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Tres claves para resistir al enemigo en tiempos de desierto 

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Pruebas en medio del desierto

Una de las pruebas más difíciles del desierto es la «prueba de identidad». 

Marcos 1:12-13: «Enseguida el Espíritu lo impulsó a ir al desierto. Y estuvo en el desierto cuarenta días, siendo tentado por Satanás; y estaba entre las fieras, y los ángeles le servían.» 

Después de escuchar la voz del Padre que afirmaba su identidad: «Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia»(v. 11), Jesús es llevado al desierto, donde enfrenta una voz distinta y desafiante… Satanás sembrando dudas: «Si eres Hijo de Dios…» (Mateo 4:3,6; Lucas 4:3).

No es casualidad. Satanás no ataca cualquier cosa, ataca lo que Dios acaba de declarar. Y su estrategia no ha cambiado. Lo mismo enseñó Jesús en la parábola del sembrador, unos capítulos más adelante (Marcos 4:15). 

En los desiertos, cuando el camino se hace más pesado, Satanás llega a probar nuestra identidad en Cristo: «Si realmente eres hijo de Dios, entonces prueba que lo eres…» 

Es interesante que el diablo espera que Jesús demuestre ser Hijo de Dios: Alimentándose de pan por encima de la Palabra, buscando su placer por encima de la obediencia, utilizando la Palabra de Dios a su conveniencia. 

Esa es su estrategia: que seamos hijos de desobediencia. 

Por eso, el apóstol nos recomienda en forma de mandamiento: «No deis lugar al diablo.» (Efesios 4:27

El enemigo buscará cualquier grieta en nuestro corazón para sembrar duda, temor y engaño. Vendrá en momentos de debilidad, crisis e incertidumbre. 

¿Cómo puedo hacer para no dar lugar al diablo si mi mente es débil? 

No somos los primeros en enfrentarnos a esta lucha. La clave para no dar lugar al enemigo está en tres principios que vemos en la vida de Jesús en el desierto:

  • Aférrate a la Palabra de Dios. 

Jesús venció cada tentación con un «Escrito está». 

Cuando el enemigo siembra dudas, no las debatas, responde con la verdad de Dios. 

«Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.» (Salmo 119:105).

  • No camines solo.

Jesús enfrentó la tentación solo físicamente, pero no estaba solo espiritualmente. 

Dios siempre provee ayuda en el desierto. Rodéate de hermanos en Cristo, fortalece tu identidad y recuerda quién eres. 

«Mejor son dos que uno… porque si caen, el uno levantará a su compañero.» (Eclesiastés 4:9-10).

  • Ora y vigila tu pensamiento.

Pablo nos advierte que el campo de batalla es la mente. 

No podemos evitar que el enemigo intente susurrarnos mentiras, pero sí podemos decidir qué hacer con esos pensamientos.

«Llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.» (2 Corintios 10:5). 

  • Oración:

Señor, en medio de este desierto donde mi mente es atacada y mi identidad es probada, vengo delante de Ti. 

Tú has dicho que soy Tu hijo, y aunque el enemigo intente sembrar dudas, hoy decido creer Tu Palabra por encima de toda mentira. 

Dame un corazón firme y una mente renovada. Enséñame a responder como Jesús, con un «Escrito está», y a sostenerme en la verdad cuando la voz del enemigo quiera debilitarme. 

Guárdame de buscar satisfacción fuera de Ti. Que mi identidad no dependa de mis circunstancias, de mi desempeño o de lo que otros dicen de mí, sino solo de lo que Tú has declarado. 

Hoy me aferro a Ti, Señor. Lléname de Tu Espíritu, fortaléceme en la fe y enséñame a caminar como un verdadero hijo de Dios. En el nombre de Jesús, amén.

La guerra global de hoy: ¿Qué podemos hacer?: Un extracto del libro “Los Generales de Dios: Los Mártires” de ROBERTS LIARDON

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los generales de Dios

Mientras gran parte del mundo continúa con su rutina diaria, existe una realidad silenciosa que millones de personas viven todos los días. Una realidad que rara vez ocupa titulares, pero que sigue creciendo en distintas partes del planeta: la persecución contra los cristianos.

El libro Los Generales de Dios: Los Mártires, de Roberts Liardon, expone una verdad incómoda pero necesaria de recordar: seguir a Jesús todavía cuesta la vida en muchos lugares del mundo.

Y aunque desde este lado del continente pueda parecer algo lejano, la realidad es que hoy mismo hay creyentes que están siendo vigilados, amenazados, encarcelados o incluso asesinados simplemente por profesar su fe.

Una Iglesia enorme… pero no completamente libre

Actualmente, más de 2200 millones de personas se identifican como cristianas alrededor del mundo. El cristianismo continúa siendo una de las creencias más extendidas del planeta.

Sin embargo, detrás de ese número existe otra realidad mucho menos visible: millones de esos creyentes viven en países donde practicar su fe no es algo seguro.

En muchas regiones, asistir a una iglesia, tener una Biblia o hablar de Jesús públicamente puede convertirse en motivo de persecución.

Según distintos reportes internacionales, más del 76% de los cristianos viven en contextos donde existen restricciones, hostilidad social o limitaciones severas hacia la fe cristiana.

