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Más de 100 personas entregan su vida a Jesús y queman objetos de hechicería en Madagascar

Más de 100 personas entregan su vida a Jesús y queman objetos de hechicería en Madagascar

Unas 120 personas decidieron entregar sus vidas a Jesús durante una jornada evangelística realizada en una remota aldea del pueblo Bara, en Madagascar. Tras escuchar el mensaje del Evangelio, varios de los nuevos creyentes reunieron objetos relacionados con antiguas prácticas de hechicería y los quemaron públicamente como una expresión de arrepentimiento y de su decisión de seguir a Cristo.

La misión fue realizada por el misionero brasileño Fernando Basso y su equipo, quienes viajaron hasta una zona montañosa y de difícil acceso para compartir el mensaje de Jesús con una comunidad ubicada en una de las regiones más remotas del sur de Madagascar.

Según relató el propio misionero, llegar hasta estas aldeas representa un importante desafío debido a las condiciones del terreno, los caminos complicados y los peligros que enfrentan quienes llevan el Evangelio a comunidades alejadas.

Evangelismo en Madagascar: el filme “Jesús” llegó al pueblo Bara

Una de las principales herramientas utilizadas por el equipo misionero fue la proyección al aire libre del filme “Jesús”, presentado en la lengua del pueblo Bara.

La producción audiovisual comunica el mensaje de salvación de manera visual y se ha convertido en una herramienta fundamental para el trabajo evangelístico en comunidades donde gran parte de la población no sabe leer ni escribir.

Fernando Basso explicó que el equipo ya había visitado la misma aldea aproximadamente un año antes. Aquella primera proyección abrió las puertas para regresar y continuar compartiendo el Evangelio con los habitantes.

Después de la nueva presentación del filme, colaboradores de la misión permanecieron entre cuatro y cinco días más en la comunidad, enseñando y compartiendo el mensaje de Jesús con las familias de la aldea.

Como resultado de esas jornadas, unas 120 personas decidieron seguir a Cristo, según informó el misionero.

Nuevos creyentes queman objetos vinculados a la hechicería

La respuesta de los habitantes no terminó con una confesión de fe. De acuerdo con el testimonio compartido por Basso, varios de los nuevos convertidos decidieron romper públicamente con prácticas espirituales que formaban parte de su vida anterior.

Los habitantes reunieron objetos relacionados con la hechicería y realizaron una fogata para destruirlos.

“Como testimonio de su arrepentimiento, quemaron sus objetos ligados a la hechicería”, relató Fernando Basso.

Para el equipo misionero, este acto representó una señal visible de la decisión de los nuevos creyentes de abandonar prácticas anteriores y comenzar una nueva etapa de fe siguiendo las enseñanzas de Jesús.

Una misión cristiana que trabaja en Madagascar desde 2013

Fernando Basso y su esposa, Janaine Basso, desarrollan trabajo misionero en Madagascar desde 2013, especialmente entre las comunidades del pueblo Bara.

Su labor cuenta con el apoyo de Missão Zero y MIAF — Africa Inland Mission, y su base de trabajo se encuentra en Betroka, desde donde diferentes equipos viajan hacia comunidades ubicadas en distintas zonas del sur del país.

El pueblo Bara es una comunidad de tradición principalmente oral, formada en gran parte por ganaderos y agricultores seminómadas. Según explicó Basso, muchas de sus tradiciones religiosas están vinculadas al animismo y a prácticas de hechicería.

Además, una gran parte de la población enfrenta dificultades de alfabetización. De acuerdo con los datos compartidos por el misionero, cerca del 90 % del pueblo Bara no sabe leer ni escribir, mientras que la Biblia completa todavía no ha sido traducida a su idioma.

Esta realidad convierte a las herramientas audiovisuales en una alternativa fundamental para comunicar el mensaje cristiano.

Más de 100.000 personas alcanzadas con el Evangelio

Por esa razón, el filme “Jesús” se ha convertido en una de las principales herramientas utilizadas por la misión para llevar el Evangelio a comunidades remotas de Madagascar.

Según los datos divulgados por la organización misionera y recogidos por Guiame, desde 2017 el proyecto ha llevado la producción a 419 aldeas y alcanzado a más de 100.000 personas.

El trabajo evangelístico también ha contribuido a la plantación de 13 iglesias en diferentes comunidades de la región.

Lo ocurrido en esta remota aldea del pueblo Bara refleja una respuesta que fue más allá de escuchar un mensaje. Según el testimonio de los misioneros, decenas de personas decidieron dejar atrás prácticas vinculadas a su antigua vida espiritual para comenzar un nuevo camino de fe en Jesús.

Para quienes trabajan llevando el Evangelio a zonas de difícil acceso en Madagascar, ver a comunidades enteras escuchar el mensaje de Cristo y responder a él representa el fruto de años de perseverancia misionera en lugares donde todavía existen miles de personas sin un fácil acceso al mensaje cristiano.

¿Qué dice la Biblia sobre el Gozo?

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Qué es el gozo para Dios

El libro de Filipenses es una carta extraordinaria, que nos muestra cómo obra el Espíritu Santo en medio del dolor y la dificultad.

Pablo no escribió esta carta desde un lugar de comodidad, sino desde una prisión romana, enfrentando incluso la posibilidad de una ejecución.

Después de años sirviendo al Evangelio, plantando iglesias y viendo a Dios obrar, humanamente tenía motivos para sentirse frustrado o derrotado. Sin embargo, sucede algo completamente diferente: en medio de la prisión, Pablo descubre una realidad mucho más profunda: El gozo.

No habla del gozo como una emoción pasajera ni como un estado de ánimo positivo. Habla del gozo como una experiencia espiritual que nace de la presencia de Dios y permanece aun cuando las circunstancias son adversas.

Y esto resulta todavía más significativo cuando recordamos la historia de Filipos.                                   Fue allí donde Pablo predicó el Evangelio, conoció a Lidia y vio cómo una joven esclavizada por un espíritu de adivinación fue liberada. Aquella liberación provocó la furia de quienes se beneficiaban de su situación. Pablo y Silas fueron golpeados y encarcelados.

Pero en aquella cárcel ocurrió algo extraordinario. En lugar de rendirse al dolor, comenzaron a adorar a Dios. Mientras cantaban, el Espíritu Santo se manifestó poderosamente: la prisión tembló, las cadenas fueron sacudidas y las puertas se abrieron.

Aquella noche no solo hubo una liberación sobrenatural. El carcelero terminó preguntando qué debía hacer para ser salvo, y Pablo respondió:

«Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa».

Años después, cuando Pablo escribe a los filipenses desde otra prisión, no recuerda aquella ciudad con amargura, sino con gratitud y alegría. Había aprendido algo que nosotros también necesitamos aprender: el dolor forma parte de la vida, pero no tiene por qué gobernar nuestra vida.

La pregunta no es cómo evitar el dolor, sino cómo atravesarlo.

El gozo no es alegría

La alegría es una emoción hermosa, pero pasajera. Puede aparecer por una circunstancia agradable y desaparecer cuando esa circunstancia cambia.

El gozo, en cambio, es mucho más profundo. No depende de las circunstancias externas ni de lo que estamos viviendo. Es una obra del Espíritu Santo en nuestro interior.

Mientras la alegría nace de lo que sucede alrededor nuestro, el gozo nace de la certeza de que Cristo sigue siendo Señor aun en medio del dolor, la dificultad y la incertidumbre.

