Hoy 4 de febrero falleció Eduardo Santoro, reconocido cantante, compositor, pastor y evangelista, una de las voces más representativas del movimiento cristiano desde la década de los años 80. Tenía 65 años.
Nacido el 6 de enero de 1961 en Buenos Aires, Santoro desarrolló un ministerio profundamente ligado a la predicación del Evangelio, entendiendo siempre la música como una extensión de su llamado pastoral. Sus canciones no solo se escucharon: se cantaron, se oraron y se transformaron en herramientas de fe dentro de iglesias, campañas evangelísticas y encuentros cristianos a lo largo de América Latina.
A lo largo de su trayectoria, Eduardo Santoro grabó numerosos álbumes que dejaron una huella imborrable en varias generaciones de creyentes. Producciones como Desde Que Te Conocí, La Manera de Vivir, Más Que Vencedor, Te Bendecimos y Debes Conocerle se convirtieron en material habitual dentro de congregaciones evangélicas, tanto en Argentina como en otros países de la región.
Canciones como “Desde Que Te Conocí”, “La Manera de Vivir” y “Si Mi Pueblo Se Humillare” trascendieron el formato artístico para transformarse en himnos congregacionales, reflejando un mensaje claro, bíblico y directo, característico de su ministerio.
Más allá de los escenarios, Santoro fue pastor, conferencista y predicador, con una fuerte vocación evangelística. Su vida y su obra estuvieron marcadas por una coherencia profunda entre el mensaje que cantaba y la fe que predicaba.
Una generación formada en sus canciones
Para muchos, Eduardo Santoro fue parte de una época donde la música cristiana no buscaba espectáculo, sino servicio. Sus letras apuntaban a la conversión, al arrepentimiento, a la vida transformada y a una fe vivida con compromiso.
Su legado no se mide solo en discos grabados, sino en vidas alcanzadas, en creyentes que encontraron consuelo, dirección y esperanza a través de sus canciones, y en una iglesia que fue edificada por su mensaje sencillo y profundo.
Un legado que permanece
Hoy, mientras la comunidad cristiana despide a Eduardo Santoro, su voz sigue resonando en cada iglesia donde alguna vez se cantó una de sus canciones. Su partida deja dolor, pero también gratitud por una vida entregada al servicio del Reino.
Como ocurre con aquellos que sembraron con fidelidad, su obra no termina con su muerte. Permanece en la memoria, en la fe compartida y en el fruto que continúa dando.
“Bienaventurados los muertos que mueren en el Señor… porque sus obras con ellos siguen” (Apocalipsis 14:13).
La frase que titula estas líneas no es solo un lema; es el resumen perfecto del motor que ha impulsado mi formación teológica durante todos estos años.
Al reflexionar sobre este trayecto, identifico tres conceptos fundamentales que sintetizan dicha vocación: llamado, aprendizaje y excelencia.
Primeramente, el llamado.
El estudio de la teología no nace de un intento por combatir el aburrimiento ni del simple deseo intelectual de desentrañar textos complejos. Por el contrario, estudiamos teología porque reconocemos una vocación divina: un llamado que emana de Dios hacia Él mismo y, por extensión, hacia Su pueblo.
Esta vocación consiste en escudriñar “todo el consejo de Dios” con el fin último de compartirlo con la comunidad de fe, y más aún, con aquellos que no conocen al Señor.
En segundo lugar, el aprendizaje.
La teología no desciende del cielo en un paquete sellado como por arte de magia; requiere horas de estudio riguroso y una dedicación constante. En este camino, la humildad es indispensable.
Nadie puede jactarse de poseer un conocimiento absoluto y definitivo; más bien, el estudio teológico es un ejercicio de “enseñabilidad”, donde nos disponemos a aprender de aquellos que han recorrido antes el camino de la academia y la vida cristiana.
Con lo cual, al estudiar aprendí también que toda mi teología es la de un peregrino: aprendo por la fe acerca de cosas que voy a ver de manera precisa en la gloria venidera.
Finalmente, la excelencia.
Todo lo que emprendemos debe hacerse para la gloria de Dios. Por ello, la teología no puede ser un ejercicio superfluo de especulaciones ligeras y/o banales.
Debe ser un estudio concienzudo, serio y profundo; una labor minuciosa guiada por el Espíritu Santo y anclada en la Palabra de Dios.
Entonces, tras tres años de formación en la Facultad de Teología Integral, surge la pregunta inevitable: ¿para qué ha servido todo esto?
Desarrollo
En retrospectiva, puedo afirmar que la formación recibida me ha moldeado en tres dimensiones esenciales: lo intelectual, lo espiritual y lo comunitario.
1. Una formación profundamente intelectual
La exigencia académica de FTIBAeleva la vara del pensamiento y los procesos cognitivos involucrados. El rigor de sus clases y requisitos habitúa al estudiante a un estándar intelectual superior a la media.
Gracias a este proceso, hoy somos capaces de ejercer un pensamiento crítico que valora la tradición de la Iglesia, pero que no teme explorar nuevos caminos (o re-descubrir los antiguos y olvidados) en la búsqueda de un entendimiento más meridiano de la fe.
Durante este proceso, adquirimos un vocabulario técnico (al mismo tiempo que memorizamos cientos de palabras foráneas) y metodologías que antes nos resultaban ajenas.
Me gusta comparar la formación en la Maestría en Divinidadcon la edificación de una casa:
El fundamento: los idiomas bíblicos (hebreo antiguo y griego koiné).
