva de Dios.

No solo dice la verdad; Él es la verdad ratificada, la verdad con peso eterno.

Para Spurgeon, el valor del término amén no está en su repetición mecánica, sino en su contenido teológico. Recupera su sentido original hebreo —verdadero, fiel, cierto— y explica que en la Escritura cumple al menos tres funciones fundamentales:

  1. Aseveración – afirmar con autoridad lo que es verdadero.
  2. Consentimiento – aceptar plenamente la voluntad de Dios.
  3. Petición – sellar una oración confiándola a Dios.

Pero el giro cristológico es clave.

Spurgeon sostiene que Jesucristo encarna las tres. Cristo es el Amén de Dios porque:

  • afirma los propósitos eternos del Padre.
  • consiente plenamente la voluntad divina (en su vida y en su cruz).
  • garantiza la eficacia de toda verdadera oración.

En palabras del propio Spurgeon, sin Cristo no hay “Amén” real, porque es Él quien da sustancia, cuerpo y cumplimiento a todo lo que Dios ha prometido.

Todas las profecías, los tipos del Antiguo Testamento y las promesas del pacto quedan incompletas hasta que Dios dice su Amén… y ese Amén es Jesucristo.

Esta lectura se enlaza directamente con la afirmación de Pablo:

“Porque todas las promesas de Dios son en Él Sí, y en Él Amén” (2 Corintios 1:20).

Aquí, amén deja de ser una respuesta humana para convertirse en una acción divina.

Dios no solo promete: Dios confirma.

Y esa confirmación no es una idea ni una doctrina abstracta, sino una Persona.

Spurgeon va aún más lejos: afirma que en la cruz, Dios pronuncia el Amén más solemne de todos. Allí, en el sacrificio de Cristo, el Padre ratifica simultáneamente:

  • la seriedad del pecado.
  • la justicia de la ley.
  • la profundidad de la gracia.

El Amén de Dios no es indulgente ni liviano; es costoso.

Es un Amén escrito con sangre.

Del púlpito a la canción: un mismo “Amén” que atraviesa los siglos

Entre el púlpito del siglo XIX y una canción que suena en las plataformas digitales del siglo XXI parece haber una distancia inmensa. Sin embargo, cuando la palabra es amén, la distancia se acorta.

Charles Spurgeon habló del Amén como un título de Cristo. No como un recurso retórico ni como una costumbre litúrgica, sino como una afirmación teológica radical: Jesucristo es el Amén de Dios, la confirmación viva de todo lo que el Padre ha prometido, decretado y dicho.

En Spurgeon, amén es objetivo, sólido, eterno.

Es Dios diciendo: “Esto es verdadero, y no cambiará.”

Pero la historia no termina en el púlpito.

Porque la misma palabra —cargada de siglos de fe— reaparece, casi intacta, en la cultura popular. Ya no como doctrina, sino como clamor. Ya no como proclamación, sino como súplica.

En la canción “Amén” del cantautor Ricardo Montaner, lanzada en diciembre de 2021, el término no cierra una oración, sino que la atraviesa, se repite e insiste constantemente:

“Amén, amén, aquieta mi inquietud, te pido.”

Aquí el amén no intenta explicar a Dios. Intenta sostenerse en Él. Y eso, lejos de ser ajeno a la Biblia, es profundamente espiritual. Porque amén, en su raíz más antigua, como ya lo analizamos, significa afirmarse, apoyarse, descansar en algo firme.

La canción expresa exactamente eso: un alma que no se sostiene sola y lo sabe. Una voz que reconoce el miedo, la fragilidad, la vulnerabilidad y la necesidad de ser cuidada.

Spurgeon nos mostró el Amén que desciende desde Dios.
La canción nos muestra el amén que asciende desde el ser humano.

Uno es certeza eterna.
El otro es el hambre de esa certeza.

Y entre ambos no hay contradicción, sino un puente.

El Evangelio vive justamente ahí, en esa tensión: en el punto donde la verdad firme de Dios responde a la inquietud real del hombre. Donde el Cristo que es llamado el Amén se vuelve sostén para quienes solo pueden decirlo entre lágrimas.

Tal vez por eso esta palabra nunca desapareció. Cambia el lenguaje, cambia la música, cambia la época.

Pero cuando todo lo demás falla, el ser humano vuelve a decir amén, no como fórmula, sino como refugio.

Lo más impactante aún es que en muchos de los idiomas existentes en el mundo este término se pronuncia de la misma manera.

Quizás hoy no necesites más explicaciones. Tal vez solo tengas inquietud, cansancio, preguntas sin resolver. Si es así, este amén también es para vos.

No como un cierre apurado, sino como una decisión silenciosa: aferrarte a Aquel que es fiel, aun cuando otros —o vos mismo— no lo sean.

Y decir, con lo que tengas —fe firme o voz temblorosa—:

Amén.