Y en al menos 139 países, la persecución ocurre de manera constante.

Cuando seguir a Cristo cuesta todo

«Hay lugares donde ser cristiano significa vivir ocultándose».

En North Korea, por ejemplo, poseer una Biblia puede llevar a una persona a campos de trabajo forzado o incluso a la ejecución.

En Afganistán, convertirse al cristianismo implica poner la vida en riesgo casi de inmediato. Las iglesias visibles prácticamente no existen y los creyentes deben reunirse en secreto.

En Pakistan, muchas familias cristianas viven bajo amenazas constantes, acusaciones falsas y ataques violentos.

Mientras tanto, en Nigeria, grupos extremistas han provocado miles de muertes en comunidades cristianas durante los últimos años.

Y aunque cada país tiene contextos distintos, todos reflejan algo en común: seguir a Jesús todavía tiene un costo enorme para millones de personas.

La fe que permanece aún bajo presión

Quizás una de las cosas más impactantes de esta realidad no es solamente el sufrimiento… sino la firmeza.

Muchos creyentes pierden:

  • vínculos familiares,
  • estabilidad económica,
  • trabajos,
  • libertad,
  • y en algunos casos hasta la vida.

Pero aun así continúan congregándose, orando y sosteniendo su fe. Eso obliga a hacerse una pregunta incómoda: ¿qué tan profunda es nuestra relación con Dios cuando vivimos en comodidad?

Porque mientras algunos esconden Biblias para sobrevivir, otros luchan por encontrar tiempo para abrirla.

Mientras algunos arriesgan todo por reunirse con otros creyentes, muchos hemos naturalizado algo que para millones sigue siendo un privilegio imposible.

La Iglesia perseguida no solo revela dolor. También revela convicción. Una fe que no depende de la comodidad, sino de la certeza.

No estamos desconectados

A veces la persecución cristiana se percibe como una noticia lejana, casi ajena. Pero la Biblia presenta a la Iglesia como un solo cuerpo. Y eso cambia completamente la perspectiva.

Cuando un creyente en cualquier parte del mundo sufre por causa de Cristo, no se trata simplemente de “otra noticia internacional”. Se trata de nuestros hermanos.

El apóstol Pablo escribió:

“Si un miembro sufre, todos sufren con él.”

Esa frase cobra otro peso cuando entendemos que hoy hay millones de cristianos atravesando situaciones extremas simplemente por mantener su fe.

¿Qué podemos hacer frente a esta realidad?

La respuesta no es solamente sentir tristeza o empatía momentánea.

También es actuar.

Orar

La oración sigue siendo una de las herramientas más poderosas que tiene la Iglesia. Pero muchas veces oramos de manera general, sin verdadera conciencia de lo que otros creyentes están viviendo.

Orar con intención implica:

  • informarse,
  • conocer historias,
  • cargar el dolor de otros,
  • y recordar que la Iglesia es global.

Informarnos

No podemos ayudar a una realidad que ignoramos. Leer testimonios, investigar, escuchar y comprender lo que sucede en distintos países también forma parte del compromiso cristiano. Porque cuando entendemos el costo que otros pagan por seguir a Jesús, nuestra propia fe también es confrontada.

Involucrarnos

Existen organizaciones como Open Doors —conocida en español como Puertas Abiertasque trabajan acompañando y fortaleciendo a cristianos perseguidos en más de 60 países.

Muchas veces ayudar empieza con algo simple:

  • compartir información,
  • apoyar ministerios,
  • donar,
  • o usar nuestra voz para visibilizar una realidad que el mundo muchas veces decide ignorar.

Una fe que también nos interpela

La historia de la Iglesia perseguida no solo habla de sufrimiento. También habla de una fe viva.

Una fe que sigue resistiendo aun cuando todo alrededor intenta apagarla. Y quizás ahí aparece la reflexión más profunda para nosotros: ¿qué estamos haciendo con la libertad que sí tenemos?

Porque mientras algunos creyentes arriesgan todo por seguir a Cristo, nosotros todavía tenemos la posibilidad de hablar, congregarnos, leer la Palabra y compartir nuestra fe sin escondernos.

La pregunta es: ¿qué hacemos con ese privilegio?

Lo nos recuerda la escena de Fury sobre la fe en medio del horror

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Análisis de Fury

En 2014, Fury llegó a los cines bajo la dirección de David Ayer, un director conocido por retratar personajes quebrados, ambientes violentos y realidades crudas.

Ambientada en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, la película sigue a la tripulación de un tanque Sherman estadounidense llamado “Fury”, liderada por Don “Wardaddy” Collier, interpretado por Brad Pitt. Junto a él aparecen Shia LaBeouf, Logan Lerman, Michael Peña y Jon Bernthal.

Lejos de romantizar la guerra, la película muestra hombres destruidos emocionalmente, agotados física y espiritualmente, intentando sobrevivir un día más dentro de una máquina de metal convertida casi en ataúd ambulante. Todo en Fury es sucio, incómodo y opresivo. El barro, la sangre, el humo y el ruido constante construyen una sensación de encierro permanente.

Pero en medio de toda esa brutalidad hay una escena pequeña y silenciosa. Profundamente humana y espiritual.

Una escena donde, dentro del tanque, la Biblia empieza a sonar entre hombres que ya vieron demasiado.

