mail

Suscribite a nuestro boletín

Entrevista Betty Freidzon

feministras-betty-freidzon
feministras-betty-freidzon

En este nuevo episodio, Mayra Djimondian entrevista a Betty Freidzon, pastora general de la Iglesia Rey de Reyes y fundadora de La casa de la mujer, quien invita a las mujeres a ser guiadas por la Palabra de Dios.

«Me siento una mujer feliz y soy una mujer sensible, pacífica, leal y apasionada por Dios. Disfruto mucho estar con los míos y cuando estoy como mamá y como abuela me gusta mucho cocinarles algo rico y compartir con mis hijos y mis nietos». Así inició esta poderosa entrevista con Betty Freidzon, en la que da un recorrido por los desafíos de la mujer ocupando los roles que Dios dispone.

Las puertas peligrosas de la web

puertas-peligrosas-web
puertas-peligrosas-web

Internet nos dio muchas herramientas que nos benefician, pero hay algunos aspectos que hay que cuidar, en especial con los más pequeños.

Tal vez recuerdes a Sid. Sid es el niño malo de la película Toy Story de Pixar/Disney. Vivía en una casa en frente del protagonista Andy pero tenía ciertas características llamativas. Tenía su cuarto propio, para él solito. Pero, llamativamente, podemos ver en un momento que la puerta tiene una serie de cerrojos y trabas que le permiten ingresar y quedarse solo sin el “peligro” de que otros, sus padres, por ejemplo, vinieran a vigilar sus actividades. Allí podía despacharse a gusto en sus experimentos crueles, aunque imaginativos.

Hay un dato más. En un momento de la película podemos también apreciar que mientras muchas cosas ocurren en la casa, el padre de Sid está en otra habitación con la televisión prendida, durmiendo en un sillón. Está ajeno a todo lo que pasa, adormecido por el sonido arrullador e hipnótico de la pantalla.

«El acceso irrestricto a la información ha posibilitado que un niño sin los controles adecuados pueda tener contacto con cualquier tipo de información».

Profesor Darío Acosta

Nos resulta difícil aceptar la idea de que un niño se encierre en su cuarto con trabas o cerrojos por dentro y que allí haga lo que quiera. Pero, con un celular inteligente o una computadora, el niño tiene acceso a todo un mundo (literalmente un mundo) a su disposición en el que puede visitar la información que quiera pero sin la capacidad para procesar los datos que recibe y sin la protección de sus mayores.

Y tiene varios cerrojos. Las contraseñas son un sistema de seguridad que sirve para impedir que un extraño acceda a los datos que tenemos en el correo electrónico, las redes sociales, los móviles, notebooks y otros dispositivos y servicios web. Pero no siempre advertimos que niños pequeños tienen sus contraseñas y que los adultos responsables no las conocen.

Sé que ninguno de nosotros quiere ser el padre indolente que deja a sus niños sin protección, pero es probable que, sin darnos cuenta, hayamos dado llaves a jóvenes que todavía están aprendiendo a manejar su libertad con responsabilidad.

Otra cerradura que tenemos es nuestra falta de conocimientos. Las competencias digitales son las capacidades que tenemos (o quizás no) para manejarnos en entornos virtuales, no importa cuál fuere el dispositivo. Es común oír que los niños han nacido con las tecnologías debajo del brazo y que se manejan con ellas como pez en el agua.

«Los adultos debemos aprender competencias digitales para poder seguirles el paso a los niños».

Profesor Darío Acosta

En muchos casos, los adultos responsables no conocen o no tienen interés en capacitarse para usar estas tecnologías que para los niños resultan casi naturales. Tenemos reparos, miedos para entrenarnos y conocer el mundo infantil y adolescente con sus tecnologías.

Una tercera traba es la falta de tiempo. La velocidad con que se transforman las nuevas tecnologías se parecen a un tren que toma velocidad y los adultos parecemos uno que ha llegado tarde para abordar y que lo persigue pero que ve que a medida que pasan los segundos se le hace más imposible subir. En algunos casos nos hemos rendido y hemos dejado que el tren se aleje con resignación.

Les dejamos a los niños el mundo de lo virtual. El cansancio y la falta de tiempo fuera de nuestras obligaciones nos hacen desear llegar a casa, poner música o prender la televisión para quedar, como decía la canción, “confortablemente adormecidos”, y el precio que pagamos por estar alejados de los que amamos es muy alto.

«Hay que decirlo. No podemos criticar a nuestros hijos porque están pegados a una pantalla cuando nuestra propia actividad recreativa es mirar un programa de televisión y desconectarnos de los demás que están a nuestro alrededor».

Profesor Darío Acosta

Los contenidos que se encuentran en Internet son en su mayoría de libre acceso. No se requieren contraseñas ni datos personales. Además, tenemos pocos controles por parte de los sitios web o de las redes sociales. La mayoría de las redes exigen tener un mínimo de 13 años para abrir una cuenta, pero cualquiera puede hacerlo con solo mentir acerca de su edad. Me voy a extender un poco en este tema porque creo que requiere atención especial de parte de los mayores.