Por eso el gozo no niega el dolor. Nos permite atravesarlo con esperanza.

Pablo lo expresa en Filipenses 1:4:

  • «Siempre en todas mis oraciones por todos vosotros, hago oración con gozo».

Es impresionante: Pablo está preso, enfrentando incertidumbre y la posibilidad de morir, y aun así dice que ora con gozo.

Orar con gozo no significa ignorar el dolor ni fingir que todo está bien. Significa acercarnos a Dios con la certeza de que Él sigue obrando, aun cuando las circunstancias todavía no hayan cambiado.

Filipenses 1:6 agrega:

«El que comenzó en vosotros la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo».

Somos una obra en construcción. Hay procesos en los que parece que nada cambia, pero Dios continúa trabajando. Su propósito no consiste solamente en resolver una circunstancia puntual; está formando nuestra vida conforme a su voluntad.

El gozo aparece cuando aprendemos a disfrutar de la presencia de Dios en medio de ese proceso. Buscar el gozo en la presencia de Dios nos nutre, nos sana y nos transforma.

El gozo nos libera de la comparación

En Filipenses 1:18

Pablo dice:

«Cristo es anunciado; y en esto me gozo, y me gozaré aún».

Esto revela otra dimensión del gozo: el gozo nos libera de la necesidad de competir.

Vivimos rodeados de comparación. Las redes sociales profundizaron esta tendencia, mostrando versiones idealizadas de la vida de los demás y generando una presión constante por demostrar quiénes somos y cuánto hemos alcanzado.

Pero el gozo del Espíritu Santo produce contentamiento.

  • Pablo podía alegrarse porque había dejado de competir para convertirse en una fuente de inspiración.

El gozo nos recuerda que no necesitamos demostrar nada para ser amados por Dios. Su presencia es suficiente y su propósito continúa desarrollándose en nuestra vida día tras día.

Un gozo que deja legado

En Filipenses 1:28 Pablo habla del “gozo de la fe”. Él entiende que aquello que Dios produjo en su vida puede permanecer incluso más allá de su propia existencia.

Esto también nos confronta con una pregunta: ¿qué estamos dejando en los demás?

Lo que permanece no son solamente nuestros logros, éxitos o bienes materiales, sino aquello eterno que Dios produjo en nuestro interior.

Lo que hacemos para Cristo nunca se pierde.

Cada palabra de aliento, cada acto de servicio, cada oración y cada muestra de amor puede convertirse en una semilla que continúe dando fruto mucho después de que nosotros ya no estemos.

El gozo se vive en comunidad

Filipenses también nos enseña que el gozo no fue diseñado para vivirse de manera aislada.

El gozo verdadero se experimenta en comunidad.

La iglesia está formada por personas diferentes, con historias y circunstancias distintas. Algunos llegan con lágrimas, otros celebrando victorias; algunos atraviesan pruebas y otros viven tiempos de abundancia. Pero hay algo que los conecta: el mismo Espíritu Santo habitando en ellos.

El gozo del Espíritu Santo no puede quedar encerrado dentro de una persona. Se comparte, se refleja y se manifiesta.

Pablo lo expresa en Filipenses 2:17 :

«Y aunque sea derramado en libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, me gozo y regocijo con todos vosotros».

La libación era una ofrenda que se derramaba completamente delante de Dios. Pablo está diciendo: “Toda mi vida ha sido derramada”. Y lejos de lamentarse, se regocija porque entiende que ese sacrificio vale la pena.

La pregunta es: ¿en qué estás derramando tu vida?

La vida no puede recuperarse. Podemos gastarla en lo temporal o derramarla por aquello que permanece.

Servir a Dios, ayudar a otros, orar, acompañar, amar y entregar nuestra vida tiene un valor eterno.

Regocijaos

Finalmente, Pablo declara en Filipenses 4:4:

«Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!»

No es una invitación a negar el dolor. Es una invitación a recordar quién es Dios en medio de él.

El mensaje de Filipenses no es que el dolor desaparece, sino que existe un gozo más grande que el dolor.

Un gozo que nos sostiene, nos fortalece y nos permite seguir caminando aun cuando no entendemos lo que está sucediendo.

Regocijémonos. Busquemos su presencia. Apartemos tiempo para encontrarnos con Dios. Porque el gozo no depende de la ausencia de dificultades, sino de la presencia del Espíritu Santo acompañándonos, guiándonos y fortaleciéndonos mientras las atravesamos.

El Señor de los Anillos y la Biblia

El Señor de los anillos y la Biblia

Esta saga es una de las más taquilleras de la pantalla grande y también una de las más galardonadas por la Academia de Hollywood. Cuenta con más de once estatuillas en su haber, esto, sin contar la precuela del Hobbit y la inmensa producción que se llevó a cabo con la serie “Los anillos del poder”.

Pero, este mundo fantástico nació mucho antes, y primero fue una idea rumiante en la cabeza de J.R.R Tolkien, que logró posicionarse como uno de los Best Seller más vendidos de la historia. 

Un anillo para gobernarlos a todos

Esta obra de arte, abarca un mundo fantástico que maravilla a cualquier lector y se debe a la capacidad que tuvo Tolkien para narrar un universo de historias, que concluyen por reunirse en una sola temática central, la lucha entre la luz y la oscuridad.

Hay una  frase que marcará toda la saga; porque la trama se desarrollará en torno a la creación de varios anillos que fueron repartidos entre reyes hombres, reyes enanos y elfos. Pero, todos fueron engañados por un villano que forjó un único anillo que contiene el poder para someterlos a todos. El señor oscuro “Sauron” utilizó sus artimañas para llegar a formar un ejército con el que dominaría a toda criatura en la tierra media. 

«Un Anillo para gobernarlos a todos, un Anillo para encontrarlos, un Anillo para atraerlos a todos y atarlos a las tinieblas».

El Señor de los Anillos, J.R.R.Tolkien
Este mundo fantástico nació mucho antes, y primero fue una idea rumiante en la cabeza de J.R.R Tolkien.
El anillo de poder o mejor conocido como el anillo único. Sólo persigue a su dueño Sauron.

¿Y la Biblia? y ¿ el autor? y ¿el cristianismo? 

Toda la saga completa está llena de referencias tomadas de la Biblia. Aunque el autor declaró varias veces que nunca escribió una obra cristiana,ya que muchos de los personajes están inspirados en la mitología nórdica y finesa. Sin embargo, era imposible que todo el desenlace no estuviera marcado por su fe en Cristo, y eso se debe a que fue un hombre muy devoto a Dios. También cabe destacar que gracias a Tolkien es que C.S Lewis fue persuadido de creer en el Evangelio pese a su ateísmo. 

Podemos identificar ciertos elementos bíblicos, aunque no pretendo analizar la obra completa ya que se haría sumamente extensa, sobre todo, aquellas simbologías presente en todo el desarrollo, las cuales son fáciles de asociar con las Escrituras. 

Angel de Luz

Aunque la historia remonta mucho tiempo antes, el enemigo ya era conocido por los elfos, humanos y enanos. Sauron, el señor oscuro, se disfrazó como un ser de luz ¿Le suena esta referencia? 

“¡Pero no me sorprende para nada! Aun Satanás se disfraza de ángel de luz”.              

