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Casa Abierta 2026, un evento para equipar pastores y líderes en Buenos Aires

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Casa Abierta en Hillsong

Casa Abierta tiene como enfoque equipar y dar herramientas prácticas a pastores, líderes o cualquier persona que forme parte de manera activa en su iglesia.

¿Para quién es Casa Abierta 2026?

CASA ABIERTA ES UN EVENTO PARA TODOS

Cada año, la Iglesia Hillsong Buenos Aires recibime a pastores, líderes y equipos de iglesias de diferentes partes del mundo. A lo largo de estos años, más de 600 iglesias han sido parte de Casa Abierta, con el deseo de seguir creciendo juntos, aprendiendo juntos y fortaleciéndonos mutuamente para continuar la hermosa misión que Cristo nos dejó.

¿Cuándo y dónde?

26, 27 Y 28 DE FEBRERO
Teatro Avenida – Avenida de Mayo 1222
Hillsong Buenos Aires

Tiempo de Cosecha

“¿No dicen ustedes: ‘Todavía faltan cuatro meses para la cosecha’? Yo les digo: ¡Abran los ojos y miren los campos sembrados! Ya la cosecha está madura;”
Juan 4:35 NVI

Este año, el evento contará con sesiones principales, tiempos de adoración, paneles, entrevistas, charlas y talleres enfocados en diferentes áreas de interés para ayudar a seguir construyendo las iglesias locales. Será jueves 26 por la noche, el viernes 27 y sábado 28 durante todo el día.

Participarán oradores como Phil Dooley, pastor global de Hillsong; Chris y Lucy Méndez, pastores de Hillsong Latam; y a los pastores Tim Douglass (Reino Unido), Chrishan y Danielle Jeyaratnam (NY), Sam Lopez (California), Mario Rui Boto (Portugal) y Gary Clarke de Hillsong global. También contarán con pastores, líderes y equipo local.

¡TU VIDA SERÁ ANIMADA Y EMPODERADA!

En estos encuentros te llevarás herramientas prácticas para edificar el Reino y saldrás transformado por el poder del Espíritu Santo.

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El actor Tim Allen terminó de leer toda la Biblia y compartió un mensaje que sorprendió a Hollywood

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El actor y comediante Tim Allen, reconocido mundialmente por su papel en Home Improvement y por ser la voz de Buzz Lightyear en Toy Story, volvió a captar la atención pública, pero esta vez no por un estreno ni por una polémica, sino por algo mucho más profundo: terminó de leer la Biblia completa después de 13 meses de estudio intenso.

El propio Allen lo anunció en su cuenta de X con un mensaje que rápidamente se viralizó:

“Terminé la Biblia completa; han sido 13 meses de estudio, palabra por palabra, página por página, sin hojear. Me siento humilde, iluminado y asombrado por lo que leí y aprendí. Descansaré y meditaré en ello. Lo empezaré de nuevo.”

No se trató de una lectura superficial ni devocional ocasional. Él mismo aclaró que fue un proceso “palabra por palabra”, dejando entrever una búsqueda genuina y disciplinada. Y lo más llamativo es que no lo presentó como una meta cumplida, sino como el inicio de una nueva etapa: “Lo empezaré de nuevo”, escribió.

Un camino espiritual cada vez más visible

En los últimos años, Allen ha hablado con mayor libertad sobre su fe. En distintas entrevistas ha reflexionado sobre Dios, la existencia del mal y la profundidad teológica del Nuevo Testamento. Incluso, en una conversación con el comediante Bill Maher en el programa Club Random, defendió la relevancia histórica y filosófica de las Escrituras, mostrando particular interés en el apóstol Pablo.

Meses atrás, mientras avanzaba en su lectura, compartió otra publicación que ya anticipaba el impacto que la Biblia estaba teniendo en él:

“Terminé el Antiguo Testamento, y es un verdadero regalo cuando me aparto del tema y las palabras y el significado fluyen.”

Y al comenzar a estudiar las cartas paulinas, expresó su asombro:

“Esta semana estoy leyendo el Evangelio de Pablo… ¡Me maravillo en siete páginas!”

Sus palabras revelan algo más que curiosidad intelectual. Hay una actitud de descubrimiento, de alguien que no da por sentado el texto bíblico, sino que se deja sorprender por él.

El peso del perdón en su historia personal

La fe de Allen también ha estado atravesada por una herida profunda. Cuando tenía 11 años, su padre murió en un accidente provocado por un conductor ebrio. Durante décadas, el actor confesó haber luchado con la imposibilidad de perdonar.

Recientemente, volvió a referirse a ese dolor al recordar un momento público que lo impactó profundamente: las palabras de perdón pronunciadas por Erika Kirk hacia el hombre acusado de asesinar a su esposo. Esa declaración lo confrontó directamente.

Allen escribió:

“Cuando Erika Kirk pronunció esas palabras… ‘Lo perdono’, ese momento me afectó profundamente. He luchado durante más de 60 años para perdonar al hombre que mató a mi padre.”

Y luego añadió una frase que marcó un antes y un después en su proceso personal:

“Diré esas palabras ahora mismo, mientras escribo: ‘Perdono al hombre que mató a mi padre’. Que la paz sea con todos ustedes.”

