Muchas veces este enemigo silencioso solo tendrá el propósito de desanimarte, frustrarte, decepcionarte de las personas y hasta de vos mismo. Hasta llegar al momento de querer abandonar tu llamado y ministerio.
Esta es la pregunta que todo creyente debiera de hacerse alguna vez en su vida, y repetírsela cada tanto.
Estamos llenos del Espíritu Santo, porque estamos llenos de los deseos del Padre y...
En este tiempo de pandemia, donde las reglas del juego cambiaron para todos, se presentan una serie de desórdenes emocionales como respuesta natural del estado anímico...