Millones de personas en todo el mundo celebran el Año Nuevo Chino 2026, también conocido como Año Nuevo Lunar, una de las festividades más importantes del calendario asiático. La celebración se extiende durante dieciséis días, mientras que los primeros siete son considerados feriados oficiales en China.
Una oportunidad para fortalecer vínculos y compartir la fe
Kurt Rovenstine, representante de Bibles for China (Biblias para China), destacó la relevancia cultural y espiritual de esta fecha.
“Es una celebración muy importante. El país se paraliza. Todos viajan para visitar a la familia. Es un momento de gran alegría, pero también una oportunidad para ministrar y alcanzar a la comunidad”, explicó.
El Año Nuevo Chino no solo representa tradición y cultura, sino también una ocasión estratégica para fortalecer relaciones personales. Un simple saludo de “Feliz Año Nuevo Chino” puede abrir puertas al diálogo, especialmente con amigos o vecinos de ascendencia china.
Cristianos en China enfrentan mayores restricciones
Sin embargo, el comienzo de un nuevo año no necesariamente implica un cambio en el panorama para los cristianos en China. Según Rovenstine, la iglesia continúa enfrentando un endurecimiento en las restricciones religiosas, una situación que recuerda a épocas de fuerte oposición contra el evangelio.
Muchos creyentes que experimentaron mayor libertad entre los años 2000 y 2016 —cuando el ambiente parecía más abierto— hoy deben adaptarse nuevamente a un contexto más restrictivo. Esto ha generado un diálogo intergeneracional dentro de la iglesia: ¿cómo enfrentar tiempos difíciles con sabiduría y perseverancia?
La transmisión de sabiduría en la cultura china
A diferencia de Occidente, donde a menudo existe una brecha generacional marcada, la cultura china valora profundamente el respeto por los mayores y la tradición. Este aspecto cultural podría convertirse en una fortaleza para la iglesia en China.
El respeto hacia quienes atravesaron épocas de persecución permite que la experiencia y la resiliencia espiritual se transmitan a las nuevas generaciones. Para líderes cristianos y ministerios internacionales, este es un motivo de oración: que la sabiduría del pasado fortalezca la fe presente.
Un momento estratégico para sembrar esperanza
Con millones de personas viajando y compartiendo tiempo en familia, el Año Nuevo Chino 2026 también se convierte en una oportunidad única para regalar algo significativo, ya sea una palabra de ánimo, un gesto de amor o incluso una Biblia.
En medio de una de las celebraciones más multitudinarias del mundo, la fe cristiana busca abrirse camino a través de relaciones personales, respeto cultural y testimonio perseverante.