“Heme Aquí. Envíame a mí.”

El personaje Boyd “Bible” Swan, interpretado por Shia LaBeouf, es el artillero del tanque. Entre todos los miembros de la tripulación, él es quien mantiene una relación más explícita con la fe y las Escrituras. Durante distintos momentos de la película cita versículos bíblicos casi de memoria, como alguien que intenta aferrarse a algo eterno en medio de un mundo que se cae a pedazos.

En una de las escenas más recordadas, el tanque se encuentra detenido antes de entrar nuevamente en combate. El ambiente es pesado. No hay heroísmo. No hay discursos épicos. Solo hombres agotados esperando volver al infierno.

Entonces Bible comienza a citar Isaías 6:

¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Y luego responde:

Entonces respondí yo: “Heme aquí, envíame a mí”. 

Wardaddy (Bradd Pit) completa la frase diciendo:

La escena dura apenas unos instantes, pero parece detener toda la película.

Porque de repente Fury deja de ser solo una historia de guerra.

Y empieza a hablar del alma y necesidad de Dios.

Hombres destruidos intentando conservar algo de humanidad

Lo más interesante de esta escena es que Bible no es presentado como un hombre “santo” en el sentido tradicional.

  • Es un soldado.
  • Mata personas.
  • Insulta.
  • Está traumatizado.
  • Carga culpa.
  • Carga miedo.

Y aun así… conoce las Escrituras.

Esa contradicción es justamente lo que vuelve tan poderosa la escena.

Porque Fury entiende algo profundamente espiritual: muchas veces la fe no aparece en personas perfectas, sino en personas quebradas.

Hay algo impactante en escuchar palabras bíblicas dentro de un tanque cubierto de barro y sangre. Es como si la película quisiera mostrar que incluso en los lugares más oscuros del mundo, el ser humano sigue necesitando algo espiritual para no perderse completamente.

La guerra convirtió a esos hombres en máquinas de supervivencia. Pero la Biblia les recuerda que todavía tienen alma.

La fe no elimina el horror, pero evita que el horror nos vacíe

Los disparos siguen. La muerte sigue. El miedo sigue.

La Biblia no hace desaparecer la guerra. Pero sí parece evitar que el horror les robe completamente su humanidad. Y eso también ocurre muchas veces en nuestra vida espiritual.

Hay temporadas donde uno no está “en paz”. Donde todo alrededor parece ruido, cansancio o batalla. Momentos donde la mente está agotada, donde el corazón carga heridas, culpa o miedo.

Y aun así, en medio de todo eso, la voz de Dios sigue apareciendo.

No siempre como un milagro explosivo. A veces aparece apenas como un versículo recordado. Como una oración corta. Como una pequeña luz dentro del caos.

Eso es exactamente lo que transmite Fury en esta escena.

“¿A quién enviaré?”

La elección de Isaías 6 tampoco parece casual.

El pasaje habla de llamado. De entrega. De alguien dispuesto a ir aun sabiendo que el camino será difícil.

En el contexto de la película, la frase duele todavía más porque estos hombres saben que probablemente van a morir. Ya no pelean con entusiasmo patriótico, sino que pelean cansados, heridos y emocionalmente vacíos.

Sin embargo, la escena deja una pregunta incómoda: ¿qué sostiene al ser humano cuando ya no queda nada?

Fury parece responder que, incluso en medio del barro y la destrucción, todavía puede existir una chispa espiritual capaz de mantener vivo al corazón.

Y quizás ahí está la parte más fuerte de toda la escena. Porque el tanque no solo funciona como vehículo de guerra. También funciona como símbolo de nuestra propia vida interior: un lugar oscuro, golpeado y lleno de cicatrices… donde aun así la voz de Dios puede seguir resonando.

Histórico bautismo masivo en Pirate’s Cove: más de 1.000 personas entregan su vida a Jesús

Histórico bautismo masivo en Pirate’s Cove: más de 1.000 personas entregan su vida a Jesús

Más de 1.000 personas fueron bautizadas este fin de semana en Pirate’s Cove, California, en un multitudinario evento cristiano que muchos ya comparan con el histórico Movimiento de Jesús de las décadas de 1960 y 1970. La jornada, organizada por Oceans Church bajo la iniciativa Baptize California, refleja el creciente despertar espiritual que varias iglesias aseguran estar viendo tras los años de pandemia y aislamiento social.

El encuentro tuvo lugar en Pirate’s Cove, ubicada en Corona del Mar, un sitio emblemático para el cristianismo evangélico en Estados Unidos debido a los bautismos masivos liderados décadas atrás por el pastor Chuck Smith durante el llamado “Jesus Movement”.

Un despertar espiritual después de la pandemia

El pastor Mark Francey, líder de Oceans Church y principal impulsor del evento, afirmó que el contexto vivido tras la pandemia de COVID-19 generó en muchas personas una profunda búsqueda de propósito, identidad y esperanza espiritual.

“Desde hace cinco años hasta ahora, se ha producido un cambio muy comparable al que presenciamos en la década de 1960 con la Revolución de Jesús”, declaró Francey al medio Orange County Register.

Según explicó, los tiempos de incertidumbre suelen despertar en la sociedad preguntas profundas relacionadas con la fe y el sentido de la vida.