2 Corintios 11:14
Gandalf y Frodo, en la comunidad del anillo.

«No podemos elegir los tiempos que nos toca vivir, lo único que podemos hacer es decidir qué hacer con el tiempo que se nos ha dado.»

Gandalf, El señor de los anillos.

El pecado y los pecados

Esto se ve reflejado cuando se forjan todos los anillos que terminarían por responder a un único poder, el anillo de Sauron. Aquí es interesante observar cómo podríamos interpretar que en cada ejemplar se pueden ver reflejado los frutos de la carne; la avaricia, la codicia, la lascivia, las rencillas, chismes, murmuraciones, ambición, etc. Pero se pone más picante cuando todos quieren dominar a estos diminutos pedazos de “oro” pero terminan siendo gobernados por aquél que los domina a todos. 

¿Acaso no representa la historia desde la caída de Adán? 

Pero la Escritura declara que todo el mundo es prisionero del pecado, para que mediante la fe en Jesucristo lo prometido se les conceda a los que creen.

Gálatas 3:22

Los anillos del poder, la precuela que cuenta como se originó el Señor de los anillos.

El héroe menos pensado


En historias fantásticas de dragones, criaturas infernales, brujos y villanos temerosos, uno creería que el salvador sería un rey o un caballero quien enfrentaría solitariamente a las fuerzas de oscuridad. Sin embargo, lo curioso es que el héroe de esta hermosa narración es un pequeño mediano, hobbit, en quién nadie hubiera depositado la esperanza de la humanidad. Frodo, así como se llama, portó el anillo del mal en su cuello para ser destruido en los fuegos de Mordor, tierra del enemigo, algo así como viajar a las puertas del Hades. 

Si nos ponemos a ver en detalle, es impresionante como podemos compararlo, de alguna manera poética, con Jesucristo. Ese salvador que salió de una tierra de la que no se esperaba que surgiera el mesías y llevó a cabo una misión imposible, preservar la humanidad. Frodo retrataba ese encuadre en la saga, alguien que pasó desapercibido y del que no se esperaba nada, como la declaración que le hacen a Jesús: “pero este no es el hijo del carpintero”, claro, quién hubiera pensado que ese “don nadie” iba a cargar con el mal de la humanidad  hasta el mismo infierno para destruirlo. 

“Incluso la persona más pequeña puede cambiar el curso del futuro”.

Galadriel, El Señor de los anillos.

La comunidad del anillo

Otra similitud que podemos encontrar es que el personaje principal, Frodo, no realizó esta hazaña solo sino que contó con un grupo de 9 personas que lo acompañaron, hasta cierto punto, en su travesía para vencer la oscuridad. Tal como los discípulos y nuestro Señor que caminaron durante tres años juntos pero cuyo tramo final de la cruz, Cristo tuvo que atravesarlo solo. Sin embargo, esto nos enseña que ningún propósito salvífico, se puede o se debe realizar de manera solitaria.  

Smeagol y Gollum

Me fascina este misterioso personaje bipolar. Esta criatura padece de un trastorno psicológico, en el que dos personalidades muy definidas coexisten en él, la víctima y el victimario. Esto le sucedió al pequeño engendro por cargar con el peso del anillo maldito sin saberlo. Y el bien y el mal comenzó a tomar una forma agresiva y explícita, hasta volverlo en alguien inestable y consumirlo por completo.

Lo curioso, es que, ciertamente nos podemos identificar con Smeagol, porque esa lucha sucede constantemente en nuestro interior, tal como lo relata Pablo “El mal que no quiero eso hago y el bien que deseo no lo hago”.

Gollum desempeña un papel clave hasta el final de la saga.

El Génesis

Aunque no se encuentra en la trilogía de El Señor de los Anillos, y tampoco se llama de esa manera, el libro que da vida a esta saga se titula el Silmarillion. Y relata la creación del universo de una manera que nos remonta a “Dios en el principio”. Al igual que “La última batalla” de la saga las crónicas de Narnia, en donde se relata de forma metafórica el apocalipsis, esta edición es sumamente emocionante, porque podemos entender de una manera poética la rebelión de Lucifer y la creación de todas las cosas. 

En la actual serie “Los anillos del poder” que se transmite por la plataforma de Amazon, narra la edad intermedia, en la que surge el villano “Sauron” y cómo fueron forjados los anillos para desatar una guerra épica entre el bien y el mal.

Tendría muchos otros puntos para nombrar con respecto a la Biblia, y el mundo fantástico que gira en torno a El Señor de los Anillos. Dicho sea de paso, hay 23 libros que amplían todas las historias que se mencionan de alguna manera en la saga “The Lords of the Rings”, su título en inglés.

¿Quién fue Tolkien?

Esto sería toda una nota aparte, pero es necesario saber de manera primaria de dónde proviene el autor y quién fue, esto nos ampliará el  panorama para entender un poco más en profundidad su obra.

Su nombre completo era: John Ronald Reuel Tolkien y nació en 1892 en Sudáfrica pero se crió y vivió en Londres, Inglaterra. Proveniente de una familia católica, por parte de su madre que falleció a temprana edad por causa de la diabetes y su padre por una fiebre reumática. 

Huérfano junto a su hermana, fueron criados por el sacerdote Francis Xavier Morgan, quién se hizo cargo de la educación de ambos. Tolkien era un jóven intrépido, y desde temprana edad  formó, antes de terminar la secundaria, una comunidad secreta que la bautizó Tea Club and Barrovian Society (Club de Té y Sociedad Barroviana), donde discutían sobre literatura y en el que más adelante se uniría, ni nada más que C.S Lewis con quién formaría una estrecha amistad de por vida.

J.R.R. Tolkien creador del universo inmeso del Señor de los anillos.

Tolkien se graduó de filólogo y lingüista en Oxford, en donde impartió clases de Lengua e Literatura inglesa. Ni bien recibió su título se alistó en el ejército como lexicógrafo, especialista en transmisiones, y peleó para la corona británica en la primera guerra mundial. 

También le tocó vivir todo el desenlace de la segunda. Acá te dejamos el trailer de su película biográfica que narra un poco el contexto histórico en el que fueron concebidas las novelas fantásticas y su lucha contra temores ocultos y las secuelas de la postguerra.

Este autor, nos regaló una bella aventura con la que podemos enseñar a nuestros hijos, niños, adolescentes y jóvenes en nuestras casas e iglesias, principios bíblicos y eternos de una manera entretenida, creativa y didáctica.  


Podés encontrar todas las películas en la plataforma de Prime Video.

The Chosen (Los Elegidos) Temporada 6: Una oportunidad para las iglesias

The Chosen Temporada 6: Una oportunidad para las iglesias

La nueva temporada de The Chosen se adentrará en los últimos días de Jesús antes de la crucifixión. Desde el 15 de septiembre, las iglesias registradas podrán acceder gratuitamente al primer episodio y organizar proyecciones para sus comunidades, antes de su llegada a las plataformas el 15 de noviembre.

The Chosen (Los Elegidos) se prepara para una de las temporadas más intensas de toda la serie. El primer episodio comenzará con el arresto de Jesús, marcando el inicio de una etapa central en el relato y acercando a los espectadores a los momentos que conducen hacia la cruz.

Antes de su estreno general en plataformas, previsto para el 15 de noviembre, la producción lanzó una iniciativa especialmente dirigida a las comunidades cristianas: las iglesias registradas podrán proyectar el primer episodio desde el 15 de septiembre, dos meses antes de su lanzamiento en streaming.