No es menor que estas declaraciones aparezcan en el mismo período en el que culmina su lectura bíblica. La Palabra no solo lo desafió intelectualmente, sino que tocó una de las áreas más sensibles de su historia.

Más que una noticia: un testimonio

En un contexto cultural donde muchas figuras públicas evitan hablar de fe, el testimonio de Tim Allen resalta por su transparencia. No presenta una espiritualidad superficial ni eslogan religioso, sino el recorrido de alguien que decidió sumergirse en la Escritura y permitir que esta lo transforme.

Su experiencia recuerda que la Biblia no es solo un libro antiguo, sino una voz viva que sigue confrontando, consolando y guiando a quienes se acercan con humildad.

Y si algo deja claro el actor es que esto no fue un cierre, sino el comienzo de un nuevo ciclo. Porque después de 13 meses intensos, su conclusión no fue “ya la leí”, sino:

“Lo empezaré de nuevo.”

Una decisión que, sin dudas, habla de hambre espiritual.

Confiar cuando no hay claridad

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Confianza-despiadada

Hay una tentación muy sutil en la vida cristiana: creer que crecer en la fe significa acumular más respuestas. Más argumentos. Más claridad. Sin embargo, Brennan Manning en el libro Confianza Despiadada plantea una provocación que desarma ese esquema desde la primera página de El camino de la confianza: “La necesidad más urgente en tu vida es confiar en lo que has recibido”.

No más conocimiento. No más explicaciones. Confianza.

En una cultura —y también en una iglesia— que suele premiar la certeza intelectual, esta afirmación resulta incómoda. Porque confiar implica vulnerabilidad. Implica soltar el control. Implica aceptar que no todo será comprendido antes de ser vivido.

Manning lo lleva a un extremo radical: “La confianza es nuestro regalo para Dios y Él la considera tan encantadora que Jesús murió por amor a ella”. No habla de desempeño espiritual, ni de productividad ministerial, ni de impecabilidad moral. Habla de confianza. Como centro. Como núcleo. Como esencia.

De hecho, va más allá: “No he dicho en mi corazón: ‘Dios existe’ hasta que haya dicho: ‘Confío en ti’”.

La fe deja de ser un asentimiento doctrinal para convertirse en abandono. Ya no es solo creer que Dios es, sino descansar en quien Él es.

Cuando el dolor pone a prueba la fe

Confiar suena sencillo hasta que la vida se rompe. Hasta que llegan el rechazo, la traición, la pérdida o el silencio de Dios. Entonces aparece la pregunta inevitable: “¿Cómo un Dios amoroso puede permitir que me suceda esto?”.

Manning no romantiza ese momento. Reconoce que allí “se siembran las semillas de desconfianza” y que “se requiere un coraje heroico para confiar en el amor de Dios sin importar lo que nos sucede”.

La confianza bíblica no es ingenuidad. Es resistencia interior.

Es decir “Abba” cuando todo alrededor parece contradictorio. Es repetir con Jesús: “… en tus manos encomiendo mi espíritu” (Lucas 23:46).

En ese punto, la fe deja de buscar claridad absoluta. La Madre Teresa —recuerda Manning— se negó a orar por claridad y dijo: “La claridad es lo último a lo que te aferras y debes dejarla ir”. Lo que sí prometió fue orar por confianza.

Quizás allí está una de las claves espirituales más profundas: el anhelo obsesivo de certeza puede convertirse en una forma elegante de evitar el riesgo de confiar.

La raíz de nuestra desconfianza

Pero hay algo todavía más incómodo. Muchas veces no desconfiamos de Dios por argumentos teológicos, sino por heridas personales.

Manning confiesa que, al no haber recibido afecto en su infancia, le resultaba casi imposible creer que Dios pudiera sentir ternura por él: “En ausencia de cualquier expresión de atención o afecto por parte de los demás, me parecía impensable que Dios pudiera sentir ternura por mí”.

La desconfianza suele estar conectada con la baja autoestima. Con esa voz interior que acusa. Que condena. Que nunca es suficiente. Él la describe así: “El lenguaje de la baja autoestima es duro y exigente; abusa, acusa, critica, rechaza, encuentra faltas, culpa, condena, reprocha y regaña”.

Si no creemos que somos amables —dignos de ser amados— nos costará aceptar que Dios nos ama.

Por eso afirma con una claridad pastoral que confronta y consuela a la vez: “Dios nos ama —a ti y a mí— en este momento, tal como somos y no como deberíamos ser”. No cuando mejoremos. No cuando dejemos de fallar. Ahora.

La conversión más urgente

Manning habla de una “conversión decisiva… de la desconfianza a la confianza”. Y agrega que es una conversión que debe renovarse diariamente.

Quizás ese sea el verdadero discipulado. No el perfeccionismo espiritual, sino la decisión repetida de creer que el amor de Dios es más grande que nuestra culpa. Más fuerte que nuestra vergüenza. Más estable que nuestras emociones.

“Cualquier cosa menos —incluso el autorrechazo en cualquier forma— es una señal clara de falta de confianza en la total suficiencia de la obra salvadora de Jesús”.

Confiar, entonces, no es solo un acto devocional. Es una postura existencial. Es permitir que la gracia tenga la última palabra.

El riesgo de caminar en la oscuridad

El camino de la confianza no ofrece garantías visibles. Manning lo describe con una imagen potente: es “la vida de un peregrino que deja lo firme, lo obvio y lo seguro, y se dirige hacia lo desconocido”.