“Todo lo que podía sacudirse, se sacudió. Y eso lleva a las personas a preguntarse de dónde provienen su fuerza, confianza y propósito”, señaló el pastor.

Más de 1.000 bautismos en Pirate’s Cove

La cuarta edición anual de Baptize California reunió a iglesias de distintas ciudades y denominaciones cristianas de California, reflejando un creciente espíritu de unidad entre congregaciones evangélicas.

Durante el evento, cientos de personas hicieron pública su fe en Jesús a través del bautismo por inmersión, mientras miles de asistentes participaron de momentos de adoración y oración frente al mar.

La jornada también contó con la participación musical de reconocidos artistas cristianos como Matt Crocker, Tiffany Hudson, Abbie Gamboa y Oceans Music.

“Bautiza el Mundo”: el próximo paso del movimiento

Los organizadores adelantaron que este evento servirá como preparación para “Bautiza el Mundo”, una iniciativa global que se celebrará el próximo Domingo de Pentecostés, el 24 de mayo, donde iglesias de diferentes países enfatizarán el bautismo y las declaraciones públicas de fe.

Francey aseguró que el objetivo es recuperar el énfasis bíblico del bautismo presente en la iglesia primitiva, haciendo referencia al capítulo 2 del libro de Hechos, donde 3.000 personas fueron bautizadas tras la predicación de Pedro en Pentecostés.

Más de 50.000 bautismos en cuatro años

En los últimos cuatro años, las iniciativas impulsadas por Oceans Church —entre ellas Baptize SoCal, Baptize California y Baptize America— han involucrado a unas 1.600 iglesias y han registrado más de 50.000 bautismos en distintos puntos de Estados Unidos.

El crecimiento de estos eventos refleja el interés creciente por la fe cristiana y el bautismo en medio de una generación marcada por la búsqueda espiritual y el deseo de encontrar esperanza en tiempos de incertidumbre.

Netflix anuncia el estreno mundial de “El sobrino del mago”, la nueva película de Narnia

Netflix anuncia el estreno mundial de “El sobrino del mago”, la nueva película de Narnia

Netflix confirmó oficialmente el estreno de su nueva adaptación de Las Crónicas de Narnia, una de las sagas de fantasía y literatura cristiana más influyentes del mundo. La plataforma también reveló el reparto estelar y los primeros detalles de “Las Crónicas de Narnia: El sobrino del mago”, película que marcará el inicio de una nueva etapa cinematográfica basada en las obras de C.S. Lewis.

La noticia generó gran expectativa entre fanáticos de Narnia y seguidores de la obra del reconocido autor cristiano, especialmente después de años de rumores sobre el futuro de la franquicia.

Netflix anuncia el estreno de “El sobrino del mago”

Las películas estrenadas en 2005, 2008 y 2010 de Las Crónicas de Narnia lograron un enorme éxito internacional y se convirtieron en clásicos para toda una generación. Desde entonces, millones de espectadores esperaban novedades sobre el proyecto que Netflix anunció en 2018, cuando adquirió los derechos de las siete novelas escritas por Lewis entre 1950 y 1956.

Ahora, la plataforma confirmó que “Las Crónicas de Narnia: El sobrino del mago” llegará a salas IMAX y cines de todo el mundo el 12 de febrero de 2027. Además, contará con preestrenos exclusivos en IMAX desde el 10 de febrero antes de su estreno global en Netflix el 2 de abril de 2027.

La película estará escrita y dirigida por Greta Gerwig, reconocida por producciones como Barbie y Mujercitas.

¿De qué tratará la nueva película de Narnia?

“El sobrino del mago” es una de las historias más importantes dentro del universo creado por C.S. Lewis, ya que relata el origen de Narnia y la creación de este mundo fantástico.

La novela, publicada en 1955, muestra cómo nacen los primeros acontecimientos que luego darán forma a toda la saga. También introduce a Aslan, el emblemático león que representa principios profundamente ligados al cristianismo, como la creación, la redención y el sacrificio.

Esta será la primera adaptación cinematográfica de esta historia en particular, algo que muchos seguidores de la saga venían esperando desde hace años.

Reparto confirmado para la nueva adaptación de Narnia

Netflix también confirmó el elenco principal de la película. Los debutantes David McKenna y Beatrice Campbell protagonizarán esta nueva entrega, acompañados por reconocidos actores internacionales como Emma Mackey, Carey Mulligan, Daniel Craig y Meryl Streep.

Además, participan Kobna Holdbrook-Smith y otros actores que formarán parte de esta ambiciosa producción cinematográfica.

Gerwig expresó públicamente su entusiasmo por el proyecto y aseguró que la obra de Lewis marcó profundamente su infancia.

“Era una niña cuando leí por primera vez El sobrino del mago, y me enamoré del concepto maravillosamente improbable pero absolutamente brillante de un león cósmico que da vida al mundo de Narnia con su canto”, declaró la directora a medios internacionales.

También afirmó que llevar esta historia a la pantalla representa “el honor de su vida”.

El legado cristiano de C.S. Lewis sigue vigente

Aunque C.S. Lewis falleció en 1963, continúa siendo uno de los autores cristianos más leídos e influyentes del mundo. Su amistad con J.R.R. Tolkien y su capacidad para combinar imaginación, apologética cristiana y narrativa fantástica marcaron profundamente la literatura contemporánea.