Estudiantes rodean su escuela y oran en Goiás, Brasil: Piden que sus compañeros conozcan a Jesús

Estudiantes rodean su escuela y oran en Goiás, Brasil: Piden que sus compañeros conozcan a Jesús

Un grupo de estudiantes cristianos de una escuela pública en Goiás, Brasil, sorprendió a la comunidad educativa al formar un círculo de oración frente a los muros del establecimiento y clamar por la salvación de sus compañeros. La escena, registrada en video durante el primer día de clases, se volvió viral en redes sociales y generó miles de reacciones de apoyo entre creyentes de todo el continente.

Los alumnos pertenecen al Colegio Estadual Professora Maria Luiza dos Santos Silva, donde decidieron comenzar el ciclo lectivo poniendo a Jesús en el centro. La iniciativa fue impulsada por un brazo de la misión AVIVA, fundada por el evangelista brasileño Lucas Teodoro, y reunió a cerca de 20 adolescentes comprometidos con llevar el Evangelio al ámbito escolar.

La intercesión ocurrió el jueves 5 y forma parte del trabajo que AVIVA desarrolla a través de AVIVA School, un movimiento enfocado en promover el evangelio en instituciones educativas. Por medio de esta propuesta se crean los llamados “Flows”, grupos liderados por jóvenes que oran, discipulan y comparten su fe dentro de las escuelas.

Durante la acción, los estudiantes caminaron y oraron alrededor de los muros de su propia institución, dedicando el año a Dios y pidiendo que más vidas conozcan a Cristo.

Al difundir el video en Instagram, Lucas Teodoro subrayó el impacto espiritual del momento:

“Esto son alumnos orando por salvación”.

“Son alumnos llenos de Dios queriendo transbordar la presencia del Padre en sus escuelas”, agregó, animando a otros adolescentes a convertirse en instrumentos de Jesús en medio de sus compañeros, maestros y autoridades.

Según explicó el evangelista a Guiame Noticias Gospel, el Flow en esa escuela fue implantado en mayo de 2025. Todo comenzó cuando un estudiante llamado Walisson participó en una misión de AVIVA en Lajeado, en Rio Grande do Sul. Tras conectarse con la visión de evangelismo juvenil, decidió iniciar el grupo en su institución.

Actualmente, equipos de AVIVA acompañan y capacitan a jóvenes líderes en diferentes regiones de Brasil, fortaleciendo una generación que busca vivir su fe públicamente y llevar el mensaje de la cruz a las aulas.

Dios en el camino: Una historia de amor

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Película Dios en el Camino

Una historia de dolor, fe y redención inspirada en una canción que marcó generaciones.

Sinopsis

God Bless the Broken Road (2018) conocida en español como Dios En El Camino cuenta la historia de Amber Hill, una joven madre cristiana que lo pierde todo cuando su esposo muere en combate en Afganistán. Afligida por el dolor, lucha por mantener la fe, criar sola a su hija Bree y salir adelante económicamente. En medio de su quebranto, el Señor comienza a obrar de formas inesperadas, usando personas, circunstancias y hasta un piloto de NASCAR para llevarla de nuevo a su propósito.

Inspirada en la canción homónima del grupo Rascal Flatts, la película combina elementos de drama familiar con una clara mirada espiritual.

Lo más fuerte de la película es su mirada realista del sufrimiento. No endulza el duelo ni el desconcierto ante la pérdida. Amber no tiene respuestas. Se enoja, se distancia de Dios, se aísla. Pero a lo largo del film, vamos viendo cómo la gracia divina no la suelta, aún cuando ella sí parece haber soltado a Dios.

Uno de los ejes del guion es esta frase:

“God blessed the broken road that led me straight to you.”
(Dios bendijo el camino roto que me llevó directo a ti.)

Ese “camino roto” no solo es la guerra o la muerte, sino también las dudas, los fracasos, las malas decisiones. La película nos recuerda que incluso lo que no entendemos puede ser usado por Dios para llevarnos de regreso a su voluntad.

También se destaca el rol de la comunidad de fe: la iglesia como lugar de contención, el trabajo con niños, el servicio desinteresado de los demás. Todo esto muestra el cuerpo de Cristo actuando con compasión, incluso cuando uno no se siente digno de recibirlo.

Aunque no es una obra maestra del cine cristiano, God Bless the Broken Road toca fibras sensibles, especialmente para quienes han enfrentado pérdidas profundas. La película se atreve a mostrar que la fe no siempre es fuerte ni constante, pero que aún una pequeña semilla —como dice la protagonista— puede germinar donde menos lo esperamos.

Es también una historia sobre volver a confiar. En Dios, en los demás, y en el plan que a veces solo se revela a través del dolor.

Si estás pasando por un momento difícil o conocés a alguien que ha dejado de creer por causa del sufrimiento, esta película puede ser un buen recordatorio:

Dios no se olvida de los que están rotos.

El camino puede estar roto, pero sigue siendo camino. Y si lo dejamos, Dios puede bendecirlo.