No es imprudencia. Es obediencia. No es negación del miedo, sino avance a pesar del miedo.

El discípulo que confía no vive sin dudas, pero vive sin cinismo. No tiene todas las respuestas, pero tiene una convicción: que el amor de Dios no cambia.

Y esa confianza —según Manning— le da placer al corazón del Padre.

En un tiempo donde abundan los debates, las polémicas y las discusiones teológicas, tal vez la pregunta más honesta no sea cuánto sabemos acerca de Dios, sino cuánto confiamos en su amor.

Porque, al final, la madurez espiritual no consiste en acumular certezas, sino en poder decir —incluso en la noche más oscura—:

“Aunque el señor me mate, yo en él confío…” (Job 13:15).

Título: Confianza Despiadada

PÁGINAS: 215

AÑO: 2025

AUTORES: Brennan Manning

La Increíble Vida de Walter Mitty, un film para aquellos que sueñan despiertos

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Un análisis espiritual de Walter Mitty

Te traemos una película dirigida y protagonizada por Ben Stiller, de la que podemos extraer muchas enseñanzas poniendo a la cruz como centro de la reflexión. Preparáte para vivir una aventura en la que la identidad jugará un papel central. Pero antes, queremos advertirte que esta reseña contiene spoilers, por lo que recomendamos releerla luego de ver el film.

«La increíble vida de Walter Mitty» es una película dirigida y protagonizada por Ben Stiller, estrenada en 2013. La historia sigue a Walter Mitty (Ben Stiller), un hombre común y corriente que trabaja en la sección de negativos fotográficos de la revista Life, cuya vida rutinaria contrasta con sus vívidas fantasías de aventuras heróicas. Walter tiene un problema: sueña despierto. Continuamente vive imaginando situaciones y escenas en su mente que lo desconectan de la realidad. La trama se desata cuando la revista decide cambiar a formato digital, por lo que van a realizar la última publicación del fotógrafo estrella del medio, Sean O’Connel (Sean Penn), quien ha confiado durante más de 20 años sus fotografías a Walter, sin embargo, nunca se han visto en persona. 

Los negativos llegan pero falta uno, el 25. Presionado por nuevos encargados de la revista y por su compromiso profesional con su oficio, Walter deberá embarcarse en una verdadera odisea alrededor del mundo para encontrar un negativo perdido que será la portada final de la revista.

La película combina elementos de comedia, drama y aventura, destacando por su espectacular cinematografía y su inspiradora banda sonora realizada por José Gonzales. Stiller además brinda una actuación impecable, mostrándonos una transformación gradual de Walter y las miles de barreras que deberá romper para poder encontrar a Sean.

La película está disponible en Netflix, y Star + 

Reflexión sobre la película desde la mirada del Evangelio (Con spoilers)

Si bien este largometraje no está realizado por personas cristianas, entendemos bien que todo nos puede redireccionar a Cristo, siempre y cuando miremos las películas con anteojos espirituales. Es por eso que mirandólo desde la perspectiva de la cruz, podemos encontrar joyas que nos llevan reflexionar.

La película nos muestra constantemente el respeto que Walter le tiene hacia Sean, este fotógrafo que se muestra como alguien que está detrás de toda la esencia del periódico, quien le otorga identidad a cada publicación, y que además, es difícil de encontrar, ya que siempre está en un lugar distinto buscando nuevas aventuras.

Walter, al ser un soñador despierto, anhelando una vida que no le pertenece, siente el llamado de Sean a buscarlo para encontrar el negativo 25. Su búsqueda lo lleva a Islandia, en la que tiene que saltar de un helicóptero hacia el mar y luchar con un tiburón que quiere devorarlo. Luego, llega a Groenlandia y, tras lograr cambiar un muñeco por un LongBoard, logra patinar por las rutas del país nórdico, sin saber que todos sus habitantes están siendo evacuados por la erupción de un volcán al cual termina sobreviviendo. Sin éxito decide embarcarse nuevamente, esta vez al Himalayas, en donde termina por fin, luego de mucho caminar, encontrando al mismísimo Sean O’Donnel.

Es en esa escena donde quiero detenerme, porque sin dudas, ahí encontramos algunas frases claves que pueden llevarnos a la reflexión. Mientras Sean dialoga con Mitty, él le dice que están frente a un Leopardo de las Nieves, el cual llaman también “Felino Fantasma”, seguido de esto dice una de las frases más lindas de la película:

“Las cosas hermosas no buscan llamar la atención”.

Esta frase podemos relacionarla con la vida de Jesús, una persona que caminó sin buscar reconocimiento o tratar de captar la atención, sino que su espíritu atraía a todos a Él. Mientras miles de fariseos intentaban mostrar los mas altos niveles de espiritualidad, conocimiento y sabiduría. «Todo lo hacen para que la gente los vea: Usan en la frente y en los brazos porciones de las Escrituras escritas en anchas cintas y ponen en sus ropas adornos llamativos. Les encanta el lugar de honor en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas. Y les gustan los saludos en las plazas y que la gente los llame ‘Rabí’”. Mateo 23:5-7. 

