La persecución contra los cristianos en Irán continúa intensificándose. Iran Alive Ministries denunció que al menos 33 pastores cristianos vinculados a su ministerio fueron asesinados en los últimos meses, mientras decenas de creyentes habrían sido detenidos por su relación con iglesias y movimientos cristianos clandestinos.
A pesar de la represión del gobierno iraní y de los riesgos que enfrentan quienes abandonan el islam para seguir a Jesús, miles de musulmanes continúan convirtiéndose al cristianismo en Irán, según informó el fundador.
Shariat aseguró que, además de los pastores asesinados, más de 130 personas vinculadas a un movimiento de iglesias clandestinas fueron detenidas, en medio de un aumento de las medidas contra las comunidades cristianas del país.
Denuncian el asesinato de 33 pastores cristianos en Irán
La denuncia de Iran Alive Ministries se produce en un contexto de creciente preocupación por la situación de los cristianos perseguidos en Irán, donde las autoridades han intensificado las restricciones contra las actividades religiosas no reconocidas por el gobierno.
Hormoz Shariat, fundador del ministerio, afirmó que al menos 33 pastores cristianos relacionados con la organización fueron asesinados en los últimos meses.
Según el líder cristiano, la persecución también alcanzó a decenas de creyentes vinculados a iglesias que operan de manera clandestina, una realidad que se ha extendido en diferentes regiones del país debido a las restricciones sobre la conversión del islam al cristianismo.
A pesar de las detenciones y de la presión ejercida contra las comunidades cristianas, Shariat aseguró que el movimiento de conversión y evangelización continúa creciendo.
Miles de musulmanes se convierten al cristianismo en Irán
Shariat aseguró que muchos musulmanes iraníes continúan convirtiéndose al cristianismo a pesar de la persecución religiosa.
De acuerdo con los datos compartidos por Iran Alive, el ministerio registró 5.849 conversiones al cristianismo solo durante este año.
Sin embargo, Shariat considera que la cifra real podría ser considerablemente mayor, debido a que muchas conversiones se producen de manera privada o dentro de comunidades cristianas clandestinas.
Para numerosos iraníes que deciden seguir a Jesús, hacer pública su nueva fe puede representar un riesgo. Por ese motivo, gran parte de la actividad evangelística y del discipulado cristiano se desarrolla fuera de las estructuras religiosas tradicionales.
Iglesias clandestinas y predicación del Evangelio bajo persecución
Shariat señaló que incluso los cristianos encarcelados continúan compartiendo su fe con otras personas.
Según su testimonio, algunos creyentes detenidos aprovechan su tiempo en prisión para hablar de Jesús con otros reclusos, mientras diferentes ministerios continúan buscando formas de llevar el mensaje del Evangelio a la población iraní.
Entre esas iniciativas se encuentra el canal de Iran Alive, que continúa transmitiendo contenidos cristianos y programas religiosos dirigidos a la población de habla persa.
El acceso a programas de televisión, contenidos digitales y otros medios de comunicación se ha convertido en una de las principales herramientas para que el Evangelio llegue a personas que viven en contextos donde asistir libremente a una iglesia puede resultar difícil o peligroso.
“Ser declarado criminal es un honor”
Hormoz Shariat también se refirió a la criminalización de algunas actividades cristianas por parte de las autoridades iraníes.
El fundador de Iran Alive Ministries calificó esta situación como una oportunidad para recordar las palabras de Jesús sobre aquellos que sufren persecución por causa de la justicia.
En ese sentido, afirmó que ser considerado un criminal bajo las leyes iraníes debido a la fe cristiana puede ser visto como un honor por quienes deciden mantenerse firmes en su convicción.
Sus declaraciones reflejan la tensión que viven miles de creyentes en el país, donde la decisión de abandonar el islam para convertirse al cristianismo puede traer consecuencias sociales, familiares y legales.
Irán, entre los países donde más se persigue a los cristianos
La organización Puertas Abiertas ubicó a Irán en el puesto número 10 de la Lista Mundial de la Persecución 2026, una clasificación anual que analiza los países donde los cristianos enfrentan mayores niveles de hostilidad y persecución por causa de su fe.
Según el informe, los cristianos iraníes viven en un contexto marcado por la opresión islámica y el control ejercido por el régimen sobre las actividades religiosas.
A pesar de este escenario, los testimonios compartidos por diferentes ministerios cristianos continúan mostrando un fenómeno que llama la atención: la persecución no ha detenido las conversiones al cristianismo.
Mientras pastores y creyentes enfrentan arrestos, restricciones y amenazas, miles de iraníes siguen buscando conocer el mensaje de Jesús.
Para quienes trabajan compartiendo el Evangelio en el país, la situación refleja una realidad que continúa marcando a la iglesia iraní: cuanto mayor es la presión contra los cristianos, más personas parecen buscar respuestas fuera de las estructuras religiosas tradicionales y acercarse al mensaje de Cristo.





