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Sylvester Stallone: “No es lo mismo tener fe en Dios que vivirla solo”

Sylvester Stallone: “No es lo mismo tener fe en Dios que vivirla solo”

Sylvester Stallone, reconocido actor de Hollywood y protagonista de la saga Rocky, lanzó un contundente mensaje a los cristianos que aseguran que pueden vivir su fe sin congregarse. Sus declaraciones volvieron a viralizarse tras la publicación del tráiler de I Play Rocky, la película que relatará la lucha que enfrentó para llevar a la pantalla la historia del boxeador que transformó su carrera.

Las palabras del actor provienen de una entrevista realizada durante la promoción de Rocky Balboa, donde habló abiertamente sobre su fe en Dios, su regreso a la iglesia y la importancia de la comunión cristiana.

Sylvester Stallone: «La fe no fue diseñada para vivirse en soledad»

Stallone explicó que la fe estuvo presente desde el nacimiento de Rocky. Según recordó, nunca se consideró escritor, pero sintió que Dios lo impulsaba a crear aquella historia que terminaría convirtiéndose en un fenómeno mundial.

Como reflejo de esa convicción, la primera película comienza con una imagen de Jesucristo sobre el cuadrilátero donde pelea el protagonista, un detalle que, según el actor, nunca fue casual.

Sin embargo, una de las reflexiones que más llamó la atención fue su postura sobre aquellos creyentes que dicen tener una relación personal con Dios, pero consideran innecesario asistir a una iglesia.

«Muchas personas dicen: ‘Puedo hacerlo solo, tengo una relación personal con Dios’, pero no es lo mismo», expresó Stallone.

Para el actor, los tiempos de oración personal son indispensables, pero nunca reemplazan la comunión, el acompañamiento y el crecimiento espiritual que se experimentan dentro de una congregación.

«La iglesia es el gimnasio del alma»

Stallone fue aún más directo al señalar que, en algunos casos, esa postura puede convertirse en una excusa para evitar el compromiso.

«Algunas personas intentan justificar su pereza», afirmó.

Para explicar su pensamiento utilizó dos comparaciones que impactaron a muchos creyentes.

Por un lado, aseguró que vivir la fe sin una iglesia es como navegar un barco sin timón. Por otro, describió a la congregación como «el gimnasio del alma», un lugar donde los cristianos fortalecen su fe, reciben enseñanza y aprenden a perseverar en medio de las dificultades.

El actor también comparó a los pastores y líderes espirituales con entrenadores. Así como un deportista necesita alguien que lo corrija, lo desafíe y lo ayude a superar sus límites, el creyente también necesita personas que lo acompañen, lo animen y lo orienten en su caminar con Cristo.

El regreso de Stallone a la iglesia

Durante la entrevista, Stallone reconoció que fue criado en un hogar cristiano, pero confesó que se alejó de Dios al ingresar al mundo del entretenimiento y enfrentar distintas tentaciones.

Después de atravesar momentos difíciles y reconocer sus errores, decidió volver a la iglesia.

El actor aseguró que reencontrarse con Jesús, escuchar la Palabra de Dios y vivir la fe junto a otros creyentes le permitió dejar de cargar solo con el peso de su vida y encontrar una nueva dirección.

La importancia de congregarse según la Biblia

Las declaraciones de Sylvester Stallone recuerdan una enseñanza central del cristianismo: la fe no fue diseñada para vivirse en aislamiento.

La relación personal con Dios es esencial, pero el Nuevo Testamento también presenta a la Iglesia como el cuerpo de Cristo, donde cada creyente aprende, sirve, recibe corrección y anima a otros en su caminar espiritual.

En ese sentido, Hebreos 10:25 exhorta a los cristianos a no dejar de congregarse, sino a alentarse mutuamente mientras esperan el regreso del Señor.

Congregarse no es lo que salva a una persona; la salvación es por gracia mediante la fe en Jesucristo. Sin embargo, la vida cristiana encuentra en la comunidad un espacio indispensable para crecer, perseverar y madurar espiritualmente. Las palabras de Stallone vuelven a poner sobre la mesa un desafío vigente para muchos creyentes: vivir una fe que no solo sea personal, sino también compartida con el cuerpo de Cristo.

Las adicciones los separaron durante años. Cuando se reencontraron, un diagnóstico cambió su amistad para siempre.

Testimonios-Día-del-amigo
Testimonio Día del Amigo

Un hermano nace en el tiempo de la angustia

Elegí un amigo… y Dios lo convirtió en un hermano.

Tuve la fortuna de conocer a Fede en primer grado. Nos hicimos amigos en medio de un juego de chicos. Mientras me «robaba la nariz», me regaló una sonrisa y, entre risas, nació una amistad que terminaría marcando toda mi vida.

«Éramos tan diferentes como parecidos».

Él era el alumno de diez; yo apenas llegaba al siete, muchas veces con algún punto prestado. Él era de Boca; yo, de San Lorenzo. Él disfrutaba de leer; yo esperaba con ansiedad el recreo para salir corriendo al patio.

Yo era «el enano». Él era «el gordo».

Siempre estábamos juntos: en los recreos, en los juegos, en las travesuras y también en las peleas. Cada tarde intentábamos convencer a nuestros padres de que nos dejaran seguir jugando en la casa de alguno de los dos.

Los dos éramos fanáticos del fútbol. Cualquier cosa que pareciera una pelota terminaba siendo pateada. Gastábamos zapatillas al mismo ritmo y, de vez en cuando, también rompíamos algún vidrio de algún vecino.

Pero cuando cumplí doce años, todo cambió.

Mis padres enfermaron y, como ya no podían cuidarme, tuve que mudarme a vivir con una de mis hermanas, a cincuenta kilómetros de donde había crecido. Cambié de barrio, de colegio y dejé el club. La vida nos obligó a tomar caminos distintos.

De un día para el otro, el amigo con el que compartía todos mis días dejó de estar ahí. Sin despedidas. Sin saber cuándo volveríamos a encontrarnos.

Los siguientes cinco años fueron los más difíciles de mi vida. Todo lo que había perdido me dejó en una profunda vulnerabilidad. Poco a poco caí en las adicciones. Llegué al punto de poner mi propia vida en riesgo.

Durante ese tiempo, Fede no supo nada de mí. Solo escuchó rumores. Algunos decían que yo había muerto.