God Bless the Broken Road está disponible para ver en distintas plataformas digitales, como Amazon Prime Video y deja un mensaje claro:

«Aún cuando todo parece perdido, Dios sigue guiando nuestros pasos».

Te dejamos la película completa para ver desde YouTube:

30 días a sus pies por mi matrimonio: Un libro escrito por Donald y Silvia Franz

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30 Días A Sus Pies Por Mi Matrimonio

De todas las problemáticas a las que podríamos atribuir el estado actual de la sociedad vigente, el divorcio, sin duda, puede señalarse como uno de los principales causantes.

De forma práctica, auténtica y veraz, los Franz comparten la verdad del diseño original a través de su nuevo libro conjunto “30 días a sus pies por mi matrimonio”.

En tiempos como los que vivimos, rechazar el camino más corto se convierte en un acto contracultural. Los autores aseguran que “para muchos, es más fácil buscar una nueva relación para encontrar lo que han perdido en su matrimonio, en lugar de pagar el precio por resucitar lo que ha muerto entre ellos.” ¿Y cuál es ese precio que no todos están dispuestos a pagar? La dolorosa entrega de nuestro orgullo.

La restauración matrimonial, un diseño divino, nunca podrá recuperarse con métodos humanos. Una batalla que no es contra carne ni sangre, sino que empieza en lo espiritual. Es Dios quien promete pelear junto con nosotros contra toda oposición infernal. Pero no hay atajos en este proceso. Todo lo que no represente la imagen de Cristo debe ser clavado en la Cruz.

“Si no somos capaces de reconocer nuestros propios errores y tomar la iniciativa para restaurar la relación, el milagro nunca sucederá.”

Una de las premisas fundamentales de la cual Donald y Silvia Franz (y muchos otros especialistas cristianos) parten, es que una vez iniciado el matrimonio ya no existen los pecados personales.

Todo lo que se piensa, se dice, o se hace estando casados, afectará a la otra parte de una u otra manera. Este principio se cumple indistintamente de si se cree en él o no.

“Asuntos del corazón” que se arrastran desde mucho antes del noviazgo, salen a flote durante la convivencia. La no resolución de los mismos trae consecuencias negativas para todos los que habitan a nuestro alrededor. Es por ello que se requiere humildad para dejar que la luz de la Verdad nos exponga. Y a su vez paciencia ante la espera de frutos durante el proceso.

Proceso: Una palabra impopular de la que nos gustaría deshacernos. Pero el matrimonio se trata precisamente de eso. Ni la química ni los sentimientos serán combustible suficiente para un pacto que dura toda una vida. O como los autores deciden escribir de una forma todavía más clara y sin tapujos: “Si el enamoramiento que dio origen a la relación no da paso al amor maduro y sacrificial, el vínculo morirá en algún momento.” Palabra revelada. La cruz como el sendero constante en donde habitar.

“30 días a sus pies por mi matrimonio” no es un libro hecho para ser leído durante los tiempos libres, sino que aboga por un enfoque completamente intencionado. Una inmersión espiritual con destino a la victoria. Una declaración de guerra al infierno, donde el Cielo responderá con poder glorioso, trayendo resultados al mundo de lo visible a través de la fe.

El momento de recuperar lo que nos fue robado es éste. Los diseños divinos no pierden efectividad. El respaldo divino será evidenciado.

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Título: 30 días a sus pies por mi matrimonio

PÁGINAS: 215

AÑO: 2024

AUTORES: Donald y Silvia Franz

Siete leyendas urbanas sobre la Biblia, explicadas por Lucas Magnin

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Mitos y Leyendas Cristianas

Durante años repetimos frases sobre la Biblia que suenan verdaderas solo porque las escuchamos muchas veces. Circulan en sermones, estudios bíblicos, películas, memes o cadenas de WhatsApp.

El problema no suele ser la mala intención, sino algo mucho más simple —y más peligroso—: la falta de contexto.

Entre nosotros y el mundo bíblico existe una enorme distancia histórica, cultural y lingüística. Cuando no la tenemos en cuenta, llenamos los vacíos con suposiciones modernas y terminamos creando leyendas urbanas bíblicas: ideas que se repiten tanto que parecen incuestionables, aunque nunca hayan estado realmente en el texto.

En este recorrido vamos a desmontar siete de las leyendas urbanas más populares sobre la Biblia, leyendo los pasajes en su contexto original, atendiendo a los géneros literarios y a la historia detrás de los textos. No para debilitar la fe, sino para fortalecerla.

¿Qué es una leyenda urbana bíblica?

Una leyenda urbana es una historia que parece real y se transmite de boca en boca hasta que termina aceptándose como verdadera. A veces nace de información falsa; otras, de datos incompletos o sacados de contexto. Con la Biblia ocurre exactamente lo mismo.

Leyenda 1: La NASA comprobó que la Biblia tenía razón

Durante décadas circuló —y todavía circula— una historia fascinante: científicos de la NASA habrían descubierto que “faltaba un día” en la historia del universo y que la Biblia lo explicaba con el relato del día largo de Josué. Según la leyenda, cuando los ingenieros incorporaron los datos bíblicos a la computadora, todo encajó de manera perfecta.