Si bien los niños pueden poner cerraduras y trabas para que los mayores accedamos a su información las puertas de la web están abiertas para ellos casi de par en par. Y ellos accederán sin preguntarnos.

Crecer en la libertad espiritual

liberarse-manu-encinas
liberarse-manu-encinas

El mundo espiritual es real, más incluso que el que vemos con nuestros ojos.

Como dice C. S Lewis, «No tienes un alma, eres un alma, tienes un cuerpo«. Dos partes de nuestro ser son invisibles: alma y espíritu. Este principio es fundamental para entender de qué estamos hechos, de algo invisible y muy valioso, eterno, que está contenido por un cuerpo terrenal que finalmente se desgasta y perece.

Lo que no se ve es muy importante. No solo nuestra alma y nuestro espíritu, que por supuesto debemos cuidar tanto como cuidamos nuestro cuerpo, sino también del mundo espiritual que nos rodea y los seres que hay en él.

Vemos el ministerio de Jesús, su vida en la tierra se caracterizó por amar a las personas, por dignificarlas y conectarlas con el propósito eterno de sus vidas. Pero Jesús no amaba a las personas de una forma pasiva, en algunas ocasiones era violento para que realmente conozcan su amor. Violento con las tinieblas que interferían. Por eso liberarlas y echar fuera demonios era algo recurrente en su ministerio.

Jesús sabía que las personas, para alcanzar la plenitud y caminar con él, debían ser libres de la influencia de las tinieblas. Sin su intervención, Satanás tenía pleno derecho por el pecado y la maldad innata humana a controlar e influenciar sus vidas. Hoy en día la liberación sigue siendo igual de importante.

Jesús nos asignó para continuar su ministerio y llevar adelante la victoria en la cruz que justamente fue ante el pecado y los poderes de las tinieblas. En nosotros y en otros.

Hace unos años, en 2019, siendo cristiano desde que nací, empecé a tener episodios de mucho temor, angustia profunda y desesperanza; pesadillas repetidas y hasta temor a la oscuridad, algo que nunca en mi vida había experimentado. Incluso, en ocasiones puntuales, llegué a tener pensamientos de muerte. Esto me alarmó mucho.

Me di cuenta de que, si bien esto podría tener un origen emocional o por situaciones puntuales, daba evidencia de una actividad espiritual en mi contra. Necesitaba que alguien me ayudara a ser libre de estos espíritus (también podemos decirles demonios) que intentaban destruirme. 

Me reuní con personas que sabía que tenían autoridad y experiencia para ser libre. Luego de orar juntos y ser guiados por el Espíritu Santo, esos demonios que me atormentaban se fueron.

La libertad solo sucede si hay humildad, si podemos reconocer que necesitamos ayuda y buscamos la santidad para agradar a Dios en todo.

Muchas personas piensan que, por ser cristianos, no pueden tener influencia y operación de las tinieblas y demonios en sus vidas, pero no es así. Es cierto que por la fe en Jesucristo accedemos a la vida eterna en el espíritu, pero desde que lo aceptamos como nuestro Señor, nuestra alma y nuestra mente empiezan un proceso de purificación, de libertad y santidad.

Nunca debería ser un motivo de vergüenza por más que llevemos muchos años siendo cristianos. Así como celebramos un milagro de sanidad también debemos alegrarnos de un milagro de liberación. Porque así como un milagro de sanidad permite volver a disfrutar ciertas actividades físicas, un acto de liberación trae mayor plenitud espiritual y emocional y nos permite crecer en el carácter de Cristo. El fruto de la liberación es acceso a mayor santidad.

“La liberación es un proceso, es la obra delicada y paciente del Espíritu Santo en nuestro interior”. 

Esto sucede porque nuestro ser es muy complejo y profundo, y la obra del Espíritu Santo es guiarnos a toda verdad y la verdad nos hace libres. Esto significa que en la medida en que más somos alumbrados por la verdad, más libertad alcanzamos en distintas áreas de nuestras vidas.

Satanás tiene legalidad a través de las mentiras, por eso siempre que sea confrontado con la verdad debe huir y soltar lo que no le pertenece. Sea nuestra mente, emociones o cualquier área de nuestra vida.

No basta con odiar las tinieblas, con detestar la manera sucia en que Satanás opera en las mentes y corazones, lo más importante es amar tanto a las personas y la obra de Jesús para ellas, que anhelemos verlas libres y plenas.

Hace algunas semanas partió de esta tierra TB Joshua, un ministro de Dios que modeló un estilo de vida de amor a las personas a través de la liberación. Gracias por a Dios por su legado y por desafiarnos a un estilo de vida como Jesús.