Sin embargo, este Jesús, nacido en Nazareth, un territorio totalmente olvidado y desestimado por la sociedad Judía, lograba atraer la atención de todos aquellos que lo rodeaban.

Volviendo al film, Mitty consigue volver a su ciudad y sin esperarlo, su madre había guardado su cartera, la cual contenía el último más preciado negativo de la revista Life.

Hay algo muy llamativo en el hecho de que Walter trabaje en el periodico “Life” (Vida), y sin embargo, no esté viviendo la vida, sino solamente existiendo. Eso es lo que nos puede llegar a pasar en nuestra congregaciones, un espacio en donde la Vida, que es Cristo mismo, se enseña y a través de nuestros hermanos podemos intentar conocerla, pero aún así podemos no vivirla, por no aventurarnos a salir de nuestra zona de confort para vivir en Él y disfrutar de sus beneficios.

Finalmente, cuando Walter se para en un puesto de periódicos logra ver la tan misteriosa foto. Se trataba de una fotografía de él mismo. Y con esto quiero dejar una conclusión final. 

Walter Mitty recorrió mares, montañas, rutas, barcos y aviones para encontrar al autor de la fotografía más preciada, aún así no se dio cuenta de que él había llevado esa fotografía con él y decidió tirarla a la basura. Esta podría ser una clara referencia a nuestra identidad en Cristo, y como Él es el único que nos dio valor y nosotros en vez de portar eso decidimos desecharlo, solo porque estamos muy encascados con la idea de que tenemos que mover cielo y tierra para pedirle algo a Dios que ya tenemos. (Juan 3:16 NVI)

Dios nos ve con amor, y su Hijo nos dio el valor y la belleza que nosotros por nuestro pecado no podíamos irradiar, para ser santos ante los ojos del Padre. Así como la fotografía 25, la manera en la que Jesús nos muestra al Padre es perfecta, es delicada, precisa y capta lo más puro, es nuestra identidad que solo puede ser real en Él. Está en nosotros ser conscientes de que portamos esa identidad o la tiramos en un cesto de basura.

Jonathan Roumie habló de “Solo Mío” su nueva película de comedia romántica: “Mi misión es ser luz en la cultura”

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Jonathan Reumie Solo Mío

El actor Jonathan Roumie, reconocido mundialmente por su interpretación de Jesús en la exitosa serie The Chosen, presenta un nuevo desafío actoral lejos del drama bíblico.

Se trata de Solo Mío, una comedia romántica familiar producida por Angel Studios, que llega a los cines el 6 de febrero y que, según el propio Roumie, busca elevar el género y aportar luz en medio de una cultura saturada de historias superficiales.

La película cuenta con clasificación PG (apta para todo público) y combina humor, emoción y un giro narrativo inesperado, algo poco habitual dentro de la comedia romántica contemporánea.

Una historia sencilla con profundidad emocional

Solo Mío narra la historia de un estadounidense que es abandonado en el altar en Roma y, lejos de cancelar su viaje, decide continuar su luna de miel recorriendo Italia en soledad. En ese camino conoce a Neil, el personaje interpretado por Jonathan Roumie, quien se convierte en un compañero inesperado que aporta humor, humanidad y reflexión.

El protagonista principal es Kevin James, actor y comediante de amplia trayectoria en Hollywood, conocido por éxitos como Hitch, Paul Blart: Mall Cop, Grown Ups y la popular serie The King of Queens. Su participación aporta peso actoral y experiencia al proyecto, consolidando a Solo Mío como una comedia accesible pero bien construida.

Un giro inesperado dentro del género

Roumie aseguró que la película rompe con los moldes tradicionales de la comedia romántica:

“Eleva el género de una manera inesperada. Conmueve a la gente de una forma que va más allá de la superficie. Llega a un nivel más profundo”, expresó en diálogo con Crosswalk Headlines.

Además, destacó que la historia incluye “un giro argumental bastante radical que normalmente no se ve en una comedia romántica”, algo que la distingue dentro de un género muchas veces predecible.

Cine familiar en tiempos de escasez

Uno de los aspectos más valorados por el actor es que se trata de una película pensada para ser vista en familia, algo cada vez menos frecuente en la industria actual:

“No tiene nada de malo. Mis sobrinas la vieron. Les pareció divertidísima… Nadie hace películas como esta ahora mismo”.

Afirmó Roumie.

Según la clasificación oficial, Solo Mío es PG por material sugerente leve, lenguaje breve, algo de violencia y tabaquismo, manteniendo siempre un tono cuidado y accesible.

Más allá de The Chosen

Aunque The Chosen continúa siendo el proyecto más influyente de su carrera —y para muchos, el inicio de un renacimiento del entretenimiento cristiano y familiar—, Roumie ha desarrollado una carrera paralela en otros proyectos, como Jesus Revolution (2023), además de desempeñarse como productor ejecutivo en contenidos centrados en la fe, entre ellos Heart of a Servant: The Father Flanagan Story y The 21.

Sin embargo, su objetivo sigue siendo claro:

Me encanta contar historias que honran y glorifican a Dios y que iluminan la cultura. Mi misión como narrador, como actor e incluso como productor, es seguir iluminando la cultura”.

