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Samaritan’s Purse ya puso en funcionamiento su hospital móvil en Venezuela para atender a las víctimas de los terremotos

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Samaritan's Purse pone hospital en Venezuela

El centro médico de emergencia ya comenzó a recibir pacientes en La Guaira, una de las zonas más golpeadas por los devastadores sismos. La organización cristiana también distribuye ayuda humanitaria y llama a la Iglesia mundial a orar por el pueblo venezolano.

Luego de haber anunciado el envío de un hospital de campaña a Venezuela, Samaritan’s Purse confirmó que su Hospital Móvil de Emergencias ya está en funcionamiento y comenzó a recibir a sus primeros pacientes en La Guaira, una de las regiones más afectadas por los terremotos que sacudieron al país la semana pasada.

La organización cristiana internacional desplegó el hospital tras completar dos vuelos humanitarios, realizados los días 27 y 29 de junio, en los que su avión de carga Boeing 767 transportó toneladas de suministros esenciales, además del equipamiento necesario para montar el centro médico en tiempo récord.

Un hospital para responder donde más se necesita

El hospital fue instalado para aliviar la enorme presión que enfrentan los centros de salud venezolanos, muchos de los cuales resultaron dañados o completamente desbordados tras la tragedia.

La unidad cuenta con dos quirófanos, 56 camas para internación, una unidad de cuidados intensivos, farmacia y laboratorio, además de personal médico especializado que ya comenzó a brindar atención a personas heridas por el desastre. La infraestructura tiene capacidad para atender a más de 100 pacientes por día y realizar cirugías de urgencia.

Además del hospital, Samaritan’s Purse continúa distribuyendo materiales para refugios de emergencia, mantas, lámparas solares, kits de higiene y sistemas de purificación de agua, con el objetivo de asistir a miles de familias que perdieron sus hogares o permanecen desplazadas.

Una respuesta en el nombre de Jesús

Más de 40 integrantes del equipo internacional de respuesta a desastres ya trabajan sobre el terreno y la organización anticipó que seguirán llegando voluntarios y especialistas durante los próximos días para reforzar la atención médica y humanitaria.

«Hay tanta destrucción. Cientos de edificios se han derrumbado, miles están dañados y decenas de miles de personas siguen desaparecidas. Me rompe el corazón ver tanto sufrimiento. Sabemos que el número de víctimas seguirá aumentando y la necesidad es enorme»

Expresó Franklin Graham, presidente de Samaritan’s Purse.

El líder cristiano agregó que el hospital ya se encuentra atendiendo heridos y recordó que el propósito del ministerio es «proveer atención médica que salva vidas mientras recordamos a las familias que Dios las ama».

Una tragedia que sigue dejando consecuencias

Los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5, registrados con apenas un minuto de diferencia el 24 de junio, fueron los más intensos que ha experimentado Venezuela en más de un siglo. Desde entonces, las réplicas han dificultado las tareas de rescate y la asistencia a las comunidades afectadas.

Las cifras continúan creciendo mientras avanzan las labores de búsqueda. Miles de personas permanecen heridas, desaparecidas o desplazadas, y las autoridades temen que el número de víctimas aumente a medida que se accede a las zonas más comprometidas.

Un llamado a la oración

Desde Samaritan’s Purse pidieron a los cristianos de todo el mundo que continúen orando por Venezuela, especialmente por quienes perdieron seres queridos, por los equipos de rescate, el personal médico y los voluntarios que trabajan día y noche llevando esperanza en medio de la tragedia.

Mientras el país enfrenta una de las emergencias más graves de su historia reciente, el hospital móvil representa mucho más que un centro de atención médica: es una expresión concreta del amor de Cristo hacia quienes hoy atraviesan el dolor y la incertidumbre.

«Daniel: El horno de fuego»: la nueva película bíblica que se estrenará en cines

"Daniel: El horno de fuego": la nueva película bíblica que se estrenará en cines

Los relatos bíblicos continúan ganando espacio en la pantalla grande. La nueva película “Daniel: El horno de fuego” (Daniel: The Fiery Furnace), inspirada en el libro de Daniel del Antiguo Testamento, ya tiene distribución internacional y llegará a los cines de Estados Unidos el próximo 11 de septiembre, con la expectativa de acercar una de las historias más conocidas de la Biblia a una audiencia global.

Una película basada en la historia bíblica de Daniel

La productora EKKL Entertainment adquirió los derechos de distribución mundial de la película, protagonizada por Mena Massoud, reconocido por interpretar a Aladdin en la versión de acción real de Disney, y Elijah Alexander, actor que participó en la serie cristiana The Chosen.

La cinta fue dirigida por los hermanos canadienses Matthew y Daniel Kooman, conocidos por la película Ella tiene un nombre (She Has a Name), y retrata los primeros años del profeta Daniel durante el exilio del pueblo de Israel en Babilonia.

La producción busca mostrar cómo la fidelidad a Dios marcó la vida de Daniel y de sus compañeros en medio de un imperio que exigía lealtad absoluta al rey.

La historia de Sadrac, Mesac y Abednego cobra vida en el cine

De acuerdo con la sinopsis oficial, la película sigue el ascenso de Daniel (Massoud) dentro del gobierno babilónico mientras enfrenta los desafíos de servir a Dios en una cultura pagana.

En ese contexto, un rey despiadado, interpretado por Elijah Alexander, decreta que todos deben adorarlo bajo pena de muerte.