Las columnas: la exégesis y la interpretación realizada directamente desde los textos originales.
Las paredes y el techo: la teología bíblica y sistemática, coronadas por la historia de la Iglesia.
El interior: la teología práctica (homilética, consejería, pastoral, misiones, ética y apologética).
Una vez terminada la construcción, estamos listos para abrir las puertas y recibir a los invitados a través de la conversación, la predicación, la enseñanza, la consejería y el cuidado pastoral.
2. Un enfoque profundamente espiritual
Más allá de la erudición y las incontables páginas escritas, el anhelo principal no ha sido obtener un diploma, sino alcanzar la piedad a través del estudio.
El summum de la teología es conocer a Dios para deleitarnos en Él. En FTIBA, la teología no es un fin en sí mismo, sino un medio de adoración.
Los cursos regulares de formación espiritual actúan como un salvaguarda para que el conocimiento no se convierta en un ídolo, ni en un instrumento de legalismo o antinomianismo.
Al confrontar la belleza insondable de Dios con la realidad de nuestro propio corazón pecaminoso, el Evangelio de Jesucristo nos interpela.
En este sentido, el estudio de los puritanos —especialmente de John Owen— ha sido vital para forjar una “mente espiritual”.
Aprendemos a leer la Biblia desde la centralidad del Dios Trino y a maravillarnos ante Su gloria revelada en la cruz de Cristo.
Solo hay una respuesta posible después de ser expuesto a esto por tres años: arrodillarse y adorar a Dios.
3. El crisol de la vida en comunidad
La teología no se produce en una “torre de marfil”, aislada de la realidad comunitaria.
El estudio teológico no debe crear personas hoscas, agrias o distantes; al contrario, a mí me ha vuelto más humano.
He comprendido que el vínculo pactual que tengo con Dios impacta directamente en mi vínculo con los demás.
Esta vida comunitaria se manifiesta en tres facetas esenciales:
Unidad en la diversidad: en el seminario convergemos estudiantes de diversas denominaciones. Sin embargo, nos une “un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo” (Efesios 4:5). Disfrutar de esta diversidad es saborear un anticipo del Cielo en la tierra.
Comunión profunda:FTIBA no es solo un lugar de estudio, sino un espacio donde se ríe, se llora y se forjan amistades que duran toda la vida. Algo que un veterano profesor de la casa gusta de llamar ‘pericoresis’.
El servicio: desde las tareas asignadas por becas hasta los actos voluntarios, aprendemos a servirnos por amor a Jesús. Cada tarea, incluso las más simples, es un acto de adoración.
Realizamos cada labor con alegría, motivándonos mutuamente a no caer en la mediocridad, sino a servirnos los unos a los otros y aportar a la institución con gozo.
Como la Escritura enseña y la tradición reafirma, estudiar teología es una de las formas de glorificar a Dios y ser plenamente felices en Él. Esa ha sido mi experiencia personal.
En FTIBA aprendí una manera de ser y de actuar anclada en el rigor académico, la profundidad espiritual y la centralidad de la comunidad.
Si estás leyendo estas líneas, quizá Dios te esté llamando a considerar los estudios teológicos.
Que en el trayecto puedas gozar de la inmensa dicha de cultivar una mente entregada a la verdad y un corazón rendido a Dios.
El mundo de la música cristiana y de adoración está de luto tras la confirmación del fallecimiento del legendario cantante, líder de adoración y compositor Ron Kenoly, a los 81 años de edad, el 3 de febrero de 2026.
Kenoly, nacido el 6 de diciembre de 1944 en Coffeyville, Kansas (Estados Unidos), fue una figura clave en la música de alabanza contemporánea, cuya carrera —que se extendió por más de cinco décadas— marcó un antes y un después en la forma de experimentar la adoración en iglesias y congregaciones de todo el mundo.
Últimos momentos y anuncio oficial
El fallecimiento fue anunciado por su equipo a través de publicaciones oficiales en redes sociales del ministerio del artista. Según comunicaron, Kenoly murió mientras dormía durante la noche del 3 de febrero, aunque hasta el momento no se ha divulgado una causa oficial de su muerte ni detalles sobre su estado de salud en los días previos.
Una carrera de impacto global
Ron Kenoly se destacó por combinar el gospel tradicional con el estilo contemporáneo de adoración, grabando más de 20 álbumes reconocidos internacionalmente. Su disco Lift Him Up with Ron Kenoly (1992) se convirtió en uno de los álbumes más influyentes de su tiempo, estableciendo himnos como Ancient of Days, Jesus Is Alive y We’re Going Up como parte del repertorio habitual de alabanza en iglesias de todos los continentes.
Además de su labor musical, Kenoly fue pastor y líder de adoración en importantes iglesias, como el Jubilee Christian Center en San José, California, y participó como orador y facilitador de encuentros de adoración en más de cien países.
Reacciones y legado
Tras conocerse la noticia, líderes del movimiento cristiano, músicos y cientos de fieles compartieron mensajes de homenaje en redes sociales, destacando cómo su música los acompañó en momentos de fe, consuelo y celebración. De manera significativa, el cantante brasileño Eli Soares expresó que “su voz se apaga en la Tierra, pero su legado de adoración permanece para siempre”.
Kenoly dejará un legado duradero en la historia de la música cristiana contemporánea, con composiciones que trascendieron fronteras y generaciones, y que siguen siendo utilizadas para elevar alabanza en diversas culturas y contextos de adoración.