Personajes imperfectos, historias de redención

Lejos de quedar encasillado en papeles solemnes, Roumie confesó sentirse atraído por personajes rotos, imperfectos y en proceso de sanación, muy distintos a su rol como Jesús:

“Pueden tener defectos y estar rotos, pero ¿cuál es la trayectoria de sus arcos y cómo llegan a la luz? Esas son las historias que realmente me llegan.

Sobre su personaje en Solo Mío, agregó que Neil tiene fallas, pero también “un corazón hermoso”, lo que le permitió explorar un registro más liviano y humano.

Una misión que trasciende la pantalla

Para Jonathan Roumie, actuar no es solo entretener. Es una forma de impactar la cultura desde valores como la redención, la esperanza y la luz, incluso dentro de géneros aparentemente livianos como la comedia romántica.

Solo Mío no busca predicar, pero sí recordar que todavía es posible hacer cine sano, profundo y con sentido, sin renunciar al humor ni a la emoción.

Murió Eduardo Santoro, una voz que marcó a generaciones de la música cristiana argentina

Falleció Eduardo Santoro
Falleció Eduardo Santoro

Hoy 4 de febrero falleció Eduardo Santoro, reconocido cantante, compositor, pastor y evangelista, una de las voces más representativas del movimiento cristiano desde la década de los años 80. Tenía 65 años.

Nacido el 6 de enero de 1961 en Buenos Aires, Santoro desarrolló un ministerio profundamente ligado a la predicación del Evangelio, entendiendo siempre la música como una extensión de su llamado pastoral. Sus canciones no solo se escucharon: se cantaron, se oraron y se transformaron en herramientas de fe dentro de iglesias, campañas evangelísticas y encuentros cristianos a lo largo de América Latina.

Un ministerio que trascendió la música

A lo largo de su trayectoria, Eduardo Santoro grabó numerosos álbumes que dejaron una huella imborrable en varias generaciones de creyentes. Producciones como Desde Que Te Conocí, La Manera de Vivir, Más Que Vencedor, Te Bendecimos y Debes Conocerle se convirtieron en material habitual dentro de congregaciones evangélicas, tanto en Argentina como en otros países de la región.

Canciones como “Desde Que Te Conocí”, “La Manera de Vivir” y “Si Mi Pueblo Se Humillare” trascendieron el formato artístico para transformarse en himnos congregacionales, reflejando un mensaje claro, bíblico y directo, característico de su ministerio.

Más allá de los escenarios, Santoro fue pastor, conferencista y predicador, con una fuerte vocación evangelística. Su vida y su obra estuvieron marcadas por una coherencia profunda entre el mensaje que cantaba y la fe que predicaba.

Una generación formada en sus canciones

Para muchos, Eduardo Santoro fue parte de una época donde la música cristiana no buscaba espectáculo, sino servicio. Sus letras apuntaban a la conversión, al arrepentimiento, a la vida transformada y a una fe vivida con compromiso.

Su legado no se mide solo en discos grabados, sino en vidas alcanzadas, en creyentes que encontraron consuelo, dirección y esperanza a través de sus canciones, y en una iglesia que fue edificada por su mensaje sencillo y profundo.

Un legado que permanece

Hoy, mientras la comunidad cristiana despide a Eduardo Santoro, su voz sigue resonando en cada iglesia donde alguna vez se cantó una de sus canciones. Su partida deja dolor, pero también gratitud por una vida entregada al servicio del Reino.

Como ocurre con aquellos que sembraron con fidelidad, su obra no termina con su muerte. Permanece en la memoria, en la fe compartida y en el fruto que continúa dando.

“Bienaventurados los muertos que mueren en el Señor… porque sus obras con ellos siguen” (Apocalipsis 14:13).

Estudiar Teología: Una mente para la verdad, un corazón para Dios

Estudiar Teología
Estudiar Teología

Un escrito de Maxi Kreick

La frase que titula estas líneas no es solo un lema; es el resumen perfecto del motor que ha impulsado mi formación teológica durante todos estos años.

Al reflexionar sobre este trayecto, identifico tres conceptos fundamentales que sintetizan dicha vocación: llamado, aprendizaje y excelencia.

Primeramente, el llamado.

El estudio de la teología no nace de un intento por combatir el aburrimiento ni del simple deseo intelectual de desentrañar textos complejos. Por el contrario, estudiamos teología porque reconocemos una vocación divina: un llamado que emana de Dios hacia Él mismo y, por extensión, hacia Su pueblo.

Esta vocación consiste en escudriñar “todo el consejo de Dios” con el fin último de compartirlo con la comunidad de fe, y más aún, con aquellos que no conocen al Señor.

En segundo lugar, el aprendizaje.

La teología no desciende del cielo en un paquete sellado como por arte de magia; requiere horas de estudio riguroso y una dedicación constante. En este camino, la humildad es indispensable.

Nadie puede jactarse de poseer un conocimiento absoluto y definitivo; más bien, el estudio teológico es un ejercicio de “enseñabilidad”, donde nos disponemos a aprender de aquellos que han recorrido antes el camino de la academia y la vida cristiana.

Con lo cual, al estudiar aprendí también que toda mi teología es la de un peregrino: aprendo por la fe acerca de cosas que voy a ver de manera precisa en la gloria venidera.

Finalmente, la excelencia.

Todo lo que emprendemos debe hacerse para la gloria de Dios. Por ello, la teología no puede ser un ejercicio superfluo de especulaciones ligeras y/o banales.