Un estreno anticipado y gratuito para las iglesias

El acceso será gratuito y exclusivo para las iglesias que realicen previamente su inscripción.

La iniciativa busca ir más allá de una simple proyección. La propuesta es que el episodio se convierta en un punto de partida para conversar sobre Jesús, abordar las preguntas que surjan a partir de la historia y profundizar en las Escrituras.

La dinámica puede resumirse en tres pasos:

VER → CONVERSAR → IR A LA BIBLIA

Después de la proyección, cada comunidad podrá generar un espacio de intercambio y reflexión a partir de los temas planteados en el episodio.

¿Qué recibirán las iglesias?

Las comunidades registradas tendrán acceso al primer episodio completo de la temporada 6 junto con un kit diseñado para acompañar la organización del encuentro.

El material incluye recursos promocionales para realizar la convocatoria, una guía para anfitriones, una guía de discusión para utilizar después de la proyección y un recurso de oración para el cierre.

Para acceder, un responsable de la iglesia deberá completar la inscripción y recibirá por correo electrónico las instrucciones y los materiales necesarios.

El registro y los recursos están disponibles en:
https://thechosenlatino.tv/temporada-6/

El futbolista Gabriel Jesus y su llegada al Barcelona: “Si estoy aquí es porque Dios tiene un plan para mí”

El futbolista Gabriel Jesus y su llegada al Barcelona: “Si estoy aquí es porque Dios tiene un plan para mí”

El nuevo delantero del FC Barcelona, Gabriel Jesus, habló sobre la fe que lo sostiene en medio de esta nueva etapa de su carrera deportiva. Durante su presentación como jugador del conjunto blaugrana, el futbolista brasileño aseguró que su llegada al club no es una casualidad, sino parte del plan de Dios para su vida.

Gabriel Jesus: “No creo en la casualidad, creo mucho en Dios”

Gabriel Jesus, delantero brasileño de 29 años, fue uno de los fichajes más inesperados del cierre del mercado. Tras su paso por el Arsenal, el futbolista llega al FC Barcelona para afrontar un nuevo desafío profesional y, en sus primeras declaraciones como jugador del club, dejó claro el lugar central que ocupa Dios en su historia.

“Gracias a Dios, que siempre tenía un plan para mí”, expresó durante su presentación.

El delantero fue explícito al ser consultado sobre su repentina llegada al equipo español.

“No creo en la casualidad, creo mucho en Dios. Estaba confiado en que alguna cosa iba a pasar”, afirmó.

Para Gabriel Jesus, la oportunidad de vestir la camiseta del Barcelona adquiere un significado especial después de los difíciles momentos que atravesó durante los últimos años.

“Dios siempre está mirando por mí y una vez más ha confirmado esto, porque con todo lo que pasé estos dos años, tener la posibilidad de estar aquí en el Barça y poder jugar, esto para mí es solo Dios”, añadió.

“Si estoy aquí es porque Dios tiene un plan para mí”

El nuevo delantero del Barcelona también aseguró que no presta atención a las opiniones que puedan surgir alrededor de su fichaje.

“Si estoy aquí es porque Dios tiene un plan para mí”, afirmó.

Además, dejó en claro cuáles son los pilares que considera fundamentales en su vida.

“No me importa lo que digan fuera. Yo sé que tengo a Dios, mi mujer, mis hijos, mi familia, los amigos que me quieren y el fútbol”, expresó.

Sus palabras reflejan una fe que ha estado presente durante diferentes etapas de su carrera y que, según sus propias declaraciones, también lo sostuvo durante los momentos más complejos.

La historia de superación de Gabriel Jesus y el significado de su fe

La historia de Gabriel Jesus comenzó en Jardim Peri, un barrio ubicado en las afueras de São Paulo, Brasil. Gabriel Fernando de Jesus —su nombre completo— creció en condiciones de pobreza junto a su madre, Vera Lucía, empleada doméstica que sacó adelante sola a sus tres hijos después del abandono de su padre.

Antes de dar sus primeros pasos en el fútbol profesional, el joven Gabriel ayudaba económicamente a su familia. Durante el Mundial de Brasil 2014, pintó descalzo las calles de São Paulo para ganar algunos reales y colaborar en su casa.

Su historia personal y su fe parecen estar profundamente conectadas.

Cuando llegó al Manchester City en 2017, pidió utilizar el dorsal 33, un número que eligió como tributo a Jesucristo y a la edad en la que, según la tradición cristiana, Cristo fue crucificado.

La celebración dedicada a su madre

Otro de los gestos que ha acompañado a Gabriel Jesus durante su carrera es su característica celebración después de marcar un gol: llevar una mano a la oreja como si estuviera realizando una llamada telefónica.

Detrás de ese gesto existe una promesa que le hizo a su madre antes de marcar su primer gol como futbolista profesional. Gabriel se comprometió a celebrarlo llamándola simbólicamente, y desde entonces ha repetido la celebración en Palmeiras, Manchester City, Arsenal y también con la selección de Brasil.

Ahora espera poder hacerlo también defendiendo los colores del FC Barcelona, donde utilizará el dorsal 25.

Las lesiones y una nueva oportunidad en el Barcelona

Los últimos dos años no fueron sencillos para el delantero brasileño. Una rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda en enero de 2025 lo mantuvo alejado de las canchas durante casi un año.

Sin embargo, Gabriel Jesus aseguró que incluso ese tiempo difícil fue vivido desde la confianza y la esperanza.

“Estaba trabajando en el Arsenal dando mi máximo porque sabía que una cosa buena iba a pasar, y ha pasado”, explicó.

Hoy, el delantero inicia una nueva etapa en el FC Barcelona convencido de que su carrera continúa bajo un propósito mayor. Para Gabriel Jesus, su llegada al Barça no fue producto de una coincidencia.

“Si estoy aquí es porque Dios tiene un plan para mí”.

PsySon brindará una masterclass gratuita sobre prevención del suicidio y cómo acompañar desde la fe

PsySon brindará una masterclass gratuita sobre prevención del suicidio y cómo acompañar desde la fe

En el marco del Mes Internacional de la Prevención del Suicidio, la comunidad internacional PsySon realizará una masterclass gratuita destinada a brindar herramientas para comprender el riesgo suicida, reconocer señales de alerta y aprender a acompañar a personas que atraviesan situaciones de crisis.

El encuentro, que se realizará de manera virtual y en vivo a través de Zoom, propone abordar una problemática que afecta a millones de personas en todo el mundo y que también interpela a las comunidades cristianas.

Bajo la invitación a convertirse en un “agente de esperanza”, PsySon busca abrir un espacio de aprendizaje para derribar mitos, comprender mejor esta realidad y reflexionar sobre la importancia de construir redes de apoyo que contemplen las dimensiones emocionales, relacionales y espirituales de las personas.

¿Cuándo será la masterclass de PsySon?

El encuentro se realizará en vivo por Zoom el 10 de septiembre, de 6 a 8 de la tarde, hora de Miami, y será totalmente gratuito.

Luego de completar la inscripción, los participantes recibirán el enlace de acceso para conectarse a la actividad.

La convocatoria está abierta a todas las personas interesadas en formarse y adquirir herramientas para acompañar situaciones de crisis dentro de sus comunidades.