Las anteriores películas de Narnia, producidas por Sony Pictures, recaudaron más de 1.500 millones de dólares a nivel mundial y consolidaron la franquicia como una de las sagas familiares más exitosas del cine.

Por otro lado, nuevas adaptaciones basadas en la obra de Lewis también continúan en desarrollo. La compañía teatral Fellowship for Performing Arts anunció recientemente que adquirió los derechos para adaptar Las cartas del diablo a su sobrino a un largometraje.

Una nueva generación descubrirá Narnia

La estrategia de estreno mundial en cines antes de llegar al streaming refleja la intención de Netflix de convertir esta nueva versión de Narnia en un gran evento cinematográfico internacional.

Los herederos de Lewis, representados por Patricia Whitcher, Douglas Gresham y Melvin Adams, elogiaron públicamente la visión de Greta Gerwig y destacaron que la directora aporta “alegría, emoción y un amor genuino por la historia”.

Con esta nueva adaptación, Netflix busca introducir el universo de Narnia a una nueva generación de espectadores, manteniendo vivo el legado literario y espiritual de una de las obras más importantes de la literatura cristiana y fantástica.

Las palabras de Jonathan Roumie al encarnar por última vez a Jesús en la Nueva temporada de Chosen

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Jonathan Roumie, el actor que interpreta a Jesús en la exitosa serie «The Chosen» continuamente comparte cómo se ha mantenido humilde siguiendo el ejemplo de Cristo y reconociendo que “todo lo que tengo es gracias a Él”, pero ahora una publicación en su cuenta de instagram finaliza el Ciclo de su papel como Jesús en la aclamada serie. 

Roumie, uno de los actores más reconocidos en el entretenimiento, ha interpretado a Jesús en una serie con 200 millones de espectadores en todo el mundo y ha aparecido en numerosos anuncios y artículos de revistas. En la calle, la gente a veces lo llama «Jesús».

A pesar de todo esto, Roumie explicó que se inspira en Cristo y recuerda sus raíces. Antes de conseguir el papel en «The Chosen», Roumie era un actor que luchaba por conseguir trabajo y estaba al borde de la quiebra.

«Jesús es lo máximo», declaró Roumie. «Intento modelar mi vida según lo fue Él, Cristo fue el ejemplo supremo de humildad. Miras la cruz y ves a alguien que fue más humilde que nadie. Por eso debo recordar que todo lo que tengo es gracias a Él: todo lo que pasé fue para llegar a este punto. Me entregué a Él y, como resultado, Él me sacó del hoyo y me puso aquí en un lugar increíble”.

«Me pellizco todos los días. Las palabras no pueden describir adecuadamente cómo me siento, pero todo se remonta a Él. Sin Él, no soy nada».

Roumie subrayó la importancia de permanecer «conectado con su fe» y «basado en su creencia».

Jenkins, creador del programa, mencionó que él y los actores a menudo recuerdan el primer año de la serie, cuando aún no había ganado popularidad. Roumie afirmó que él, el elenco y el equipo tienen la suerte de «hacer algo que nadie ha hecho antes: contar la historia de Jesús de Nazaret en formato largo para televisión a lo largo de varios años»

«Cuanto más tiempo pasas con Jesús, Sus palabras, Su ministerio y las personas que fueron impactadas por Su ministerio, más inevitablemente tu alma se sacude por Sus palabras, por Su vida, por Su ejemplo. Para mí, he profundizado mucho más en mi vida de oración y en mi propia fe», explicó Roumie.

En medio de todos estos recuerdos de Jonathan, el actor se mostró profundamente emocionado hoy al compartir una publicación afirmando «Hoy, hace ocho años, Dios cambió el curso de mi vida», haciendo un recorrido de cómo Dios lo ha usado todo este tiempo en el que no solo se trató de un trabajo actoral, sino también de descubrir a la Persona de Jesús aún más en profundidad.

«El camino por delante parecía impasible e imposible pero Él tenía otros planes. Y no podría estar más agradecido…»

Recuerda Jonathan.

«En cada oportunidad que Él me da, solo busco señalar a otros hacia Él.
Hoy especialmente, teniendo en cuenta todo lo que ha hecho en MI vida, ¡te invito a entregar tus propias luchas a Dios y ver cómo Él las transforma!

Escribe Roumie en su post de Instagram en el que recuerda todo el camino recorrido.

“Vengan a mí, todos ustedes que están cansados y están llevando cargas pesadas, y les daré descanso. (Mateo 11 : 28)», mencionó Roumie en esta publicación, mostrándose como aquella persona rota que decidió dejar todo para descansar en Cristo.

Esta es la última temporada de The Chosen. Sin dudas, una de las adaptaciones que mejor ha encarnado la escencia de Jesús aquí en la tierra y la transformación en la vida de los demás, incluso para el mismo Jonathan, quien nunca volverá a ser el mismo.

Por último, Jonathan escribió para finalizar:

«Gracias por sus oraciones y apoyo a lo largo de este increíble viaje. Por favor, continúen mientras empiezo el capítulo final en el papel que comenzó toda esta aventura mía… es decir, como Jesús».

