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“Fe Bajo Presión”: un entrenamiento para preparar a la Iglesia frente al Islam, con Samuel Nielsen 

Fe Bajo presión: Un Evento de Samuel Nielsen
Fe Bajo presión: Un Evento de Samuel Nielsen

El próximo 20 de junio se llevará a cabo en Barcelona el entrenamiento “Fe Bajo Presión”, una jornada de formación enfocada en preparar a los cristianos para conocer, defender y compartir su fe en contextos relacionados con el Islam.

La capacitación será liderada por Samuel Nielsen, pastor y misionero con años de experiencia en Medio Oriente, donde trabajó predicando en países no alcanzados, discipulando ex musulmanes y plantando iglesias junto a su esposa.

El evento se desarrollará de manera presencial en el Auditorio Iglesia Torre de Gracia, ubicado en Carrer de les Antilles 7, Barcelona, y también contará con modalidad online. La jornada comenzará a las 9:30 hs y tendrá cupos limitados.

Según explicó el propio Nielsen, la iniciativa nace “de la necesidad de que la Iglesia esté preparada ante el inminente avance del Islam”, señalando que “muy pocos cristianos saben cómo defender su fe y cómo presentarla a gente que cuestiona nuestra Biblia, nuestras doctrinas y nuestro Dios”.

El entrenamiento tendrá un fuerte enfoque apologético y práctico. Entre los principales temas que se abordarán se encuentran la defensa de la veracidad e historicidad de la Biblia, cómo compartir el plan de salvación con musulmanes y cómo evitar discusiones religiosas estériles.

“Este entrenamiento no es un show. Es capacitación, es formación”, afirmó Samuel.

Samuel Nielsen

“Todo este tipo de información no está en los libros. He servido durante mucho tiempo en Medio Oriente y por la gracia de Dios he podido presentar el plan de salvación a musulmanes. Los he bautizado, los he pastoreado, los he discipulado”.

Expresa Nielsen.

Actualmente, Samuel Nielsen pastorea una iglesia iraní en Barcelona, fundada con el propósito de alcanzar y discipular musulmanes en Europa. También está casado con una ex musulmana, algo que marcó profundamente su ministerio y comprensión del contexto islámico.

Desde la organización remarcaron que participar de este entrenamiento no solo representa una inversión en crecimiento espiritual, sino también un apoyo directo al trabajo misionero y al desarrollo de la iglesia iraní en España.

“No quiero quedarme con esta experiencia y esta información. Me tomó muchos años adquirirla y quiero ponerla en manos de gente que quiera ver el Reino de Dios avanzar en las naciones”, concluyó Nielsen.

Para adquirir tus entradas ingresá aquí: https://samuelfnielsen.com/

Cuando el silencio también predica: Lo que aprendí siendo autista dentro de la Iglesia

autoestima
Eugenia Miño

Por Eugenia Miño

Soy Eugenia Miño. Tengo 43 años y soy autista.

Soy una mujer de fe, y también soy autista, con un diagnóstico recibido a mis 41 años. Sirvo en mi iglesia —la Iglesia de Dios de mi ciudad— desde hace más de doce años, especialmente en el ministerio de jóvenes. Mi vida está profundamente atravesada por dos realidades que no compiten entre sí, sino que se entrelazan: el autismo y la fe en Cristo.

Escribo desde la experiencia. Porque poner en palabras lo vivido también es una forma de sanar. Y porque creo, con convicción, que Cristo es suficiente.

Durante muchos años pensé que había algo en mí que no encajaba. Crecí dentro de una comunidad de fe donde todo parecía tener una forma clara, casi incuestionable: una manera de cantar, de escuchar, de responder. Para muchos, aquello era natural. Para mí, en cambio, era un territorio difícil de habitar.

Mi fe nunca estuvo en duda. Aun en medio de la confusión, aun cuando no lograba sostener una prédica completa o seguir el ritmo de una reunión, yo sabía que Dios era real. Pero no entendía por qué me resultaba tan difícil encontrarme con Él en los espacios donde, supuestamente, debía ser más sencillo hacerlo.

Las luces, los sonidos, las conversaciones simultáneas, la cercanía constante. Todo sucedía al mismo tiempo. La sobrecarga no era solo auditiva: era visual, era física, era total. Mientras tanto, existía una expectativa invisible: ese lugar debía hacerme bien.

Y yo estaba.

Participaba. Respondía. Me involucraba.

Pero por dentro, muchas veces, sostenía un nivel de esfuerzo que nadie veía. Calculaba cuánto tiempo podía quedarme, anticipaba interacciones, regulaba cada gesto para no evidenciar la saturación. Y salía agotada. No por falta de fe, sino por exceso de estímulos.

Durante mucho tiempo, no tuve palabras para explicarlo. Solo sabía que algo en mí quedaba afuera. Como si hubiera una distancia invisible entre lo que se compartía y lo que yo podía realmente integrar.