Sin embargo, Sadrac, Mesac y Abednego se mantienen firmes en su fe y rechazan inclinarse ante la estatua del rey, aun sabiendo que serían arrojados a un horno de fuego.

La película revive uno de los relatos más emblemáticos del libro de Daniel, resaltando la confianza en Dios frente a la persecución y el poder humano.

Una producción con experiencia en el cine cristiano

Además de dirigir la película, los hermanos Kooman participan como productores junto a Travis Mann, productor ejecutivo de I Can Only Imagine, y el propio Mena Massoud.

La distribución estará a cargo de EKKL Entertainment, compañía fundada por el productor Michael Scott, cuyas producciones de cine cristiano e inspirador han superado los 200 millones de dólares en taquilla de manera conjunta.

Asimismo, la empresa impulsará la venta internacional de la película a través de su división Pinnacle Peak, durante el Festival de Cine de Cannes, con el objetivo de llevar la producción a mercados de todo el mundo.

Un mensaje de fe y valentía para una audiencia global

Michael Scott destacó que la película busca transmitir un mensaje que trascienda culturas.

«Los hermanos Kooman llevan dos décadas creando películas impactantes e inspiradoras, y esperamos llevar su último trabajo a la gran pantalla a nivel mundial. Los mensajes universales de esta película resonarán en todo el mundo».

Por su parte, los directores afirmaron que desean acercar la historia bíblica de Daniel a una nueva generación de espectadores.

«Estamos encantados de asociarnos con EKKL Entertainment para llevar esta historia a una audiencia global ávida de relatos bíblicos. Esta película transmite verdades atemporales sobre el coraje y la firmeza ante las adversidades».

En la misma línea, Travis Mann aseguró que el propósito de la producción es ofrecer una historia de calidad que conecte con personas de diferentes culturas.

Con el creciente interés por las producciones inspiradas en las Escrituras, “Daniel: El horno de fuego” se suma a la nueva generación de películas cristianas que buscan llevar al cine relatos bíblicos con un enfoque cinematográfico de alto nivel, recordando el ejemplo de hombres que permanecieron fieles a Dios incluso cuando hacerlo significaba poner en riesgo sus propias vidas.

Cómo orar por Venezuela ante la crisis que atraviesa tras los devastadores terremotos

orar por Venezuela
Cómo orar por Venezuela

Miles de personas permanecen afectadas por los sismos que golpearon el norte del país. En medio del dolor y la incertidumbre, distintas organizaciones cristianas invitan a la Iglesia de todo el mundo a unirse en oración por el pueblo venezolano.

Venezuela atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia reciente. Los terremotos que sacudieron el norte del país el pasado 24 de junio dejaron un saldo de miles de víctimas, heridos, desaparecidos y familias que perdieron absolutamente todo.

Mientras continúan las tareas de rescate y la ayuda humanitaria comienza a llegar desde distintos países, ministerios e iglesias están convocando a los creyentes de todo el mundo a interceder por la nación.

La Biblia nos recuerda que, aun en medio de las crisis, Dios escucha el clamor de su pueblo. «Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones» (Salmo 46:1).

1. Oremos por las familias que perdieron a sus seres queridos

Detrás de cada cifra hay una historia. Miles de familias hoy lloran la pérdida de padres, hijos, hermanos y amigos.

Pidamos que el Señor consuele a quienes atraviesan el duelo y les dé la paz que solo Él puede ofrecer.

«Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.»

(Mateo 5:4).

2. Oremos por los heridos y quienes aún esperan ser rescatados

Muchos permanecen hospitalizados, mientras otros continúan desaparecidos bajo los escombros.

Pidamos por milagros, por vidas preservadas y por la pronta recuperación de quienes resultaron heridos.

«Él sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas.»

(Salmo 147:3).

3. Oremos por los rescatistas y el personal médico

Bomberos, médicos, voluntarios, fuerzas de seguridad y organizaciones humanitarias trabajan sin descanso para salvar vidas.

Pidamos que Dios les conceda sabiduría, fortaleza física y protección en cada jornada.

«El Señor guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre.»

(Salmo 121:8).

4. Oremos por las iglesias que están sirviendo a los damnificados

Muchas congregaciones han abierto sus puertas para recibir familias, distribuir alimentos y acompañar espiritualmente a quienes sufren.

Que Dios fortalezca a cada pastor, líder y voluntario para que puedan seguir siendo luz en medio de la oscuridad.

«Así alumbre vuestra luz delante de los hombres…»

(Mateo 5:16).

5. Oremos por las organizaciones cristianas que llevan ayuda

Ministerios como Samaritan’s Purse ya desplegaron hospitales de campaña y enviaron toneladas de ayuda humanitaria para atender las necesidades más urgentes.

Pidamos que Dios multiplique los recursos, abra caminos para que la asistencia llegue a quienes más la necesitan y use a cada voluntario para reflejar el amor de Cristo.

6. Oremos por las autoridades y la reconstrucción del país

La recuperación llevará meses e incluso años. Será necesario reconstruir hospitales, viviendas, escuelas y rutas.

Pidamos que Dios conceda sabiduría a quienes deben tomar decisiones y que provea los recursos necesarios para levantar nuevamente las comunidades afectadas.

«Porque yo sé los planes que tengo para ustedes… planes de bienestar y no de calamidad.»

(Jeremías 29:11).

Un llamado a la Iglesia

En tiempos como estos, la Iglesia tiene la oportunidad de acompañar al pueblo venezolano no solo mediante la ayuda material, sino también a través de la oración.