La iniciativa forma parte de las actividades impulsadas por PsySon durante el Mes Internacional de la Prevención del Suicidio y busca llevar un mensaje de esperanza sin minimizar la importancia de la formación, el acompañamiento responsable y la búsqueda de ayuda adecuada.

Una problemática que también alcanza a los cristianos

En la presentación de la masterclass, PsySon advierte que el suicidio continúa siendo una de las principales causas de muerte externa evitable en diferentes regiones del mundo.

La organización también destaca que las comunidades cristianas no están exentas de enfrentar esta realidad y plantea interrogantes que muchas veces permanecen en silencio dentro de las iglesias, como la posibilidad de que una persona de fe atraviese pensamientos relacionados con la muerte.

“El encuentro gratuito busca brindar herramientas para comprender mejor el riesgo suicida, reconocer señales de alerta y aprender cómo acompañar de manera responsable y cuidadosa”, explica PsySon en la presentación de la actividad.

La propuesta también buscará trabajar sobre los mitos que pueden generar miedo, silencio o incluso dificultar la búsqueda de ayuda, promoviendo una mirada que integre los conocimientos de la psicología con una fe orientada al cuidado y la esperanza.

¿Qué temas abordará la masterclass?

Durante el encuentro, los participantes podrán aprender sobre diferentes aspectos relacionados con la prevención y el acompañamiento.

Entre los temas anunciados se encuentran la identificación de mitos construidos alrededor del suicidio, la detección de señales de alerta y la manera de responder ante ellas desde una perspectiva que integre la psicología y la fe.

Además, se abordarán herramientas para acompañar este tipo de situaciones dentro de las iglesias y las comunidades, así como la importancia de saber cuándo buscar ayuda profesional y cómo construir redes de contención para quienes atraviesan una crisis.

El objetivo, según explica PsySon, es que las personas puedan aprender “cómo estar presentes, cómo cuidar y cuándo pedir ayuda”, promoviendo una respuesta responsable frente a una situación que requiere sensibilidad, acompañamiento y preparación.

Juan Pablo Lienlaf estará a cargo del encuentro

La masterclass será presentada por el Lic. Juan Pablo Lienlaf, psicólogo clínico y especialista en clínica del suicidio.

Lienlaf cuenta con experiencia en terapia individual y grupal y participó como expositor en el Congreso Internacional de Suicidio y Problemáticas Asociadas de la Universidad Nacional de Córdoba durante las ediciones 2023 y 2024.

Además de su formación profesional, ha desarrollado talleres de prevención, grupos terapéuticos y charlas abiertas a la comunidad orientadas a la sensibilización, la prevención y el acompañamiento de personas que atraviesan situaciones de crisis.

Según detalla PsySon, su acercamiento a esta problemática también está atravesado por una experiencia personal, ya que es superviviente.

Más información acá: https://psyson.org/es/masterclass-prevencion-del-suicidio/

¿Qué hacés cuando Dios promete algo que tus ojos no pueden ver?

CREER-SIN-VER
Creer sin ver

Hay una diferencia enorme entre decir que tenemos fe y vivir desde ella. Podemos conocer versículos, repetir declaraciones, cantar canciones sobre confianza y aun así descubrir, cuando llega la crisis, que nuestro corazón sigue gobernado por aquello que tenemos delante de los ojos.

Ron McIntosh plantea una idea provocadora en El ingrediente que falta: “El producto final de las creencias del corazón es una fe inquebrantable”. La pregunta, entonces, no es solamente qué decimos creer, sino qué está realmente arraigado en nuestro corazón.

Porque tarde o temprano, la vida pone nuestras creencias a prueba.

La fe no empieza en nosotros

Uno de los errores más comunes al hablar de fe es convertirla en una especie de fuerza personal. Como si todo dependiera de cuánto creemos, cuánto nos esforzamos o qué tan fuertes conseguimos sentirnos.

Pero McIntosh lo plantea de otra manera: “No se trata de mí o de ti; se trata de Él”.

Esta afirmación cambia completamente la perspectiva. La fe cristiana no descansa en la capacidad que tenemos para producir algo extraordinario dentro de nosotros mismos. Descansa en el carácter de Dios, en su fidelidad y en la obra que Cristo ya realizó.

Por eso el autor afirma: “Mi fe no está basada en mi propia fe, sino en la gracia de Dios”.

Y quizás ahí esté una de las claves que más necesitamos recuperar. La fe no consiste en convencernos de que somos fuertes. Consiste en conocer cada vez más profundamente aquel en quien hemos puesto nuestra confianza.

McIntosh lo resume así: “La fe es confiar en el carácter y la motivación de Dios”.

Si Dios es verdadero, si Dios es fiel y si su motivación hacia nosotros es el amor, entonces la pregunta deja de ser “¿seré capaz de creer lo suficiente?” y comienza a ser otra: ¿puedo confiar en Él incluso cuando todavía no veo lo que espero?

Cuando la realidad visible parece tener la última palabra

Hebreos 11:1 habla de la fe como confianza en lo que esperamos y certeza de lo que no vemos. Y justamente ahí aparece una de las tensiones más profundas de la vida cristiana: lo visible y lo invisible pueden parecer contar dos historias diferentes.

El diagnóstico dice una cosa.
La situación económica dice otra.
Las circunstancias dicen otra.
Nuestros propios pensamientos pueden decir otra.

Entonces, ¿qué hacemos? McIntosh escribe: “La evidencia de lo que se ve compite con la evidencia de lo que no”.

La frase merece detenerse un momento.

Porque todos vivimos rodeados de evidencia. Vemos puertas que se cierran, problemas que permanecen, relaciones que se rompen, enfermedades que aparecen, proyectos que fracasan. No se trata de negar esas cosas. El propio capítulo aclara: “No necesitamos negar el mundo físico para reconocer el mundo espiritual”.

La fe no consiste en fingir que el problema no existe. Consiste en reconocer que el problema no es la única realidad que existe.

Por eso McIntosh afirma algo todavía más contundente: “La fe no es fingir hasta lograrlo; sino ver lo que es real, aunque no se vea”.

Eso es radicalmente distinto de negar la realidad. La fe cristiana no necesita cerrar los ojos frente al dolor. Puede mirar de frente las circunstancias y, aun así, declarar que Dios sigue siendo Dios.

¿Dónde está puesto nuestro enfoque?

El capítulo utiliza la historia de los doce espías de Números 13 para explicar esta tensión.

Los doce vieron la misma tierra. Vieron los mismos gigantes. Vieron las mismas ciudades fortificadas. Pero diez regresaron dominados por aquello que habían visto, mientras Josué y Caleb fueron capaces de mirar esas mismas circunstancias a la luz de la promesa de Dios.

No tenían información diferente. Tenían un enfoque diferente. McIntosh escribe: “Puedes elegir si te concentras en el problema o en la promesa, es decir, en la evidencia”.

Y esto nos confronta.

Porque aquello a lo que prestamos atención constantemente termina ocupando un lugar desproporcionado dentro de nosotros. Si nuestra mirada permanece fija en el miedo, el miedo comienza a interpretar nuestra realidad. Si nuestra mirada permanece fija en Cristo, empezamos a interpretar nuestra realidad desde Él.

Por eso el autor dice: “Solo puedes concentrarte en una cosa a la vez; si cambias tu enfoque, cambias tu dirección”.

