Mi mamá y mi papá eran cristianos y mis tres hermanos y yo fuimos criados yendo a la iglesia. Sin embargo, ir a la iglesia no lo convierte a uno en cristiano.
Si no hubiera sido por el hecho de que Dios me habló al corazón con respecto a mi destino como misionero, sin dudas estaría viviendo frustración tras frustración.
El viaje a la ex Unión Soviética EN 199 cambió la perspectiva de la visión, fue una inversión de tiempo y recursos que trastocó los corazones, especialmente al ver lo receptiva que estaba la gente
Este misionero de JUCUM y su familia estuvieron sirviendo en Argentina, en Inglaterra y en Zambia, luego fue a Sudáfrica a construir casas para familias necesitadas