La Iglesia no fue diseñada para ser un lugar estático, encerrado entre cuatro paredes, sino un movimiento dinámico enviado al mundo. Desde su inicio, el llamado de la Iglesia ha sido claro:...
Como cierre, todos participan de la Cena del Señor, con gran algarabía expresan alabanzas al Dios eterno. Esta es una nueva página que ha quedado escrita en la historia del Parque Lezama.
La sociedad está pidiendo a gritos la manifestación de los hijos de Dios y la Iglesia tiene que estar en la calle. Dios nos mandó a demostrar el amor de Cristo con nuestras acciones.