Nadie sabía con certeza qué había pasado. Él sabía que yo estaba consumiendo y viviendo una vida muy lejos de aquel chico que había conocido. Cuando escuchó aquellos comentarios, no le sorprendieron…, pero le rompieron el corazón.

Hasta que una tarde golpearon la puerta de su casa. Era Nico, mi hermano mayor. Cuando Fede lo vio, imaginó lo peor. Pero no.

Mi hermano había ido, por pedido mío, a decirle que yo estaba internado haciendo un tratamiento por adicciones y que deseaba volver a verlo.

Fede no tardó en aparecer. En cinco años habían cambiado muchas cosas. Él ya no era «el gordo»; ahora era alto y flaco. Yo seguía siendo el mismo enano de siempre.

Él había terminado el secundario y estaba estudiando en la universidad. Yo hacía años que había abandonado el colegio. Él estaba sano. Yo estaba enfermo.

Sus desafíos eran aprobar finales. El mío era aprender a vivir otra vez. Pero había algo que el tiempo no había podido tocar: el amor que sostenía nuestra amistad.

Su presencia durante mi recuperación fue decisiva. Él era una de las pocas personas que realmente me conocía. Cuando intenté esconderme detrás de un personaje y convencer a todos de que era alguien que, en realidad, no era, había una persona a la que nunca pude engañar.

Era Fede. Fue entonces cuando entendí que Dios había convertido a aquel amigo de la infancia en un hermano. Entonces cobró sentido un versículo que, hasta ese momento, nunca había entendido del todo:

«En todo tiempo ama el amigo,
y es como un hermano en tiempo de angustia.»
(Proverbios 17:17, NTV)

Su compañía fue incondicional. Recuerdo especialmente el día en que le confesé que sentía un vacío imposible de llenar. Después de haber buscado respuestas en todos lados, le dije que estaba pensando en intentar con Dios.

Nunca voy a olvidar su respuesta.

  • —»Enano, sos mi amigo. Y cualquier decisión que tomes, si te hace feliz, también me va a hacer feliz a mí».

Él todavía no compartía mi fe. Sin embargo, esas palabras fueron una de las confirmaciones que necesitaba para tomar la decisión más importante de mi vida: seguir a Jesús.

Pasaron otros cinco años. Yo ya estaba recuperado. Había terminado el secundario y estudiaba en el seminario.

Una mañana recibí un mensaje del papá de Fede. Quería hablar conmigo. Se lo notaba preocupado, y eso me asustó. Nos encontramos en un café.

Con la voz quebrada, me contó que a Fede le habían diagnosticado cáncer. Durante unos segundos no pude decir una palabra.

Todo lo que habíamos vivido juntos pasó por mi cabeza de golpe.

Sentí un vacío imposible de describir. Aun así, decidí contener mis lágrimas porque frente a mí había un padre que estaba sufriendo mucho más que yo. Fue en ese instante cuando sentí con claridad una frase en mi corazón:

Es hora de que Fede pierda un amigo… para que le nazca un hermano.

Él había estado presente cuando más lo necesité. Su amor, su paciencia y su compañía habían sido parte de mi recuperación.

Ahora era mi turno.

Desde ese día, mi compromiso con él fue absoluto.

Lo acompañé antes de cada quimioterapia, durante cada tratamiento y después de cada batalla. Hubo salas de espera, silencios interminables y oraciones que solo Dios escuchó. Simplemente intenté devolverle una pequeña parte del amor que él me había regalado cuando yo estaba peleando por salir adelante.

Con el tiempo entendí una verdad que nunca olvidé:

La amistad se convierte en hermandad cuando atraviesa la adversidad.

Jesús dijo:

«No hay un amor más grande que dar la vida por los amigos.»
(Juan 15:13, NTV)

Él llevó esas palabras hasta el extremo. Dio literalmente su vida en la cruz para salvar a la humanidad: amigos, enemigos, pecadores y personas de todo tiempo y lugar.

Nadie ha amado como Él. Pero quienes seguimos caminando de este lado de la eternidad estamos llamados a acercarnos cada día un poco más a ese amor.

Dar la vida por un amigo no siempre significa morir por él. Muchas veces significa regalarle tiempo, escuchar, servir, permanecer.

Con demasiada frecuencia reducimos la palabra amigo a quienes piensan como nosotros, creen como nosotros o viven como nosotros.

Pero Jesús dio su vida por todos. Incluso llamó «amigo» al hombre que estaba a punto de traicionarlo.

Hoy Fede está bien. Logró recuperarse plenamente. Pero el camino hacia su recuperación estuvo marcado por algo más que el apoyo y el acompañamiento de quienes lo rodeaban. Fue Jesús quien se expresó a través de ellos, y fue su mano la que trajo consuelo y amor.

Hoy nuestra amistad se transformó en hermandad como fruto de ese acompañamiento mutuo que pudimos brindarnos en medio de la adversidad.

Muchas veces creemos que tenemos que ser los mejores predicadores, los evangelistas más efectivos o las personas que siempre tienen la palabra justa para hablar de Jesús. Pero la realidad es mucho más simple: mostrar su amor estando, acompañando, escuchando, abrazando y sosteniendo al otro.

«En todo tiempo ama el amigo,
y es como un hermano en tiempo de angustia.»
(Proverbios 17:17)

Y entonces la pregunta es inevitable:

Si Jesús amó así… ¿no nos estará invitando a hacer lo mismo con cada persona que Él ponga en nuestro camino?

Más de 400 personas aceptan a Jesús durante una campaña evangelística en Tailandia

Más de 400 personas aceptan a Jesús durante una campaña evangelística en Tailandia

Más de 400 personas entregaron su vida a Jesucristo durante una campaña evangelística realizada en Pattaya, Tailandia, organizada por el ministerio internacional Cristo para Todas las Naciones (Christ for All Nations – CfaN). La organización confirmó la cifra y compartió diversos testimonios de personas que fueron alcanzadas por el mensaje del Evangelio y experimentaron una transformación espiritual.

Durante el mes de junio, equipos misioneros recorrieron las ciudades de Pattaya y Hat Yai llevando el mensaje de salvación a través de predicaciones al aire libre, evangelismo en las calles, asistencia a personas en situación de vulnerabilidad y visitas a detenidos en una estación de policía.