Durante años repetimos frases sobre la Biblia que suenan verdaderas solo porque las escuchamos muchas veces. Circulan en sermones, estudios bíblicos, películas, memes o cadenas de WhatsApp.
El problema no suele ser la mala intención, sino algo mucho más simple —y más peligroso—: la falta de contexto.
Entre nosotros y el mundo bíblico existe una enorme distancia histórica, cultural y lingüística. Cuando no la tenemos en cuenta, llenamos los vacíos con suposiciones modernas y terminamos creando leyendas urbanas bíblicas: ideas que se repiten tanto que parecen incuestionables, aunque nunca hayan estado realmente en el texto.
En este recorrido vamos a desmontar siete de las leyendas urbanas más populares sobre la Biblia, leyendo los pasajes en su contexto original, atendiendo a los géneros literarios y a la historia detrás de los textos. No para debilitar la fe, sino para fortalecerla.
¿Qué es una leyenda urbana bíblica?
Una leyenda urbana es una historia que parece real y se transmite de boca en boca hasta que termina aceptándose como verdadera. A veces nace de información falsa; otras, de datos incompletos o sacados de contexto. Con la Biblia ocurre exactamente lo mismo.
Muchas ideas que damos por sentadas no provienen del texto bíblico, sino de tradiciones posteriores, malas traducciones, explicaciones populares o intentos bienintencionados de “hacer encajar” la fe con nuestras categorías modernas.
Leyenda 1: La NASA comprobó que la Biblia tenía razón
Durante décadas circuló —y todavía circula— una historia fascinante: científicos de la NASA habrían descubierto que “faltaba un día” en la historia del universo y que la Biblia lo explicaba con el relato del día largo de Josué. Según la leyenda, cuando los ingenieros incorporaron los datos bíblicos a la computadora, todo encajó de manera perfecta.
El problema es simple: esto nunca ocurrió. No existe ningún documento, registro científico ni testimonio verificable que lo respalde, y la propia NASA desmintió esta historia en múltiples ocasiones. Además, aunque la astronomía puede reconstruir eventos del pasado, no existe tal cosa como un “hueco temporal” en la historia del universo.
Esta leyenda surge de un error de base: leer un texto antiguo y poético con lentes cientificistas. El relato de Josué utiliza un lenguaje hiperbólico, común en la literatura del antiguo Cercano Oriente, para comunicar una verdad teológica: Dios peleó por su pueblo. Convertir ese pasaje en una ecuación astronómica no lo defiende; lo desfigura.
La Biblia no necesita certificaciones científicas para ser verdadera. Cuando intentamos probarla con historias dudosas, terminamos debilitando el mensaje que queremos proteger.
Leyenda 2: Jesús murió a los 33 años
Decir que Jesús murió a los 33 años se volvió casi automático. El número suena redondo, simbólico y fácil de recordar. Sin embargo, los Evangelios nunca mencionan la edad exacta de Jesús al morir.
El único dato etario aparece en el Evangelio de Lucas, que afirma que Jesús tenía “unos treinta años” cuando comenzó su ministerio público. La expresión es deliberadamente imprecisa. Además, la duración del ministerio de Jesús tampoco se especifica con claridad. Los Evangelios sinópticos lo narran de forma condensada, mientras que Juan menciona al menos tres Pascuas, sin afirmar que hayan sido las únicas.
Cuando cruzamos los datos bíblicos con la historia, el rango se amplía. Sabemos que Jesús nació antes del año 4 a.C. (cuando murió Herodes el Grande) y que fue crucificado bajo el gobierno de Poncio Pilato, entre los años 26 y 36 d.C. Con estos datos, los historiadores sitúan su muerte entre los años 30 y 33 d.C., lo que implica que Jesús pudo haber tenido entre 29 y 41 años.
Los famosos “33 años” no son un dato bíblico, sino una estimación tradicional. Posible, sí. Segura, no.
Leyenda 3: Proverbios 31 es una checklist de la esposa perfecta
Pocas porciones bíblicas generaron tanta presión innecesaria como Proverbios 31. Con frecuencia se lo usa como una lista de requisitos para evaluar mujeres: trabajadora incansable, emprendedora, madre perfecta, espiritual, sonriente y, por supuesto, sin quejarse jamás.
El problema es que Proverbios 31 no fue escrito para eso. Este pasaje es el poema que cierra un libro dedicado a la sabiduría, no al noviazgo ni a la vida doméstica. La llamada “mujer virtuosa” no es una joven ideal para casarse, sino una figura literaria que encarna la sabiduría en acción a lo largo de toda una vida.
El texto, además, es un acróstico hebreo: cada verso comienza con una letra del alfabeto. Este recurso poético subraya su intención pedagógica, como diciendo: “Así se ve la sabiduría de la A a la Z”. Tomarlo de manera literal conduce a absurdos —esta mujer no dormiría nunca— y a usos abusivos del texto.
Proverbios 31 no es una vara para medir mujeres, sino un canto a una vida sabia que se expresa en el trabajo, las relaciones y la espiritualidad. Y aunque la figura sea femenina, los principios atraviesan a toda persona.
Leyenda 4: En Jerusalén había una puerta llamada “el ojo de la aguja”
Para suavizar las palabras de Jesús sobre la riqueza, se popularizó la idea de que existía en Jerusalén una pequeña puerta llamada “ojo de la aguja”, por la que los camellos solo podían pasar agachados y descargados. El mensaje sería entonces que los ricos pueden entrar al Reino, pero con esfuerzo y humildad.
