Murió David Ecklebarger, impulsor clave de la literatura cristiana en español
El mundo editorial cristiano despide a David Ecklebarger, referente fundamental en la difusión de libros cristianos en habla hispana. Fundador de Spanish House Ministries y de la Editorial Unilit, su tarea dejó una huella profunda en la manera en que el mensaje de fe llegó a millones de lectores en todo el mundo.
Desde sus primeros años, Ecklebarger entendió que su propósito estaba ligado al servicio cristiano. Siendo adolescente, percibió una vocación misionera que lo llevó a formarse en el Instituto Bíblico Moody, donde también conoció a su esposa, Cathy. Juntos construyeron una familia comprometida con el ministerio y la expansión del Evangelio.
Su camino profesional comenzó en Moody Press, pero con el tiempo descubrió que su mayor aporte no estaría únicamente en escribir, sino en hacer posible que los libros llegaran a más personas. Esa convicción se fortaleció durante su etapa en Panamá, donde trabajó en una librería cristiana y tomó conciencia de las limitaciones que existían para acceder a material en español.
A partir de esa experiencia nació una idea que cambiaría la industria: crear un sistema que facilitara el acceso a recursos cristianos en todo el continente. Esa iniciativa tomó forma en la década del 70 con la creación de Spanish House en Miami, que rápidamente se convirtió en un punto clave para la distribución internacional de literatura evangélica.
Con el paso del tiempo, ese proyecto evolucionó hacia el desarrollo editorial. Así surgió Unilit, que amplió el alcance mediante la publicación de Biblias, libros y materiales inspiracionales, incluyendo obras de reconocidos autores. La editorial logró posicionarse entre las más influyentes del ámbito cristiano en español, alcanzando una presencia global y cifras de circulación significativas.
Además de su trabajo empresarial, Ecklebarger tuvo un rol determinante en la consolidación de la industria. Participó en la creación de espacios y organizaciones que promovieron el crecimiento del sector, como SEPA y la feria internacional Expolit, fortaleciendo la conexión entre ministerios, editoriales y líderes de distintas partes del mundo.
A lo largo de su vida, su enfoque estuvo puesto en una meta clara: facilitar que el mensaje de Jesucristo llegue a cada rincón posible. Su legado permanece vigente en cada publicación que circula, en cada lector alcanzado y en cada proyecto que continúa esa misión.
Hoy, su partida deja una herencia sólida que seguirá impactando generaciones a través de la palabra escrita y la comunicación del Evangelio.
¿Alguna vez sentiste que sabes más Biblia que antes pero no necesariamente eres más parecido a Jesús? No porque falten enseñanzas, sino porque a veces acumulamos contenido sin permitir que produzcan cambio.
Yo también lo viví en algún momento de mi vida. Vivimos en una generación que escucha predicaciones todos los días, que guarda frases, que debate doctrina, pero la transformación no siempre avanza al mismo ritmo que la información.
Hoy quiero hablarte de algo que confronta con amor: saber mucho de Dios no siempre significa caminar con Él.
La información no es transformación
Conocer versículos no es lo mismo que vivirlos. Entender principios no es lo mismo que practicarlos.
La información llena cuadernos, la transformación cambia actitudes.
“La Palabra no fue dada solo para ser estudiada, sino para ser obedecida.”
Santiago 1:22 Sed hacedores de la palabra, y no solamente oidores
Tal vez hoy sabes exactamente lo que Dios espera de ti. La pregunta no es si lo entiendes, es si estás dispuesto a vivirlo.
Cuando saber se vuelve más cómodo que cambiar
A veces es más fácil aprender algo nuevo que rendir algo viejo.
Podemos explicar el perdón, pero seguir guardando heridas.
Podemos enseñar sobre humildad, pero resistir la corrección.
Podemos hablar de amor, pero reaccionar con dureza.
“El conocimiento sin obediencia termina endureciendo el corazón.”
Jesús no confrontó la ignorancia con tanta fuerza como confrontó la hipocresía. Porque el problema nunca fue saber poco, sino vivir menos de lo que se sabía.
Lo que detiene nuestra transformación (y no siempre notamos)
Escuchar para enseñar, no para aplicar. Buscar argumentos, no rendición. Compararnos espiritualmente con otros. Medir crecimiento por información acumulada.
“La transformación se frena cuando la verdad deja de incomodarnos.”
Dios no nos da revelación para inflar nuestro orgullo, sino para formar nuestro carácter.
Entonces, ¿cómo pasamos de informados a transformados?
No es emocional. Es intencional. Es diario.