«Jesús pagó el precio de la redención»

En uno de los encuentros evangelísticos, la evangelista Kaisa Fischer compartió el mensaje central del Evangelio, explicando que Jesucristo ofrece libertad del pecado, la culpa, la vergüenza y la condenación.

«Jesús fue a la cruz y pagó el precio de la redención. Él murió, pero resucitó; el diablo y la muerte fueron derrotados», declaró Fischer al presentar el plan de salvación.

Tras la predicación, más de 400 personas respondieron al llamado para seguir a Cristo. Además, el ministerio informó que varias personas testificaron haber recibido sanidad después de las oraciones realizadas durante la campaña.

Un joven encontró esperanza en Cristo

Uno de los testimonios más conmovedores fue el de un joven de 18 años que vivía en una situación de extrema vulnerabilidad. Sin un lugar donde dormir y atravesando una profunda crisis de identidad y temor, fue encontrado por el equipo evangelístico mientras realizaba actividades en la ciudad.

Los misioneros compartieron con él el mensaje de Jesús, oraron por su vida y, entre lágrimas, el joven decidió entregar su corazón a Cristo.

Posteriormente, una iglesia local lo recibió, le brindó ropa y comenzó a acompañarlo en su crecimiento espiritual. Dos días más tarde, cuando los evangelistas volvieron a encontrarlo, aseguraron que su semblante había cambiado por completo y que ahora reflejaba una alegría y una esperanza que antes no tenía.

Personas dejaron la hechicería y el tarot para seguir a Jesús

Otro de los testimonios ocurrió en una playa de Pattaya, donde el equipo conoció a un hombre involucrado en prácticas de hechicería y ocultismo. Después de escuchar el mensaje del Evangelio, decidió renunciar a esas prácticas, se quitó las cadenas que llevaba consigo y oró para recibir a Jesucristo. Según relató, sintió que una pesada carga abandonó su vida.

De manera similar, una mujer que se dedicaba a la lectura de cartas del tarot fue alcanzada mientras los evangelistas invitaban a las personas a asistir a la campaña. Tras escuchar acerca del amor de Dios, quedó profundamente conmovida y decidió entregar su vida a Jesús.

El Evangelio también llegó a una estación de policía

La labor misionera también incluyó visitas a una estación de policía, donde los voluntarios entregaron alimentos a personas detenidas de diferentes nacionalidades.

Durante una de esas visitas, uno de los detenidos aceptó a Cristo y recibió una Biblia en inglés para comenzar su camino de fe.

El mensaje de Jesús sigue transformando vidas en Tailandia

En la ciudad de Hat Yai, cientos de personas asistieron durante tres noches consecutivas a las reuniones evangelísticas. Muchos respondieron al llamado de salvación entre lágrimas, reflejando el impacto del mensaje de Jesucristo.

Los testimonios compartidos por Cristo para Todas las Naciones muestran cómo el Evangelio continúa alcanzando personas en los lugares más diversos: calles, playas, cárceles y comunidades necesitadas. Allí donde el mensaje de la cruz es anunciado con amor y valentía, vidas siguen siendo transformadas por el poder de Jesús.

El último viaje de nuestra niñez espiritual se hace con amigos: Un análisis de Cuenta Conmigo

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Anállisis de Cuenta Conmigo

En 1986 una película cautivó la mirada de niños y adultos. Cuenta conmigo (Stand by Me), dirigida por Rob Reiner y basada en el relato The Body de Stephen King, logró atravesar generaciones gracias a un mensaje profundamente humano.

Para muchos niños, la idea de salir de aventura con sus amigos era fascinante. Reírse de las ocurrencias de Vern, atravesar bosques y vías de tren, desafiar obstáculos y compartir secretos hacía que la película fuera una experiencia entretenida y emocionante.

Pero los adultos estaban viendo algo distinto. De alguna manera, no observaban solamente a cuatro chicos, sino que se veían reflejados en ellos. La película hablaba de esa despedida silenciosa de la infancia, de la inocencia que inevitablemente queda atrás y de aquellos recuerdos que terminan moldeando para siempre quiénes somos.

En esta nota no pretendemos explicar qué quiso enseñar Stephen King. Su intención al escribir esta historia no fue transmitir un mensaje de fe. Sin embargo, toda buena obra puede invitarnos a reflexionar, y en vísperas del Día del Amigo vale la pena volver sobre esta película para pensar en esas personas que caminaron con nosotros, nos marcaron para siempre y fueron parte del proceso que Dios utilizó para hacernos crecer.

El camino hacia la madurez

Pero muchas veces olvidamos el enorme poder de la infancia. Es allí donde comienzan a formarse el carácter, la identidad y la manera en que una persona enfrentará la vida. Los amigos que tenemos durante esos años pueden acercarnos o alejarnos del propósito de Dios.

Todos crecimos de maneras diferentes. Algunos rodeados de risas, otros atravesando dolor. Sin embargo, existe una experiencia que, tarde o temprano, todos vivimos y que marca el comienzo del fin de la niñez: el encuentro con la muerte.

No hablamos únicamente de la muerte física de un familiar, una mascota o un ser querido. También existen otras muertes: la de los sueños, las expectativas, las ilusiones y las fantasías. Cuando un niño descubre que Papá Noel no existe, solemos decir que «maduró». Lo que realmente murió fue una ilusión que dio lugar a la realidad.

Eso mismo ocurre en Cuenta conmigo.

Un viaje para encontrarse con la realidad

Gordie (Wil Wheaton), Chris (River Phoenix), Teddy (Corey Feldman) y Vern (Jerry O’Connell) emprenden una aventura para encontrar el cuerpo de un joven desaparecido en el bosque.

En sus mentes infantiles creen que volverán convertidos en héroes y que todo será un gran juego. Sin saberlo, están realizando el último viaje de sus vidas como niños.

Pero ese recorrido no trata solamente de encontrar un cadáver. Cada uno de ellos está buscando algo mucho más profundo.

Gordie acaba de perder a su hermano mayor y carga con la indiferencia de sus padres. Más que encontrar un cuerpo, está buscando el amor que le falta y la figura de un hermano.

Chris, señalado por pertenecer a una familia conflictiva, lucha contra la idea de que está condenado a repetir la historia de los suyos. Lo único que necesita es que alguien crea que puede convertirse en una buena persona.