Que cada creyente pueda dedicar unos minutos para clamar por Venezuela, creyendo que Dios sigue obrando en medio del dolor y llevando esperanza donde parece no haberla.

«La oración eficaz del justo puede mucho.»

(Santiago 5:16).

Toy Story: La saga animada que nunca trató sobre juguetes 

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Toy-Story

Hay películas que nos acompañan durante décadas, aquellos que somos parte de la generación millennials lo sabemos muy bien, ya que no quedan atrapadas en la infancia, ni viven solamente en el recuerdo borroso de una habitación llena de juguetes, VHS y tardes interminables. 

Algunas historias hacen algo más extraño: regresan años después y nos encuentran distintos. Más cansados. Más conscientes del paso del tiempo. Eso ocurre con Toy Story. 

Quizás por eso sigue siendo una de las historias más dolorosamente humanas del cine animado. Porque detrás del humor, de la aventura y de la nostalgia, la saga siempre escondió una pregunta profundamente espiritual:

¿Qué ocurre cuando creemos que nuestro valor depende de cuánto nos aman, nos necesitan o nos recuerdan? 

Esta es una pregunta que golpea hoy muy fuerte, ya que vivimos en una cultura obsesionada con la vigencia. Todo debe permanecer visible, útil, deseable, productivo. Las redes sociales transformaron incluso nuestra identidad en una vidriera permanente donde parecería que si el algoritmo te invisibiliza es equivalente a dejar de existir. Como advierte uno de los filósofos contemporáneos llamado Byung-Chul Han: “Habitamos una sociedad del rendimiento, donde el valor de las personas muchas veces queda reducido a su capacidad de producir, entretener o mantenerse relevantes.” 

En el fondo, vivimos aterrados de convertirnos en juguetes guardados en un altillo. Y quizás sea ahí donde Toy Story deja de ser simplemente una saga infantil para transformarse en una radiografía emocional de nuestro tiempo; en medio de la ansiedad aparece también una verdad más profunda: El evangelio, “vengan a mí todos los que estén cansados… que yo les daré descanso”, dijo Jesús (Mt.11:28), a lo que muchos teólogos le llaman “el manifiesto del reino de los cielos”, y varios siglos después San Agustín lo expresa en palabras similares cuando escribió: “Nos hiciste para Ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti”. 

Tal vez el drama de Toy Story sea precisamente ese: corazones intentando encontrar descanso en amores que inevitablemente cambian, quizás por eso seguimos llorando con estas películas. Porque debajo del plástico, de las canciones infantiles y de la nostalgia, la saga siempre habló del deseo humano más antiguo de todos: ser amados sin miedo a ser descartados.

Quisiera que me acompañes a hacer un breve recorrido de toda la saga, porque si hay algo que me encanta de Toy Story es que cada película va madurando junto con la generación que la vio. Para tener un bosquejo, o una especie de hoja de ruta, podría seleccionarlos de la siguiente forma: 

La primera habla del ego. La segunda, del abandono. La tercera, de la pérdida. La cuarta, de la identidad. Y ahora, la quinta película que acaba de estrenarse, parece llegar en un momento cultural donde el gran tema ya no es solamente “ser elegidos”, sino sobrevivir a un mundo híper tecnológico, híper conectado y emocionalmente agotado.  

Empecemos por el principio Toy Story 1 — La necesidad de sentirse elegido 

Cuando Toy Story se estrenó en 1995, el mundo todavía creía ingenuamente en el progreso. Internet recién comenzaba a entrar en los hogares, las redes sociales no existían y la tecnología todavía parecía algo “maravilloso”. Pero incluso en ese contexto, la película entendió algo profundamente humano: el miedo a ser reemplazados

Woody no entra en crisis porque aparece Buzz Lightyear. Entra en crisis porque descubre que su identidad dependía demasiado de ser “el favorito”. 

A grandes rasgos solo podría mencionar algunos puntos interesantes: 

● Identidad basada en utilidad 

● El miedo al reemplazo 

● El valor condicionado al rendimiento 

● Cómo el evangelio confronta la idea de “ganarse” el amor.

 “Woody no teme perder un lugar en la habitación. Teme perder un lugar en el corazón.” 

Desde aquí mismo el Evangelio nos afirma que el amor de Dios no funciona como competencia, de hecho hay varios textos bíblicos tanto en el Antiguo testamento, como en el Nuevo Testamento que señalan que “Dios no hace acepción de personas” Él ama, corrige, y aplica su justicia.  

Deuteronomio 10:17(RVR1960) «Porque Jehová vuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas, ni toma cohecho».  

Hechos 10:34-35 (RVR1960): «Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia». 

Romanos 2:11 (RVR1960): «Porque no hay acepción de personas para con Dios». 

Toy Story 2 — El miedo a ser olvidados 

Acá está probablemente el corazón más profundo de toda la saga. Jessie y la canción “When She Loved Me” siguen destruyendo emocionalmente a generaciones enteras porque hablan de algo universal: todos tememos ser dejados atrás. La cultura actual promete permanencia a través de visibilidad: “Si desaparecés del algoritmo, desaparecés del mundo.” 

Pero el evangelio habla de un Dios que recuerda nombres. No somos descartables para Él. Incluso el profeta Isaías en el capítulo 49 de su libro, narra de forma metafórica a Jerusalén, y podríamos aplicarlo a nosotros también: “Yo te llevo grabada en mis manos, siempre tengo presentes tus murallas.” v.16  “¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz? aunque ella olvide, yo nunca me olvidaré de ti.” v.19 

Toy Story 3 — Aprender a soltar 

En esta película podríamos mencionar algo casi litúrgico, ya que es literalmente un duelo. Andy crece y los juguetes deben aceptar que una etapa terminó. La escena del incinerador es brutal porque representa algo humano: cuando no podemos controlar el final, solo queda unirnos y tomarnos de las manos. 