El problema es simple: esto nunca ocurrió. No existe ningún documento, registro científico ni testimonio verificable que lo respalde, y la propia NASA desmintió esta historia en múltiples ocasiones. Además, aunque la astronomía puede reconstruir eventos del pasado, no existe tal cosa como un “hueco temporal” en la historia del universo.

Esta leyenda surge de un error de base: leer un texto antiguo y poético con lentes cientificistas. El relato de Josué utiliza un lenguaje hiperbólico, común en la literatura del antiguo Cercano Oriente, para comunicar una verdad teológica: Dios peleó por su pueblo. Convertir ese pasaje en una ecuación astronómica no lo defiende; lo desfigura.

La Biblia no necesita certificaciones científicas para ser verdadera. Cuando intentamos probarla con historias dudosas, terminamos debilitando el mensaje que queremos proteger.

Leyenda 2: Jesús murió a los 33 años

Decir que Jesús murió a los 33 años se volvió casi automático. El número suena redondo, simbólico y fácil de recordar. Sin embargo, los Evangelios nunca mencionan la edad exacta de Jesús al morir.

El único dato etario aparece en el Evangelio de Lucas, que afirma que Jesús tenía “unos treinta años” cuando comenzó su ministerio público. La expresión es deliberadamente imprecisa. Además, la duración del ministerio de Jesús tampoco se especifica con claridad. Los Evangelios sinópticos lo narran de forma condensada, mientras que Juan menciona al menos tres Pascuas, sin afirmar que hayan sido las únicas.

Cuando cruzamos los datos bíblicos con la historia, el rango se amplía. Sabemos que Jesús nació antes del año 4 a.C. (cuando murió Herodes el Grande) y que fue crucificado bajo el gobierno de Poncio Pilato, entre los años 26 y 36 d.C. Con estos datos, los historiadores sitúan su muerte entre los años 30 y 33 d.C., lo que implica que Jesús pudo haber tenido entre 29 y 41 años.

Los famosos “33 años” no son un dato bíblico, sino una estimación tradicional. Posible, sí. Segura, no.

Leyenda 3: Proverbios 31 es una checklist de la esposa perfecta

Pocas porciones bíblicas generaron tanta presión innecesaria como Proverbios 31. Con frecuencia se lo usa como una lista de requisitos para evaluar mujeres: trabajadora incansable, emprendedora, madre perfecta, espiritual, sonriente y, por supuesto, sin quejarse jamás.

El problema es que Proverbios 31 no fue escrito para eso. Este pasaje es el poema que cierra un libro dedicado a la sabiduría, no al noviazgo ni a la vida doméstica. La llamada “mujer virtuosa” no es una joven ideal para casarse, sino una figura literaria que encarna la sabiduría en acción a lo largo de toda una vida.

El texto, además, es un acróstico hebreo: cada verso comienza con una letra del alfabeto. Este recurso poético subraya su intención pedagógica, como diciendo: “Así se ve la sabiduría de la A a la Z”. Tomarlo de manera literal conduce a absurdos —esta mujer no dormiría nunca— y a usos abusivos del texto.

Proverbios 31 no es una vara para medir mujeres, sino un canto a una vida sabia que se expresa en el trabajo, las relaciones y la espiritualidad. Y aunque la figura sea femenina, los principios atraviesan a toda persona.

Leyenda 4: En Jerusalén había una puerta llamada “el ojo de la aguja”

Para suavizar las palabras de Jesús sobre la riqueza, se popularizó la idea de que existía en Jerusalén una pequeña puerta llamada “ojo de la aguja”, por la que los camellos solo podían pasar agachados y descargados. El mensaje sería entonces que los ricos pueden entrar al Reino, pero con esfuerzo y humildad.

El problema es que no existe ninguna evidencia arqueológica ni textual del siglo I que confirme la existencia de esa puerta. Ni los historiadores judíos ni los cronistas de la época la mencionan. La historia aparece recién en textos medievales, más de mil años después.

Jesús no está suavizando su mensaje. Está usando una hipérbole común en su cultura para describir algo imposible. En otras regiones se hablaba de elefantes pasando por el ojo de una aguja; en Judea, el animal más grande era el camello. El impacto está en lo absurdo de la imagen.

La frase no busca tranquilizar a los oyentes, sino sacudirlos: la riqueza no garantiza acceso al Reino de Dios.

Leyenda 5: El Nuevo Testamento fue escrito originalmente en hebreo

Cada tanto reaparece la idea de que el Nuevo Testamento fue escrito en hebreo y luego “corrompido” al traducirse al griego. La historia suena misteriosa y atractiva, pero carece de sustento histórico.

Jesús vivió en un mundo multilingüe. Su idioma cotidiano fue el arameo; conoció el hebreo en contextos religiosos y probablemente manejó algo de griego, la lengua franca del Mediterráneo. Sin embargo, todos los manuscritos antiguos del Nuevo Testamento están en griego. No existe ni uno solo en hebreo del siglo I.