Permite que la Palabra te confronte antes de compartirla. Obedece en lo pequeño. Acepta la corrección sin justificarte. Rodéate de personas que no solo te celebren, sino que te formen. Recuerda que el proceso es más importante que la apariencia.
“La verdadera madurez no se nota en cuánto sabes, sino en cuánto has cambiado.”Si hoy sientes que sabes mucho pero has cambiado poco, no es condenación. Es invitación a comenzar a vivirlo.
La transformación comienza cuando dejamos de preguntarnos cuánto sabemos y empezamos a preguntarnos cuánto estamos viviendo. Fe que se refleja.
Evangelismo en Coachella: Más de 1500 personas aceptan a Cristo en el festival de California
Un grupo de cristianos llevó el mensaje de Jesucristo al reconocido festival Coachella, en California, y reportó haber alcanzado a más de 1.500 personas durante varios días de evangelismo en uno de los eventos musicales más influyentes del mundo.
Más de 1.500 decisiones por Cristo en Coachella
La iniciativa fue liderada por el evangelista Philip Renner, quien aseguró que el equipo registró 1.558 salvaciones entre el 10 y el 19 de abril, marcando un fuerte crecimiento en comparación con el año anterior.
Según compartió el propio Renner, esta cifra supera ampliamente las 280 decisiones por Cristo reportadas en 2025, lo que evidencia un aumento significativo en el impacto del evangelismo en festivales de música.
Además, el evangelista destacó que lograron ingresar incluso en áreas de acceso restringido dentro de Coachella, algo que atribuyó directamente al favor de Dios sobre el equipo misionero.
Evangelismo estratégico en festivales de música
El operativo se sostuvo con una estructura organizada durante todo el evento. Ocho intercesores permanecieron de forma continua en una tienda de oración, mientras otros 15 evangelistas salían a predicar el Evangelio durante jornadas de hasta 10 horas diarias.
Las acciones evangelísticas incluyeron:
Alabanza en espacios abiertos
Carteles con mensajes bíblicos
Oración por los asistentes
Ministración personal de la Palabra
El objetivo fue generar conversaciones uno a uno en medio del ambiente del festival, demostrando que el evangelismo creativo puede abrir puertas incluso en contextos seculares.
Influencers y líderes de la industria respondieron al Evangelio
Uno de los aspectos más destacados fue que entre las personas alcanzadas hubo influencers y figuras de la industria del entretenimiento.
Renner afirmó que varios “líderes importantes” entregaron sus vidas a Cristo, lo que generó un impacto espiritual no solo personal, sino también potencialmente multiplicador en sus entornos de influencia.
Testimonios de sanidad, liberación y transformación
Además de las decisiones de fe, el equipo reportó testimonios de:
Sanidad física
Liberación espiritual
Corazones abiertos al mensaje de Jesús
El evangelista describió la experiencia como un momento histórico, señalando que fue la primera vez que lograron ingresar de esta manera a Coachella y ver una respuesta tan masiva al Evangelio dentro del evento.
La Iglesia y el llamado a ir a los “lugares difíciles”
Renner subrayó que esta generación está abierta a experimentar a Dios, pero enfatizó que la Iglesia debe salir de su zona de confort.
“El Evangelio tiene que ir a los lugares oscuros”, sostuvo, animando a otros creyentes a predicar a Cristo en contextos inesperados.
Evangelismo en Coachella: una misión que trasciende los templos
Lo ocurrido en Coachella refuerza el llamado bíblico de Marcos 16:15: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura”.
La misión de la Iglesia no se limita a espacios tradicionales, sino que también alcanza festivales, calles y escenarios culturales donde miles de personas buscan sentido, identidad y esperanza.
Este tipo de iniciativas muestran que el mensaje de Jesús sigue transformando vidas, incluso en los entornos más improbables, cuando la Iglesia decide obedecer y llevar la luz de Cristo donde más se necesita.
Un árbitro se arrodilla a orar en pleno partido tras una grave lesión en Brasil
Un gesto de fe en medio de la tensión en el fútbol brasileño
Durante un partido en Brasil, una escena poco habitual captó la atención dentro y fuera del campo: el árbitro Julius César de Oliveira fue visto arrodillado en el césped, orando junto a los jugadores tras una grave situación médica que involucró al futbolista Júlio Rusch, del equipo Paraná.
El hecho ocurrió el domingo 19, durante el enfrentamiento entre Brasil de Pelotas-RS y São Joseense-PR, correspondiente a la tercera ronda de la Serie D del Brasileirão (Grupo A16). En medio del encuentro, Rusch sufrió una conmoción cerebral que obligó a su inmediata atención médica y posterior traslado en ambulancia.