He aquí una conexión hermosísima con el Evangelio: la madurez espiritual también implica aprender a entregar. No aferrarse obsesivamente al pasado, aceptar temporadas. Morir a ciertas versiones de nosotros mismos. “A veces amar también significa dejar ir.” 

Toy Story 4 — Cuando el propósito se revela 

Muchos criticaron la cuarta película, pero filosóficamente es potentísima, ya que Woody deja de vivir para el rol que lo definía. Por primera vez se pregunta: “¿Quién soy si ya no soy necesario de la misma manera?” Eso dialoga muchísimo con la crisis contemporánea: personas agotadas porque confundieron propósito con productividad. 

Exactamente lo que critica Byung-Chul Han: una sociedad donde incluso el descanso debe ser eficiente. El evangelio de Jesucristo nunca llamó a la gente solo a “ser útil”

También nos llamó a permanecer, descansar, habitar, amar. Y justamente aquí en esta película, podemos ver que tiene una tristeza adulta muy interesante: hay finales que no son felices ni trágicos. 

Solo honestos, quizás por eso seguimos llorando con Toy Story. Porque en el fondo no habla de juguetes. Habla de nosotros. 

De nuestra desesperación por ser amados. Del terror a quedar atrás. De la dificultad de soltar. Y de la esperanza —a veces mínima, a veces invisible— de que todavía exista un lugar donde nuestro valor no dependa de seguir siendo el favorito.

Quizás por eso Toy Story sigue emocionándonos incluso de adultos. Porque nunca habló solamente de juguetes, sino del corazón humano: del miedo a ser reemplazados, olvidados o dejados atrás por el paso del tiempo. Vivimos en una cultura que constantemente nos empuja a demostrar valor mediante utilidad, éxito o reconocimiento. Pero el evangelio anuncia algo completamente distinto: un amor que no descarta cuando dejamos de ser necesarios. Un amor que permanece. Tal vez eso era lo que San Agustín entendía al decir que el corazón permanece inquieto hasta descansar en Dios. 

Porque ninguna aprobación humana puede sostener para siempre nuestra identidad, y tal vez ahí reside la belleza silenciosa de esta saga, en recordarnos que todos, de alguna manera, buscamos ser amados sin condiciones.

Por eso, ahora que Toy Story 5 se encuentra en los cines, tal vez valga la pena volver a mirar estas películas con otros ojos. 

Toy Story 5 parece querer dialogar con una de las grandes tensiones de nuestra época: cómo preservar los vínculos humanos en una cultura cada vez más mediada por la tecnología. Si las películas anteriores exploraban el miedo al abandono, esta nueva entrega parece preguntarse qué sucede cuando ya ni siquiera nos reemplazan otras personas, sino las pantallas.»

Es hora de un nuevo análisis con ojos espirituales. Esta vez, con una nueva entrega de nuestros personajes favoritos que nos acompañaron durante tres décadas.

No solamente desde la nostalgia, sino desde la profundidad del Evangelio, o como me gusta llamarlo a mi: “desde la lente de la gracia”. Porque a veces, incluso detrás de juguetes de plástico y habitaciones vacías, todavía pueden encontrarse destellos de gracia, redención y esperanza. 

Pastores y líderes cristianos se reunirán en Mendoza para profundizar en la misión de Dios

Pastores y líderes cristianos se reunirán en Mendoza para profundizar en la misión de Dios

El intensivo de Perspectivas busca ayudar a la Iglesia a redescubrir su propósito dentro del plan de Dios

Durante ocho días, desde el 18 al 26 de Julio, pastores y líderes de distintos países participarán en Mendoza de un encuentro intensivo organizado por Perspectivas del Movimiento Cristiano Mundial, una capacitación que desde hace una década viene ayudando a miles de creyentes en Argentina a comprender la misión de Dios desde una mirada bíblica, histórica, cultural y estratégica.

El encuentro reunirá a referentes de diferentes denominaciones con un objetivo claro: fortalecer el liderazgo cristiano y volver a poner el propósito de Dios en el centro del ministerio.

«Queremos abrazar a los pastores y servir a la Iglesia Evangélica Argentina. No buscamos que una iglesia local crezca más que otra, sino que toda la Iglesia pueda ver la visión de Dios», explicó Carlos Park, uno de los referentes del movimiento.

Un espacio para redescubrir el llamado de Dios

A diferencia de otros congresos ministeriales, el intensivo de Perspectivas no se presenta simplemente como un curso de capacitación.

Según sus organizadores, la propuesta apunta a que cada participante experimente una transformación en su manera de comprender la Biblia y el propósito eterno de Dios.

«Perspectivas no es un curso más. No queremos simplemente transmitir información nueva. Queremos invitar a las personas a experimentar a Dios y entender que Él es el protagonista de toda la historia», afirmó Park.

Durante ocho días, los asistentes recorrerán las quince lecciones que conforman el programa mientras conviven con creyentes provenientes de diferentes iglesias y contextos ministeriales.

Un encuentro que une a distintas denominaciones

Uno de los aspectos que distingue a Perspectivas es su carácter interdenominacional.