«Dios te bendiga,
Jonathan»

Miles aceptan a Cristo y casi 500 se bautizan después de que Brandon Lake predicara en su concierto

Miles aceptan a Cristo y casi 500 se bautizan después de que Brandon Lake predicara en su concierto

El cantante cristiano Brandon Lake culminó su exitoso King of Hearts Tour con una noche cargada de adoración, testimonios y un fuerte mover espiritual en Charleston, donde miles de personas se reunieron para vivir uno de los momentos más impactantes de la gira.

El concierto final no solo estuvo marcado por la música cristiana contemporánea y la participación de invitados sorpresa, sino también por bautismos, decisiones de fe y un llamado al altar que transformó el cierre del evento en una experiencia profundamente espiritual.

Bautismos y decisiones por Cristo marcaron el cierre del tour

Según imágenes y reportes difundidos por ChurchLeaders, la jornada tomó un giro especial hacia el final de la noche, cuando decenas de personas respondieron públicamente al mensaje del Evangelio.

Durante el llamado al altar, muchos asistentes se acercaron para orar, renovar su fe y declarar su decisión de seguir a Jesús. También se realizaron bautismos y se compartieron testimonios de salvación, convirtiendo el estadio en un espacio de adoración y encuentro con Dios.

Para muchos presentes, el concierto dejó de ser solamente una presentación artística y se transformó en una experiencia espiritual centrada en la presencia de Cristo.

Nick Jonas sorprendió al público junto a Brandon Lake

Uno de los momentos más comentados de la noche fue la aparición sorpresa de Nick Jonas, quien subió al escenario para interpretar junto a Brandon Lake la canción “The Author”.

El tema aborda las heridas, luchas y experiencias de crecer como hijos de pastores dentro de la iglesia, aportando un tono íntimo y vulnerable al cierre de la gira.

La colaboración entre ambos artistas llamó la atención por el alcance que está teniendo el ministerio musical de Brandon Lake, cruzando fronteras entre la música cristiana y la audiencia general sin dejar de transmitir un mensaje centrado en la fe y el Evangelio.

Brandon Lake y el impacto de la música cristiana contemporánea

Brandon Lake se ha convertido en una de las voces más influyentes de la música cristiana contemporánea en los últimos años, con canciones de adoración que han alcanzado millones de personas alrededor del mundo.

El cierre del King of Hearts Tour en Charleston dejó en evidencia cómo Dios continúa utilizando plataformas musicales para tocar corazones, traer restauración y acercar personas a Su presencia.

La unidad de la iglesia, la adoración colectiva y la disposición de artistas cristianos para exaltar el nombre de Jesús siguen generando espacios donde muchas vidas son transformadas por el poder del Evangelio.

“Fe Bajo Presión”: un entrenamiento para preparar a la Iglesia frente al Islam, con Samuel Nielsen 

Fe Bajo presión: Un Evento de Samuel Nielsen
Fe Bajo presión: Un Evento de Samuel Nielsen

El próximo 20 de junio se llevará a cabo en Barcelona el entrenamiento “Fe Bajo Presión”, una jornada de formación enfocada en preparar a los cristianos para conocer, defender y compartir su fe en contextos relacionados con el Islam.

La capacitación será liderada por Samuel Nielsen, pastor y misionero con años de experiencia en Medio Oriente, donde trabajó predicando en países no alcanzados, discipulando ex musulmanes y plantando iglesias junto a su esposa.

El evento se desarrollará de manera presencial en el Auditorio Iglesia Torre de Gracia, ubicado en Carrer de les Antilles 7, Barcelona, y también contará con modalidad online. La jornada comenzará a las 9:30 hs y tendrá cupos limitados.

Según explicó el propio Nielsen, la iniciativa nace “de la necesidad de que la Iglesia esté preparada ante el inminente avance del Islam”, señalando que “muy pocos cristianos saben cómo defender su fe y cómo presentarla a gente que cuestiona nuestra Biblia, nuestras doctrinas y nuestro Dios”.

El entrenamiento tendrá un fuerte enfoque apologético y práctico. Entre los principales temas que se abordarán se encuentran la defensa de la veracidad e historicidad de la Biblia, cómo compartir el plan de salvación con musulmanes y cómo evitar discusiones religiosas estériles.

“Este entrenamiento no es un show. Es capacitación, es formación”, afirmó Samuel.

Samuel Nielsen

“Todo este tipo de información no está en los libros. He servido durante mucho tiempo en Medio Oriente y por la gracia de Dios he podido presentar el plan de salvación a musulmanes. Los he bautizado, los he pastoreado, los he discipulado”.

Expresa Nielsen.

Actualmente, Samuel Nielsen pastorea una iglesia iraní en Barcelona, fundada con el propósito de alcanzar y discipular musulmanes en Europa. También está casado con una ex musulmana, algo que marcó profundamente su ministerio y comprensión del contexto islámico.

Desde la organización remarcaron que participar de este entrenamiento no solo representa una inversión en crecimiento espiritual, sino también un apoyo directo al trabajo misionero y al desarrollo de la iglesia iraní en España.

“No quiero quedarme con esta experiencia y esta información. Me tomó muchos años adquirirla y quiero ponerla en manos de gente que quiera ver el Reino de Dios avanzar en las naciones”, concluyó Nielsen.