Oración en el campo: fe en medio de la emergencia
Mientras los médicos asistían al jugador, el partido fue interrumpido durante aproximadamente 30 minutos. Fue en ese momento de incertidumbre y tensión cuando el árbitro, junto a varios futbolistas, decidió arrodillarse en el campo para orar.
Las imágenes muestran un momento de profunda dependencia de Dios en medio de una situación crítica. Lejos de buscar protagonismo, el gesto reflejó una expresión genuina de fe.
En un contexto donde todo parecía detenerse, la oración se convirtió en el centro. Más allá del resultado o la competencia, el momento recordó que incluso en el deporte, muchos siguen poniendo su confianza en Dios.
Estado de salud de Júlio Rusch
Tras el incidente, el club Paraná informó mediante un comunicado oficial que el jugador se encuentra consciente y en buen estado, llevando tranquilidad a sus compañeros, familiares y aficionados.
Luego de la pausa, el partido se reanudó y finalizó con la victoria de Brasil de Pelotas por 2 a 0.
Un recordatorio más allá del fútbol
Este episodio trasciende lo deportivo y deja una reflexión clara: en medio de la adversidad, la fe sigue siendo refugio. Tal como expresa la Escritura:
“Dios es nuestro refugio y fortaleza, una ayuda muy presente en los problemas.” – Salmo 46:1
En un escenario donde la preocupación dominaba, la oración se convirtió en un acto de unidad y esperanza, recordando que Jesús sigue siendo el centro, incluso en los momentos más inesperados.
Hay algo que incomoda cuando uno se detiene a pensar su propia fe en silencio.
No lo que dice. No lo que cree. Sino lo que realmente le pasa por dentro.
Porque podés hacer todo bien… y aun así sentir que algo no fluye.
Juan Carlos Ortiz, en “Él nos dio su corazón”, pone palabras a esa sensación que muchos esquivamos: “Muchas personas llevan la Biblia bajo un brazo y, bajo el otro, un libro de doctrina, pero no tienen el río, la fuente.”
Y duele un poco, porque es demasiado real.
La fe que no alcanza
Hay una versión de la vida cristiana que se sostiene a base de esfuerzo.
Y entonces aparece la pregunta que nadie quiere hacer: ¿y si esto no era así?
Jesús dijo: “¡Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba!” No dijo: “el que entienda”, ni “el que logre”. Dijo: el que tenga sed.
Porque el problema no es la falta de disciplina. Es la falta de vida.
Ortiz lo dice sin rodeos: “La salvación es una fuente, un río en Cristo.” No un sistema. Un río.
Cuando todo depende de vos
Quizás lo más agotador de vivir desde la “sombra” —como lo llama el autor— es que todo recae en uno.
Ser mejor. Hacerlo bien. No fallar. Pero esa lógica, aunque parezca espiritual, tiene raíz humana.
Por eso, el golpe de realidad es fuerte cuando leés: “La Ley escrita es solo una sombra de la realidad. La verdadera realidad es el Espíritu de Cristo…”
Es decir: hay una forma de vivir la fe que no depende de tu fuerza.
Y eso lo cambia todo.
Porque entonces el problema no es que no podés… sino que estás intentando desde el lugar equivocado.
El día que dejás de actuar
Hay una escena que plantea Ortiz que es imposible de ignorar.
“Creo que Jesús está cansado de nuestra obsesión con su imagen, cuando Él está vivo y está con nosotros.”
Es fuerte, porque deja en evidencia algo muy común: relacionarnos con ideas de Dios, pero no con Dios.
Hablar de Él, pero no vivir con Él. Sostener formas… mientras evitamos el encuentro.
Y sin darnos cuenta, terminamos actuando una vida espiritual, en lugar de vivirla.
Cuando amar deja de ser un esfuerzo
Hay un punto donde todo esto se vuelve profundamente práctico, porque el fruto del Espíritu no se fabrica.
Ortiz lo explica así: “El Espíritu mismo produce el fruto sin que nosotros hagamos nada.”
Y entonces aparece algo nuevo.
Amar… sin tener que forzarlo. Perdonar… sin negociarlo tanto. Responder distinto… casi sin pensarlo.
No porque somos mejores. Sino porque hay algo en nosotros que está vivo.
Y eso es lo que rompe con todo esquema. Porque, como dice en ese diálogo tan simple y tan profundo: “—¿Por qué me amas? … —Porque no puedo evitar amarte.”