Desde sus comienzos, el movimiento ha buscado reunir a creyentes de distintas tradiciones cristianas para enfocarse en aquello que comparten: la misión de Dios.

«Queremos ser un puente entre iglesias, agencias misioneras e instituciones. No buscamos promover una denominación, sino dejar espacio para que el Espíritu Santo hable a cada persona», señaló Park.

Inicialmente, el encuentro había sido pensado exclusivamente para pastores, pero finalmente también se abrió la inscripción a líderes ministeriales e incluso a participantes provenientes de Chile.

Más que una capacitación

Los organizadores explican que el intensivo no se limita a clases magistrales.

Además de las enseñanzas, habrá espacios de diálogo, trabajo en grupos, oración y reflexión sobre las etnias que aún no han sido alcanzadas por el Evangelio.

El propósito es que cada participante descubra cuál es su lugar dentro del plan global de Dios, independientemente de si es llamado a servir en otro país o en su propia comunidad.

«Cada creyente puede vivir la misión de Dios desde el lugar donde fue puesto. No todos serán enviados al otro lado del mundo, pero todos fueron enviados por Cristo», sostuvieron.

Una invitación para volver al corazón de la misión

Para los organizadores, uno de los mayores desafíos de la Iglesia actual es recuperar la perspectiva correcta sobre el Reino de Dios.

Más que formar especialistas en misiones, el encuentro busca que los participantes salgan con una visión renovada de la Biblia y con la convicción de que forman parte de la historia que Dios viene escribiendo desde Génesis hasta Apocalipsis.

Para inscribirte podés ingresar haciendo click aquí

Samaritan’s Purse llegó a venezuela con un hospital de campaña

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Franklin Graham envía ayuda

La organización presidida por Franklin Graham ya comenzó a operar en La Guaira, una de las zonas más afectadas por los devastadores sismos que dejaron más de 1.400 muertos.

Mientras Venezuela continúa atravesando una de las peores tragedias de su historia reciente, la organización cristiana Samaritan’s Purse puso en marcha un amplio operativo humanitario para asistir a los miles de afectados por los terremotos que sacudieron el norte del país el pasado 24 de junio.

El ministerio presidido por Franklin Graham envió un avión de carga Boeing 767 desde Carolina del Norte con más de 45 toneladas de ayuda humanitaria, incluyendo un Hospital de Campaña de Emergencia, materiales para refugios temporales, mantas, luces solares y otros suministros esenciales para las familias damnificadas.

El hospital comenzó a instalarse el domingo en La Guaira, el estado más golpeado por el desastre. Allí, decenas de especialistas en respuesta a emergencias ya trabajan sobre el terreno, mientras se espera la llegada de nuevos voluntarios durante los próximos días.

Según informó la organización, el centro médico tendrá capacidad para atender a más de 100 pacientes por día y contará con quirófanos, unidad de cuidados intensivos, farmacia y laboratorio, con el objetivo de aliviar la enorme presión que hoy enfrentan los hospitales venezolanos, muchos de ellos dañados o completamente colapsados tras el terremoto.

«Queremos ayudar en el nombre de Jesús»

Franklin Graham, presidente de Samaritan’s Purse, aseguró que la respuesta no será solamente inmediata, sino también de largo plazo.

«Este será un esfuerzo a largo plazo. Creo que apenas estamos comenzando a comprender la magnitud total de la destrucción en Caracas y La Guaira. Numerosos hospitales están dañados o colapsados, las carreteras han quedado completamente destruidas y cientos de edificios se han derrumbado. La gente vive en la calle, aterrorizada por las réplicas. Necesitan nuestras oraciones.»

El evangelista también expresó:

«Es desgarrador ver el sufrimiento y la pérdida. Amamos a la gente de este país y queremos hacer todo lo posible para ayudar en el nombre de Jesús.»

Una tragedia que sigue creciendo

Los dos terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, ocurrieron con apenas segundos de diferencia y son considerados los más fuertes registrados en Venezuela en más de un siglo. Desde entonces, cientos de réplicas continúan dificultando las tareas de rescate.

De acuerdo con los últimos reportes, el número de víctimas fatales ya se acerca a las 1.500 personas, mientras más de 3.000 resultaron heridas, miles permanecen desaparecidas y unas 13.000 personas fueron desplazadas de sus hogares. Equipos de rescate de más de veinte países continúan trabajando entre los escombros en busca de sobrevivientes, aunque el paso de las horas reduce las posibilidades de encontrar personas con vida.

Una misión que une ayuda física y esperanza espiritual

Fundada en 1970, Samaritan’s Purse es una organización cristiana evangélica dedicada a responder ante desastres naturales, guerras y crisis humanitarias alrededor del mundo.

Además de brindar atención médica, agua potable y asistencia material, la organización trabaja junto a iglesias locales para compartir el mensaje del Evangelio y acompañar espiritualmente a las comunidades afectadas.

Mientras continúan las labores de rescate en Venezuela, Samaritan’s Purse pidió a los creyentes de todo el mundo que oren por las familias que perdieron a sus seres queridos, por los equipos de emergencia y por todas las personas que aún esperan ser encontradas entre los escombros.

Universitarios cristianos evangelizan en la Facultad de Medicina 

Evangelismo en las universidades

Durante el mes de junio, estudiantes se movilizaron en distintos espacios universitarios con el fin de compartir la Palabra de Dios y adorar.

Las universidades suelen ser vistas como espacios de formación académica, debate intelectual y construcción de pensamiento. Sin embargo, para un grupo de jóvenes cristianos también representan un campo misionero.