Teddy intenta esconder el dolor que le provoca tener un padre con graves problemas mentales. Detrás de su actitud impulsiva hay un niño que necesita aferrarse a la imagen de un héroe.

Vern, el más inocente y distraído del grupo, comienza la aventura buscando un simple tesoro, pero termina demostrando que sabe encontrar valor incluso en las cosas pequeñas.

Los cuatro llegan cargando heridas distintas, pero deciden recorrer el camino juntos.

Aprender a morir para poder vivir

Cuando finalmente encuentran el cuerpo del joven, toda la emoción desaparece.

La muerte deja de ser una aventura.

Lo que había comenzado como un juego para alcanzar la fama termina convirtiéndose en un momento de profundo respeto. Por primera vez entienden que la muerte no tiene nada de romántico ni de divertido.

Es allí donde la infancia queda atrás.

Los chicos regresan al pueblo siendo los mismos… y, al mismo tiempo, completamente diferentes. Algo parecido sucede en nuestra vida espiritual.

Todos llegamos a Cristo con heridas, preguntas y pasados diferentes. Ninguno inicia el camino siendo perfecto. Pero Dios muchas veces utiliza la amistad para acompañarnos mientras aprendemos una de las lecciones más difíciles del Evangelio: morir a nosotros mismos.

Nuestros amigos en la fe son quienes caminan a nuestro lado cuando debemos enfrentar pecados, abandonar viejas maneras de vivir y dejar atrás aquello que antes parecía atractivo, pero que ya no tiene lugar en una vida transformada por Cristo.

Es un proceso de muerte… para experimentar una vida nueva.

Como escribió Pablo:

«Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo… y ciertamente, aún estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor.»

(Filipenses 3:7-8).

El pueblo parece más pequeño

Hay una frase inolvidable hacia el final de la película.

Mientras los chicos regresan, la narración dice:

Eso mismo ocurre cuando crecemos en Cristo.

Las circunstancias siguen estando allí. Los problemas no desaparecen de un día para otro. Pero nosotros ya no somos los mismos. Aquello que antes nos parecía inmenso comienza a verse pequeño porque Dios transformó nuestra manera de mirar.

La madurez espiritual cambia la perspectiva mucho antes de cambiar las circunstancias.

No todos terminan el mismo viaje

Al finalizar la historia descubrimos que no todos los amigos recorrieron el mismo camino. Cada uno tomó rumbos distintos. Algunos lograron encontrar una identidad. Otros siguieron buscando un tesoro que nunca pudieron hallar.

Y esa realidad también existe dentro de la iglesia.

  • 17 Pues los sufrimientos ligeros y efímeros que ahora padecemos producen una gloria eterna que vale muchísimo más que todo sufrimiento. 18 Así que no nos fijamos en lo visible, sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno.
2 Corintios 4:17-18

Muchas personas crecieron escuchando el Evangelio, caminaron junto a nosotros durante años e incluso compartieron los mismos momentos. Sin embargo, algunos decidieron apartarse del Señor o quedaron atrapados en las heridas que nunca permitieron que Dios sanara.

Tal vez algunos de ellos siguen caminando con Cristo. Quizás otros ya no. Pero mientras haya vida, todavía hay esperanza.

Seguimos corriendo la carrera de la fe y tal vez hoy sea un buen momento para volver a buscar a ese amigo que conoció el camino, pero que, al regresar a su «pueblo», permitió que el pasado volviera a ocupar el mismo lugar de siempre.

Porque el Evangelio sigue teniendo poder para transformar vidas.

Y quizás Dios quiera usarte para recordarle, una vez más, que nunca dejó de decirle:

«Cuenta conmigo».

El primer Capellán Evangélico de la Policía de la Ciudad llevó un mensaje de fe a mil nuevos oficiales

Osvaldo Carnival
Osvaldo Carnival primer capellán

La graduación de más de 1.000 nuevos oficiales de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires tuvo un momento particular cuando el pastor Osvaldo Carnival, Capellán General Evangélico de la fuerza, compartió un mensaje centrado en la fe, el servicio y la vocación.

La participación de Carnival se dio en el marco del trabajo que viene desarrollando la Capellanía General Evangélica, un espacio que busca brindar acompañamiento espiritual, contención y formación en valores a los integrantes de la institución policial.

Una presencia histórica dentro de la fuerza

La designación de Osvaldo Carnival como Capellán General Evangélico marcó un hecho inédito para la Policía de la Ciudad, al convertirse en el primer pastor en ocupar formalmente ese rol dentro de la institución.

Desde entonces, el ministerio se ha enfocado en acompañar tanto a los efectivos como a sus familias, ofreciendo espacios de escucha, orientación espiritual y reflexión. Parte de ese trabajo incluye encuentros semanales con los cadetes de la Escuela de Policía, donde se abordan temas relacionados con el liderazgo, el servicio, la integridad y la fe cristiana.

Ese recorrido encontró uno de sus momentos más significativos durante el acto de graduación, donde el pastor tuvo la oportunidad de dirigirse a quienes comienzan oficialmente su servicio a la comunidad.

«Detrás de cada uniforme hay una persona»

Al ser consultado sobre cómo preparó el mensaje para los nuevos oficiales, Carnival explicó que pensó en el esfuerzo que cada uno había realizado para llegar hasta ese momento.

«Muchos dejaron a sus familias lejos, atravesaron exigencias físicas, académicas y emocionales muy profundas, y debieron superarse cada día para alcanzar esta meta», expresó.

En ese contexto, aseguró que uno de los principales objetivos fue recordarles que «detrás de cada uniforme hay una persona, una familia y una vocación de servicio».

Además, compartió con ellos un mensaje centrado en Cristo: «También quisimos compartirles que Jesús puede acompañarlos y guiarlos en esta nueva etapa. La autoridad debe ejercerse con integridad, compasión, responsabilidad y temor de Dios».

Para Carnival, la labor policial trasciende el cumplimiento de la ley, ya que implica cuidar la vida de las personas y convertirse en instrumentos de paz dentro de la sociedad.

Jóvenes que encontraron esperanza

Durante los encuentros mantenidos con los cadetes, el pastor aseguró haber visto un profundo impacto espiritual en muchos de ellos.

«Fue muy emocionante ver cómo muchos comenzaron a abrir su corazón y a acercarse a Jesús»

Dijo Osvaldo Carnival

Según explicó, varios de los jóvenes atravesaban momentos de incertidumbre, temor y soledad debido a las exigencias de la formación y a la distancia de sus familias.