Justin Bieber habla de Jesús en un concierto, ante miles de personas

justin-bieber-cristiano
justin-bieber-cristiano

El cantante compartió un poderoso mensaje en el evento The Freedom Experience, recital que fue llevado a cabo en Los Ángeles, California.

Es bien sabido que hace unos años el famoso cantante Justin Bieber se acercó al Evangelio. Ha compartido algunos mensajes nombrando a Cristo en otros de sus conciertos, pero las recientes palabras conmovieron al mundo de una forma especial.

“Algunos de ustedes puede que no estén acostumbrados a esta atmósfera pero lo que están sintiendo ahora es la presencia de Dios”, comenzó declarando el cantante mientras de fondo sus músicos tocaban las melodías de su canción Where Do I Fit In, que pertenece a su último EP Gospel, lanzado sorpresivamente luego de su último disco Justice en el año 2020, esta canción cuenta con la participación de Tory Kelly y Chandler Moore, en el que también presta su voz al final el pastor Judah Smith.

Esta canción contiene un mensaje poderoso acerca de la presencia de Dios, y fue tocada en vivo por los intérpretes en el evento The Freedom Experience, el 24 de julio; anteriormente en La Corriente dimos detalles acerca de este evento que buscaba recaudar fondos para brindar asistencia para personas sin hogar, ayuda con proyectos para embellecer la ciudad y levantar clínicas médicas gratuitas.

Recientemente se filtró un video que ha llegado a manos de personas cristianas como no cristianas, en el que se lo ve a Justin al borde del llanto diciendo “Dios no necesita gente perfecta, Él solo quiere usar el promedio ordinario, gente rota como nosotros”“Estoy cansado de la religión, cansado de la división, solo quiero saber cómo se siente amar a las personas”, añadió el joven cantante, al que se lo veía que estaba a punto de romper en llanto y sus palabras se ahogaban.

“Quiero conocer a ese Jesús, que va a donde las personas rotas están”.

Justin Bieber

En este video se pueden ver personas del público levantando sus manos, adorando y personas que solo estaban escuchando, ya que el evento era abierto a solidaridad y no un culto cristiano, muchas celebridades asistieron a presenciar el recital, como fue el caso del famoso boxeador Conor Mcgregor.

En este evento participaron artistas tanto del ambiente Gospel Cristiano como Chandler Moore de Mavericks City, Kari Jobe, Cody Carnes y Tory Kelly pero también músicos de la industria secular, como Chance The Raper, Jaden Smith, entre otros.

En el video que anduvo circulando por las redes se pudo ver cuán sinceras eran las palabras de Bieber, y cuánto le importaba compartir el mensaje de Cristo, a través de su experiencia de vida, ya que bien se sabe el joven actor desde muy temprana edad comenzó a experimentar adicción a las drogas y el alcohol, viviendo una vida de lujos que lo llevó a caer en depresión, problemas de ansiedad, bipolaridad y otras enfermedades.

“Nadie tiene lo que se necesita, ¿saben? Pero tenemos una esperanza, y su nombre es Jesús y cambió mi vida”. 

Justin Bieber

No hay dudas de que este artista encontró su paz en Jesús, y su deseo de expresarlo al mundo podría ser una puerta grande para aquellos que no conocen a Cristo y son oyentes del famoso cantante.

Pastora de Tucumán como precandidata al Senado de la Nación

Ana Valoy cuenta los proyectos que tiene en esta candidatura parlamentaria.

La líder publicó el fin de semana que estará en el grupo de la lista de los intendentes Mariano Campero y Roberto Sánchez en la provincia. “Nuestra propuesta es un Tucumán diferente, que no sea conocido por la pobreza o corrupción, por eso queremos atacar estos dos males que destruyen este territorio tan lindo por el mal uso de la política”, revela Valoy.

La predicadora de la iglesia Casa de Transformación explica que su participación en este sector surge hace varios años cuando recibió su llamado desde las carreras que estudió. La precandidata expresa, “entiendo que es una vocación que el Señor me dio, mi recorrido fue luego de recibirme en Ciencias Políticas en el 2011”.

Ana Valoy en la actualidad declara que esta precandidatura es un posicionamiento para visibilizar el trabajo que hace desde el partido “Uno, una nueva oportunidad”. La pastora aclara “esta es una nueva oportunidad que se integra desde el frente Juntos por el Cambio, para completar esta lista en Tucumán”.

La precandidata cuenta que desde el partido que integra sus bases, estatutos y principios está la defensa de las dos vidas. “También estamos comprometidos en la lucha contra de todo tipo de violencia y por el trabajo reconocido, en contra del abuso sexual infantil y la violencia hacia la mujer, dando respuestas de manera integral a las problemáticas actuales”, declara Valoy.

«YO CREO QUE LA FE IMPULSA LA PARTICIPACIÓN POR EL VER BIEN NUESTRA CIUDAD Y LAS PERSONAS».