El problema es que no existe ninguna evidencia arqueológica ni textual del siglo I que confirme la existencia de esa puerta. Ni los historiadores judíos ni los cronistas de la época la mencionan. La historia aparece recién en textos medievales, más de mil años después.
Jesús no está suavizando su mensaje. Está usando una hipérbole común en su cultura para describir algo imposible. En otras regiones se hablaba de elefantes pasando por el ojo de una aguja; en Judea, el animal más grande era el camello. El impacto está en lo absurdo de la imagen.
La frase no busca tranquilizar a los oyentes, sino sacudirlos: la riqueza no garantiza acceso al Reino de Dios.
Leyenda 5: El Nuevo Testamento fue escrito originalmente en hebreo
Cada tanto reaparece la idea de que el Nuevo Testamento fue escrito en hebreo y luego “corrompido” al traducirse al griego. La historia suena misteriosa y atractiva, pero carece de sustento histórico.
Jesús vivió en un mundo multilingüe. Su idioma cotidiano fue el arameo; conoció el hebreo en contextos religiosos y probablemente manejó algo de griego, la lengua franca del Mediterráneo. Sin embargo, todos los manuscritos antiguos del Nuevo Testamento están en griego. No existe ni uno solo en hebreo del siglo I.
Las menciones antiguas a un “evangelio en lengua hebrea”son ambiguas y probablemente se refieran a escritos judeocristianos hoy perdidos, no a los Evangelios que conocemos. El griego no fue una perversión del mensaje, sino el vehículo ideal para que el Evangelio llegara a todos.
La buena noticia no vino en un idioma secreto, sino en una lengua accesible.
Leyenda 6: La Biblia habla de tres reyes magos
La escena navideña clásica incluye tres reyes con coronas, nombres propios y regalos. Pero Mateo nunca dice que fueran tres, ni que fueran reyes, ni menciona sus nombres.
El texto habla de magoi: sabios del Oriente, probablemente astrónomos o sacerdotes de culturas paganas. Los tres regalos llevaron a asumir que eran tres personas, y siglos más tarde surgieron los nombres. La realeza fue una asociación posterior con textos proféticos del Antiguo Testamento.
Lo verdaderamente revolucionario del relato no está en el número, sino en el mensaje: Dios guió a extranjeros paganos hasta Jesús, atravesando fronteras culturales y religiosas.
Leyenda 7: La Biblia menciona dinosaurios
Behemot y Leviatán, descritos en el libro de Job, suelen presentarse como dinosaurios bíblicos. Sin embargo, las descripciones encajan mucho mejor con animales conocidos del antiguo Cercano Oriente: el hipopótamo y el cocodrilo.
El lenguaje es poético, exagerado y simbólico. El objetivo del texto no es zoológico, sino teológico. En medio del sufrimiento de Job, Dios le recuerda que incluso las fuerzas más indómitas de la creación están bajo Su dominio.
No necesitamos dinosaurios en Job para que el mensaje sea poderoso.
Conclusión
Las leyendas urbanas bíblicas no siempre son inofensivas. Muchas refuerzan estereotipos, abusos y una fe poco reflexiva. La mayoría nace de la misma raíz: leer la Biblia sin contexto.
Cuando aprendemos a atender al trasfondo histórico, cultural y literario, la fe no pierde misterio ni profundidad. Al contrario: gana honestidad, solidez y humildad.
Estados Unidos se prepara para regresar a la Luna con la misión Artemisa II, un hito histórico que marcará el primer viaje tripulado alrededor del satélite natural desde la era Apolo.
Entre los integrantes de esta misión se encuentra Victor Glover, piloto de la nave y un hombre que ha manifestado públicamente su fe cristiana.
La nave Artemisa II tiene previsto iniciar sus ventanas de lanzamiento a partir del 6 de febrero, con posibilidades que se extenderán hasta finales de este año, dependiendo de las condiciones climáticas y técnicas. La misión tendrá una duración aproximada de 10 días y representará un paso clave para futuras expediciones lunares y, a futuro, misiones a Marte.
La tripulación estará integrada por Reid Wiseman como comandante, junto a los especialistas de misión Christina Koch (NASA) y Jeremy Hansen (Agencia Espacial Canadiense). Glover ocupará el rol de piloto.
Entre 2020 y 2021, Victor Glover se desempeñó como ingeniero de vuelo en la Estación Espacial Internacional, durante la Expedición 64, una misión de 168 días en órbita. Durante ese período llevó consigo una Biblia, copas de comunión y siguió servicios religiosos transmitidos en vivo desde su iglesia local en Texas.
En 2022, durante una visita a la Iglesia de Cristo de Abell Street, en Wharton, Glover relató cómo logró sostener su vida espiritual aun estando fuera del planeta. “Pude celebrar mis oraciones… pude comulgar todas las semanas que estuve en el espacio”, expresó.
Según explicó, la NASA acompañó su decisión de continuar con sus prácticas de fe. “Apoyaron mi deseo y el de mi familia de seguir adorando y continuar nuestro camino espiritual incluso mientras yo estaba fuera de la Tierra”, afirmó.
Durante ese encuentro, Glover reflexionó sobre 2 Pedro 1, pasaje bíblico en el que el apóstol Pedro exhorta a los creyentes a crecer en virtudes como el dominio propio, la paciencia, la piedad y el amor. Para el astronauta, estos valores son especialmente necesarios en el contexto actual.