Eso no se entrena, eso fluye.
Volver a lo simple
Tal vez la fe nunca fue tan complicada como la hicimos. Tal vez nunca se trató de sostener, sino de rendirse. No de producir, sino de permanecer.
Porque la promesa sigue siendo la misma: “De aquel que cree en mí… brotarán ríos de agua viva.”
No gotas, no intentos, sino ríos.
Y quizás hoy, más que aprender algo nuevo, lo que necesitamos es volver a preguntarnos:¿Estoy viviendo desde ese río… o estoy tratando de imitarlo?
Existen películas que nos hacen reir, llorar y meditar, como es el caso de “TODOPODEROSO”, el film de Tom Shadyac, protagonizado ni más ni menos que por el mismo Jim Carrey, una de las figuras de la comedia más destacadas y originales de finales de siglo XX y principios del siglo XXI, con un mensaje que parece penetrar hasta el más incrédulo.
Si bien esta película del 2003 no pertenece a la categoría de “cine cristiano”, es una obra ideal para poder extraer enseñanzas para nuestra vida espiritual y confrontarnos con desafíos de nuestro camino en la fe.
Aclaramos que este film no es para niños, por lo que si estás leyendo esta nota y querés compartirla con tus hijos, te recomendamos verla antes para tomar precauciones. La película no tiene escenas explícitamente obscenas, pero puede tener algunos chistes u humores que recomendamos revisar por un adulto.
Aún así, como toda historia, tiene un mensaje detrás que nos interpela y que nos lleva a pensar en nuestra vida como, esposos, amigos, empleados e hijos.
Sinópsis de Todopoderoso
La película Todopoderoso sigue la historia de Bruce Nolan, un periodista frustrado que siente que su vida no avanza como quisiera. Cansado de los problemas cotidianos y convencido de que Dios no lo escucha, Bruce explota en quejas… hasta que recibe una respuesta inesperada.
Bruce Nolan interpretado por Jim Carrey en 2003
Dios —interpretado por Morgan Freeman— decide concederle sus poderes por un tiempo, para que experimente lo que significa estar en Su lugar. Al principio, Bruce usa estas habilidades para beneficio personal y situaciones superficiales, pero pronto descubre que tener poder absoluto conlleva una gran responsabilidad, especialmente cuando se trata de las vidas y decisiones de los demás.
Morgan Freeman Interpreta a Dios en Todopoderoso en 2003
A lo largo de la historia, la película combina comedia y reflexión para plantear preguntas sobre la fe, el propósito y la importancia de confiar en Dios incluso en medio de la frustración.
Análisis Cristocéntrico de Todopoderoso
Antes de comenzar a analizar esta película, te recomendamos verla completa, ya que la idea de esta reseña, como siempre, es sumar a la interpretación de quién la ve y no condicionar esa interpretación, ya que esto también puede ser muy personal.
Vamos a tomar algunos puntos importantes a tener en cuenta sobre la historia:
1- Bruce busca el éxito en la fama, el reconocimiento y el estatus, minimizando el trabajo manual, o trabajo “sucio”, ya que eso es a lo que se dedicaba su padre.
2- Un “sin hogar” aparece repetidas veces en la película con carteles que dicen frases como “La vida es justa.” y “¿Eres ciego?»
3- Bruce culpa a Dios de que la vida no es como él pretende que sea.
4- A pesar de que su esposa lo admira y lo ama, su lenguaje constante es la queja, y esto ocasiona un problema en su relación.
5- Dios se presenta en tres figuras: La primera como un personal de limpieza y mantenimiento, una labor sacrificada y agotadora. La segunda personificación es la de un electricista que arregla una luz que encandila, para luego mostrarse como Dios, con su traje blanco. Casualmente, tres figuras que encontramos en Dios. Cristo, quien vino al mundo como un carpintero, con un trabajo normal, alejado de todo estatus y quien se encargó de “limpiar” los pecados del mundo; El Espíritu Santo como aquél electricista que ilumina, trae luz y claridad y que nos presenta por último al Padre, quien en Su soberanía gobierna.
6- Bruce le promete a Dios que a las 7 del día 7 lo ayudaría a limpiar.
En base a estos puntos podemos analizar algunas escenas, pero sin dudas la más importante y que engloba a la película es la última.
Bruce es convocado por un número misterioso que lo cita en un edificio llamado “omnipresente”. Al entrar, se encuentra con un encargado de limpieza. Este le dice que para llegar al jefe debe subir las escaleras. Con esto comienza un aprendizaje, para conocer a Dios es necesario salir de la comodidad.
