mail

Suscribite a nuestro boletín

El regreso después del naufragio: una mirada cristiana al final de Náufrago

La película Náufrago o conocida por su nombre original (Cast Away), protagonizada por Tom Hanks y dirigida por Robert Zemeckis, es una obra de arte que hasta el día de hoy sigue consolidándose como una pieza cinematográfica cargada de mensajes profundos que tratan temas como la soledad, el propósito y la esperanza.

Como hijos de Dios, podemos aprender a ver con ojos espirituales a elementos que la cultura de hoy nos deja, como lo es el cine. Pero ¿qué podemos sacar como reflexión del final de Náufrago?

El final claramente está diseñado para ser interpretado por el espectador y sacar sus propias conclusiones sobre la decisión que finalmente toma nuestro protagonista Chuck Noland (Tom Hanks).

¿Qué sucede en la escena final?

Chuck es caracterizado en toda la película por su persistencia, valentía, fidelidad y compromiso. Como empleado de la reconocida cadena de envíos FedEx, lleva aquel paquete que lo acompañó en toda su aventura en la isla mientras se encontraba solo, intentando sobrevivir.

De alguna manera, ese paquete representaba para él su propósito y una de las tantas razones por las cuales tenía que volver. Llevándolo siempre consigo, ese paquete en sus propias palabras, “le salvó la vida”.

Por esta razón, Chuck recorre la carretera para entregar ese último paquete, o quizás lo último que quedaba de él antes de su vida anterior a la Isla, siendo que al volver se enteró que los años habían pasado y ni su esposa ya estaba esperándolo.

Como un náufrago en el nuevo mundo de “Casa”, Chuck encuentra la dirección en la que debe entregar el paquete, pero un momento antes se detuvo a observar que en la puerta se avistaba un letrero con unas “alas como de ángeles”. Al llamar a la puerta, no encuentra a nadie que lo reciba, por eso decide dejarlo allí con una nota.

La pregunta ahora es ¿a dónde se dirigiría Chuck? ¿De vuelta a lo que alguna vez llamó hogar? ¿Hacia lo desconocido? ¿Hacia una nueva vida?

De inmediato, mientras Chuck se cuestiona esto observando un mapa, sus pensamientos son interrumpidos por una mujer que se acerca con su auto y al frenar le dice: “Pareces perdido”.

Por la increíble actuación de Tom Hanks, podemos entender que esta mujer captó su atención y luego de que ella le explique hacia dónde lleva cada ruta, se aleja con su camión.

Al mirar esto, Chuck se encuentra con la sorpresa de que detrás del vehículo vislumbra una calcomanía con exactamente las mismas alas que vio en la entrada del domicilio en el que dejó el paquete.

Chuck se debate hacia dónde ir, parándose en medio de una cruz formada por los caminos, y la película cierra con su mirada dirigida hacia el coche que manejaba la mujer y con una leve sonrisa de decisión tomada termina la historia.

Una mirada espiritual al final de Náufrago

Así como Jesús, como gran maestro, nos enseñó que las historias ficticias, como las parábolas, pueden enriquecer nuestra vida espiritual y ayudarnos a conocer más en profundidad a nuestro Dios, esta es una excelente oportunidad para ver cómo el desenlace de este clásico de Hollywood puede aportarnos un análisis sobre el Evangelio.

Parecería casualidad que Chuck permanezca parado en unos caminos que forman la imagen de la cruz. Tiene dos posibilidades: alejarse para siempre de allí o acercarse al lugar al que llegó gracias a aquel paquete que, de alguna forma, lo guió hasta la puerta.

En nuestra vida, nuestros naufragios se ven llenos de desgracia, soledad y angustia, pero todo mal también nos conduce a Dios, en una búsqueda desesperada por no estar más solos, por hallar nuestro destino y nuestra paz, y por fin finalizar la supervivencia para descansar en “Casa”.

En la escena final, podemos ver esas “alas” como aquellos ángeles que protegieron a Chuck en la isla. Y cómo la misma traducción de ángeles en el hebreo lo dice: “mensajeros”. Ese mensaje envió a nuestro protagonista a encontrar su lugar luego de toda esa temporada lejos en la intemperie.

Así que una de las interpretaciones que podemos escoger es que decidió ir tras el camino al que fue enviado desde antes de que la prueba pasara.

Con Cristo, la meta es Él. A través de la cruz encontramos nuestra dirección hacia una vida fuera del naufragio, de una isla en medio del océano de este mundo y de la soledad.Quizás la decisión es solo seguirlo.

Rodrigo Acosta
Rodrigo Acosta
Escritor, redactor, músico, productor y compositor argentino. Forma parte de la banda Fila 9 desde el año 2016 como bajista y segunda voz.

Otras

Publicidad

CRISTIANAS

hola
Enviar Whatsapp
error: Gracias por interesarte en las publicaciones de La Corriente, para su uso o difusión, por favor escribirnos a [email protected]