“El mundo necesita todas esas cosas ahora mismo”, sostuvo, alentando a no permanecer estancados en la fe. “No importa cuánto tiempo llevemos en este camino, todos necesitamos seguir creciendo”.
Glover también remarcó que Jesús es la paz que el mundo necesita. “Tenemos una naturaleza pecaminosa y necesitamos a Jesús. Él es el puente que nos da la oportunidad de ir al cielo”, expresó.
Conversaciones sobre Dios desde la órbita
Durante su experiencia en la Estación Espacial Internacional, Glover compartió misión con astronautas de distintas creencias. Según relató, esa diversidad dio lugar a conversaciones profundas sobre Dios, la vida y el sentido de la existencia, mientras observaban la Tierra desde el espacio.
“Había un católico, un cristiano, algunos no creyentes y un budista”, recordó. Aun así, destacó el deseo común de reunirse al final del día y compartir tiempo juntos, algo que describió como una necesidad profundamente humana.
La historia de Victor Glover vuelve a poner en diálogo la fe y la exploración espacial, mostrando que incluso en los avances más significativos de la ciencia hay lugar para la espiritualidad y la búsqueda de propósito.
Lista Mundial de la Persecución: Los 10 países donde ser cristiano es más peligroso
Desde hace más de 30 años, la Lista Mundial de la Persecución, elaborada por Puertas Abiertas, expone la realidad que enfrentan millones de cristianos perseguidos en todo el mundo. Este informe anual clasifica los 50 países donde seguir a Jesús implica mayor riesgo, violencia y discriminación por causa de la fe.
La investigación se basa en estudios de campo realizados por expertos en libertad religiosa, con el objetivo de comprender las necesidades de la Iglesia perseguida y movilizar a los creyentes a orar, acompañar y sostener espiritualmente a quienes sufren persecución.
Orar por los cristianos perseguidos es recordarles que no están solos, incluso cuando la presión parece insoportable. Ese fue el mismo llamado que impulsó al Hermano Andrés, fundador de Puertas Abiertas, cuando hace más de 70 años comenzó a llevar Biblias clandestinamente tras el Telón de Acero: escuchar a la Iglesia perseguida y responder con acciones concretas.
Dentro de los 50 países de la lista, 10 naciones concentran los niveles más extremos de persecución cristiana.
🔟 Irán
En Irán, el cristianismo es considerado una amenaza occidental. Las iglesias domésticas son allanadas con frecuencia y los creyentes, especialmente los conversos del islam, son arrestados bajo cargos de “atentar contra la seguridad nacional”.
El conflicto con Israel ha intensificado la represión, con detenciones masivas y acusaciones falsas de espionaje. Incluso las comunidades cristianas históricas —armenias y asirias— sufren discriminación laboral, legal y social. Cada año, miles de cristianos se ven forzados a huir del país.
9️⃣ Libia
La ausencia de un gobierno central ha convertido a Libia en un territorio dominado por milicias islamistas y redes criminales. Aunque descendió un puesto en la lista, sigue siendo uno de los lugares más peligrosos para los cristianos.
Los creyentes libios y los inmigrantes cristianos africanos son secuestrados, torturados, esclavizados o asesinados. Muchos mueren intentando escapar a través del mar Mediterráneo.
8️⃣ Pakistán
En Pakistán, la ley de blasfemia es una de las mayores amenazas para los cristianos. Una acusación —a menudo falsa— puede desencadenar ataques masivos, linchamientos y destrucción de barrios enteros.
La mayoría de los cristianos pertenecen a castas consideradas “intocables” y trabajan en condiciones de explotación. Los conversos del islam enfrentan persecución tanto de sus familias como de grupos extremistas.
7️⃣ Nigeria
Nigeria continúa siendo el país más violento del mundo para los cristianos. Grupos como Boko Haram, el Estado Islámico en África Occidental y milicias fulani atacan aldeas cristianas, dejando miles de muertos y desplazados cada año.
En el norte, la sharía rige en 12 estados, relegando a los cristianos a ciudadanos de segunda clase. La violencia se ha extendido al sur, agravando la crisis humanitaria y religiosa.
6️⃣ Siria
Siria regresó al top 10 de persecución tras un fuerte aumento de la violencia. Luego de la caída del régimen de Bashar al-Assad en 2024, el país quedó bajo control de Hay’at Tahrir al-Sham, grupo con raíces en Al Qaeda.
Los cristianos se encuentran atrapados entre conflictos armados, extremismo islámico y ataques directos a iglesias, como el ocurrido en Damasco en junio de 2025.
5️⃣ Eritrea
Eritrea es uno de los países más cerrados del mundo. El Gobierno solo reconoce cuatro confesiones religiosas, dejando a la mayoría de las iglesias cristianas fuera de la ley.
Los creyentes sufren redadas violentas, encarcelamientos indefinidos y vigilancia constante. El servicio militar obligatorio e indefinido agrava aún más la persecución.
4️⃣ Sudán
Tras el golpe militar de 2021 y la guerra civil iniciada en 2023, Sudán enfrenta una grave crisis humanitaria y religiosa. El restablecimiento de leyes islámicas ha intensificado la persecución.
Iglesias han sido destruidas, ocupadas o utilizadas con fines militares. Cristianos históricos y conversos sufren arrestos arbitrarios, violencia y desplazamientos forzados.