Apenas sube se encuentra con el mismo hombre de la entrada y este estaba arreglando una luz. Al acercarse, Bruce se encandila y al suceder esto, este hombre le dice “la luz suele ser muy fuerte para quienes viven en constante oscuridad”.
Esta escena es tan reveladora que nos muestra que esa persona era el mismo Dios.
Bruce es un hombre que aún está buscando en la dirección equivocada, pero Dios lo desafía a que tome su lugar. Esto parece ser su sueño hecho realidad. Todo sus deseos ahora son ordenes para el mundo.
Acá vemos al hombre como Dios, pero sin ser Dios. Una persona con poderes divinos pero con naturaleza adámica. Y es aquí en donde el film plantea, ¿Son los poderes lo que hacen a Dios o el mismo Dios?
Pensémoslo así, Bruce puede intentar imitar a Dios y hasta intentar decir “Sí” a todos los pedidos de oraciones del mundo, pero no es Dios, simplemente nunca podrá serlo, ya que en su naturaleza prima el egoísmo, la necedad y el tesoro terrenal más grande: el reconocimiento de los demás.
En cambio, el Dios que se le presenta la primera vez, es un simple conserje de limpieza. Alguien que no ostenta su poder y que se muestra simple y sencillo.
La trama comienza a complicarse cuando Bruce se da cuenta de que todo se le fue de las manos, los cambios y acciones que hizo con el poder infinito tuvieron repercusiones negativas, problemas en el mundo pero por sobre todo con su esposa.
En su deseo por querer recuperar su amor, intenta hacer algo que deja expuesta la carne y la intención del corazón humano: cambiar el libre albedrío.
Pero, como habíamos leído anteriormente,“la vida es justa”, esa es la justicia de Dios. El decidió que su propia creación hecha a imagen y semejanza de Él elija por su propio medio el camino el cual seguir. Esto no modifica el accionar de Dios. Hagamos lo que hagamos, Él habita en “el edificio de la OMNIPRESENCIA” y sigue siendo el Señor, tomemos la decisión que tomemos.
Cuando Bruce ve que no puede cambiar el libre albedrío de su esposa Grace, se frustra, y aún más cuando ve que la oración que hace ella hacia Dios es: “quiero olvidarlo.”
Cuando Bruce acude en desesperación a Dios en su edificio OMNIPRESENTE y corre a buscar la luz, esta está apagada. Hasta que aparece el encargado de limpieza y le recuerda que tenía una cita pactada para el día 7 a las 7. Casualmente el número 7 representa en la Biblia perfección, plenitud, totalidad y cumplimiento divino.
Cuando ya nada queda, limpiar un piso ya no parece mala idea. Lo que Bruce consideraba un trabajo menor, absurdo y poco importante, ahora era vital para su vida. Necesitaba limpiarse y poner en orden todo a su alrededor.
El trabajo manual ahora era lo único que quedaba, habiendo tocado fondo, trapear parecía una buena idea, como cuando decidimos, perdonar, pedir perdón, decir “te amo”, escuchar, no juzgar y demás acciones que nos llevan a vivir en vulnerabilidad.
Una vez que termina de limpiar, la luz aparece, revela y trae alegría.
Bruce está deseando que su esposa vuelva a amarlo, pero es imposible. Él espera un milagro.
Ahora bien, en este punto la película plantea:
¿Qué es un milagro?
La excelente interpretación de Morgan Freeman nos deja ver lo que Dios quiere transmitirnos. En confrontación a Bruce, Dios le dice que abrir una sopa en dos no es un milagro, aunque sea sorprendente, pero un verdadero milagro va más allá de algo sorprendente, va en lo simple. En una madre que teniendo dos trabajos aún puede compartir tiempo con sus hijos, un jóven que puede decirle no a las drogas.
Dios le dice que ellos tienen el poder de decidir, de acudir a Dios, de renunciar a su propia carne. Por otro lado, una frase clave que Dios le dice a Bruce, es que en vez de esperar un milágro, que él sea el milágro.
Y llegamos a la escena más importante de toda esta película. La escena de la oración.
En un terrible choque, Bruce parece ir al cielo y se reencuentra con Dios, este le pide que ore y Bruce hace un rezo sistemático de repetición, pero cuando Dios le pregunta lo que realmente quiere, Bruce se quiebra y dice el nombre de su esposa “Grace”. Pero mediante sus ojos se penetran en Dios, este le pregunta “¿Quieres que vuelva?” y Bruce responde “No”. Y avanza diciendo “Quiero que ella sea feliz, sin importar lo que implique”, mientras sus ojos se humedecen más, continúa diciendo: “quiero que encuentre a alguien que la trate con todo el amor que no consiguió conmigo, que se enamore de un hombre que la distinga a diario igual que yo ahora…” y añade la última frase clave “…con tus ojos”.