La importancia del acompañamiento espiritual

Para Osvaldo Carnival, el acompañamiento espiritual resulta tan necesario como la preparación física y profesional que reciben quienes integran la fuerza.

«Los policías enfrentan diariamente situaciones de enorme presión, violencia, dolor e incertidumbre»

Explicó.

En ese sentido, sostuvo que cuidar el corazón también forma parte de la preparación para servir a la sociedad, ya que conocer a Jesús brinda esperanza y principios sólidos para afrontar decisiones complejas.

«Creemos que una persona fortalecida en su fe está mejor preparada para servir con humanidad, equilibrio, integridad y compromiso a toda la sociedad».

Concluyó.

En un contexto donde quienes integran las fuerzas de seguridad enfrentan diariamente escenarios de violencia, sufrimiento y decisiones de alta responsabilidad, la presencia de personas que anuncien el Evangelio dentro de estas instituciones cobra un valor especial. 

Más allá del acompañamiento emocional, iniciativas como la Capellanía General Evangélica buscan llevar el mensaje de Cristo a espacios estratégicos de la sociedad, recordando que la verdadera transformación comienza en el corazón y que una vida guiada por Jesús puede impactar también en la manera de servir, ejercer la autoridad y cuidar al prójimo.

La exitosa serie bíblica «La Casa de David» tendrá una tercera temporada

La exitosa serie bíblica "La Casa de David" tendrá una tercera temporada

Prime Video confirmó la renovación de «La Casa de David» para una tercera temporada, luego de que la producción bíblica alcanzara más de 40 millones de espectadores en todo el mundo. El anuncio consolida a la serie como una de las ficciones cristianas más exitosas de los últimos años y refleja el creciente interés del público por contenidos inspirados en las Escrituras.

La producción, desarrollada por Wonder Project junto a Amazon MGM Studios, debutó a comienzos de este año y narra la vida del rey David, uno de los personajes más importantes de la Biblia. Actualmente, las dos primeras temporadas ya se encuentran disponibles en Prime Video, mientras que Wonder Project también la distribuye a través de su propia plataforma de suscripción.

«Estamos increíblemente agradecidos con los fans de todo el mundo que han acogido ‘La Casa de David'», expresaron los creadores y productores ejecutivos Jon Erwin y Jon Gunn en un comunicado enviado a The Christian Post.

La tercera temporada mostrará el camino de David hacia el reino

Según la sinopsis oficial, la nueva temporada profundizará en la transformación de David «de pastor marginado a guerrero feroz», relatando el período en el que debe vivir como fugitivo antes de convertirse finalmente en rey de Israel.

La historia abordará los sacrificios, las traiciones, las batallas y los conflictos personales que moldearon el carácter del hombre que Dios escogió para gobernar a Su pueblo.

Para Kelly Merryman Hoogstraten, directora ejecutiva de Wonder Project, la renovación representa un paso más en la misión de producir historias que trasciendan generaciones.

«En Wonder Project estamos comprometidos a construir franquicias duraderas basadas en historias atemporales que inspiran, entretienen y unen a las audiencias. Estamos agradecidos con Prime Video y Amazon MGM Studios por creer en esta visión y emocionados de continuar el viaje con una tercera temporada de ‘La Casa de David'», afirmó.

Por su parte, Kara Smith, directora de Drama de Amazon MGM Studios, destacó el impacto global de la producción.

«‘La Casa de David’ ha conectado con audiencias de todo el mundo, dando vida a esta historia atemporal con una escala impresionante y una gran autenticidad emocional. Millones de personas han quedado cautivadas por la serie y estamos felices de seguir este camino junto a Wonder Project».

El éxito confirma el crecimiento del contenido cristiano

Antes del estreno de la segunda temporada, Jon Gunn ya había señalado que el desempeño de la serie evidenciaba una demanda cada vez mayor por producciones cristianas con altos estándares de calidad.

«‘La Casa de David’ fue la serie que construimos para lanzar la plataforma, y creo que demuestra el enorme deseo que existe por contenidos inspiradores que puedan disfrutarse en familia», aseguró.

El productor explicó que Wonder Project busca diferenciarse mediante lo que denomina «autenticidad épica», una forma de contar historias bíblicas con excelencia cinematográfica sin perder la fidelidad al mensaje de las Escrituras.

«La pureza es lo que hace que funcione. Los estudios muchas veces intentan copiar la autenticidad, pero les falta alma», sostuvo Gunn.

Michael Iskander: «David cambió mi vida»

El actor Michael Iskander, encargado de interpretar al joven David, aseguró que el personaje transformó profundamente su vida espiritual.

«David lo es todo para mí. Ha cambiado mi vida. No creo que esa relación se rompa jamás», declaró a The Christian Post.

El intérprete, de 24 años, reveló que para la segunda temporada aumentó cerca de siete kilos de masa muscular y recibió un intenso entrenamiento con espada para reflejar la evolución de David como guerrero.

Además, expresó su deseo de que los espectadores comprendan que la historia del rey de Israel demuestra cómo Dios obra a través de personas imperfectas.

«Espero que la gente vea los errores y el arrepentimiento de David como un recordatorio de que Dios no llama a los capacitados, sino que capacita a los llamados».

Un elenco consolidado para la nueva entrega

La segunda temporada cuenta con Michael Iskander como David, acompañado por Ali Suliman (rey Saúl), Ayelet Zurer (reina Ahinoam) y Stephen Lang (profeta Samuel). También integran el reparto Indy Lewis, Yali Topol Margalith, Ethan Kai, Sam Otto, Oded Fehr, Louis Ferreira, Davood Ghadami, Ashraf Barhom y Alexander Uloom.

Con la confirmación de una tercera temporada, «La Casa de David» continúa consolidándose como una de las producciones bíblicas más importantes del streaming, llevando a millones de espectadores una historia inspirada en uno de los personajes más emblemáticos de la Biblia.

Mundial: ¿La pasión hasta dónde?

argentina vs inglaterra
Argentina Vs Inglaterra

La pasión por el fútbol

El Mundial despierta muchas emociones, de todos los colores y variedades. Positivas y negativas según a quién preferimos.