Para adquirir tus entradas ingresá aquí: https://samuelfnielsen.com/

Cuando el silencio también predica: Lo que aprendí siendo autista dentro de la Iglesia

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Eugenia Miño

Por Eugenia Miño

Soy Eugenia Miño. Tengo 43 años y soy autista.

Soy una mujer de fe, y también soy autista, con un diagnóstico recibido a mis 41 años. Sirvo en mi iglesia —la Iglesia de Dios de mi ciudad— desde hace más de doce años, especialmente en el ministerio de jóvenes. Mi vida está profundamente atravesada por dos realidades que no compiten entre sí, sino que se entrelazan: el autismo y la fe en Cristo.

Escribo desde la experiencia. Porque poner en palabras lo vivido también es una forma de sanar. Y porque creo, con convicción, que Cristo es suficiente.

Durante muchos años pensé que había algo en mí que no encajaba. Crecí dentro de una comunidad de fe donde todo parecía tener una forma clara, casi incuestionable: una manera de cantar, de escuchar, de responder. Para muchos, aquello era natural. Para mí, en cambio, era un territorio difícil de habitar.

Mi fe nunca estuvo en duda. Aun en medio de la confusión, aun cuando no lograba sostener una prédica completa o seguir el ritmo de una reunión, yo sabía que Dios era real. Pero no entendía por qué me resultaba tan difícil encontrarme con Él en los espacios donde, supuestamente, debía ser más sencillo hacerlo.

Las luces, los sonidos, las conversaciones simultáneas, la cercanía constante. Todo sucedía al mismo tiempo. La sobrecarga no era solo auditiva: era visual, era física, era total. Mientras tanto, existía una expectativa invisible: ese lugar debía hacerme bien.

Y yo estaba.

Participaba. Respondía. Me involucraba.

Pero por dentro, muchas veces, sostenía un nivel de esfuerzo que nadie veía. Calculaba cuánto tiempo podía quedarme, anticipaba interacciones, regulaba cada gesto para no evidenciar la saturación. Y salía agotada. No por falta de fe, sino por exceso de estímulos.

Durante mucho tiempo, no tuve palabras para explicarlo. Solo sabía que algo en mí quedaba afuera. Como si hubiera una distancia invisible entre lo que se compartía y lo que yo podía realmente integrar.

El diagnóstico llegó en la adultez. Tardío, sí. Pero profundamente revelador. No cambió quién soy, pero me permitió entender mi historia desde otro lugar: nunca fue incapacidad, fue diferencia.

Sin embargo, entenderme no cambió el entorno.

La iglesia seguía siendo la misma. Los espacios seguían funcionando igual. Y aunque ahora comprendía mejor lo que me pasaba, eso no hacía más fácil habitarlo.

Ahí comenzó una pregunta nueva: ¿y si Dios no estaba esperando que dejara de sentir esto… sino que lo encontrara también acá?

No en la incomodidad como ideal, pero sí en medio de ella.

Aprendí que reconocer mis límites no es falta de espiritualidad. Que salir antes de saturarme no es debilidad. Que quedarme más allá de lo que puedo sostener no es fe, es desgaste.

Y en ese proceso, algo empezó a transformarse.

Descubrí que Dios no está limitado a un formato. El encuentro comenzó a cambiar cuando encontré otras maneras de acercarme a la Palabra: leer sin apuro, volver a un versículo, escribir, dibujar, contemplar. Permitir que el texto no solo pase por mi mente, sino que habite en mi cuerpo.

La Escritura dejó de ser un discurso lejano para convertirse en un espacio de encuentro. La conexión que no encontraba en el ruido, comenzó a aparecer en el silencio.

Empecé a encontrar a Dios en la naturaleza, donde todo tiene un ritmo distinto. En el silencio, donde no hay interferencias. En el arte, donde lo invisible se vuelve visible.

Ahí, mi mente descansaba.

Ahí, mi sensibilidad no era una carga, sino un puente.

Con el tiempo, comprendí algo que cambió profundamente mi forma de vivir la fe: no era yo la que estaba lejos. Era el formato el que no había sido pensado para mentes como la mía.

Dios, en cambio, siempre había estado cerca.

Hoy, mi vida también está atravesada por la maternidad. Ona, mi hija mayor, también es autista. Gia, mi hija menor, es neurotípica. En ellas veo la diversidad con la que Dios crea, sostiene y se revela.

Cada experiencia que viví —cada dificultad, cada búsqueda— ya no la guardo como una herida, sino como una semilla. Porque de ahí nacieron herramientas. Formas de acercar la Palabra que no dependan solo de lo oral. Espacios donde leer, dibujar, observar, moverse, preguntar.

Maneras de enseñar que no obliguen a encajar, sino que acompañen a descubrir.

Y en ese camino, algo se volvió cada vez más claro: la Iglesia necesita volver a mirar.

Mirar a los niños. Mirar a quienes no encajan en los moldes habituales. Mirar con la profundidad con la que Cristo miraba.

Y entonces la pregunta se vuelve inevitable: ¿qué estamos comunicando con nuestras formas?

Entendí que pertenecer no significa adaptarme hasta desaparecer. Que ser parte del cuerpo no implica negar el diseño con el que fui creada. Que no todos los espacios van a ser para mí… y eso no me deja fuera de Dios.

