En un mundo donde se rinde culto a la juventud y la vejez es vista de manera negativa, ¿cómo incluir a nuestros adultos mayores dentro de la dinámica familiar?
Todos hemos recibido promesas de parte de Dios sobre nuestros proyectos, destinos, propósitos, ministerios, creer en ellas es una gran fuente de motivación para hacerlas realidad.