No significa ignorar lo que sucede. Significa decidir desde dónde vamos a interpretar lo que sucede.

Una fe que no depende de sentirnos invencibles

Quizás uno de los puntos más interesantes del capítulo sea la historia de Abraham. McIntosh recuerda que Abraham no fue presentado en las Escrituras como alguien que nunca tuvo dudas, errores o momentos de debilidad. Se equivocó. Tomó decisiones cuestionables. Intentó resolver por sus propios medios aquello que Dios había prometido.

Y, sin embargo, terminó siendo descrito como alguien plenamente convencido de la promesa.

¿Cómo?

El autor responde: “Dios lo ayudó a reunir evidencia hasta que la verdad se arraigó en su corazón”. Esto nos permite entender la fe no solamente como un instante de inspiración, sino también como un proceso de formación del corazón.

Abraham necesitó recordar la promesa. Necesitó mirar las estrellas. Necesitó caminar. Necesitó esperar. Necesitó atravesar circunstancias que parecían contradecir lo que Dios había dicho.

La fe no siempre elimina inmediatamente la tensión entre lo que Dios prometió y lo que nuestros ojos están viendo. A veces, la fe nos enseña a permanecer en medio de esa tensión sin abandonar a Dios.

El objetivo no es la obediencia: es la relación

Hay una frase del capítulo que, quizás, merece ser subrayada especialmente: “El propósito de la fe no es la obediencia, eso solo es el resultado secundario, el fruto principal es la relación”.

Esto toca una fibra muy profunda del cristianismo. Porque podemos convertir incluso nuestra relación con Dios en una lista de tareas: orar más, leer más, servir más, hacer más, obedecer más.

Y, sin darnos cuenta, podemos terminar viviendo como si Dios estuviera esperando que finalmente hagamos suficientes cosas para merecer su respuesta.

Pero el Evangelio anuncia otra cosa. Cristo ya hizo la obra que nosotros jamás podríamos hacer.

Por eso McIntosh insiste en que la fe no consiste en intentar convencer a Dios para que haga algo que todavía no quiere hacer. Su planteo es que “en el nuevo, la obra ya está hecha por medio de Jesucristo, así que solo reafirmamos lo que Él ya ha provisto para nosotros”.

La fe, entonces, no nace de nuestra desesperación por conseguir que Dios se mueva.

Nace de nuestra confianza en el Dios que ya se acercó a nosotros en Cristo. Y cuando la relación es el centro, la pregunta cambia. Ya no es solamente: “Dios, ¿por qué no hiciste esto?”. Puede convertirse en: “Señor, ¿qué hacemos con esto?” McIntosh observa que lo primero genera duda; lo segundo, fe.

Ver con los ojos del corazón

Hay una escena bíblica que resume maravillosamente esta idea. El siervo de Eliseo mira la ciudad y ve un ejército enemigo rodeándolos. Su conclusión es inmediata:

“¡Estamos rodeados!”

Eliseo responde:

“No tengas miedo (…). Los que están con nosotros son más que ellos”.

El problema es que el siervo no podía verlo.

Entonces Eliseo ora: “Señor, ábrele a Guiezi los ojos para que vea”.

Y cuando sus ojos son abiertos, descubre que la montaña estaba llena de caballos y carros de fuego. Los carros no aparecieron en ese momento.

Ya estaban allí.

McIntosh lo expresa así: “La provisión de Dios ya estaba allí”.

Qué poderosa imagen para nuestra propia vida. Hay momentos en los que nuestra oración parece ser: “Dios, hacé algo”. Pero quizás, en algunas circunstancias, la oración que necesitamos hacer sea: “Dios, abrime los ojos para reconocer lo que ya hiciste”.

No porque nuestros problemas sean imaginarios. No porque el dolor no sea real. No porque todo vaya a resolverse exactamente como queremos. Sino porque lo visible nunca tuvo la última palabra.

La fe que permanece cuando llega la crisis

Por eso la fe no se construye únicamente el día que llega la tormenta. Se construye antes.

McIntosh escribe: “Es fundamental practicar cada día lo invisible, porque vas a creer en aquello de lo que tengas más evidencia”. La pregunta es incómoda, pero necesaria:

¿De qué estás reuniendo evidencia todos los días? ¿Del poder de tu problema o de la fidelidad de Dios? ¿De tus limitaciones o de la gracia? ¿De aquello que todavía no ocurrió o de aquello que Cristo ya consumó? ¿De lo que dicen tus circunstancias o de lo que Dios ha revelado acerca de sí mismo?

Porque aquello que alimentamos continuamente termina formando nuestro corazón.

Y cuando llega la crisis, no solemos inventar una fe nueva. Manifestamos aquello que ya estaba siendo formado dentro de nosotros. Por eso el capítulo termina con una secuencia sencilla y desafiante:

“Confiar > Confesar > Afirmar el corazón > Alinearse y orar > Recibir.”

La fe, entonces, no es una frase que pronunciamos para obligar a Dios a cumplir nuestros deseos. Es una vida que aprende a confiar en Él, a afirmar el corazón en su verdad y a caminar desde aquello que Cristo ya hizo.

Porque quizá el verdadero desafío de la fe no sea conseguir que Dios haga algo. Quizás sea aprender a vivir convencidos de que Él sigue siendo digno de nuestra confianza incluso antes de que nuestros ojos puedan ver el resultado.

Y cuando lo invisible se vuelve más real para nosotros que lo visible, algo cambia. No necesariamente cambia primero la circunstancia.

Cambiamos nosotros frente a la circunstancia. Y ahí comienza una fe que no se quiebra.

Título: El ingrediente que falta

Autor: Ron McIntosh
Año: 2025
Páginas: 304

Gladiador: poder, gloria y el verdadero significado de la victoria

ANÁLISIS-CRISTIANO-GLADIADOR
Análisis de Gladiador

UN ANÁLISIS SOBRE GLADIADOR

Roma construyó un imperio que prometía gloria, pero en medio de la arena, un hombre lo perdió todo… y dejó al descubierto una pregunta que todavía nos persigue: ¿qué es lo que nos sostiene después de todo? 

Hay relatos que no permanecen por su espectacularidad, sino porque gozan de una verdad que no envejece… y Gladiador es uno de ellos. 

En la superficie, es la historia de un general traicionado. Pero en lo profundo, es el retrato de un mundo que ha confundido poder con sentido, y de un hombre que, al perderlo todo, queda expuesto a lo único que no puede controlar: la pérdida. 

El emperador Marcus Aurelius había intuido que Roma ya no podía sostenerse a sí misma. Su hijo, Commodus, es la confirmación de ese colapso: un hombre que necesita ser amado, pero solo sabe imponerse. 

Roma no cae en un instante. Se vacía lentamente, y ese proceso no es tan ajeno como quisiéramos, es el eco… y el silencio que el alma atraviesa cuando su meta es lo terrenal. Hay una frase muy potente en la pelicula, casi irresistible de pasar por alto:

“Lo que hacemos en la vida resuena en la eternidad.” 

Habla de propósito, de legado, de trascendencia. Pero también revela una tensión: ¿y si ese eco no alcanza? Roma apostaba todo a la permanencia de la gloria, a dejar marca, a no ser olvidada. Pero el Evangelio introduce una incomodidad radical: la eternidad no responde al esfuerzo humano. 