Las menciones antiguas a un “evangelio en lengua hebrea” son ambiguas y probablemente se refieran a escritos judeocristianos hoy perdidos, no a los Evangelios que conocemos. El griego no fue una perversión del mensaje, sino el vehículo ideal para que el Evangelio llegara a todos.

La buena noticia no vino en un idioma secreto, sino en una lengua accesible.

Leyenda 6: La Biblia habla de tres reyes magos

La escena navideña clásica incluye tres reyes con coronas, nombres propios y regalos. Pero Mateo nunca dice que fueran tres, ni que fueran reyes, ni menciona sus nombres.

Lo verdaderamente revolucionario del relato no está en el número, sino en el mensaje: Dios guió a extranjeros paganos hasta Jesús, atravesando fronteras culturales y religiosas.

Leyenda 7: La Biblia menciona dinosaurios

Behemot y Leviatán, descritos en el libro de Job, suelen presentarse como dinosaurios bíblicos. Sin embargo, las descripciones encajan mucho mejor con animales conocidos del antiguo Cercano Oriente: el hipopótamo y el cocodrilo.

El lenguaje es poético, exagerado y simbólico. El objetivo del texto no es zoológico, sino teológico. En medio del sufrimiento de Job, Dios le recuerda que incluso las fuerzas más indómitas de la creación están bajo Su dominio.

No necesitamos dinosaurios en Job para que el mensaje sea poderoso.

Conclusión

Las leyendas urbanas bíblicas no siempre son inofensivas. Muchas refuerzan estereotipos, abusos y una fe poco reflexiva. La mayoría nace de la misma raíz: leer la Biblia sin contexto.

Cuando aprendemos a atender al trasfondo histórico, cultural y literario, la fe no pierde misterio ni profundidad. Al contrario: gana honestidad, solidez y humildad.

La Biblia no se debilita cuando la leemos mejor.

Se vuelve más verdadera.

¿Cuál es el origen del Día de San Valentín?

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Día de San Valentín

El Día de San Valentín, celebrado el 14 de febrero en muchos países alrededor del mundo, es conocido como el día del amor y la amistad. Sin embargo, sus orígenes se remontan a la antigua Roma, donde se honraba a un mártir cristiano llamado Valentín.

La historia de San Valentín está envuelta en mitos y leyendas que se han transmitido a lo largo de los siglos. Una de las versiones más populares cuenta que en el siglo III, el emperador Claudio II prohibió el matrimonio entre jóvenes, creyendo que los solteros sin familia eran mejores soldados. En desacuerdo con esta medida, Valentín, un sacerdote cristiano, continuó realizando matrimonios en secreto. Cuando sus acciones fueron descubiertas, fue encarcelado y posteriormente ejecutado el 14 de febrero del año 270.

Otra leyenda sugiere que Valentín, mientras estaba en prisión, se enamoró de la hija ciega de su carcelero, tema por el que él oraba constantemente. Antes de su ejecución, supuestamente le escribió una carta de despedida firmada como «Tu Valentín», dando origen a la tradición de enviar cartas de amor en este día. Según cuenta la historia, la hija del carcelero vio por primera vez al recibir la carta de amor.

Aunque la verdadera historia de San Valentín sigue siendo incierta, su nombre y su legado han perdurado a lo largo de los siglos. En el año 496 d.C., el papa Gelasio I declaró el 14 de febrero como el día de San Valentín en honor al mártir cristiano, estableciendo así una conexión entre el amor y este día santo.

Con el tiempo, el Día de San Valentín evolucionó para convertirse en una celebración secular del amor y la amistad. En la Edad Media, se creía que el 14 de febrero marcaba el inicio de la temporada de apareamiento de los pájaros, lo que reforzaba la asociación del día con el romance y la fertilidad.

La tradición de intercambiar tarjetas y regalos en el Día de San Valentín se popularizó en Gran Bretaña durante el siglo XVIII, y se extendió a Estados Unidos en el siglo XIX. En la actualidad, esta festividad se celebra en muchos países alrededor del mundo con intercambios de regalos, cenas románticas y gestos de afecto entre amigos y seres queridos.

A pesar de su origen religioso y sus raíces históricas, el Día de San Valentín ha trascendido barreras culturales y se ha convertido en una ocasión para expresar amor y gratitud hacia aquellos que ocupan un lugar especial en nuestras vidas. Ya sea a través de un simple gesto de amistad o un romántico regalo, este día nos recuerda la importancia de demostrar nuestro afecto y aprecio hacia los demás.

Desde el principio de los tiempos, el Amor nos dio vida. Desde el principio de los tiempos, el Amor nos amó. Ese Amor es una persona, y se llama Jesús. Y así como cuenta esta leyenda, Cristo dio su vida por amor a nosotros y si bien no nos escribió una carta, nos dio el nombre de Hijos. A partir de ese momento pudimos ver al amor cara a cara para nosotros ser cartas abiertas leídas por todos.