De base, el fútbol a lo largo del mundo y en toda su historia está caracterizado por ser un deporte muy pasional, tanto en quienes lo practican como en los fanáticos que lo siguen. Pero el Mundial es mucho más que eso, no solo incluye a los más futboleros sino que también abre las puertas a todos los que quieren un espectáculo entretenido de pura competencia por varias semanas consecutivas.

Esto permite que cada logro deportivo contagie emociones masivas que pueden incluso afectar para bien o mal a una población entera. Es el ejemplo de Cabo Verde en estas últimas semanas o las manifestaciones violentas al terminar el partido entre Marruecos y Francia.

El fútbol tiene esa virtud de unir a personas previamente incompatibles y difíciles de conciliar. Genera un ambiente de unidad y causa común, de expectativa y alegría compartida. Pero así como propicia grandes celebraciones lamentablemente hemos visto en estas últimas semanas que puede provocar una feroz disputa entre defensores y agresores de distintos equipos y jugadores.

Las preferencias subjetivas abren espacio a discusiones sin fin y ataques entre desconocidos que están dispuestos a acusarse y provocarse con largos textos en publicaciones que mencionan cualquier resultado de fútbol.

Es fácil, si no revisamos nuestro corazón, caer en un fanatismo que desdibuja los límites morales y nos lleve a la agresividad y rivalidad desmedida e innecesaria. Las redes se volvieron sin darnos cuenta un campo de batallas para cobardes, donde se puede soltar palabras y acusaciones a la ligera sin el mínimo sentido de responsabilidad. Es lamentable que nos toque presenciar la cobardía en su máximo esplendor, donde la intolerancia es moneda corriente en los que usamos a diario las redes sociales para entretenernos e informarnos. 

En este contexto que vale la pena contemplar, se da un partido de semifinales en el que parece ideal querer sembrar cizaña y contienda: Argentina vs Inglaterra. 

El caso de Argentina vs Inglaterra

Si hablamos de Argentina vs Inglaterra es un encuentro que parece estar condimentado con muchas situaciones externas al deporte, sobre todo políticas e históricas. Como argentinos crecimos escuchando en las canchas “el que no salta es un inglés”, a modo de arenga y con cierto patriotismo. 

Sobrevive y circula también un argumento simplista que postula que para ser “más argentino” hay que odiar Inglaterra. La verdad es que alimentar el resentimiento no nos hace más patriotas, el odio hacia los ingleses no se puede considerar virtud. No hay que abrazar esa idea de venganza y justicia barata. 

Pensando en serio, por fuera del cántico deportivo, por nada debe traducirse a un deseo de venganza que ya no necesitamos.

Lo cierto es que de nada aprovecha incitar más resentimiento y rencor, mucho menos violencia. No hay por qué cargar a las nuevas generaciones con amarguras y heridas del pasado. No lo necesitamos, podemos ser mucho más sabios que eso. Debemos aprender a mirar el pasado con respeto, con pesar y honrar a los afectados, pero esto no significa que para reconocerlos debamos inyectar un odio “heredado” que ni ellos buscan.

Ningún excombatiente de Malvinas necesita un partido de fútbol para sentirse reivindicado, la dignidad y honra pasa por el trato que les damos a diario, por el cariño y la atención que les damos cuando los escuchamos. Ninguna madre que perdió a sus hijos necesitaría 40 años después de unos goles para sanar semejante dolor. Esto es un partido, nada tiene que ver con ese lamentable pasado de guerra y muertes injustas. El fútbol no puede ni debe reparar tales tragedias. Es un deporte y nada tiene que ver con una revancha histórica.

Por eso debemos revisar hasta donde permitimos que la pasión nos lleve. No dejarnos llevar por cualquier corriente El fútbol es cierto, como iniciamos mencionando, es un deporte pasional, pero por nada debe justificar el desprecio ni convertirse en un artefacto justiciero de problemas políticos. No es su función, ni creo que sea sabio mezclar las cosas.

Aunque arruine el slogan, Argentina no tiene que ganarle a Inglaterra por los pibes de Malvinas. El mismo Scaloni dijo: “Es un partido de futbol, no busquemos otra cosa”

Los límites de la rivalidad

Considerando que iniciar una disputa virtual es más fácil que nunca, la prudencia es un valor que debemos volver a abrazar como cristianos. La prudencia y el compromiso intencional por la reconciliación. Aunque humana y deportivamente abundan los motivos para dividir, Dios nos demanda una actitud humilde que no se suba a cuestiones de ego que en nada aprovechan. Lo que Pablo le aconseja a Timoteo sigue siendo muy actual:

No dejes de recordarles esto. Adviérteles delante de Dios que eviten las discusiones inútiles, pues no sirven nada más que para destruir a los oyentes.

2 Timoteo 2:14

Las discusiones inútiles aparecen gratis constantemente a los que quieran perder su tiempo, a quienes quieran invertir sus pensamientos y emociones en causas que no devuelven ninguna ganancia. Como diría nuestro querido Fito:

En tiempos donde todos contra todos (…) Habrá que declararse incompetente

Conviene declararse incompetente a la hora de discutir, de enfrentarse cobardemente por redes sociales y de querer ganar discusiones que no dan ningun premio. Elijamos con sabiduría no entrar en conflictos, no disputar pleitos con enemigos imaginarios. Hay una paz y un gozo reservado para los que conocen qué límites no cruzar y la rivalidad justamente tiene sus límites.

Por eso hermanos repito que no vale la pena arrastrar y perpetuar resentimientos, hay que desasociarse de los incitadores de violencia, de los discursos que buscan abanderar enemigos. Hay que ser con mucha honra: pacificadores.

Si es posible, y en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos.

Romanos 12:18

Esto aplica también a las épocas mundialistas. Es posible, vivamos en paz con todos y disfrutemos que quedan pocos partidos y tocará esperar otros cuatro largos años. 

Cuando el Evangelio cruza la selva: el proyecto que lleva esperanza a las comunidades guaraníes de Misiones

Evangelismo-gauraní
Evangelismo en Misiones

Hace diez años, una visita inesperada a una comunidad escondida en la selva misionera cambió para siempre el rumbo de un pastor bonaerense. Hoy, junto a voluntarios de distintas iglesias, recorre comunidades guaraníes llevando alimento, Biblias y, sobre todo, el mensaje de Jesucristo.