Debe ser un estudio concienzudo, serio y profundo; una labor minuciosa guiada por el Espíritu Santo y anclada en la Palabra de Dios.

Entonces, tras tres años de formación en la Facultad de Teología Integral, surge la pregunta inevitable: ¿para qué ha servido todo esto?

Desarrollo

En retrospectiva, puedo afirmar que la formación recibida me ha moldeado en tres dimensiones esenciales: lo intelectual, lo espiritual y lo comunitario.

1. Una formación profundamente intelectual

La exigencia académica de FTIBA eleva la vara del pensamiento y los procesos cognitivos involucrados. El rigor de sus clases y requisitos habitúa al estudiante a un estándar intelectual superior a la media.

Gracias a este proceso, hoy somos capaces de ejercer un pensamiento crítico que valora la tradición de la Iglesia, pero que no teme explorar nuevos caminos (o re-descubrir los antiguos y olvidados) en la búsqueda de un entendimiento más meridiano de la fe.

Durante este proceso, adquirimos un vocabulario técnico (al mismo tiempo que memorizamos cientos de palabras foráneas) y metodologías que antes nos resultaban ajenas.

Me gusta comparar la formación en la Maestría en Divinidad con la edificación de una casa:

  • El fundamento: los idiomas bíblicos (hebreo antiguo y griego koiné).
  • Las columnas: la exégesis y la interpretación realizada directamente desde los textos originales.
  • Las paredes y el techo: la teología bíblica y sistemática, coronadas por la historia de la Iglesia.
  • El interior: la teología práctica (homilética, consejería, pastoral, misiones, ética y apologética).

Una vez terminada la construcción, estamos listos para abrir las puertas y recibir a los invitados a través de la conversación, la predicación, la enseñanza, la consejería y el cuidado pastoral.

2. Un enfoque profundamente espiritual

Más allá de la erudición y las incontables páginas escritas, el anhelo principal no ha sido obtener un diploma, sino alcanzar la piedad a través del estudio.

El summum de la teología es conocer a Dios para deleitarnos en Él. En FTIBA, la teología no es un fin en sí mismo, sino un medio de adoración.

Los cursos regulares de formación espiritual actúan como un salvaguarda para que el conocimiento no se convierta en un ídolo, ni en un instrumento de legalismo o antinomianismo.

Al confrontar la belleza insondable de Dios con la realidad de nuestro propio corazón pecaminoso, el Evangelio de Jesucristo nos interpela.

En este sentido, el estudio de los puritanos —especialmente de John Owenha sido vital para forjar una “mente espiritual”.

Aprendemos a leer la Biblia desde la centralidad del Dios Trino y a maravillarnos ante Su gloria revelada en la cruz de Cristo.

Solo hay una respuesta posible después de ser expuesto a esto por tres años: arrodillarse y adorar a Dios.

3. El crisol de la vida en comunidad

La teología no se produce en una “torre de marfil”, aislada de la realidad comunitaria.

El estudio teológico no debe crear personas hoscas, agrias o distantes; al contrario, a mí me ha vuelto más humano.

He comprendido que el vínculo pactual que tengo con Dios impacta directamente en mi vínculo con los demás.

Esta vida comunitaria se manifiesta en tres facetas esenciales:

  • Unidad en la diversidad: en el seminario convergemos estudiantes de diversas denominaciones. Sin embargo, nos une “un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo” (Efesios 4:5). Disfrutar de esta diversidad es saborear un anticipo del Cielo en la tierra.
  • Comunión profunda: FTIBA no es solo un lugar de estudio, sino un espacio donde se ríe, se llora y se forjan amistades que duran toda la vida. Algo que un veterano profesor de la casa gusta de llamar ‘pericoresis’.
  • El servicio: desde las tareas asignadas por becas hasta los actos voluntarios, aprendemos a servirnos por amor a Jesús. Cada tarea, incluso las más simples, es un acto de adoración.

Realizamos cada labor con alegría, motivándonos mutuamente a no caer en la mediocridad, sino a servirnos los unos a los otros y aportar a la institución con gozo.

Como la Escritura enseña y la tradición reafirma, estudiar teología es una de las formas de glorificar a Dios y ser plenamente felices en Él. Esa ha sido mi experiencia personal.

En FTIBA aprendí una manera de ser y de actuar anclada en el rigor académico, la profundidad espiritual y la centralidad de la comunidad.

Si estás leyendo estas líneas, quizá Dios te esté llamando a considerar los estudios teológicos.

Que en el trayecto puedas gozar de la inmensa dicha de cultivar una mente entregada a la verdad y un corazón rendido a Dios.

Murió Ron Kenoly, el líder de adoración que influyó en todo el mundo

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Murió Ron Kenoly

El mundo de la música cristiana y de adoración está de luto tras la confirmación del fallecimiento del legendario cantante, líder de adoración y compositor Ron Kenoly, a los 81 años de edad, el 3 de febrero de 2026.

Kenoly, nacido el 6 de diciembre de 1944 en Coffeyville, Kansas (Estados Unidos), fue una figura clave en la música de alabanza contemporánea, cuya carrera —que se extendió por más de cinco décadas— marcó un antes y un después en la forma de experimentar la adoración en iglesias y congregaciones de todo el mundo.