Hace algunos días, frente a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), decenas de estudiantes se reunieron para adorar, orar y compartir el Evangelio. La actividad fue impulsada por Universitarios Revival, una iniciativa nacida dentro del ministerio Revival Movement, liderado por Alan Barton.

Según explicó Barton a La Corriente, la propuesta surge de una convicción que viene creciendo dentro del ministerio: alcanzar cada esfera de la sociedad con el mensaje de Jesucristo.

«Queremos inspirar avivamiento en Occidente y alcanzar Oriente con el Evangelio. Dentro de las maneras en que queremos impactar a la sociedad con el amor de Dios, entran las universidades»,

afirmó Barton.

Una generación apasionada por Cristo

El proyecto Universitarios Revival busca conectar, fortalecer y movilizar a estudiantes cristianos que ya forman parte de distintas universidades del país.

Para Alan Barton, el objetivo no es solamente reunir creyentes, sino levantar una generación capaz de vivir su fe con convicción en un contexto que muchas veces resulta desafiante para los cristianos.

«Creemos que Dios quiere levantar una generación de universitarios no solo con conocimiento, sino apasionados por Cristo y por el Evangelio, dispuestos a vivir su fe con amor y valentía en medio de las facultades»,

explicó Alan Barton.

La iniciativa se desarrolla en tres etapas. La primera consiste en conectar estudiantes cristianos para generar comunidad y unidad. La segunda apunta a capacitarlos y fortalecerlos espiritualmente mediante tiempos de oración, acompañamiento y formación. Finalmente llega la etapa del envío: salir a compartir el Evangelio de manera pública dentro de los espacios universitarios.

Adoración frente a la Facultad de Medicina

La actividad realizada en la UBA fue precisamente una expresión de esa tercera etapa.

En medio del frío y frente a una de las facultades más emblemáticas del país, estudiantes cristianos se reunieron para adorar a Dios y compartir su fe con quienes transitaban por el lugar.

Lo que ocurrió durante la jornada sorprendió incluso a los organizadores.

«Fue increíble ver la reunión de personas universitarias frente a la Facultad de Medicina. Fue tremendo, fue maravilloso. Pero lo más maravilloso es que ese día 18 personas se entregaron a Cristo»,

Relató Barton.

Además, aseguró que durante un momento de ministración varias personas tuvieron una experiencia espiritual profunda.

Sumar y no competir

Uno de los aspectos que Barton destacó es que Universitarios Revival no busca reemplazar el trabajo que ya realizan iglesias, ministerios o grupos cristianos dentro de las facultades.

Por el contrario, el proyecto pretende funcionar como una herramienta de unidad y colaboración.

«La idea es sumar y aportar al trabajo que Dios ya está haciendo con otros ministerios y equipos que vienen sirviendo dentro de las universidades», señaló.

Ser luz donde se forman las futuras generaciones

Para el ministerio Revival Movement, las universidades representan uno de los escenarios más estratégicos de la actualidad. Allí se forman profesionales, líderes y referentes que tendrán influencia sobre la sociedad en los próximos años.

Por eso, el sueño detrás de este movimiento va mucho más allá de una actividad evangelística aislada y apunta a movilizar a estudiantes cristianos en universidades de toda la región.

«Creemos que las universidades son uno de los lugares más influyentes de esta generación. No queremos solamente universitarios con conocimiento; queremos universitarios con convicción, con presencia de Dios y con un fuego real por amar a Jesús y darlo a conocer», concluyó Barton.

Mientras las aulas continúan formando médicos, abogados, ingenieros y docentes, estos jóvenes creen que Dios también está levantando misioneros en los pasillos universitarios. Incluso en medio de los desafíos propios de la vida académica, el Evangelio sigue encontrando puertas abiertas para transformar vidas.

Nunca es tarde para dejar el lado oscuro: una enseñanza extraída de Star Wars

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Mencionar solo a Star Wars hoy en día es sinónimo de historia, culto y un clásico del cine.

La primera trilogía, estrenada entre 1977 y 1983, marcó para siempre un hito en la industria audiovisual. Sus efectos especiales fueron revolucionarios para la época —y muchos siguen viéndose sorprendentemente bien—, pero también dejó una historia inolvidable sobre la constante lucha entre el bien y el mal, entre el lado oscuro y el lado luminoso.

La Biblia también habla de esa batalla espiritual. «Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades… contra las huestes espirituales de maldad» (Efesios 6:12).

En esta nota analizaremos un detalle importante que deja una enseñanza que podemos observar desde la perspectiva del Evangelio.

Darth Vader, el verdadero protagonista de Star Wars

Si bien la primera trilogía muestra a Luke Skywalker como el héroe y protagonista principal, en realidad toda la historia gira alrededor de Darth Vader, el supuesto Elegido que traería equilibrio a la Fuerza.

Es a causa de Anakin Skywalker que la caída de la República termina de concretarse. Es por él que el lado luminoso debe esconderse y permanecer cautivo.

Y esa es precisamente la historia que Dios escribe constantemente con el ser humano.

«Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros» (Romanos 5:8).

La escena de Star Wars que lo cambia todo

Hay una escena en particular, en El Retorno del Jedi, que cambia completamente la historia.

Luke decide negociar con Darth Vader e intenta convencerlo de abandonar el lado oscuro.

El diálogo es brillante.

—»El nombre Anakin Skywalker ya no tiene ningún significado para mí.»