Escondidas entre la vegetación de la selva misionera, lejos de los grandes centros urbanos y muchas veces invisibles para el resto del país, viven cientos de comunidades guaraníes. Allí, donde la pobreza, el aislamiento y la falta de oportunidades forman parte de la vida cotidiana, un grupo de cristianos decidió responder al llamado de Dios llevando algo que consideran aún más necesario que cualquier ayuda material: el Evangelio de Jesucristo.

Desde hace aproximadamente diez años, Alfredo Castiglione, un pastor de Vicente López viaja varias veces al año más de 1.200 kilómetros hasta la provincia de Misiones para visitar distintas aldeas ubicadas principalmente en la zona de San Ignacio, donde solamente en esa localidad existen alrededor de 14 comunidades guaraníes.

Actualmente se estima que en toda la provincia viven entre 250 y 300 comunidades, cada una organizada bajo la autoridad de un cacique, con sus propias costumbres, idioma y organización social.

Una misión que comienza escuchando

El trabajo nunca empieza predicando.

Primero hay que ser recibido. Después, aprender a compartir la vida.

Los equipos llegan con alimentos, organizan comidas comunitarias, juegan con los niños, escuchan historias y pasan largas horas conversando con las familias.

Los guaraníes valoran profundamente que alguien se tome el tiempo de permanecer con ellos.

«No existe para ellos el ‘estoy apurado’. Ellos valoran muchísimo que uno se quede a comer, a conversar y compartir. Esa confianza es la que después abre la puerta para hablar de Jesús», explica el misionero Alfredo.

Las jornadas suelen extenderse entre cinco y diez días. Durante ese tiempo visitan distintas comunidades, muchas de ellas ubicadas a varios kilómetros de caminos transitables, a las que solamente se puede acceder atravesando caminos de tierra, arroyos y monte.

Un pueblo con muchas necesidades

Las necesidades son visibles desde el primer momento.

Muchos niños caminan kilómetros para asistir a la escuela, otros abandonan sus estudios debido a la desnutrición, mientras que numerosas familias viven en viviendas construidas con barro y techos vegetales que no logran protegerlos de las lluvias.

Las enfermedades respiratorias, la falta de atención médica y las escasas posibilidades laborales forman parte de una realidad que pocas personas conocen.

Frente a ese panorama, los voluntarios llevan alimentos, ropa, útiles escolares, medicamentos y ayudan a construir pequeños espacios comunitarios donde las familias puedan cocinar o reunirse.

Sin embargo, para ellos la ayuda social nunca reemplaza el propósito principal.

«El Estado puede llevar comida. Las organizaciones pueden construir viviendas. Pero hay algo que solamente la Iglesia puede llevar: el mensaje de Jesucristo.»

Dice el pastor Alfredo Castiglione.

Una carga que nació en la selva

Todo comenzó casi por casualidad.

Hace alrededor de una década, durante un viaje por Misiones, el pastor decidió detenerse y entrar por primera vez a una comunidad guaraní. Lo que encontró allí cambió su manera de mirar esa realidad.

«Volví a Buenos Aires pensando solamente una cosa: ‘¿Qué puedo hacer?'», recuerda El pastor.

Aquella carga comenzó a compartirse primero en su programa radial, luego en redes sociales y finalmente con otros pastores y creyentes que aceptaron viajar para conocer personalmente la situación.

Así nació el llamado Proyecto Guaraní, una iniciativa sostenida completamente por voluntarios y donaciones que hoy moviliza iglesias de distintos lugares del país.

Cuando Dios sigue obrando aunque nadie lo vea

Entre las muchas historias vividas durante estos años, una ocupa un lugar especial. Hace varios años el equipo comenzó a trabajar en una comunidad llamada Tacuara. Allí encontraron interés por parte de algunas familias, pero el cacique de ese momento, afectado por problemas de alcohol, finalmente decidió prohibirles la entrada.

La obra parecía haber terminado. Sin embargo, Dios ya estaba escribiendo otra historia.

Tiempo después, el hijo del cacique se convirtió a Cristo mientras vivía en otra comunidad. Tras ser rechazado por su nueva fe, regresó a la tierra de su padre.

Con el paso del tiempo, el antiguo cacique enfermó y la comunidad eligió a su hijo como nuevo líder. Lo primero que hizo fue volver a llamar a los misioneros.

Sus hijas cantan alabanzas, se realizan reuniones y el próximo objetivo es construir un templo para que la iglesia continúe creciendo.

«Donde una vez nos dijeron que no podíamos volver, hoy el mismo cacique nos invita a predicar a Jesucristo.»

Una invitación para toda la Iglesia

Aunque el proyecto continúa creciendo, el desafío sigue siendo enorme.

Actualmente solo una pequeña parte de las comunidades guaraníes recibe visitas periódicas de pastores o misioneros.

Porque, mientras cientos de comunidades permanecen ocultas entre la selva, también existen hombres y mujeres convencidos de que el Evangelio todavía tiene caminos por abrir, incluso allí donde durante años nadie imaginó que podría llegar.

Emma Myers, estrella de Merlina, cuenta cómo Dios transformó su vida en su momento más oscuro

Emma Myers, estrella de Merlina, cuenta cómo Dios transformó su vida en su momento más oscuro

La protagonista de «Wednesday» compartió que una desesperada oración en medio de un severo cuadro de insomnio marcó el inicio de una relación personal con Dios que, según afirma, cambió por completo su vida.

La actriz estadounidense Emma Myers, reconocida mundialmente por interpretar a Enid Sinclair en la exitosa serie Wednesday, abrió su corazón al compartir cómo su fe en Dios transformó su vida durante una de las etapas más oscuras que ha enfrentado. En una reciente entrevista, la joven actriz relató que fue en medio de una profunda crisis de salud cuando decidió clamar a Dios, iniciando así una relación personal que, asegura, cambió su manera de vivir.

Durante su participación en el Great Company Podcast, Myers contó que comenzó a acercarse más a Dios alrededor de los 21 años, cuando sufrió un grave episodio de insomnio que afectó por completo su bienestar físico y emocional.

La actriz recordó que llegó a permanecer varios días sin dormir, una situación que la llevó al límite mientras intentaba continuar con sus compromisos laborales.

«Estaba pasando el peor momento de toda mi vida», expresó al recordar ese difícil período.

Emma Myers clamó a Dios en medio de la desesperación

Según explicó, aunque los problemas para dormir existían en su familia, su caso alcanzó un punto crítico. Incluso debía asistir al trabajo después de haber pasado hasta tres días sin dormir, una experiencia que describió como completamente agotadora.