Dios le responde “Esa es una oración”.
Este momento es vital para la película. La oración se convierte en válida cuando no es por nuestros propios intereses, sino por el otro. Despojándonos de nosotros mismos, con el clamor de ver a los otros con los ojos de Dios.
Vivimos orando para poner a Dios a nuestro servicio. Buscamos pedir para sentirnos satisfechos y completos, pero las Escrituras nos enseñan que cuando pedimos con malas intenciones, para satisfacer nuestras propias pasiones, no estamos hablando de una oración, son palabras de la carne.
Bruce ya no busca su propio beneficio. Literalmente fue “Todopoderoso”, pero no fue feliz. Él único que podía hacerlo feliz era el mismo Señor.
El edificio al cual asistía era su propia mente, en la que Dios habitaba. Pero ahora, estaba limpio, la luz del Espíritu brilla y el Señor camina habitando en plenitud con sus ropas blancas.
El final de Bruce termina mejor de lo que esperaba. Ahora, con el trabajo que antes odiaba y ahora ama, es capaz de agradecer, de vivir y ver con los ojos de Dios. Y Grace está con él.
La película hace un guiño final mostrándonos el mundo distinto ahora que Bruce ve a través de otros ojos y el vagabundo que varias veces apareció en la película tiene el rostro de Dios. Lo vil, lo menospreciado tiene la mirada de Dios, si sabemos encontrarla.
En una noche marcada por el reconocimiento a la literatura cristiana contemporánea, el autor Rigoberto Hidalgo se convirtió en uno de los grandes protagonistas de los Premios SEPA 2026, al quedarse con múltiples galardones gracias a su libro El circo del ateísmo, publicada por Editorial Peniel.
El escritor obtuvo tres de los premios más destacados de la ceremonia: Libro Original del Año, Libro Favorito del Público y Libro de Mayor Venta en la categoría Fe y Cultura, consolidando así el impacto de su primer libro tanto en la industria como en los lectores.
“Nada de lo que estoy viviendo sería posible sin Dios primero. Todo es para Él y solamente para Él”, afirmó el autor tras recibir los premios, destacando el rol de la fe como eje central de su vida y de su obra.
Además, Hidalgo remarcó el acompañamiento de su comunidad y familia, y dedicó este logro a una nueva generación de creyentes: “Hoy celebro este logro en nombre de toda una generación que se ha levantado con fuerza para hablar de Cristo”.
Una obra que conecta fe y cultura
El circo del ateísmo se posicionó rápidamente como un libro influyente dentro del ámbito de la apologética cristiana en habla hispana. Su propuesta busca dialogar con el pensamiento contemporáneo, abordando el ateísmo desde una perspectiva bíblica, reflexiva y accesible.
Desde Editorial Peniel, celebraron el reconocimiento, destacando el impacto del mensaje: “Nuestro mayor privilegio es ser el puente entre voces valientes y los lectores que buscan la Verdad”, señalaron, al tiempo que resaltaron “la investigación, la comunicación y la pasión por la apologética” del autor.
Los Premios SEPA son organizados por la SEPA (Asociación de Editoriales Evangélicas), una entidad que reúne a editoriales cristianas de habla hispana con el objetivo de promover la distribución y el desarrollo de la literatura evangélica.
Cada año, estos premios reconocen a las obras más destacadas en distintas categorías, evaluando tanto su calidad literaria como su impacto en los lectores y su alcance en el mercado.
Un mensaje que trasciende
Uno de los aspectos más destacados de esta premiación fue el fuerte respaldo del público, evidenciado en el galardón a Libro Favorito, lo que refleja el alcance del mensaje de la obra en una audiencia amplia.
En esa línea, Hidalgo dejó un mensaje claro sobre su propósito: “No me voy a callar, y el día que intenten hacerlo, quiero que recuerden que Cristo es la verdad”.
Con este reconocimiento, El Circo del Ateísmono solo se posiciona como uno de los libros más influyentes del año, sino que también reafirma el crecimiento de una literatura cristiana que busca dialogar con la cultura actual y llevar el mensaje de Jesús a nuevos espacios.