Últimos momentos y anuncio oficial

El fallecimiento fue anunciado por su equipo a través de publicaciones oficiales en redes sociales del ministerio del artista. Según comunicaron, Kenoly murió mientras dormía durante la noche del 3 de febrero, aunque hasta el momento no se ha divulgado una causa oficial de su muerte ni detalles sobre su estado de salud en los días previos.

Una carrera de impacto global

Ron Kenoly se destacó por combinar el gospel tradicional con el estilo contemporáneo de adoración, grabando más de 20 álbumes reconocidos internacionalmente. Su disco Lift Him Up with Ron Kenoly (1992) se convirtió en uno de los álbumes más influyentes de su tiempo, estableciendo himnos como Ancient of Days, Jesus Is Alive y We’re Going Up como parte del repertorio habitual de alabanza en iglesias de todos los continentes.

Además de su labor musical, Kenoly fue pastor y líder de adoración en importantes iglesias, como el Jubilee Christian Center en San José, California, y participó como orador y facilitador de encuentros de adoración en más de cien países.

Reacciones y legado

Tras conocerse la noticia, líderes del movimiento cristiano, músicos y cientos de fieles compartieron mensajes de homenaje en redes sociales, destacando cómo su música los acompañó en momentos de fe, consuelo y celebración. De manera significativa, el cantante brasileño Eli Soares expresó que “su voz se apaga en la Tierra, pero su legado de adoración permanece para siempre”.

Kenoly dejará un legado duradero en la historia de la música cristiana contemporánea, con composiciones que trascendieron fronteras y generaciones, y que siguen siendo utilizadas para elevar alabanza en diversas culturas y contextos de adoración. 

Victor Glover, el piloto cristiano de la misión que marca el regreso de la NASA a la Luna

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Victor Glover Piloto

Estados Unidos se prepara para regresar a la Luna con la misión Artemisa II, un hito histórico que marcará el primer viaje tripulado alrededor del satélite natural desde la era Apolo.

Entre los integrantes de esta misión se encuentra Victor Glover, piloto de la nave y un hombre que ha manifestado públicamente su fe cristiana.

La nave Artemisa II tiene previsto iniciar sus ventanas de lanzamiento a partir del 6 de febrero, con posibilidades que se extenderán hasta finales de este año, dependiendo de las condiciones climáticas y técnicas. La misión tendrá una duración aproximada de 10 días y representará un paso clave para futuras expediciones lunares y, a futuro, misiones a Marte.

La tripulación estará integrada por Reid Wiseman como comandante, junto a los especialistas de misión Christina Koch (NASA) y Jeremy Hansen (Agencia Espacial Canadiense). Glover ocupará el rol de piloto.

Una fe que también viajó al espacio

Entre 2020 y 2021, Victor Glover se desempeñó como ingeniero de vuelo en la Estación Espacial Internacional, durante la Expedición 64, una misión de 168 días en órbita. Durante ese período llevó consigo una Biblia, copas de comunión y siguió servicios religiosos transmitidos en vivo desde su iglesia local en Texas.

En 2022, durante una visita a la Iglesia de Cristo de Abell Street, en Wharton, Glover relató cómo logró sostener su vida espiritual aun estando fuera del planeta. “Pude celebrar mis oraciones… pude comulgar todas las semanas que estuve en el espacio”, expresó.

Según explicó, la NASA acompañó su decisión de continuar con sus prácticas de fe. “Apoyaron mi deseo y el de mi familia de seguir adorando y continuar nuestro camino espiritual incluso mientras yo estaba fuera de la Tierra”, afirmó.

Fe, crecimiento y propósito

Durante ese encuentro, Glover reflexionó sobre 2 Pedro 1, pasaje bíblico en el que el apóstol Pedro exhorta a los creyentes a crecer en virtudes como el dominio propio, la paciencia, la piedad y el amor. Para el astronauta, estos valores son especialmente necesarios en el contexto actual.

“El mundo necesita todas esas cosas ahora mismo”, sostuvo, alentando a no permanecer estancados en la fe. “No importa cuánto tiempo llevemos en este camino, todos necesitamos seguir creciendo”.

Glover también remarcó que Jesús es la paz que el mundo necesita. “Tenemos una naturaleza pecaminosa y necesitamos a Jesús. Él es el puente que nos da la oportunidad de ir al cielo”, expresó.

Conversaciones sobre Dios desde la órbita

Durante su experiencia en la Estación Espacial Internacional, Glover compartió misión con astronautas de distintas creencias. Según relató, esa diversidad dio lugar a conversaciones profundas sobre Dios, la vida y el sentido de la existencia, mientras observaban la Tierra desde el espacio.

“Había un católico, un cristiano, algunos no creyentes y un budista”, recordó. Aun así, destacó el deseo común de reunirse al final del día y compartir tiempo juntos, algo que describió como una necesidad profundamente humana.

La historia de Victor Glover vuelve a poner en diálogo la fe y la exploración espacial, mostrando que incluso en los avances más significativos de la ciencia hay lugar para la espiritualidad y la búsqueda de propósito.

Lista Mundial de la Persecución: Los 10 países donde ser cristiano es más peligroso

Lista Mundial de la Persecución: Los 10 países donde ser cristiano es más peligroso

Desde hace más de 30 años, la Lista Mundial de la Persecución, elaborada por Puertas Abiertas, expone la realidad que enfrentan millones de cristianos perseguidos en todo el mundo. Este informe anual clasifica los 50 países donde seguir a Jesús implica mayor riesgo, violencia y discriminación por causa de la fe.