Fue entonces cuando decidió hacer una oración que marcaría un antes y un después en su vida.

«Estaba pasando por un momento tan malo que simplemente dije: ‘Ya no puedo soportarlo más. Por favor ayúdame, Dios. No sé qué hacer'».

Myers aseguró que, a partir de ese momento, comenzó a depositar su confianza en Dios y a desarrollar una relación personal con Él.

«No quería una religión, quería conocer a Dios»

Durante la conversación, la actriz aclaró que su búsqueda espiritual no estuvo motivada por el deseo de integrarse a una institución religiosa, sino por conocer verdaderamente a Dios.

«No quería ser parte de una iglesia organizada, sino tener una relación con Dios».

Según relató, esa decisión produjo una transformación profunda en su vida.

«Me cambió completamente».

Dios recibe a las personas tal como son

Emma Myers también aprovechó la entrevista para compartir un mensaje de esperanza dirigido a quienes sienten que deben alcanzar la perfección antes de acercarse a Dios.

Para la actriz, una de las mayores enseñanzas que descubrió es que Dios sale al encuentro de las personas en medio de sus luchas y procesos.

«Él se encuentra contigo donde estás».

Y agregó:

«No tienes que ser perfecto. Estoy lejos de ser perfecta. Si tuviéramos que ser perfectos, nadie sería digno de ello».

Finalmente, Myers explicó que el fundamento de su fe no está en el desempeño humano, sino en el amor incondicional de Dios.

«Dios dice: ‘Te amo mucho, ten una relación conmigo’. Y nada más importa».

Un testimonio de fe en medio de Hollywood

En una industria donde muchas figuras públicas prefieren mantener sus creencias en privado, el testimonio de Emma Myers se suma al de otros artistas que han hablado abiertamente sobre el impacto que Jesús y la fe en Dios tuvieron en sus vidas durante momentos de sufrimiento.

Su historia refleja cómo una etapa marcada por el dolor, el agotamiento y la incertidumbre puede convertirse en el punto de partida para una transformación espiritual, encontrando esperanza y propósito en una relación personal con Dios.

The Chosen, la serie que conquistó a toda una generación se lanza como plataforma para apoyar a ministerios 

Come And See
Come And See

La propuesta impulsada por The Chosen busca ayudar a congregaciones, grupos pequeños y organizaciones cristianas a compartir el Evangelio con materiales listos para usar en estudios bíblicos, predicaciones, encuentros de discipulado, evangelismo y más.

Hoy en día, The Chosen se ha convertido en una de las series más populares, no solo dentro de un público cristiano, sino que ha logrado llegar a grandes plataformas de streaming y consiguió posicionarse como una propuesta innovadora, fresca y auténtica sobre la historia de Jesús y los discípulos quienes luego llevaron la Palabra a regiones a donde nunca había llegado.

A través de los ojos de quienes caminaron con Él, la serie presenta a los discípulos como personas reales, con historias, dudas y procesos. Y muestra a Jesús en su cercanía, sin perder la reverencia.

El impacto ha sido significativo. Millones de personas en todo el mundo ya han visto la serie, que hoy se posiciona como la más traducida en la historia, alcanzando audiencias en contextos culturales y lingüísticos muy diversos.

The Chosen se convirtió en una nueva forma de acercarse a la vida de Jesús. Sin embargo, el impacto de la serie busca ir mucho más allá del entretenimiento. Come and See, la fundación que está detrás de la serie, creó un plataforma gratuita que pone a disposición de iglesias, ministerios y organizaciones una amplia variedad de recursos pensados para fortalecer el discipulado y el evangelismo acercando la historia de Jesús a personas de todo el mundo a través de recursos basados en The Chosen. El enfoque está en generar encuentros reales que puedan crecer en profundidad.

La plataforma reúne materiales diseñados para distintos contextos ministeriales. Entre ellos se encuentran guías de estudio bíblico, bosquejos para sermones, clips de video y recursos visuales, que pueden utilizarse en predicaciones, reuniones de jóvenes, grupos pequeños, escuelas, universidades y actividades de alcance.

El desafío actual

En un contexto donde la atención es fragmentada, las nuevas generaciones filtran rápidamente lo que perciben como irrelevante o poco auténtico, y muchas veces el discipulado no logra conectar con la vida cotidiana.

Lejos de ser una barrera, el entorno digital se ha convertido en el principal espacio de encuentro. Las personas ya están allí. La pregunta es cómo acercar la historia de Jesús a ese lugar sin diluir su mensaje.

En este contexto, Come and See no sólo pone a disposición contenido, sino que ofrece una forma concreta de integrarlo en la vida de la Iglesia.

Come and See: ofrece herramientas que ayudan a que las conversaciones iniciadas por la serie continúen dentro de las comunidades de fe y se transformen en espacios de enseñanza, reflexión y crecimiento espiritual.

Un aporte para el Cuerpo de Cristo

Del alcance al discipulado El objetivo final no es simplemente que más personas vean la serie, sino que ese alcance se traduzca en transformación.

Come and See busca cerrar la brecha entre exposición y profundidad. Entre ver y seguir. Entre consumir contenido y construir fe.

En un contexto donde muchas congregaciones buscan nuevas formas de conectar con quienes recién comienzan a explorar la fe, los materiales de Come and See pueden convertirse en un puente para abrir conversaciones sobre el Evangelio utilizando escenas de la serie como punto de partida.

De esta manera, la iniciativa busca servir al Cuerpo de Cristo ofreciendo contenido que pueda ser utilizado por comunidades de distintas denominaciones, siempre con el propósito de acercar a más personas a la persona de Jesús y animarlas a profundizar en la Palabra de Dios.

Cómo acceder a la plataforma

El acceso a los materiales es completamente gratuito.

Para comenzar a utilizar la plataforma, puedes crear el perfil de su organización. Una vez registrado, el administrador podrá invitar a los integrantes de su comunidad para que todos tengan acceso a los recursos disponibles.

Al terminar un episodio de The Chosen podemos buscar que la experiencia no termine ahí, sino que se convierta en una poderosa herramienta para edificar el Cuerpo de Cristo, porque la historia de Jesús sigue siendo la misma, pero quienes se acercan no.

Accede Come And See Aquí

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