Si aún no leíste El Circo del Ateísmo te dejamos todo para que lo consigas:
En medio de una cultura atravesada por ideas, relatos y discursos que moldean el pensamiento de millones, surge una oportunidad única: llevar el mensaje de Dios al corazón del mundo literario. La Feria Internacional del Libro no es solo un evento cultural, sino también un espacio donde la fe puede hacerse presente a través de cada página.
En este contexto, la participación de Editorial Peniel en el Stand 3038 – Pabellón Ocre se convierte en mucho más que una presencia editorial: es una misión.
Un espacio para edificar y ser edificados
Este año, en el marco de los 50 años de la feria más importante de América Latina, Peniel vuelve a decir presente con una propuesta que combina contenido, comunidad y propósito. Cada libro disponible no es solo un recurso, sino una herramienta para profundizar en la fe y fortalecer la relación con Dios.
Beneficios de Peniel, para que nadie se quede sin su libro
Con el deseo de que todos puedan acceder a estos recursos, se prepararon promociones exclusivas pensadas para cada necesidad:
🔥 25% de descuento pagando en efectivo o transferencia 💳 20% de descuento con tarjeta en un pago 🛍️ 15% de descuento y posibilidad de pagar en 3 cuotas sin interés
Es el momento ideal para llevarte ese comentario bíblico, esa Biblia o ese manual que venías buscando.
CÓMO LLEGAR AL STAND
La Rural es un complejo gigante, por eso te dejamos acá una guía para que encuentres rápido y fácil el stand.
Ingresá por Plaza Italia (Av. Santa Fe).
Entrá al Pabellón OCRE.
Buscanos en el Stand 3038.
¿Dónde está ubicada la feria internacional del Libro y hasta cuándo?
La Feria Internacional del Libro se realizará desde el 23 de abril al 11 de mayo en el predio La Rural. Además,
Una invitación abiertaMás que una visita, esta es una invitación a ser parte de algo mayor. A encontrarte con palabras que transforman, que edifican y que acercan a Dios.
Impactante testimonio de un astronauta de Artemis II que rompe en llanto tras ver una cruz al regresar de la Luna
Reid Wiseman vivió un momento inesperado que lo conmovió profundamente tras completar uno de los viajes espaciales más impactantes de la historia reciente
Un comandante de la misión Artemis II de la NASA protagonizó un momento profundamente emocional al regresar a la Tierra luego de viajar más de 250.000 millas hasta la Luna y volver. La experiencia, marcada por avances científicos y vistas impresionantes del espacio, terminó despertando en él una reacción espiritual inesperada.
Reid Wiseman, quien afirma no considerarse una persona religiosa, relató cómo una escena sencilla lo llevó a quebrarse en llanto durante una conferencia de prensa posterior a la misión.
Un viaje histórico alrededor de la Luna
La tripulación completó un viaje de 10 días que los llevó al llamado “lado oscuro” de la Luna, donde fueron testigos de fenómenos impactantes como la Tierra poniéndose sobre el horizonte lunar y un eclipse solar visto desde el espacio.
Wiseman describió estas imágenes como “increíbles”, aunque reconoció la dificultad de procesar lo vivido. La misión Artemis II marca un hito en la exploración espacial, alcanzando una de las mayores distancias recorridas por humanos fuera de la Tierra en las últimas décadas.
El momento que lo cambió todo
Tras el amerizaje en el océano Pacífico, el equipo fue rescatado por la Marina de Estados Unidos. Fue en ese contexto que Wiseman pidió la presencia de un capellán para compartir unos minutos con la tripulación.
“No soy realmente una persona religiosa, pero no había otra forma para mí de explicar o experimentar nada”, expresó.
Cuando el capellán ingresó, el astronauta notó la cruz que llevaba en su cuello. Ese pequeño detalle provocó una reacción inmediata e inesperada: comenzó a llorar.
“Nunca lo había visto en mi vida, pero vi la cruz en su collar y simplemente me derrumbé en lágrimas”, relató.
Este instante se convirtió en uno de los momentos más impactantes de toda la misión.
El impacto emocional de ver el universo
La tripulación, compuesta también por Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, fue sometida a intensas evaluaciones médicas tras su regreso, lo que les dejó poco tiempo para procesar lo vivido.
Wiseman destacó que observar la Tierra eclipsada por la Luna lo dejó sin palabras. “No creo que la humanidad haya evolucionado lo suficiente para comprender lo que estamos viendo ahora”, comentó durante la misión.
Por su parte, Jeremy Hansen habló de la inmensidad de la galaxia y de la sensación de sentirse “infinitamente pequeño” frente al universo.