—»Es el nombre de tu verdadero ser. Solamente lo has olvidado.»

—»Sé que todavía hay bondad en ti. El Emperador no te la ha arrebatado por completo.»

Cuando Luke le ofrece volver con él y salvarlo, su padre, consumido por la oscuridad, responde:

«No conoces el poder del lado oscuro.»

Entonces Luke se acerca y le dice:

«Deja de ir hacia el odio.»

Y por primera vez vemos la vulnerabilidad de Darth Vader, quien responde con una de las frases más dolorosas de toda la saga:

Esa frase resume una de las mentiras más antiguas del enemigo: hacernos creer que ya no hay regreso.

Pero la Escritura dice exactamente lo contrario.

«Todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo» (Romanos 10:13).

«Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad» (1 Juan 1:9).

Detrás de la máscara

Esta escena representa el conflicto interior que muchas personas viven. Hay quienes permanecen tanto tiempo en la oscuridad que terminan creyendo que pertenecen a ella.

Anakin es una persona rota, lastimada y consumida por el odio. El traje de Darth Vader intenta ocultar esa realidad. Le otorga poder, una voz imponente y una apariencia invencible.

Pero debajo de esa armadura sigue estando el mismo niño herido, seducido por la oscuridad y manipulado por el mal. ¿No sucede algo parecido con nosotros?

Muchas veces construimos máscaras para esconder nuestras heridas.

Puede ser un título, una posición, una imagen, una personalidad fuerte, el orgullo, la crítica constante, el silencio, la autosuficiencia o cualquier otra cosa que nos haga sentir protegidos.

Sin embargo, esas armaduras nunca pueden salvarnos.

«Porque el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón« (1 Samuel 16:7).

«De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas» (2 Corintios 5:17).

Cristo no quiere fortalecer nuestra máscara. Quiere quitárnosla. Quiere que salga a la luz nuestro verdadero corazón para reemplazarlo por uno nuevo.

«Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» (Juan 8:32).

Eso ocurre justamente al final del Episodio VI, cuando Darth Vader le pide a Luke que le quite la máscara.

Recién entonces volvemos a ver a Anakin. Ya no como el gran villano de la galaxia, sino como un padre reconciliado con su hijo.

Nunca es tarde para salir del Lado Oscura

Así como ocurre en esta historia, vos también podés aprender una valiosa lección. Si sentís que ya es demasiado tarde, que todo está perdido o que la oscuridad ya ganó la batalla, el Evangelio anuncia exactamente lo contrario.

Cristo ya hizo la obra en la cruz. Él nos ofrece una nueva identidad como hijos de Dios.

«Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios» (Juan 1:12).

Solo queda aceptar esa gracia y permitir que Él derribe las máscaras detrás de las cuales nos escondemos. Porque solamente cuando nuestra fragilidad sale a la luz, su gracia puede comenzar a restaurarnos.

«Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad» (2 Corintios 12:9).

En Star Wars, esa transformación nunca habría sucedido si Luke no hubiera insistido en buscar a su padre cuando todos lo daban por perdido.

Y quizás esa sea otra enseñanza para nosotros. Puede que Dios quiera usarte para acercarte a alguien que cree que ya no tiene esperanza.

Alguien preso de su pasado, de su culpa, de su ira o de sus errores. No para señalarlo. Sino para mostrarle que la verdadera Luz no proviene de la Fuerza, sino de Cristo.

«Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida» (Juan 8:12).

«Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti» (Isaías 60:1).

El impacto de la fe en Kaká: “Mi identidad no era el fútbol, era ser hijo de Dios”

El impacto de la fe en Kaká: “Mi identidad no era el fútbol, era ser hijo de Dios”

El ex Balón de Oro reflexiona sobre su carrera, el Real Madrid y su identidad en Cristo

El exfutbolista brasileño Kaká volvió a hablar públicamente sobre su fe en Jesús y cómo esa convicción fue clave para sostenerlo tanto en la cima del fútbol mundial como en los momentos de mayor frustración en su carrera.

En una reciente entrevista con Rio Ferdinand, el exjugador del Milan, Real Madrid y la selección de Brasil compartió una reflexión profunda sobre su identidad, asegurando que no fue definida por el Balón de Oro, los títulos ni las críticas, sino por su relación con Dios.

“Mi identidad fue por la fe”: Kaká y su convicción en medio de la presión

A lo largo de su trayectoria, Kaká alcanzó la élite del fútbol mundial, pero también atravesó etapas de cuestionamiento personal. Según el exjugador, uno de los aprendizajes más importantes fue separar su valor como persona de su rendimiento deportivo.

Se repasan distintos momentos de su carrera, especialmente su llegada al Real Madrid en 2009, cuando fue una de las grandes figuras del mercado junto a Cristiano Ronaldo y Karim Benzema. Sin embargo, su paso por el club español estuvo marcado por lesiones, competencia interna y decisiones técnicas que limitaron su protagonismo.

Con honestidad, Kaká reconoció:

“Mi etapa en el Madrid fue muy completa. Hubo cosas personales, profesionales… Llegué del Milan como el mejor y si buscas ahora los peores fichajes del Madrid estoy en el primero yo con Hazard”.

También explicó el contexto deportivo que influyó en su rendimiento:

“Mi problema en Madrid fue primero las lesiones y segundo las decisiones del entrenador. Mourinho prefería otros jugadores… todos estos peleábamos por dos huecos en el once”.