Caminando por fe en una generación que pide pruebas

Fe en Jesús
Fe en medio de la incredulidad

Cuando creer se vuelve más difícil

¿Alguna vez sentiste que creer se volvió más difícil? No porque Dios haya cambiado, sino porque todo a nuestro alrededor exige explicaciones, resultados inmediatos y evidencias visibles.

Yo también lo sentí. Vivimos en una generación que confía en lo que ve, en lo que mide, en lo que controla. Pero la fe… la fe camina distinto.

Hoy quiero hablarte de algo que sostiene el alma cuando todo tiembla: caminar por fe cuando no todo tiene sentido.

La fe no es ceguera, es confianza

Creer no es negar la realidad, es decidir que Dios es más real que lo que estoy viendo. La fe no comienza cuando entendés todo, sino cuando confías en Alguien, aun sin entender nada.

“La fe no es ver claro el camino, es confiar en quien te guía.”

“Porque por fe andamos, no por vista” (2 Corintios 5:7)

Tal vez hoy estás caminando con preguntas. Tal vez no ves respuestas. Pero si Dios está al frente, no estás perdido.

Caminar por fe en tiempos de ruido

Esta generación vive saturada: opiniones, redes, expectativas, comparaciones. Todo grita, todo empuja, todo exige.

Y en medio de tanto ruido, la fe no grita. La fe susurra, pero es firme.

Caminar por fe hoy significa:

  • Creer cuando otros se burlan.
  • Obedecer cuando no es popular.
  • Permanecer cuando sería más fácil soltar.

“La fe verdadera no siempre te hace encajar, pero siempre te hace permanecer.”

Lo que debilita nuestra fe (y no siempre notamos)

  • Querer pruebas antes de obedecer.
  • Medir a Dios con la lógica humana.
  • Comparar nuestro proceso con el de otros.
  • Buscar resultados rápidos en caminos eternos.

“La fe se debilita cuando exigimos certezas donde Dios nos pide confianza.”

Entonces, ¿cómo se camina por fe de verdad?

No es místico. Es cotidiano. Es real.

Esto me está enseñando Dios:

  1. Escuchá la Palabra, incluso cuando incomoda. La fe viene por oír a Dios, no por entenderlo todo.
  2. Dá pasos pequeños, pero firmes. Dios no suele mostrar todo el camino, solo el próximo paso.
  3. Aceptá la espera. La fe madura más en la demora que en la rapidez.
  4. No camines solo. La fe se fortalece en comunidad.
  5. Recordá lo que Dios ya hizo. La memoria espiritual alimenta la fe futura.

“La fe no elimina el miedo, pero decide caminar igual.”

Fe no es hacer, es permanecer

Hoy entiendo algo: La fe no es hacer grandes cosas para Dios, es seguir confiando cuando no pasa nada espectacular.

Es seguir orando.
Seguir creyendo.
Seguir caminando.

Jesús no le dijo a nadie: “entendélo todo”. Les dijo: “Seguime”.

“Dios no está buscando expertos en respuestas, sino corazones que confíen.”

No estás lejos de Dios porque preguntas. Estás cerca si seguís caminando.

La fe no es un salto al vacío. Es dar un paso sabiendo que Dios ya está ahí.

Y si hoy decidís seguir caminando, aun con temblores, aun sin certezas, aun con preguntas, te digo algo con el corazón:

Dios honra a los que caminan por fe, no por control.

Franklin Graham llevará un poderoso mensaje de esperanza a Ushuaia, Argentina

Franklin Graham llevará un poderoso mensaje de esperanza a Ushuaia, Argentina

Por primera vez en la ciudad más austral del mundo, miles de cristianos unen fuerzas para orar, planificar y prepararse para una iniciativa histórica de evangelización: Esperanza Ushuaia.

El evento gratuito, que contará con música en vivo y un mensaje de esperanza del reverendo Franklin Graham, tendrá lugar en el Microestadio José Cochocho Vargas a las 6 p. m. el sábado 14 de febrero y a las 4 p. m. el domingo 15 de febrero.

El reverendo Franklin Graham es el presidente y director ejecutivo de la Billy Graham Evangelistic Association (BGEA), y los líderes de varias iglesias de Ushuaia lo invitaron a ir a su ciudad a predicar después de escucharlo compartir la esperanza de Jesucristo con casi 75 000 personas en Buenos Aires en noviembre de 2025.

Los preparativos de este evento comenzaron en 2020 y se pospusieron por la pandemia, pero luego de 5 años de espera, finalmente se pudo concretar.

El reverendo Graham dijo:

«Siempre he querido ir a Ushuaia. Cuando los pastores me pidieron que orara por la posibilidad de predicar allí, les dije que el Señor ya lo había puesto en mi corazón hacía algún tiempo y que me encantaría ir. Anhelo conocer a más gente de Ushuaia y compartir el Evangelio del Señor Jesucristo en la ciudad más austral del mundo».