No es algo que nosotros podemos construir con nuestras manos, no se hereda por tradición familiar, ni se conquista. Sino que recibe por medio de la fe y la gracia. Y ahí es donde el eco se transforma en silencio; porque todo intento de perpetuarse por las propias obras termina chocando con el límite inevitable: la finitud. 

El anhelo que no se puede explicar.

Hay una escena que interrumpe la violencia de toda la película. Es la imagen de un campo de trigo moviéndose con el viento, y una mano que roza lo que ya no tiene. Maximus no está peleando ahí… está recordando, o quizás, anhelando. 

Toda la historia se reordena desde ese punto: no es solo una lucha por justicia…es una búsqueda de hogar. Y ese es un anhelo profundamente humano. No es algo que se aprende en un curso, en ocasiones no se explica, pero se siente muy en lo profundo del ser. 

La Escritura lo nombra sin romantizarlo: “porque no tenemos aquí una ciudad permanente, sino que buscamos la por venir.” (Hebreos 13:14). Es decir, esa incomodidad que a veces aparece en medio de todo lo que “debería alcanzarnos” no es un error, es una señal que apunta a lo trascendente. Maximus cree que su descanso está en volver a lo que perdió; pero el Evangelio va más hondo: el descanso no está en recuperar el pasado, sino en ser reconciliados con Dios. 

La victoria que Roma no entendió en Gladiador

Roma tenía una definición clara de victoria: se gana resistiendo, se gana dominando,se gana sobreviviendo. Pero el Evangelio rompe esa lógica desde adentro. Cristo no entra en la arena del mundo para imponerse, sino que entra en la historia para entregarse. Esto es una locura para el razonamiento humano, algo completamente ilógico, porque Jesucristo no evita la injusticia, sino que la atraviesa. Él no responde con violencia como Roma, lo que él hizo fue absorberla, cargarla sobre sí mismo. 

Construimos cosas que quisiéramos inmortalizar, nos afirmamos en lo terrenal. Buscamos reconocimiento, intentamos dejar una marca para que nuestros logros no sean olvidados. Pero hay momentos —a veces breves, a veces inevitables— en los que todo eso pierde peso. 

Y ahí aparece la pregunta que no se puede esquivar: cuando el ruido se apague… ¿qué va a quedar de nosotros? No como imagen, o como legado, sino como verdad.

«El Evangelio no responde esa pregunta con exigencia, sino con una invitación silenciosa pero firme: dejar de sostenerse a uno mismo, para ser sostenido por Cristo». 

No volver a lo que fuimos, sino ser llevados a lo que fuimos creados para ser. La eternidad gloriosa no depende de nosotros; quizás, lo más difícil —y lo más necesario— sea dejar de intentar alcanzarla mediante esfuerzos humanos…para finalmente recibirla como regalo de gracia.

Ser Atalayas para prevenir el suicidio

prevenir-el-suicidio
Prevenir el Suicidio

En un tiempo en el que América sufre un incremento en las tasas de muerte por suicidio, con un promedio regional que ronda los 9,6 suicidios por cada 100.000 habitantes. (Naciones Unidas), debemos ser Atalayas para nuestra generación

Una mirada lo cambia todo

Tenía 12 años cuando la pobreza me obligó a salir a la calle a vender golosinas arriba de los trenes. Fueron muchas las personas que me ayudaron a llevar un plato de comida a mi casa. Pero, en el medio, también recuerdo la opinión a la distancia de quienes creían que, en algún lugar escondidos, estarían mis papás, mandándome a vender y esperándome para que volviera con la plata para sus drogas.

Lo cierto es que no. Mis padres estaban hundidos en un pozo depresivo y, cuando no estaban en la cama, estaban internados por depresión o por intentos de suicidio.

Sin dudas, es más fácil imaginar, especular y responsabilizar a otros que involucrarse.

Ya a mis 14 años, la droga había llegado a mi vida y la estaba usando como un método de autodestrucción. Hubo una ocasión en la que estuve dos días consumiendo alcohol, hasta que terminé desplomado en la puerta de un tren. Habré hecho el recorrido dos o tres veces, de extremo a extremo, y, para lo único que la gente me miró, fue para no pisarme. Era poco más que una bolsa de basura.

“Tu ojo es como una lámpara que da luz a tu cuerpo. Cuando tu ojo está sano, todo tu cuerpo está lleno de luz;” (Mateo 6:22) NTV 

Nuestra mirada es como un faro encendido que tiene el poder en Jesús para iluminar la oscuridad en la vida de una persona y disipar sus tinieblas. 

Fue en ese mismo tren donde fui perdiendo la mirada del otro y me fui llevando a ver mi propia vida como un objeto sin valor. Ese mismo tren que fue testigo de todo casi lleva mi vida a ser parte de una estadística que crece. Solo Jesús tuvo el poder de detener a la muerte que avanzaba incansablemente contra mi vida.

No son números, son personas: con nombre, apellido, padecimientos, trayectorias y biografías. Personas a quienes el dolor les provocó la muerte y les arrebató la vida.

Jesús está buscando personas que estén dispuestas a hacer lo que haya que hacer para devolverles la mirada a quienes fueron olvidados. El Ministerio de Seguridad de la Nación indicó en su último informe publicado, que hubo 5.209 personas que se quitaron la vida durante 2025.

Esto representa un 22,6 % más que en 2024, cuando se habían registrado 4.249 suicidios.

Los datos muestran una tendencia ascendente en el período analizado. En 2023 hubo 4.205 suicidios; luego, 4.249 en 2024 y ahora ya superamos los 5.209 suicidios en 2025.

La tasa nacional, según este informe, alcanzó los 11,8 suicidios cada 100.000 habitantes.

Vivimos en un mundo en el que muchos eligieron no ver, fieles al dicho popular: “Ojos que no ven, corazón que no siente”.

El problema fue justamente ese: no ver. Pretender resguardar un solo corazón mientras dejábamos morir a muchos otros que todavía sentían.

Por la falta de mirada, por aquellos que decidieron seguir de largo, hoy existen corazones que ya no sienten. Porque hubo un día en el que alguien dejó de mirarlos.

A su vez, hay miradas que lastiman, que con sus ojos golpean al corazón; otras que asustan, que expulsan y juzgan con sus faroles llenos de fuego. Hay miradas que odian, que discriminan y condenan sin antes preguntar.

Hoy son muchos los que han sido olvidados:

Enfermos en los hospitales. Presos en sus condenas. Extranjeros marginados por su nacionalidad. Abuelos ignorados en su vejez. Infancias detrás de las pantallas. Adolescentes buscando aprobación y jóvenes luchando con sus frustraciones.

Se puede vivir fingiendo no ver. Mirando para otro lado. Haciendo de cuenta que nada pasa. Podemos negar la realidad, evadir las consecuencias o simplemente ignorar aquello que sucede a nuestro alrededor.

Pero la pregunta es: ¿hasta cuándo?

¿Cuánto tiempo pasará hasta que aquello que un día decidimos ignorar golpee la puerta de nuestro corazón y nos enfrente con la cruda realidad?

Es hora de despertar, de activar la mirada, volver a calibrarla y recuperar el valor de la vida. Ese amor que te sana, que te anima, que te incluye, que te perdona y que te acepta.