Una crisis de identidad y el ancla de la fe en Jesús

En medio de esa etapa difícil, Kaká confesó haber atravesado una profunda crisis de identidad:

“‘¿Quién soy: el mejor del mundo o uno de los peores fichajes del Real Madrid en los últimos años?’ Lo pensaba. La fe fue muy importante ahí. No era el mejor del mundo ni uno de los peores fichajes… era un hijo de Dios. Mi identidad fue por la fe. Dios me amaba en cualquier situación”.

Para el exfutbolista, esa certeza espiritual le permitió atravesar la presión sin perder el equilibrio emocional ni espiritual.

Fe, resiliencia y gratitud en su paso por el fútbol europeo

Kaká también valoró su etapa en el Real Madrid desde otra perspectiva:

“Si en Madrid no podía rendir, no podía controlar el resultado, Dios estaba también conmigo y estaba bendecido. Fue una etapa increíble”.

Su testimonio refleja una mirada de gratitud incluso en los momentos más difíciles de su carrera.

El milagro de su recuperación y su experiencia con Dios

El brasileño recordó además el accidente que sufrió a los 18 años en una piscina, donde se fracturó el cuello y su futuro como futbolista estuvo en riesgo.

Aunque afirmó que ya creía en Dios antes del accidente, reconoció que esa experiencia fortaleció su fe:

“Fue una fuerte experiencia con Dios… en dos meses fue un milagro. Fue importante mi fe y mi familia”.

“Mi sueño era jugar en São Paulo”: la perspectiva de Kaká sobre el éxito

Kaká también sorprendió al revelar que sus aspiraciones iniciales eran mucho más simples de lo que terminó viviendo en su carrera profesional.

“Mi sueño era jugar para São Paulo y un partido con Brasil, no ser el Balón de Oro”.

Y resumió su filosofía de vida con una frase que refleja su convicción espiritual:

“Intento controlar el proceso de lo que tengo que hacer y dejo el resultado en manos de Dios”.

La fe como identidad más allá del éxito deportivo

El testimonio de Kaká se alinea con principios bíblicos sobre la identidad del creyente. La Escritura declara en Juan 1:12 que aquellos que reciben a Cristo reciben el derecho de ser hechos hijos de Dios.

Su historia muestra cómo el éxito puede ser vivido con gratitud y la adversidad con fe, recordando que el verdadero valor de una persona no está en los logros ni en las críticas, sino en su identidad en Dios.

En un mundo donde el rendimiento define reputaciones, Kaká ofrece una perspectiva distinta: la identidad no se construye en el resultado, sino en la relación con Cristo.

Terremotos sacuden Venezuela y despiertan una ola de oración en el mundo

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Terremotos en Venezuela

Los sismos ocurrieron el miércoles 24 de junio y son considerados los más fuertes registrados en el país en más de un siglo. 

Mientras continúan las tareas de rescate, iglesias y organizaciones cristianas ya comenzaron a movilizar ayuda para los damnificados.

Venezuela atraviesa horas de profundo dolor luego de que dos poderosos terremotos sacudieran gran parte de su territorio el pasado miércoles 24 de junio, dejando un saldo de cientos de víctimas, miles de heridos y severos daños materiales en distintas ciudades del país.

Los movimientos sísmicos, que se registraron con pocos segundos de diferencia, alcanzaron magnitudes superiores a 7 grados y tuvieron su epicentro frente a la costa norte venezolana. El fenómeno fue percibido en gran parte del Caribe y generó escenas de desesperación entre millones de personas que debieron evacuar viviendas, oficinas y espacios públicos.

Las zonas más afectadas fueron Caracas y el estado de La Guaira, donde numerosos edificios sufrieron daños estructurales y varios colapsaron por completo. Equipos de rescate continúan trabajando entre los escombros en busca de sobrevivientes, mientras las autoridades mantienen el estado de emergencia nacional.

Según los reportes oficiales difundidos durante las últimas horas, la cifra de fallecidos continúa aumentando a medida que avanzan las tareas de búsqueda y superan las casi 200 personas. Además, miles de familias fueron desplazadas de sus hogares y permanecen alojadas en refugios temporales.

La emergencia también provocó interrupciones en los servicios de transporte, energía y comunicaciones. Varias instituciones educativas suspendieron sus actividades y algunos centros de salud debieron ser evacuados por precaución ante el riesgo de nuevas réplicas.

La respuesta de la Iglesia

En medio de la tragedia, iglesias locales, ministerios y organizaciones cristianas de la zona comenzaron a movilizar recursos para asistir a las familias afectadas. Diversas congregaciones abrieron sus instalaciones para recibir damnificados, mientras voluntarios colaboran con la distribución de alimentos, agua potable, medicamentos y artículos de primera necesidad.

Líderes cristianos de distintos países también expresaron su solidaridad con el pueblo venezolano e hicieron un llamado a la oración por quienes atraviesan este difícil momento. A través de las redes sociales, cientos de creyentes compartieron mensajes de esperanza y convocatorias para recolectar ayuda humanitaria destinada a las comunidades más golpeadas por el desastre.

Un llamado a la solidaridad

Mientras Venezuela enfrenta una de las mayores catástrofes naturales de su historia reciente, la necesidad de apoyo continúa creciendo. Las próximas horas serán claves para las labores de rescate y asistencia a los damnificados.

En medio del dolor y la incertidumbre, miles de personas encuentran consuelo en la solidaridad de quienes se acercan para ayudar y en la esperanza de que, aun en los momentos más oscuros, Dios sigue acompañando a quienes sufren.

(Salmo 46:1).

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