Ana Valoy, pastora, precandidata al Senado de la Nación y vicepresidenta del Partido Uno

La pastora cuenta que comenzó con su participación política como candidata en el 2015 y 2019 a legisladora inicial, diputada provincial. Ella además expresa “participé en la defensoría de niños, niñas y adolescentes y siempre involucrada en proyectos del pos común”. En este sentido ella revela “nuestra propuesta tiene que ver con la transparencia, ser partes de un gobierno a largo plazo donde se acabe con la corrupción vista como una aceptación social”.

Ana Valoy cuenta que no ve como algo contrario trabajar en el gobierno y servir a Dios, ella expresa “la fe impulsa mi participación, un buen cristiano debería ser un buen ciudadano y preocuparse por hacer tesoros en el cielo, como dice la Palabra”. Además, ella agrega “pero también debemos traer el Reino de Dios manifestado aquí en la tierra, principalmente su justicia”.

La líder afirma “la Biblia tiene ejemplos de cómo Dios puede obrar a través de personas que llegan al gobierno”. A su vez, Ana explica “no utilizaría la palabra política, sino hombres y mujeres de Dios que llegan al gobierno a llevar sus principios y valores, la verdad, la justicia, honestidad, dignidad de la persona y paz, cosas que intentamos reflejar con nuestro ejemplo”.

«LA MUJER TIENE QUE SER RELEVANTE SIEMPRE EN LA SOCIEDAD».

Ana Valoy, pastora, precandidata al Senado de la Nación y vicepresidenta de partido Uno

La precandidata expresa que la participación de las mujeres en el gobierno es algo alentador ya que está establecido por ley una participación obligatoria de cupos en las listas. De todas formas, Ana revela “siempre motivo que no solo participemos por obligación, sino que sea relevante, destacada y pertinente por su labor y que se pueda de verdad ser protagonistas”.

Ana Valoy cuenta que “en nuestra provincia, el problema principal es la pobreza, no solo económica, también educativa, hay muchos niños fuera del sistema”. Además, ella revela “hay una corrupción institucionalizada que evita que haya un desarrollo productivo, laboral y social en nuestra provincia”.

La precandidata valora en este sentido que su objetivo es revertir la situación, “desde hace muchos años trabajo en el área social desde la Fundación EPASI, por una infancia sana y protegida, desde Tucumán Provida y la iglesia”, cuenta Ana. Entonces, desde esta posición afirma que será su objetivo potenciar las diferentes tareas que ya viene realizando y plasmar los principios que Dios le brinda.

Parábola del sembrador

semillas
semillas

Un anciano pastor, en una remota iglesia de pueblo, cada vez que le daba la oportunidad a uno de sus obreros de predicar por primera vez les pedía que predicaran de la parábola del sembrador (Mt.1:1-9).  

Eso se debía a que esta historia cuenta con su respectiva explicación unos versículos más adelante (Mt.13:18-23), aspecto con que no cuenta la mayoría de las parábolas de los Evangelios. Aun así, a veces eso no es garantía de una correcta interpretación.

Si consideramos las pautas para interpretar correctamente la parábola veamos primero la ocasión: Jesús sentado en la barca, a orillas del mar de Galilea, comenzó a hablarle a toda la gente que allí se había reunido (Mt.13:2), sin embargo, él era consciente, y sus discípulos también, de que no todos entendían lo que decía (Mt.13:10-17) cumpliéndose en los oyentes que no querían entender las características de Israel en tiempos del profeta Isaías (Is.6:9-10): oían sin entender, veían sin percibir y con un corazón insensible no creían.

El mensaje central de la parábola: de cada oyente depende el terreno donde caiga la semilla, es decir, la Palabra de Dios. Dicho de otro modo: “el resultado de oír el Evangelio, siempre y en todo lugar, depende de la condición del corazón de aquellos a quienes es dirigido. El carácter del oyente determina el efecto de la palabra sobre él”.

Despejado el mensaje central, veamos los detalles comunes y diferentes: un solo sembrador, en este caso Jesucristo. Una misma semilla, en el caso de esta parábola se refiere a la palabra de Dios; y cuatro terrenos diferentes donde cae esa semilla, con cuatro resultados distintos.

Si unimos la parábola con su explicación podemos llegar a las siguientes relaciones:

Semilla cayó junto al camino,
El que oye la palabra del reino y no la entiende   
semilla cayó junto al camino 
viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón
Semilla cayó en pedregales 


El que oye la palabra y al momento la recibe con gozo;
brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.
pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza
Semilla cayó entre espinos;
El que oye la palabra,
los espinos crecieron, y la ahogaron. 
pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.
Semilla cayó en buena tierra,  

El que oye y entiende la palabra,
dio fruto cuál a ciento, cuál a sesenta y cuál a treinta por uno.
da fruto; y produce a ciento, a sesenta y a treinta por uno.

La semilla en el camino representa al corazón que escucha sin entender y por eso no responde a lo que Dios le exige, se ha hecho tan insensible que ni siquiera se da cuenta en qué momento el malo quita de él la palabra escuchada. Corazón insensible.

