El intento de interpretar el evangelio a través del entendimiento, con parámetros naturales y propósitos humanos, genera inexorablemente resultados humanos.

En entregas anteriores habíamos establecido que es imposible mirar las cosas de la tierra, lo temporal, lo que satisface nuestra carne, y al mismo tiempo estar buscando las cosas de arriba.

La visión perfecta está en alguien, desde alguien y con una determinada posición; es decir, según el punto de vista se puede ver un 6 o un 9, pero sólo desde el lugar correcto se ve lo correcto. No es simplemente que los dos que miran tengan razón, de hecho, la razón es un patrón de pensamiento sistemático, por eso las personas siempre tienen razón, porque razón no es igual a verdad, verdad es ser exactos al diseño de quien estableció el número, puede haber muchas interpretaciones desde el punto de que lo mire, pero hay una verdad y es encontrar a quien hizo el número y mirar desde su óptica. La visión perfecta es estar en Cristo.

Miopía: La gente que tiene miopía puede ver claramente los objetos cercanos, pero algo borrosos los objetos distantes.
Hipermetropía: Al contrario, las personas con hipermetropía pueden distinguir claramente los objetos lejanos, pero tienen dificultades para ver los objetos de cerca.

Cómo se tratan: Según la evolución del error refractivo y las preferencias del paciente, puede tratarse con anteojos, lentes de contacto o cirugía. En el caso de optar por una intervención quirúrgica, se puede implantar un agente externo que corrige la visión: un lente, una forma de ver.

¿Cómo miras este tiempo? ¿Oportunidades o amenazas? 

Un nuevo día es la oportunidad de un nuevo comienzo, de mirar hacia atrás aprendiendo de lo vivido y capitalizarlo para el futuro. Es un nuevo inicio, un libro abierto con páginas en blanco. Lo mejor de todo es que la decisión de cómo verlo está en cada uno, podés ponerte los lentes del espíritu y ver todo desde Cristo o seguir viendo a medias, como el ciego de Betsaida. (Marcos 8:2226).

Para llevar adelante la visión de lo que se nos pide necesitamos del poder que solo viene por medio del Espíritu Santo si estamos dispuestos a obedecer aquí y en lo último de la tierra.

Jesús amaba las multitudes, pero también iba por cada uno. Vino por todo el mundo, pero también vino por ti y por mí. Esto nos enseñó que la manera de vivir correctamente el evangelio es ver a los de la casa espiritual, pero también a los no alcanzados, porque es importante tener programas para nosotros, pero también para los que no conocen.

Cuando hablamos de buscar las cosas de arriba, no nos estamos volviendo en contra de los recursos. Podemos caer en el engaño de creer que los bienes materiales no son las cosas de arriba. Sin embargo, las cosas materiales, los bienes económicos, son recursos espirituales si son usados conforme al propósito de Dios para la expansión del evangelio, pero son terrenales si se hace una mala administración de ellos, para la propia satisfacción personal.

Mateo 6: 19 al 21 nos dice: “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón”.

El problema no son los tesoros, no son los afectos, o los deseos del corazón, sino el lugar donde están los tesoros o los afectos.

Cuando pienso en la expresión “poner la mira” pienso en un largavista o en la mira de un rifle, lo cual permite: localizar, acercar y enfocar. Uno de los desafíos de la mira es mantener la atención. El inmaduro se distrae, el maduro no.

Asimismo, la visión es una construcción y es enseñanza. No es algo dado. Las personas suelen decir “no hay otra forma de mirarlo”. Pero la percepción es la forma en que interpretamos lo que vemos. Nunca lo veremos todo desde nuestra propia mente, porque vamos haciendo constantemente una selección sesgada, de acuerdo a nuestra mente limitada y natural. Ahora, desde la mente de Cristo, y de acuerdo a lo que mencioné anteriormente, la gestión del cuerpo, podremos MIRAR CLARAMENTE.

  • Por eso la mira debe estar limpia (esto es SANTIDAD)
  • Por eso la mira debe estar sana (ASUNTOS RESUELTOS / SIN HERIDAS)
  • Por eso la mira debe estar calibrada (EN ORDEN)

Para entrar a un lugar hay que salir de otro, sencillo. Ser intencionales en el ir significa comenzar por aquellos que nadie escucha, que nadie comparte, los que están al borde, los marginados, los perdidos. En Argentina todavía hay lugares donde no se habla de Jesucristo porque nadie va. Seamos intencionales en buscarlo y en darlo a conocer.

Fundador de la “Red Global Vida Plena”. Ha fundado más de 50 congregaciones distribuidas en Argentina y en el mundo. Actualmente pastorea en la ciudad de Córdoba. Creador y director de CEF Training - Una plataforma virtual de entrenamiento y formación ministerial totalmente gratuita. Está casado con Sabrina Arriete y juntos tienen dos hijos.