La investigación se basa en estudios de campo realizados por expertos en libertad religiosa, con el objetivo de comprender las necesidades de la Iglesia perseguida y movilizar a los creyentes a orar, acompañar y sostener espiritualmente a quienes sufren persecución.

Orar por los cristianos perseguidos es recordarles que no están solos, incluso cuando la presión parece insoportable. Ese fue el mismo llamado que impulsó al Hermano Andrés, fundador de Puertas Abiertas, cuando hace más de 70 años comenzó a llevar Biblias clandestinamente tras el Telón de Acero: escuchar a la Iglesia perseguida y responder con acciones concretas.

Dentro de los 50 países de la lista, 10 naciones concentran los niveles más extremos de persecución cristiana.

🔟 Irán

En Irán, el cristianismo es considerado una amenaza occidental. Las iglesias domésticas son allanadas con frecuencia y los creyentes, especialmente los conversos del islam, son arrestados bajo cargos de “atentar contra la seguridad nacional”.

El conflicto con Israel ha intensificado la represión, con detenciones masivas y acusaciones falsas de espionaje. Incluso las comunidades cristianas históricas —armenias y asirias— sufren discriminación laboral, legal y social. Cada año, miles de cristianos se ven forzados a huir del país.

9️⃣ Libia

La ausencia de un gobierno central ha convertido a Libia en un territorio dominado por milicias islamistas y redes criminales. Aunque descendió un puesto en la lista, sigue siendo uno de los lugares más peligrosos para los cristianos.

Los creyentes libios y los inmigrantes cristianos africanos son secuestrados, torturados, esclavizados o asesinados. Muchos mueren intentando escapar a través del mar Mediterráneo.

8️⃣ Pakistán

En Pakistán, la ley de blasfemia es una de las mayores amenazas para los cristianos. Una acusación —a menudo falsa— puede desencadenar ataques masivos, linchamientos y destrucción de barrios enteros.

La mayoría de los cristianos pertenecen a castas consideradas “intocables” y trabajan en condiciones de explotación. Los conversos del islam enfrentan persecución tanto de sus familias como de grupos extremistas.

7️⃣ Nigeria

Nigeria continúa siendo el país más violento del mundo para los cristianos. Grupos como Boko Haram, el Estado Islámico en África Occidental y milicias fulani atacan aldeas cristianas, dejando miles de muertos y desplazados cada año.

En el norte, la sharía rige en 12 estados, relegando a los cristianos a ciudadanos de segunda clase. La violencia se ha extendido al sur, agravando la crisis humanitaria y religiosa.

6️⃣ Siria

Siria regresó al top 10 de persecución tras un fuerte aumento de la violencia. Luego de la caída del régimen de Bashar al-Assad en 2024, el país quedó bajo control de Hay’at Tahrir al-Sham, grupo con raíces en Al Qaeda.

Los cristianos se encuentran atrapados entre conflictos armados, extremismo islámico y ataques directos a iglesias, como el ocurrido en Damasco en junio de 2025.

5️⃣ Eritrea

Eritrea es uno de los países más cerrados del mundo. El Gobierno solo reconoce cuatro confesiones religiosas, dejando a la mayoría de las iglesias cristianas fuera de la ley.

Los creyentes sufren redadas violentas, encarcelamientos indefinidos y vigilancia constante. El servicio militar obligatorio e indefinido agrava aún más la persecución.

4️⃣ Sudán

Tras el golpe militar de 2021 y la guerra civil iniciada en 2023, Sudán enfrenta una grave crisis humanitaria y religiosa. El restablecimiento de leyes islámicas ha intensificado la persecución.

Iglesias han sido destruidas, ocupadas o utilizadas con fines militares. Cristianos históricos y conversos sufren arrestos arbitrarios, violencia y desplazamientos forzados.

3️⃣ Yemen

El colapso del Estado y la guerra han convertido a Yemen en un lugar extremadamente hostil para los cristianos, en su mayoría conversos del islam.

La apostasía se castiga con la pena de muerte, y los creyentes viven su fe en secreto. Muchos enfrentan divorcios forzados, separación de sus hijos y exclusión de la ayuda humanitaria.

2️⃣ Somalia

En Somalia, seguir a Jesús es prácticamente imposible. La Constitución prohíbe convertirse del islam y la sharía se aplica en todo el país.

El grupo extremista Al-Shabaab controla amplias zonas y ejecuta públicamente a quienes sospecha que son cristianos. La presión familiar y tribal obliga a los creyentes a vivir ocultos.

1️⃣ Corea del Norte

Por más de dos décadas, Corea del Norte se mantiene como el país más peligroso del mundo para los cristianos. Poseer una Biblia o profesar la fe puede significar ejecución inmediata o campos de trabajo forzado.

Aunque el régimen exhibe iglesias en Pyongyang como propaganda, la adoración real está prohibida. La Iglesia clandestina sobrevive en silencio, con oraciones susurradas y pasajes bíblicos memorizados.

Desde 2020, la llamada “ley contra el pensamiento reaccionario” endureció aún más las sanciones contra cualquier expresión cristiana.

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