La semilla que cae entre pedregales crece pronto, es el corazón que reacciona rápido, que muestra aparentes cambios, pero son breves porque las aflicciones y los sufrimientos superan su falta de profundidad, conocimiento y fe, por lo tanto, pierde rápido lo que rápido obtuvo. Corazón impulsivo.

La semilla que cae entre espinos crece, pero solo hasta donde los afanes, el amor a las riquezas y su engaño intrínseco se lo permiten. Admite que la realidad de lo material y la cultura mundana pueda más que la palabra oída, por eso no puede dar frutos. Corazón materialista. 

La semilla que cae en buena tierra es la que da fruto, representa a quien no solo oye, sino además entiende la Palabra de Dios y eso genera cambios graduales pero profundos, sostenidos en el tiempo y transformadores. Corazón bien preparado.

Para finalizar con la aplicación de lo aprendido en esta parábola resta decir que el tipo de terreno en que cae la Palabra de Dios depende de cada uno de los oyentes, eso es absolutamente personal y conlleva una responsabilidad individual ante el sembrador y su semilla.

Cómo reconstruirnos después de una crisis

Hoy más que nunca, en medio de tantos pronósticos, la palabra de Dios es la que marca el rumbo, el horizonte y también el sumergirnos en la oración. Es un tiempo donde Dios nos está preparando.

Cuando comenzó la cuarentena por la pandemia, en el mes de marzo, no sabíamos qué iba a pasar, pero encendimos los altares de los hogares y hasta el día de hoy estamos disfrutando de ese fruto. Si sabemos lo que viene, sabemos lo que tenemos que hacer. Hay mucha gente desconcertada, matrimonios, familias viviendo tensiones en todo ámbito.

Este es un tiempo para sumergirnos, no hay algo más poderoso que eso. Nuestra relación con Dios hace que Cristo crezca en nuestras vidas, es nuestra responsabilidad descubrir el poder de Dios en nosotros. Y que más allá de las batallas, heridas y golpes de la vida, nuestra dignidad no viene de nuestra capacidad de sobrellevar las cosas, sino que viene de esa relación con Cristo.

Conociendo a Jesús nos descubrimos a nosotros mismos, nos encontramos enfrentándonos a nuestras peores debilidades. Cristo no nos condena, sino que nos abre la mente y el corazón para confrontar esas debilidades. Muchas veces entendemos que nuestras virtudes personales son nuestros puntos fuertes pero el Señor se hace fuerte en nuestra debilidad.

«Vamos a su Presencia reconociendo nuestras debilidades y trabajando en ello, no nos detenemos, sino que nuestro carácter se fortalece para formar parte de una gran obra».

Pastor Maximiliano Gianfelici

El libro de Nehemías precisamente habla de la reconstrucción de una gran obra, de un pueblo que levanta una ciudad en ruinas en medio de la oposición. El pueblo vuelve de la cautividad, de una ciudad arrasada que empieza a levantarse poco a poco. Vivimos en ciudades arrasadas y hemos descubierto que con la queja y la corrupción no se construye nada, ¿quiénes son los que levantan desde las ruinas, quienes tienen la capacidad para que de los trozos de generaciones pasadas puedan construir algo nuevo?

Solamente los que estuvieron muertos y ahora están vivos, aquellos que pecaron y que fueron perdonados, los que no eran nada y que ahora por la sangre de Cristo son dignos. Los que un día le entregaron el corazón hecho pedazos a Cristo y Él se lo reconstruyó nuevamente. Ellos son los hombres y mujeres que tienen la capacidad de construir sobre las ruinas.

Hemos sido reconstruidos para reconstruir. Vinimos a Cristo con los pedazos de nuestras historias, de nuestras vidas, de nuestros ministerios, de situaciones incompletas donde Dios tuvo que poner orden. Dios nos sumergió en su corazón para hacernos parte de su plan y de su propósito porque Él no pone parches, sino que hace todo nuevo.

Un filósofo llamado Murray dice que hay tres clases de personas: las que hacen que las cosas sucedan, las que se preguntan qué está pasando y las que se preguntan qué pasó. No hay circunstancias ideales, sino que hay personas que hacen que las cosas sucedan. Vemos cómo Nehemías habla con el pueblo diciéndoles que tienen el permiso del rey para construir a lo cual ellos sin duda clamaron: ¡manos a la obra! Uniendo la palabra con la acción. Nehemías 2:18 (NVI).

Vivimos el Evangelio que son buenas noticias, que son palabras de salvación. En la Biblia vemos en un pasaje cómo la palabra no está separada de la acción pues la fe sin obras es muerta. Lo que nosotros vivimos no es una liturgia, no vivimos actos místicos que producen cosas, vivimos la Palabra. No oramos solo por nuestras necesidades, sino que descubrimos la belleza de Cristo. Por eso, cuando oramos no solo pedimos, sino que lo transformamos en un encuentro con aquel a quien amamos. Entonces nos preguntamos ¿Por qué nos cuesta hablar con Jesús, a quien amamos tanto? Hay muchas respuestas a ello: la distracción, la tentación, el pecado, la carnalidad, pero la realidad es que siempre voy a encontrar lo que busco en Él.