Franklin Graham siente un gran afecto por Latinoamérica, donde ha predicado 33 veces en más de 15 países durante las últimas tres décadas. Esta será la cuarta vez que predica en Argentina desde 2002. Además del mensaje del reverendo Graham, Esperanza Ushuaia contará con la participación musical de Rescate y de Evangelina Crubinca.

Para más información sobre Esperanza Ushuaia, visita: BillyGraham.org/es/events/esperanza-ushuaia.

Una historia de redención y transformación: La vida completa de John Wesley

John Wesley fue un clérigo y teólogo británico, nacido en Epworth, el 17 de junio de 1703. Se lo reconoce como un importante predicador, de cuya palabra se inspiró el Movimiento Metodista inglés, que comenzó con prédicas al aire libre. John Wesley fue un clérigo y teólogo británico, nacido en Epworth, el 17 de junio de 1703. Se lo reconoce como un importante predicador, de cuya palabra se inspiró el Movimiento Metodista inglés, que comenzó con prédicas al aire libre.

John Wesley fue un clérigo y teólogo británico, nacido en Epworth, el 17 de junio de 1703. Se lo reconoce como un importante predicador, de cuya palabra se inspiró el Movimiento Metodista inglés, que comenzó con prédicas al aire libre. 

Fue el decimoquinto de diecinueve hijos de Samuel y Susana Wesley. El padre de Wesley también era predicador, y la madre una mujer notable en cuanto a sabiduría e inteligencia. Se trataba de una persona de profunda piedad que educó a sus hijos en estrecho contacto con las historias de la Biblia.

John estudió en la escuela de Charterhouse y luego en Oxford. Se graduó en 1726. Su fe se profundizó con el estudio y la experiencia, pero no fue hasta años después de dejar la universidad y entrar bajo la influencia de los escritos de Martín Lutero cuando sintió que había entrado en la plena riqueza del Evangelio.

En junio de 1720, Wesley ingresó a Christ Church, graduándose cuatro años después. Fue ordenado diácono el 25 de septiembre de 1725 y comenzó a buscar la santidad de corazón y vida.

En marzo de 1726 Wesley fue elegido por unanimidad como miembro del Lincoln College de Oxford. Mientras continuaba sus estudios enseñaba griego, daba conferencias sobre el Nuevo Testamento y moderaba las disputas diarias en la universidad. Sin embargo, un llamamiento al ministerio se interpuso en su carrera académica. En agosto de 1727, Wesley regresó a Epworth ya que su padre le solicitó su ayuda para servir en una parroquia durante dos años.

Wesley se convirtió en el líder del grupo que se reunía diariamente de seis a nueve para orar, cantar salmos y leer el Nuevo Testamento griego. En 1730, el grupo comenzó la práctica de visitar a los presos en las cárceles. Predicaron, educaron, relevaron a los deudores encarcelados siempre que fue posible y cuidaron a los enfermos.

Wesley predicando a una tribu de nativos en Georgia

El 14 de octubre de 1735, Wesley y su hermano Charles navegaron hacia Georgia en las colonias americanas a petición de James Oglethorpe, quien quería que Wesley fuera el ministro de la recién formada iglesia de Savannah.

Durante el viaje, Wesley entró en contacto por primera vez con los colonos de Moravia. Esta experiencia llevó a Wesley a creer que los moravos vivían el Evangelio de una manera diferente y mayor a lo que él vivía. La fe profundamente personal que practicaban influyó mucho en la teología del metodismo de Wesley.

Se ha reconocido ampliamente que uno de los logros más significativos de la misión de Wesley en Georgia fue su publicación de una Colección de Salmos. La Colección fue el primer himno anglicano publicado en América, y el primero de muchos himnarios publicados por Wesley. Incluía cinco himnos que tradujo del alemán.

Wesley regresó a Inglaterra y relató una experiencia en su diario que decía: «Por la tarde fui muy involuntariamente a una sociedad en Aldersgate Street, donde uno leía el Prefacio de Lutero a la Epístola a los Romanos. Mientras describía el cambio que Dios obra en el corazón a través de la fe en Cristo, sentí que mi corazón se calentó extrañamente. Sentí que confiaba en Cristo, solo en Cristo para salvación, y me dieron la seguridad de que había quitado mis pecados, incluso los míos, y me salvó de la ley del pecado y la muerte «.

Wesley se alió con la sociedad de Moravia en Fetter Lane. En 1738 fue a estudiar a Herrnhut, la sede de Moravia en Alemania. A su regreso a Inglaterra, Wesley elaboró reglas en las que dividió la Sociedad y publicó una colección de himnos para ellos.

El amigo de Wesley en Oxford, George Whitefield, quien también fue excluido de las iglesias de Bristol a su regreso de América, predicó al aire libre a una compañía de mineros. Wesley dudó en aceptar el llamado de Whitefield para copiar este paso audaz, pero fue y predicó por primera vez en el sermón de Whitefield, en abril de 1739. 

