Miles de cristianos se concentraron frente al Parlamento de Nueva Gales del Sur, en Sydney, Australia, para orar públicamente y manifestarse contra el aborto. La movilización se realizó el martes 15 de septiembre y reunió a creyentes, familias y activistas provida que reclamaron una mayor protección para los niños por nacer.
La convocatoria fue impulsada por la activista y profesora de Derecho Joanna Howe, quien promovió la concentración bajo el lema de oponerse al aborto en etapas avanzadas del embarazo. Los asistentes llevaron pancartas con mensajes provida, globos blancos y luces, mientras permanecían frente a la sede del Parlamento estatal.
La organización Bird Flip describió la escena como “un mar de luces para quienes no tienen voz” y señaló que la multitud se había reunido para protestar contra los abortos realizados en etapas avanzadas del embarazo.
Una concentración marcada por la oración y la fe cristiana
Durante la jornada, los participantes cantaron el himno nacional australiano y elevaron oraciones por un cambio en la legislación sobre el aborto. La concentración también tuvo un marcado carácter cristiano: los presentes oraron juntos y entonaron “Amazing Grace”, uno de los himnos más conocidos del cristianismo.
De esta manera, la manifestación se convirtió no solo en un acto público de protesta, sino también en un espacio de oración, intercesión y adoración.
El influencer cristiano Liam Aquilina afirmó que alrededor de 10.000 personas participaron de la concentración. Esta cifra fue difundida por participantes y organizaciones vinculadas a la movilización, aunque no se ha identificado una estimación independiente oficial que confirme el número exacto de asistentes. Medios cristianos también recogieron posteriormente la cifra como una estimación de los organizadores.
El debate sobre el aborto en Nueva Gales del Sur
Uno de los principales puntos de la protesta fue la legislación sobre el aborto vigente en Nueva Gales del Sur. La movilización se produjo en medio del debate público y legislativo sobre las normas que regulan la interrupción del embarazo en el estado.
Según la información oficial de NSW Health, el aborto puede realizarse por decisión de la persona embarazada hasta las 22 semanas de gestación. Después de ese período, el procedimiento debe ser evaluado por un médico especialista, quien debe considerar que existen motivos suficientes y consultar con otro médico especialista que también considere que existen fundamentos suficientes para realizarlo, salvo situaciones de emergencia.
Precisamente, los organizadores de la concentración centraron parte de sus reclamos en los abortos realizados después de las 22 semanas, cuestionando el marco legal vigente y reclamando modificaciones en la legislación.
La movilización se realizó además un día antes de que el Parlamento de Nueva Gales del Sur debatiera un proyecto relacionado con la prohibición del aborto por selección del sexo. El registro oficial del Parlamento confirma que el proyecto fue debatido el 16 de septiembre.
“Como cristianos, no tenemos otra opción que defender la vida”
Entre las voces cristianas que participaron de la concentración estuvo la pastora Millicent Sedra, de Echo Church. Durante su intervención, cuestionó la postura de quienes consideran personalmente incorrecto el aborto, pero sostienen que no deberían intervenir en las decisiones de otras personas.
Sedra afirmó que, desde sus convicciones cristianas, los creyentes tienen la responsabilidad de pronunciarse cuando consideran que una vida está siendo amenazada.
“Como cristianos, no tenemos otra opción que defender la vida”, declaró la pastora ante los manifestantes.
Además, vinculó la movilización provida con otras luchas históricas en las que cristianos participaron frente a prácticas que consideraban injustas, mencionando el infanticidio, la quema de viudas en India y la explotación sexual de menores.
Una movilización provida frente al Parlamento
La concentración del 15 de septiembre reunió así a cristianos, familias y activistas provida frente al Parlamento de Nueva Gales del Sur. Para quienes participaron, el objetivo fue expresar públicamente su oposición al aborto y reclamar cambios en las normas vigentes, especialmente en relación con los procedimientos realizados después de las 22 semanas.
La jornada estuvo marcada por oraciones, cánticos, pancartas y luces, mientras los participantes buscaban llevar su mensaje directamente frente a los legisladores estatales.
La movilización forma parte de un debate que continúa abierto en Nueva Gales del Sur en torno a la legislación sobre el aborto y la protección de la vida por nacer.