Es por eso que Jesús estableció este principio: el que busca encuentra, el que llama se le abre, refiriéndose al reino de los cielos. Por eso, aquel que se predispone a buscar a Dios lo encuentra y a aquel que golpea con insistencia se le abre. De la misma manera el que busca el pecado encuentra la muerte, el que busca el egoísmo queriendo tener siempre la razón, lo encuentra, a pesar de destruir sus relaciones o sus afectos.

“Entonces nos preguntamos, ¿que nos define en la vida? Nos define lo que buscamos, lo que construimos, lo que llevamos adelante”.  

Pastor Maximiliano Gianfelici

De esta manera, cuando Nehemías le propone al pueblo la reconstrucción, se predispusieron a poner manos a la obra poniendo la palabra en acción. En el capítulo 3 de Nehemías nos cuenta cómo familia por familia reconstruyeron la ciudad que había sido barrida. Los primeros en reconstruir fueron los ministros, los líderes espirituales y así cada familia desde sus casas reconstruía una porción de la ciudad. Un líder espiritual es aquel que construye relaciones, vidas, familias y cuando hablamos de construcción no queremos decir de tolerar toda la vida nuestra indisciplina. 

No tenemos un espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio, que no es nuestra capacidad de autodisciplina, sino que es un don que nos regala Dios. Cuando mencionamos “no puedo cambiar, éste es mi carácter, así soy yo”, estamos rechazando que Dios puso en nosotros esa capacidad. Dominio propio es la autodisciplina, es ordenar nuestra vida, es mirar a Jesús y querer ser como Él.

No podemos vivir sin dominio propio, echándole la culpa al resto por nuestro mal carácter. No hay nada en el pasado que sea más fuerte que el Espíritu que Dios puso dentro de nosotros y esto hay que trabajarlo. Le hemos dado al enemigo la capacidad de hacer lo que quiera con nosotros y muchas veces es más fácil porque de esa manera no nos hacemos cargo de nuestras malas decisiones.

Vemos en la Palabra que mientras empezaban a construir había gente notable del pueblo que no lo hizo, entonces vinieron otras familias y construyeron lo suyo, incluido lo de ellos. Podemos ver que cuando el de al lado nuestro no construye tenemos más para nuestras vidas. Cada familia se hizo cargo en aquel tiempo de su pedazo de historia, haciendo que la obra crezca porque era la obra de todos.

“Estamos en un tiempo de reconstruir por familias, nos ocupamos de construir el altar en nuestro hogar, piedra sobre piedra y si terminamos lo nuestro seguimos por lo más cercano”.

Pastor Maximiliano Gianfelici

Nuestro enfoque está en los hogares antorchas, hogares encendidos con familias con propósito. La palabra familia está ligada a hogar y ésta a nación. Como la promesa dada a Abraham “en tu familia serán benditas todas las familias de la tierra”, Dios ve nuestros hogares y es momento de levantar el altar de la casa, de soltar el celular, dedicar tiempo a nuestros hijos y de provocar momentos de intercesión. 

Es tiempo de hablar a nuestros vecinos e invitarlos a las reuniones, de partir el pan con quienes están en necesidad, esa es la obra de la iglesia. Construimos una comunidad de fe donde nos importa nuestro prójimo. Viene un tiempo de reconstrucción para nuestra casa, perdonando a quienes nos hirieron, uniendo los lazos y poniéndose de acuerdo, pero siempre en torno a Cristo levantando un altar.

Todos somos iguales delante de Dios, no hay casas más o menos importante, estamos construyendo la dimensión del avivamiento que viene desde nuestras casas. Habrá tensiones y resistencias, el diablo no cambió y así como en el tiempo de Nehemías tuvieron oposición, también ahora lo tendremos, mentiras que vienen a nuestros oídos y mente. Sin embargo, nos levantamos como en aquel tiempo llevando en una mano la espada y en la otra la cuchara para construir una vida equilibrada, que une la palabra con acción.

Si nuestras palabras son de condenación y de violencia, la acción consecuente será destrucción, pero si nuestras palabras son de vida, fe y esperanza la acción será reconstrucción.

Pastor Maximiliano Gianfelici

Nehemías 4:13-14,23 (NVI) Es la palabra del Espíritu Santo para nuestras vidas. El Espíritu Santo nos anima a no tener miedo, no corramos a la angustia, a la depresión, acordémonos del Señor que es grande y temible. El nombre de Yeshúa es más poderoso que cualquier pandemia, virus o destrucción. Es el nombre eterno, que perdura, es el nombre del que ha servido y a quien le hemos rendido nuestras vidas.