Wesley no estaba contento con la idea de la predicación de campo porque creía que la liturgia anglicana tenía mucho que ofrecer en su práctica, pero reconoció que los servicios al aire libre tuvieron éxito en llegar a hombres y mujeres que no entrarían en la mayoría de las iglesias. A partir de entonces, aprovechó la oportunidad para predicar en cualquier lugar donde se pudiera reunir una asamblea. Wesley continuó durante cincuenta años.

John Wesley predicando al aire libre

Wesley fue llevado a aprobar a los predicadores locales. Evaluó y aprobó hombres que no fueron ordenados por la Iglesia Anglicana para predicar y hacer trabajo pastoral. Esta expansión de los predicadores laicos fue una de las claves del crecimiento del metodismo.

A medida que aumentaba el número de predicadores y lugares de predicación, era necesario discutir asuntos administrativos; entonces John y Charles Wesley, se reunieron para consultar en Londres en 1744. Esta fue la primera conferencia metodista.

El enfoque que Wesley enfatizó en sus sermones y escritos fueron la gracia preveniente, la salvación personal presente por fe, el testimonio del Espíritu y la santificación. La gracia preveniente fue la base teológica de su creencia de que todas las personas eran capaces de ser salvadas por la fe en Cristo. Expresó su comprensión de la relación de la humanidad con Dios como una dependencia total de Su gracia. 

Wesley definió el testimonio del Espíritu como: «una impresión interna en el alma de los creyentes, mediante la cual el Espíritu de Dios testifica directamente a su espíritu de que son hijos de Dios», basasado en Romanos 8: 15-16. En su opinión, una persona debía creer en última instancia las Buenas Nuevas por sí misma; nadie podría estar en relación con Dios por otro.

La santificación que describió en 1790 como el «gran depósito que Dios ha alojado con la gente llamada ‘Metodistas’. Wesley enseñó que la santificación se podía obtener después de la justificación por la fe, entre la justificación y la muerte. No contiende por la «perfección sin pecado»; más bien, sostuvo que un cristiano podría hacerse «perfecto en el amor». Este amor significaría, en primer lugar, que los motivos de un creyente, en lugar de ser egocéntrico, serían guiados por el profundo deseo de agradar a Dios. 

En segundo lugar, ser perfecto en el amor significaba, para Wesley, que un cristiano podía vivir con un respeto principal por los demás y su bienestar. Él basó esto en la cita de Cristo de que el segundo gran mandamiento es «amar a tu prójimo como a ti mismo». Este amor de Dios que podría ser el foco central de la fe de una persona, sería lo que Wesley llamó «el cumplimiento de la ley de Cristo».

Las mujeres desempeñaron un papel activo en el Metodismo de Wesley y fueron alentadas a dirigir clases. En 1761, permitió informalmente a Sarah Crosby, una de sus conversas y líder de clase, predicar. Wesley escribió instrucciones detalladas a Crosby y otros, con detalles sobre qué estilos de predicación podrían usar.

En el verano de 1771, Mary Bosanquet le escribió a John Wesley para defender el trabajo de ella y Sarah Crosby, quienes predicaban y dirigían clases en su orfanato. Se considera que la carta de Bosanquet es la primera defensa completa y verdadera de la predicación de las mujeres en el Metodismo. Su argumento fue que las mujeres deberían ser capaces de predicar cuando experimentan un «llamado extraordinario» o cuando se les da permiso de Dios. Wesley aceptó el argumento de Bosanquet y comenzó formalmente a permitir que las mujeres predicaran el Metodismo en 1771.

John Wesley en su lecho de muerte

La salud de Wesley disminuyó bruscamente y un año antes de su muerte, dejó de predicar. El 2 de marzo de 1791, a la edad de 87 años. Mientras yacía moribundo, sus amigos se reunieron a su alrededor, Wesley agarró sus manos y dijo repetidamente: «Adiós, adiós». Al final, dijo: «Lo mejor de todo es que Dios está con nosotros», levantó los brazos y volvió a alzar su débil voz, repitiendo las palabras: «Lo mejor de todo es que Dios está con nosotros». Fue sepultado en su capilla en City Road, Londres.

Debido a su naturaleza caritativa, murió pobre, dejando como resultado del trabajo de su vida 135,000 miembros y 541 predicadores itinerantes bajo el nombre de «Metodista»

En toda su vida Wesley escribió, editó o resumió unas 400 publicaciones. Además de teología, escribió sobre música, matrimonio, medicina, abolicionismo y política. Wesley era un pensador lógico y se expresó de manera clara, concisa y contundente por escrito. 

Sus sermones escritos se caracterizan por la seriedad espiritual y la simplicidad. Sus cuarenta y cuatro sermones y las notas sobre el Nuevo Testamento (1755) son estándares doctrinales metodistas. Wesley era un predicador fluido, poderoso y efectivo; solía predicar espontáneamente y brevemente, aunque ocasionalmente con gran extensión.

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