Dios no me pidió que encajara en todas las dinámicas. Me pidió fidelidad en lo que me confió.

Y ahí, en ese lugar —enseñar, acompañar, caminar con otros en la Palabra— hay fruto. Hay claridad. Hay vida.

Hoy sigo siendo parte de la Iglesia. Pero desde un lugar distinto. No desde la exigencia, ni desde la culpa, ni desde el intento constante de parecer algo que no soy.

Sino desde una pertenencia más honesta. Más limitada, sí. Pero también más verdadera.

  • Porque mi fe no está en discusión.
  • Mi amor por Dios tampoco.
  • Lo que sí está en revisión… son las formas.

Las formas en que construimos comunidad. Las formas en que leemos al otro. Las formas en que definimos qué es “estar bien”.

Y tal vez, crecer como Iglesia no sea hacer más, sino aprender a mirar mejor.

Hoy ya no intento encajar.

Hoy construyo.

Construyo caminos donde mis hijas puedan encontrarse con Dios sin miedo, sin presión, sin sentirse fuera. Caminos donde el silencio también habla. Donde el dibujo también ora. Donde observar también es adorar.

Porque hay una verdad que hoy sostengo con todo mi ser:

Dios también se revela en la forma en que cada uno puede recibirlo.

Y en mi historia, en mi manera, en mi caminar…

el silencio también predica.

Se cumplen 100 años de la amistad entre Tolkien y C.S. Lewis que transformó la literatura cristiana para siempre

Se cumplen 100 años de la amistad entre Tolkien y C.S. Lewis que transformó la literatura cristiana para siempre

Un encuentro que parecía casual terminó convirtiéndose en uno de los vínculos más influyentes de la literatura del siglo XX. El 11 de mayo de 1926, en los pasillos de Universidad de Oxford, dos profesores comenzaron una amistad que no solo transformaría la historia de la literatura fantástica, sino también la vida espiritual e imaginativa de millones de personas alrededor del mundo.

J.R.R. Tolkien y C.S. Lewis compartían mucho más que un interés académico. Ambos eran apasionados por los mitos, las lenguas antiguas, las historias medievales y la búsqueda de la verdad a través de la imaginación. Lo que comenzó con conversaciones universitarias terminó convirtiéndose en una amistad profunda que marcaría para siempre la literatura cristiana y fantástica.

Hoy, a 100 años de aquel primer encuentro, el legado de Tolkien y Lewis sigue más vivo que nunca.

Sus obras continúan inspirando películas, series, estudios literarios y reflexiones espirituales que atraviesan generaciones.

Una amistad que dio vida a mundos inolvidables

La relación entre Tolkien y Lewis fue mucho más que una conexión intelectual. Ambos formaron parte de los “Inklings”, un grupo literario que se reunía regularmente para leer manuscritos, debatir ideas y desafiarse mutuamente a crecer como escritores.

Fue Lewis uno de los primeros en animar a Tolkien a continuar escribiendo El Señor de los Anillos cuando el proyecto parecía demasiado ambicioso y difícil de terminar. De la misma manera, Tolkien influyó profundamente en la fe y la visión literaria de Lewis, quien más tarde escribiría obras emblemáticas como Las Crónicas de Narnia y clásicos apologéticos centrados en el cristianismo.

Muchos historiadores y especialistas consideran que las largas conversaciones nocturnas entre ambos autores fueron determinantes para el regreso de Lewis a la fe cristiana. Tolkien entendía que los mitos y las historias podían reflejar destellos de la verdad eterna, una idea que impactó profundamente en la vida y obra de su amigo.

El cristianismo detrás de Narnia y la Tierra Media

Aunque sus estilos eran diferentes, tanto Tolkien como Lewis construyeron universos atravesados por principios espirituales profundamente ligados al cristianismo.

En Narnia, Lewis utilizó alegorías directas para representar el sacrificio, la redención y la esperanza en Cristo. Por otro lado, Tolkien optó por una narrativa más simbólica y sutil en la Tierra Media, donde temas como el bien contra el mal, la humildad, el sacrificio y la perseverancia atraviesan toda la historia.

El impacto cultural de ambos escritores sigue creciendo incluso un siglo después de su amistad. Adaptaciones cinematográficas, nuevas ediciones de sus libros y comunidades de lectores continúan acercando sus historias a nuevas generaciones.

Sin Lewis, quizás el viaje junto a Frodo nunca habría llegado a completarse. Sin Tolkien, tal vez el armario de Narnia jamás se habría abierto para millones de lectores.

Un legado literario y espiritual que permanece

A cien años de aquel encuentro en Oxford, la amistad entre Tolkien y Lewis sigue siendo un ejemplo del poder que tiene una relación basada en la verdad, la creatividad y la fe.

Sus conversaciones no solo dieron origen a dos de las sagas más importantes de la literatura mundial, sino que también dejaron un mensaje que continúa vigente: las historias tienen el poder de despertar el alma humana y señalar hacia una verdad más grande.

El legado de J.R.R. Tolkien y C.S. Lewis no pertenece únicamente a la historia de la literatura. También forma parte de la historia de millones de lectores que encontraron esperanza, propósito y belleza a través de sus páginas.

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