El nombre de Jesús es grande y temible, no es un ídolo, ni un líder religioso muerto del cual veneramos su sabiduría, no es el nombre de un pastor, ni de un ministerio. Es el nombre de Yeshúa, nombre por sobre todo nombre, poderoso y dueño de nuestra historia. Es el primero y el último, el alfa y la omega, el unigénito. Es quien domina la eternidad, su nombre tiene poder para atar demonios porque en su sangre hay libertad. 

Es real en la persona del Espíritu Santo que llena todo vacío. Nosotros somos parte de una familia asombrosa que es la familia en Cristo. Por eso debemos pelear por nuestros hermanos, por los que están caídos, por los que han perdido la fe, vistiéndonos de la armadura de Dios para estar listos para cuando lleguen los días malos, teniendo fe, esperanza, ciñendo nuestros lomos con la justicia. 

A través de la palabra de Dios y el poder del Espíritu Santo fuimos preparados y llamados para este día malo. Por eso no dejamos de crecer, de creer y de reconstruir porque entendemos que la Presencia del Espíritu Santo obra en nuestras vidas.

"Todavía hay ruinas que 
tapan los cimientos, 
todavía hay cosas que 
deben ser destruidas 
para edificar algo nuevo.
Nos levantamos a construir,
dejamos de observar 
cómo todo está roto, 
para reconstruirlo.
Dejamos de lamentarnos 
de lo que se ha caído por 
su propio peso
y piedra por piedra 
lo reedificamos”.

Poema por Yamila A.

Predicador multado y procesado por evangelizar gana caso ante la justicia

Un joven profesor de Oxford fue multado y procesado por la policía por evangelizar durante el confinamiento y un tribunal de Londres dictaminó que no violó las regulaciones ni hizo nada ilegal.

Joshua Sutcliffe, un pastor cristiano, profesor y youtuber fue detenido y rodeado por cuatro agentes de policía mientras predicaba y repartiendo folletos en la zona de Camden, en el norte de Londres, el Viernes Santo del pasado mes de abril.

Joshua Sutcliffe

Le dijeron que estaba violando las regulaciones de confinamiento por COVID-19 al estar al aire libre sin una excusa razonable. Sutcliffe explicó a los oficiales que él era un pastor y líder de adoración y estaba al aire libre para proporcionar servicios caritativos. Sin embargo, fue advertido y recibió un aviso de multa fija de $ 80 (£ 60).

“En tiempos de necesidad, las personas necesitan la esperanza del Evangelio del Señor Jesucristo. Eso es lo que hago regularmente, salgo a las calles y proclamo la esperanza y la verdad de la resurrección de Cristo. Estaba haciendo esto el Viernes Santo, uno de los días más importantes en el calendario cristiano para hacer esto”, expresó Sutcliffe en un comunicado.

“Soy un ministro cristiano del Evangelio, que no hace mucho tiempo era una vocación atesorada y respetada en el Reino Unido”.

Expresa Sutcliffe

Durante la pandemia los cristianos en el Reino Unido han sido blanco fácil para la policía “mientras que otros grupos que se reúnen en números significativos han sido favorecidos por la policía”, dijo Andrea Williams, directora ejecutiva del Centro Legal Cristiano, y añadió “hemos visto predicadores y pastores cristianos, como Josué, que tienen un corazón para llegar a los más necesitados en sus comunidades, multados, arrestados y procesados por hacerlo”. «Después de ser detenido y advertido el Viernes Santo, Joshua continuó predicando, incluso entregó sus propios zapatos a un hombre sin hogar y caminó a casa descalzo», comentó Williams.

El mes pasado, otro caso similar ocurrió con el predicador callejero cristiano David McConnell, quien fue arrestado mientras predicaba el Evangelio y también ganó el caso contra un departamento de policía que admitió su responsabilidad en una demanda, acordando pagarle $ 4.500 (£ 3,250) por daños y perjuicios, además de sus costos legales por arresto indebido, encarcelamiento falso y violación de sus derechos humanos.

El Tribunal de Magistrados de Londres dictaminó que Joshua Sutcliffe, de 31 años, no es culpable ya que “estaba afuera y que tenía una excusa razonable mientras viajaba a su lugar de trabajo, como líder de adoración”, dijo Christian Legal Centre, que apoyó al predicador, en un comunicado publicado el viernes.

Comunicado: «Los magistrados dictaminan que los predicadores callejeros tenían derecho a evangelizar y reunirse durante el encierro»

“Su reunión era limitada en duración, y tenían derecho a reunirse para evangelizar en la calle”, dijeron los magistrados en el fallo. El predicador dijo que estaba muy contento de que los magistrados echaran el caso y que prevaleciera la razón y la justicia.

Liberan a los dos pastores apresados en Cuba

El fin de semana se definió en el juicio la libertad de los lideres cubanos de quienes se habló en todo el mundo sobre la detención de ellos por predicar el evangelio.