3️⃣ Yemen
El colapso del Estado y la guerra han convertido a Yemen en un lugar extremadamente hostil para los cristianos, en su mayoría conversos del islam.
La apostasía se castiga con la pena de muerte, y los creyentes viven su fe en secreto. Muchos enfrentan divorcios forzados, separación de sus hijos y exclusión de la ayuda humanitaria.
2️⃣ Somalia
En Somalia, seguir a Jesús es prácticamente imposible. La Constitución prohíbe convertirse del islam y la sharía se aplica en todo el país.
El grupo extremista Al-Shabaab controla amplias zonas y ejecuta públicamente a quienes sospecha que son cristianos. La presión familiar y tribal obliga a los creyentes a vivir ocultos.
1️⃣ Corea del Norte
Por más de dos décadas, Corea del Norte se mantiene como el país más peligroso del mundo para los cristianos. Poseer una Biblia o profesar la fe puede significar ejecución inmediata o campos de trabajo forzado.
Aunque el régimen exhibe iglesias en Pyongyang como propaganda, la adoración real está prohibida. La Iglesia clandestina sobrevive en silencio, con oraciones susurradas y pasajes bíblicos memorizados.
Desde 2020, la llamada “ley contra el pensamiento reaccionario” endureció aún más las sanciones contra cualquier expresión cristiana.
La película Náufrago o conocida por su nombre original (Cast Away), protagonizada por Tom Hanks y dirigida por Robert Zemeckis, es una obra de arte que hasta el día de hoy sigue consolidándose como una pieza cinematográfica cargada de mensajes profundos que tratan temas como la soledad, el propósito y la esperanza.
Como hijos de Dios, podemos aprender a ver con ojos espirituales a elementos que la cultura de hoy nos deja, como lo es el cine. Pero ¿qué podemos sacar como reflexión del final de Náufrago?
El final claramente está diseñado para ser interpretado por el espectador y sacar sus propias conclusiones sobre la decisión que finalmente toma nuestro protagonista Chuck Noland (Tom Hanks).
¿Qué sucede en la escena final?
Chuck es caracterizado en toda la película por su persistencia, valentía, fidelidad y compromiso. Como empleado de la reconocida cadena de envíos FedEx, lleva aquel paquete que lo acompañó en toda su aventura en la isla mientras se encontraba solo, intentando sobrevivir.
De alguna manera, ese paquete representaba para él su propósito y una de las tantas razones por las cuales tenía que volver. Llevándolo siempre consigo, ese paquete en sus propias palabras, “le salvó la vida”.
Por esta razón, Chuck recorre la carretera para entregar ese último paquete, o quizás lo último que quedaba de él antes de su vida anterior a la Isla, siendo que al volver se enteró que los años habían pasado y ni su esposa ya estaba esperándolo.
Como un náufrago en el nuevo mundo de “Casa”, Chuck encuentra la dirección en la que debe entregar el paquete, pero un momento antes se detuvo a observar que en la puerta se avistaba un letrero con unas “alas como de ángeles”. Al llamar a la puerta, no encuentra a nadie que lo reciba, por eso decide dejarlo allí con una nota.
La pregunta ahora es ¿a dónde se dirigiría Chuck? ¿De vuelta a lo que alguna vez llamó hogar? ¿Hacia lo desconocido? ¿Hacia una nueva vida?
De inmediato, mientras Chuck se cuestiona esto observando un mapa, sus pensamientos son interrumpidos por una mujer que se acerca con su auto y al frenar le dice: “Pareces perdido”.
Por la increíble actuación de Tom Hanks, podemos entender que esta mujer captó su atención y luego de que ella le explique hacia dónde lleva cada ruta, se aleja con su camión.
Al mirar esto, Chuck se encuentra con la sorpresa de que detrás del vehículo vislumbra una calcomanía con exactamente las mismas alas que vio en la entrada del domicilio en el que dejó el paquete.
Chuck se debate hacia dónde ir, parándose en medio de una cruz formada por los caminos, y la película cierra con su mirada dirigida hacia el coche que manejaba la mujer y con una leve sonrisa de decisión tomada termina la historia.
Una mirada espiritual al final de Náufrago
Así como Jesús, como gran maestro, nos enseñó que las historias ficticias, como las parábolas, pueden enriquecer nuestra vida espiritual y ayudarnos a conocer más en profundidad a nuestro Dios, esta es una excelente oportunidad para ver cómo el desenlace de este clásico de Hollywood puede aportarnos un análisis sobre el Evangelio.
Parecería casualidad que Chuck permanezca parado en unos caminos que forman la imagen de la cruz. Tiene dos posibilidades: alejarse para siempre de allí o acercarse al lugar al que llegó gracias a aquel paquete que, de alguna forma, lo guió hasta la puerta.
En nuestra vida, nuestros naufragios se ven llenos de desgracia, soledad y angustia, pero todo mal también nos conduce a Dios, en una búsqueda desesperada por no estar más solos, por hallar nuestro destino y nuestra paz, y por fin finalizar la supervivencia para descansar en “Casa”.
En la escena final, podemos ver esas “alas” como aquellos ángeles que protegieron a Chuck en la isla. Y cómo la misma traducción de ángeles en el hebreo lo dice: “mensajeros”. Ese mensaje envió a nuestro protagonista a encontrar su lugar luego de toda esa temporada lejos en la intemperie.
Así que una de las interpretaciones que podemos escoger es que decidió ir tras el camino al que fue enviado desde antes de que la prueba pasara.