Christina Koch compartió una experiencia curiosa al regresar a la Tierra: durante los primeros días, despertaba creyendo que aún flotaba en gravedad cero. “Me sorprendió cuando la camisa cayó”, dijo entre risas, al recordar cómo soltó una prenda esperando que quedara suspendida.
Ciencia, asombro y una búsqueda más profunda
Los testimonios de la misión Artemis II reflejan cómo la exploración espacial no solo desafía los límites de la ciencia, sino también confronta al ser humano con preguntas existenciales profundas.
La inmensidad del universo, lejos de generar solo admiración técnica, despierta en muchos un sentido de asombro, pequeñez y, en algunos casos, una búsqueda espiritual.
En medio de una era marcada por avances tecnológicos sin precedentes, estas experiencias recuerdan que el corazón humano sigue anhelando respuestas que van más allá de los datos y la lógica.
La Biblia expresa esta verdad con claridad: “Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos” (Salmos 19:1).
Una experiencia que trasciende la ciencia
Más allá de los logros científicos, la historia de Reid Wiseman pone en evidencia que incluso en los entornos más avanzados, el ser humano continúa siendo profundamente espiritual.
El contacto con la grandeza de la creación puede abrir puertas inesperadas en el corazón, recordando que hay realidades que no se explican únicamente desde la razón, sino que también se experimentan desde lo más profundo del alma.
"Sentí la ira de Dios": De la burla a la búsqueda, Logan Paul sorprende al hablar de Jesús y la oración
El influencer y empresario Logan Paul volvió a estar en el centro de la conversación global, pero esta vez no por una polémica o un negocio, sino por algo más profundo: su relación con Dios. En recientes declaraciones, el creador de contenido habló abiertamente de Jesús, de la oración y de lo que describió como haber sentido “la ira de Dios” tras haberse burlado de la fe cristiana.
De la burla a la búsqueda espiritual
Nacido en Ohio en 1995, Logan Paul construyó una de las carreras más influyentes de internet, acumulando millones de seguidores y visualizaciones. Sin embargo, su historia con la fe no ha sido lineal. Criado en un entorno con trasfondo cristiano, con el paso del tiempo se alejó de la fe y, en distintas etapas de su vida pública, llegó a ridiculizar la religión.
Hoy, ese discurso parece estar cambiando. En conversaciones recientes, el influencer dejó ver una inquietud espiritual más profunda. A esto se suma un momento que se volvió viral, en el que lideró una oración en el nombre de Jesús durante una transmisión en vivo, marcando un giro inesperado en su narrativa pública.
“Sentí la ira de Dios”: una declaración que genera debate
En su pódcast, Logan Paul recordó la etapa en la que se burlaba del cristianismo y afirmó que, tras esas actitudes, atravesó situaciones que lo confrontaron profundamente. Fue entonces cuando describió haber experimentado lo que llamó “la ira de Dios”.
Sus palabras no pasaron desapercibidas. Para algunos, representan el comienzo de un proceso genuino de arrepentimiento y acercamiento a Cristo. Para otros, forman parte de una estrategia más dentro de su constante exposición mediática. Con la información actual, ambas interpretaciones siguen abiertas.
Cristianismo, figuras públicas y el juicio de la audiencia
El caso de Logan Paul también expone una tensión frecuente dentro del mundo cristiano: cómo reaccionar cuando figuras públicas comienzan a hablar de Jesús. Muchas veces, la expectativa de un cambio inmediato y perfecto puede dar paso a la crítica constante ante cualquier incoherencia.
Sin embargo, la fe cristiana no se trata de perfección instantánea, sino de un proceso de transformación. La conversión es el inicio de un camino, no su conclusión.
Una conversación que trasciende al personaje
Más allá de las opiniones divididas, hay un hecho innegable: millones de personas están escuchando a Logan Paul hablar sobre Dios. Cuando alguien con su alcance reconoce públicamente que burlarse de la fe tuvo consecuencias en su vida, el impacto trasciende lo mediático.
La Escritura advierte con claridad: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará” (Gálatas 6:7). No como una amenaza vacía, sino como un principio espiritual que revela la justicia y la santidad de Dios.
¿Un nuevo comienzo?
Si lo que Logan Paul está experimentando es un proceso genuino, entonces se encuentra frente a la decisión más importante de su vida: rendirse completamente a Cristo.
Dios no necesita validación humana para ser Señor, pero en su gracia sigue llamando incluso a quienes alguna vez lo rechazaron. Y cuando ese llamado llega, no importa cuán pública haya sido la caída: lo que realmente importa es la respuesta del corazón.