Los ministros estuvieron en la cárcel catorce días sin poder comunicarse con sus familias. La Justicia del país dictamino que Yarían Sierra y Yéremi Blanco obtendrían su libertad en sus hogares pero que aún mantendrán cargos en su contra por delito de “desorden público”, por el cual volverán a ser citados en la Fiscalía.

El sábado el director del Seminario Carey en Cuba, del que ambos pastores son colaboradores, el pastor Jatniel Perez fue quien anuncio en sus redes sociales su libertad. “Ahora estarán fuera para esperar el día del juicio, así que sigan orando por ellos, no desmayemos en la oración, gloria a Dios por abrir las puertas de la cárcel” expresó el ministro.  

“Solo Dios puede abrir las puertas de la cárcel, gloria a Él y a todos ustedes por orar por estos dos grandes hombres de Dios. Estos dos hombres de Dios continuarán siendo sal y luz a este mundo. Mostrando cada día más la necesidad de Dios” revelo el pastor Jatniel Perez. Además, él fue quien compartió a la comunidad las distintas fotos de los lideres junto a sus familias.

El arresto de Yarían Sierra y Yéremi Blanco fue el 11 de julio en medio de las protestas pacificas que se realizaron en todo el país. Ellos junto a otras 400 personas fueron arrestados, fueron horas de incertidumbre ya que no tuvieron posibilidad de hablar sus familias con ellos, hasta que pudieron notificarles que estaban en la prisión de hombres de la ciudad de la Matanzas.

“A estos dos hombres los defiende Dios. A estos dos hombres los defiende un pueblo entero en Cuba. A estos dos hombres los defiende un pueblo internacional”, afirmó el pastor Jatniel. A su vez, incentivo en sus redes sociales seguir con las oraciones por el pueblo cubano y por la libertad completa de los dos pastores.

Pastores Yarían Sierra y Yéremi Blanco en sus casas junto a sus familias. Crédito: Jatniel Peréz

Cuando la mujer se vuelve un objeto

nair-garcia
nair-garcia

La “cosificación” de la mujer es un tema que ha estado en boca de muchos actualmente y me gustaría compartirte mi visión al respecto.

Tal vez te preguntes qué es exactamente “cosificar” a la mujer. Significa hacer uso de ella o de su imagen para finalidades que no la dignifican ni como mujer ni como ser humano. La forma más frecuente es la cosificación sexual: se la convierte en un objeto a disposición del hombre, pierde su cualidad de persona.

Es decir que la mujer sería observada, tratada, expuesta y considerada como un simple objeto, se convierte en una imagen que remite a ciertos deseos y pensamientos referentes a lo sexual.

En el ambiente en el que actualmente trabajo, la industria de la música, la cosificación de la mujer es algo que “vende” y está de “moda”. Es decir, que la imagen femenina es un vehículo para conseguir unos objetivos comerciales y de distribución de un producto.

Encuentro cierta hipocresía en el discurso de la industria musical ya que hay varios artistas que se manifiestan y luchan para que la mujer sea respetada y valorada en tanto persona, pero por otro lado en sus videoclips las exhiben, las utilizan como objetos y en sus letras las cosifican e irrespetan; esta dicotomía sólo puede tener una razón: el dinero que genera promover perversión sexual a través de la música.

Hoy existe música a la cual yo denomino de esta manera: “pornografía musical”, porque tienen una forma de componer canciones en donde el contenido tanto de letra como de imagen se fundamenta y se centra en la banalización del ser humano reduciéndolo únicamente a su aspecto sexual.

Lo realmente preocupante a esta altura es que muchas mujeres ya hayan decidido aceptar y convivir con este negocio musical que a costa de sexualizarnos crece económicamente con el apoyo diario de oyentes pasivos que no hacen ni siquiera el intento por cuestionarse qué tipo de contenido artístico, musical y cultural están consumiendo. No solamente oyentes sino artistas mujeres en el ambiente que se prestan para exhibir su cuerpo sin tener cuidado alguno y conciencia de su integridad física.

Me considero una luchadora por los derechos y el respeto a la mujer y desde lado en que tengo la oportunidad de accionar elijo no consumir música que cosifique a la mujer o al hombre.

Nosotros como iglesia no podemos permitir que los oídos de las generaciones presentes y futuras sean manchados y nuestros ojos sean viciados de perversión, es por eso que nuestro deber es entrenar, capacitar, apoyar y darle lugar a los artistas del reino que realmente quieren exaltar a Dios de forma creativa en el arte y cuestionar al sistema, a lo que “vende”.

La lámpara del cuerpo es el ojo; por eso, si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará lleno de luz”, Mateo 6:22. Nuestros ojos como iglesia tienen que estar puestos en Jesús, no en la vanidad que nos ofrece el mundo y quienes trabajan para destruir la santidad.

Imperdibles

hola
Enviar Whatsapp
error: Gracias por interesarte en las publicaciones de La Corriente, para su uso o difusión, por favor escribirnos a [email protected]