Con Cristo, la meta es Él. A través de la cruz encontramos nuestra dirección hacia una vida fuera del naufragio, de una isla en medio del océano de este mundo y de la soledad.Quizás la decisión es solo seguirlo.
De todas las problemáticas a las que podríamos atribuir el estado actual de la sociedad vigente, el divorcio, sin duda, puede señalarse como uno de los principales causantes.
Si bien el mundo en el que vivimos jamás estaría dispuesto a admitirlo, lo cierto es que el aumento en las tasas de disoluciones matrimoniales ha demostrado tener un efecto progresivamente destructivo. La iglesia, por su parte, de forma silenciosa también sufre los estragos. Pero el tabú de ninguna manera logrará traer libertad a los cautivos. Donald y Silvia Franz lo saben bien.
De forma práctica, auténtica y veraz, los Franz comparten la verdad del diseño original a través de su nuevo libro conjunto “30 días a sus pies por mi matrimonio”.
En tiempos como los que vivimos, rechazar el camino más corto se convierte en un acto contracultural. Los autores aseguran que “para muchos, es más fácil buscar una nueva relación para encontrar lo que han perdido en su matrimonio, en lugar de pagar el precio por resucitar lo que ha muerto entre ellos.” ¿Y cuál es ese precio que no todos están dispuestos a pagar? La dolorosa entrega de nuestro orgullo.
La restauración matrimonial, un diseño divino, nunca podrá recuperarse con métodos humanos. Una batalla que no es contra carne ni sangre, sino que empieza en lo espiritual. Es Dios quien promete pelear junto con nosotros contra toda oposición infernal. Pero no hay atajos en este proceso. Todo lo que no represente la imagen de Cristo debe ser clavado en la Cruz.
“Si no somos capaces de reconocer nuestros propios errores y tomar la iniciativa para restaurar la relación, el milagro nunca sucederá.”
Una de las premisas fundamentales de la cual Donald y Silvia Franz (y muchos otros especialistas cristianos) parten, es que una vez iniciado el matrimonio ya no existen los pecados personales.
Todo lo que se piensa, se dice, o se hace estando casados, afectará a la otra parte de una u otra manera. Este principio se cumple indistintamente de si se cree en él o no.
“Asuntos del corazón” que se arrastran desde mucho antes del noviazgo, salen a flote durante la convivencia. La no resolución de los mismos trae consecuencias negativas para todos los que habitan a nuestro alrededor. Es por ello que se requiere humildad para dejar que la luz de la Verdad nos exponga. Y a su vez paciencia ante la espera de frutos durante el proceso.
Proceso: Una palabra impopular de la que nos gustaría deshacernos. Pero el matrimonio se trata precisamente de eso. Ni la química ni los sentimientos serán combustible suficiente para un pacto que dura toda una vida. O como los autores deciden escribir de una forma todavía más clara y sin tapujos: “Si el enamoramiento que dio origen a la relación no da paso al amor maduro y sacrificial, el vínculo morirá en algún momento.” Palabra revelada. La cruz como el sendero constante en donde habitar.
“30 días a sus pies por mi matrimonio” no es un libro hecho para ser leído durante los tiempos libres, sino que aboga por un enfoque completamente intencionado. Una inmersión espiritual con destino a la victoria. Una declaración de guerra al infierno, donde el Cielo responderá con poder glorioso, trayendo resultados al mundo de lo visible a través de la fe.
El momento de recuperar lo que nos fue robado es éste. Los diseños divinos no pierden efectividad. El respaldo divino será evidenciado.
Cuatro familias cristianas pierden sus hogares tras negarse a renunciar a su fe en la India
Cuatro familias cristianas sufrieron la demolición de sus viviendas por parte de un grupo de nacionalistas hindúes en una aldea del estado indio de Maharashtra, luego de negarse a renunciar a su fe cristiana. El hecho se produjo en un contexto de amenazas previas y forma parte de una creciente ola de violencia contra las comunidades cristianas en la India.
El ataque ocurrió en la aldea de Midapalli, ubicada en el distrito de Gadchiroli, donde cerca de 20 residentes confrontaron a seis familias cristianas —unas 25 personas en total— exigiéndoles que abandonaran el cristianismo. De acuerdo con informes de organizaciones de derechos humanos, los agresores emitieron un ultimátum religioso y, ante la negativa de las familias, regresaron el 12 de enero para destruir las viviendas de cuatro de ellas.
Amenazas policiales y falta de protección estatal
Dos días después del ataque, las familias afectadas se presentaron en la comisaría de Kavande para denunciar lo ocurrido. Sin embargo, lejos de recibir protección, denunciaron haber sido amenazadas por los propios agentes. Según sus testimonios, la policía cuestionó su conversión al cristianismo por pertenecer a una comunidad tribal y advirtió que podrían perder documentos de identidad y beneficios estatales, como las raciones de alimentos.
El 14 de enero, las autoridades citaron al pastor local para interrogarlo. Según los reportes, los agentes calificaron su actividad religiosa como “superstición” y le prohibieron visitar a las familias cristianas de la aldea, profundizando el aislamiento de la comunidad.
Familias desplazadas y sin refugio
A finales de enero, las familias afectadas seguían sin acceso a un refugio adecuado, expuestas a las bajas temperaturas del invierno. La ubicación remota de Midapalli dificultó la llegada de ayuda humanitaria y apoyo externo. Ante la falta de respuestas a nivel local, los cristianos anunciaron su intención de elevar el caso al Administrador del Distrito, con el objetivo de obtener la intervención de una autoridad superior.