Despertar una mirada activa, sensible y empática frente a nuestra realidad y a la de quienes nos rodean. Abandonar ese sentimiento egoísta de querer salvarnos solos y comenzar a involucrarnos con aquello que sucede dentro y fuera de nuestras comunidades.

Mirar como alguna vez fuimos mirados o, al menos, como nos hubiera gustado que nos miraran. Mirar con respeto, empatía y amor a quienes están a nuestro alrededor, procurando que nuestra mirada llegue a su corazón de la manera correcta.

Llegará el día en que seremos conocidos, no por las multitudes, sino por el Autor de la vida: Aquel que un día nos miró con ojos de amor y decidió darnos la posibilidad de vivir.

El que vio que todo se perdía y no se aferró a lo que tenía. Sino que, movido a misericordia, decidió entregar lo más valioso que tenía para salvarnos.

34 »Entonces el Rey dirá a los que estén a su derecha: “Vengan, ustedes, que son benditos de mi Padre, hereden el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo. 35 Pues tuve hambre, y me alimentaron. Tuve sed, y me dieron de beber. Fui extranjero, y me invitaron a su hogar. 36 Estuve desnudo, y me dieron ropa. Estuve enfermo, y me cuidaron. Estuve en prisión, y me visitaron”.

37 »Entonces esas personas justas responderán: “Señor, ¿en qué momento te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos algo de beber, o 38 te vimos como extranjero y te brindamos hospitalidad, o te vimos desnudo y te dimos ropa, 39 o te vimos enfermo o en prisión, y te visitamos?”.

40 »Y el Rey dirá: “Les digo la verdad, cuando hicieron alguna de estas cosas al más insignificante de estos, mis hermanos, ¡me lo hicieron a mí!”.

Mateo 25:34-40

No vamos a tener todas las respuestas. Mucho menos, todas las soluciones. Pero un Atalaya nunca deja de entrenarse, de aprender, de involucrarse y de estar atento para hacer aquello que se nos encomendó.

Porque un Atalaya entiende que mirar no es simplemente observar: es reconocer, acercarse, involucrarse y proteger. Pero, sobre todas las cosas, un Atalaya nunca deja de amar.

A través de esta nota queremos invitarte a un encuentro de Atalayas en el 4.º Congreso Rompiendo el Silencio el Sábado 12 de septiembre de 9:00 a 18:00 hs. que nos reunirá para agudizar la mirada de cara a la prevención del suicidio, las adicciones y la violencia.

Todo sobre El congreso Atalayas

Será una jornada inolvidable que contará con más de 30 expositores especializados en prevención. Con la participación de más de 5 números artísticos, 12 talleres en simultáneo, foro de debate, ponencias centrales y cápsulas comunicacionales para levantar la voz y romper el silencio.

Ya no más tabúes, ya no más mitos, porque la verdad nos hará libres.

Tragedia en Reino Unido: muere un pastor durante uno de los mayores festivales cristianos

Tragedia en Reino Unido: muere un pastor durante uno de los mayores festivales cristianos

Un trágico accidente obligó a cancelar el Big Church Festival 2026, considerado uno de los mayores festivales de música cristiana del Reino Unido, después de que un gran cartel se desplomara sobre varios asistentes en Wiston Park, West Sussex.

El incidente ocurrió durante la tarde del viernes 28 de agosto y dejó como saldo la muerte de Robert Guanco, un pastor de 41 años de Eastbourne, además de otras seis personas heridas.

Guanco era pastor de la iglesia Jesus Living Water Church, en Eastbourne. Tras conocerse su fallecimiento, la congregación lo recordó como un hombre de fe, esposo y padre dedicado, cuya partida causó un profundo impacto entre sus familiares y la comunidad cristiana.

Un gran cartel se desplomó durante el festival cristiano

Según informó la Policía de Sussex, los servicios de emergencia fueron llamados al predio alrededor de las 15:38 horas, luego de recibir reportes sobre la caída de un cartel de grandes dimensiones sobre los asistentes.

Robert Guanco fue declarado muerto en el lugar. Otras personas resultaron heridas durante el incidente: cuatro fueron trasladadas a hospitales locales para recibir tratamiento, mientras que otras fueron atendidas por los equipos médicos en el mismo predio.

Las autoridades continúan investigando las circunstancias que provocaron el desplome de la estructura y solicitaron a las personas que estuvieron presentes que aporten información, fotografías o videos que puedan ayudar a esclarecer lo ocurrido.

El caso también fue puesto en conocimiento de las autoridades locales y de los organismos responsables de la seguridad y salud laboral en el Reino Unido.

Testigos relataron momentos de desesperación

Varios asistentes describieron escenas de desesperación después de que la estructura cayera sobre el público.

Según testimonios recogidos por medios británicos, una fuerte ráfaga de viento podría haber provocado el desplome del cartel, aunque las autoridades todavía investigan oficialmente las causas del accidente.

Varias personas quedaron atrapadas debajo de la estructura y otros asistentes corrieron para intentar levantarla y ayudar a las víctimas mientras llegaban los servicios de emergencia.

El impacto emocional de la tragedia se hizo sentir rápidamente entre los miles de asistentes que se encontraban en Wiston Park. Testigos relataron una atmósfera de tristeza y conmoción, mientras distintas personas y comunidades cristianas se reunían para orar y acompañarse mutuamente.

Cancelan el Big Church Festival tras la tragedia

Tras el accidente, los organizadores del Big Church Festival anunciaron la cancelación inmediata del evento.

El festival, que había comenzado el viernes y estaba previsto que continuara durante todo el fin de semana hasta el domingo 30 de agosto, fue cerrado después del incidente.

Los responsables del encuentro expresaron estar devastados por lo sucedido y aseguraron que su prioridad era acompañar a las personas afectadas, garantizar la seguridad de todos los asistentes y colaborar con la investigación de las autoridades.

La Policía de Sussex también confirmó que los organizadores decidieron cerrar el festival después de la tragedia mientras avanzan las investigaciones para determinar cómo ocurrió el desplome de la estructura.

¿Qué es el Big Church Festival?

El Big Church Festival es considerado uno de los eventos de música y cultura cristiana más importantes del Reino Unido.

Cada año reúne a miles de personas en Wiston Park, cerca de Steyning, para participar de jornadas de música, adoración, oración, conferencias y actividades para toda la familia.

La edición 2026 había convocado a decenas de artistas y líderes cristianos, con una programación que se extendería durante tres días. Entre los artistas anunciados para el evento se encontraban reconocidos nombres de la música cristiana internacional.

Sin embargo, la celebración quedó interrumpida por una tragedia que conmocionó a la comunidad cristiana británica.

La comunidad cristiana despide al pastor Robert Guanco

Tras confirmarse la identidad de la víctima, la iglesia donde Robert Guanco servía como pastor expresó su dolor por su fallecimiento.

La muerte del líder cristiano generó mensajes de condolencias y oraciones desde diferentes sectores de la comunidad cristiana del Reino Unido.

Mientras tanto, las autoridades continúan investigando las circunstancias del accidente ocurrido en el Big Church Festival y solicitaron la colaboración de quienes puedan aportar información sobre los momentos previos al desplome del cartel.

La tragedia puso un abrupto final a uno de los encuentros cristianos más esperados del año en el Reino Unido y dejó a una comunidad entera unida en el dolor, la oración y el acompañamiento a la familia del pastor Robert Guanco y a todas las personas afectadas.

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