Reacciones y denuncias de organizaciones cristianas
El presidente de Christian Solidarity Worldwide, Mervyn Thomas, condenó la actuación de las autoridades locales y afirmó que las familias no fueron protegidas. Exigió medidas inmediatas para garantizar su seguridad, compensarlas por las pérdidas materiales y llevar ante la justicia a los responsables del ataque.
Este episodio se inscribe en un escenario más amplio de persecución a cristianos en la India. Según datos del Foro Cristiano Unido, se registraron 834 ataques en 2024, 734 en 2023 y 601 en 2022. Solo entre enero y mayo de 2025, la cifra ya superó los 900 incidentes, evidenciando un aumento alarmante de la violencia religiosa.
Leyes anticonversión y aumento de la persecución
La activista cristiana Minakshi Singh señaló que gran parte de esta violencia está vinculada a acusaciones recurrentes de conversiones forzadas. Recordó que en 2022 la Corte Suprema de la India solicitó pruebas de estas denuncias, pero ningún gobierno estatal ni federal presentó documentación que las respaldara.
Actualmente, 12 de los 28 estados indios cuentan con leyes que restringen la conversión religiosa. La mayoría de ellos están gobernados por el Partido Bharatiya Janata, de orientación nacionalista hindú. Líderes cristianos y organizaciones de derechos humanos denuncian que estas leyes son utilizadas para legitimar la intimidación, el acoso judicial y la exclusión social de las minorías religiosas.
“Odio generalizado y miedo a denunciar”
AC Michael, coordinador nacional del Foro Cristiano Unido y exmiembro de la Comisión de Minorías de Delhi, advirtió que la India enfrenta un clima de “odio generalizado, violencia callejera y ostracismo social”. Según explicó, el temor a represalias impide que muchas víctimas denuncien los abusos, lo que agrava la situación de vulnerabilidad de los cristianos.
De acuerdo con el censo de 2011, los cristianos representan apenas el 2,3% de la población india. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos advierten que, en los últimos años, esta minoría se ha vuelto cada vez más vulnerable tanto a la violencia social como a la negligencia del Estado.
LeBron James habló de Jesús y compartió un versículo en redes sociales
La superestrella de la NBA, LeBron James, llamó la atención de fanáticos y medios al compartir un versículo bíblico en sus redes sociales luego de la derrota de Los Angeles Lakers por 132-116 ante Portland Trail Blazers, el 17 de enero, en un episodio que rápidamente se viralizó.
A través de una historia en Instagram, el jugador publicó una imagen de una tarjeta roja con parte de Isaías 41:10, un pasaje de la Biblia que habla de fortaleza, confianza y la presencia de Dios en medio de la dificultad. El gesto despertó sorpresa, ya que no es habitual ver a LeBron compartir contenido bíblico de forma explícita.
“El versículo me habló”, explicó LeBron James
En una entrevista posterior, el periodista Law Murray, de The Athletic, comentó que está acostumbrado a ver a “King James” publicar distintos tipos de contenidos, pero no versículos bíblicos. Por ese motivo, le preguntó qué significaba ese texto para él.
LeBron respondió que el pasaje “le habló” al leerlo y que sintió el deseo de compartirlo con sus seguidores. Según explicó, la tarjeta le fue entregada por un recogepelotas en Portland, apenas finalizado el partido contra los Blazers.
“El chico se me acercó y me dijo: ‘Jesús te ama’, y yo le respondí: ‘Obviamente sí’”, relató el jugador. “Cuando leí la cita, simplemente me habló. Me pareció muy cool”, añadió, destacando el impacto personal del mensaje en medio de una noche deportiva complicada.
Un gesto sencillo que se volvió viral en redes sociales
James señaló que decidió publicar el versículo por dos motivos: para agradecer al joven que se animó a entregarle la tarjeta y porque quedó impactado por la fuerza de la Palabra de Dios, incluso en un contexto de frustración deportiva.
El video de la conversación entre Law Murray y LeBron James, donde el basquetbolista habla de Jesús y del significado de Isaías 41:10, se viralizó rápidamente en redes sociales, superando el millón de reproducciones en distintas plataformas. Muchos usuarios destacaron el valor de que una figura global del deporte compartiera un mensaje bíblico con millones de seguidores.
Reacción de la comunidad cristiana y mensaje de fe en el deporte
Cuentas cristianas vinculadas al deporte y la fe interpretaron el episodio como una oportunidad de alcance masivo del evangelio. El perfil “Ballers in God” escribió: “La semilla que puede plantar un recogepelotas fue cosechada por millones”, resaltando el impacto de un acto sencillo de obediencia.
Otros usuarios expresaron su alegría y esperanza de que este momento forme parte de un proceso espiritual más profundo en la vida del jugador. Comentarios de creyentes reflejaron el deseo de ver a referentes del deporte rendidos a Cristo y usando su influencia para dar lugar a mensajes de fe.
Este episodio pone de relieve cómo el testimonio cristiano puede manifestarse en cualquier escenario: una derrota en la NBA, un vestuario, un joven anónimo y una palabra bíblica compartida en el momento oportuno. También recuerda que el deporte de alto rendimiento, marcado por la fama y la presión, sigue siendo un campo donde el evangelio de Jesús puede brillar a través de gestos simples pero profundamente significativos.