El diagnóstico llegó en la adultez. Tardío, sí. Pero profundamente revelador. No cambió quién soy, pero me permitió entender mi historia desde otro lugar: nunca fue incapacidad, fue diferencia.

Sin embargo, entenderme no cambió el entorno.

La iglesia seguía siendo la misma. Los espacios seguían funcionando igual. Y aunque ahora comprendía mejor lo que me pasaba, eso no hacía más fácil habitarlo.

Ahí comenzó una pregunta nueva: ¿y si Dios no estaba esperando que dejara de sentir esto… sino que lo encontrara también acá?

No en la incomodidad como ideal, pero sí en medio de ella.

Aprendí que reconocer mis límites no es falta de espiritualidad. Que salir antes de saturarme no es debilidad. Que quedarme más allá de lo que puedo sostener no es fe, es desgaste.

Y en ese proceso, algo empezó a transformarse.

Descubrí que Dios no está limitado a un formato. El encuentro comenzó a cambiar cuando encontré otras maneras de acercarme a la Palabra: leer sin apuro, volver a un versículo, escribir, dibujar, contemplar. Permitir que el texto no solo pase por mi mente, sino que habite en mi cuerpo.

La Escritura dejó de ser un discurso lejano para convertirse en un espacio de encuentro. La conexión que no encontraba en el ruido, comenzó a aparecer en el silencio.

Empecé a encontrar a Dios en la naturaleza, donde todo tiene un ritmo distinto. En el silencio, donde no hay interferencias. En el arte, donde lo invisible se vuelve visible.

Ahí, mi mente descansaba.

Ahí, mi sensibilidad no era una carga, sino un puente.

Con el tiempo, comprendí algo que cambió profundamente mi forma de vivir la fe: no era yo la que estaba lejos. Era el formato el que no había sido pensado para mentes como la mía.

Dios, en cambio, siempre había estado cerca.

Hoy, mi vida también está atravesada por la maternidad. Ona, mi hija mayor, también es autista. Gia, mi hija menor, es neurotípica. En ellas veo la diversidad con la que Dios crea, sostiene y se revela.

Cada experiencia que viví —cada dificultad, cada búsqueda— ya no la guardo como una herida, sino como una semilla. Porque de ahí nacieron herramientas. Formas de acercar la Palabra que no dependan solo de lo oral. Espacios donde leer, dibujar, observar, moverse, preguntar.

Maneras de enseñar que no obliguen a encajar, sino que acompañen a descubrir.

Y en ese camino, algo se volvió cada vez más claro: la Iglesia necesita volver a mirar.

Mirar a los niños. Mirar a quienes no encajan en los moldes habituales. Mirar con la profundidad con la que Cristo miraba.

Y entonces la pregunta se vuelve inevitable: ¿qué estamos comunicando con nuestras formas?

Entendí que pertenecer no significa adaptarme hasta desaparecer. Que ser parte del cuerpo no implica negar el diseño con el que fui creada. Que no todos los espacios van a ser para mí… y eso no me deja fuera de Dios.

Dios no me pidió que encajara en todas las dinámicas. Me pidió fidelidad en lo que me confió.

Y ahí, en ese lugar —enseñar, acompañar, caminar con otros en la Palabra— hay fruto. Hay claridad. Hay vida.

Hoy sigo siendo parte de la Iglesia. Pero desde un lugar distinto. No desde la exigencia, ni desde la culpa, ni desde el intento constante de parecer algo que no soy.

Sino desde una pertenencia más honesta. Más limitada, sí. Pero también más verdadera.

  • Porque mi fe no está en discusión.
  • Mi amor por Dios tampoco.
  • Lo que sí está en revisión… son las formas.

Las formas en que construimos comunidad. Las formas en que leemos al otro. Las formas en que definimos qué es “estar bien”.

Y tal vez, crecer como Iglesia no sea hacer más, sino aprender a mirar mejor.

Hoy ya no intento encajar.

Hoy construyo.

Construyo caminos donde mis hijas puedan encontrarse con Dios sin miedo, sin presión, sin sentirse fuera. Caminos donde el silencio también habla. Donde el dibujo también ora. Donde observar también es adorar.

Porque hay una verdad que hoy sostengo con todo mi ser:

Dios también se revela en la forma en que cada uno puede recibirlo.

Y en mi historia, en mi manera, en mi caminar…

el silencio también predica.

Se cumplen 100 años de la amistad entre Tolkien y C.S. Lewis que transformó la literatura cristiana para siempre

Se cumplen 100 años de la amistad entre Tolkien y C.S. Lewis que transformó la literatura cristiana para siempre

Un encuentro que parecía casual terminó convirtiéndose en uno de los vínculos más influyentes de la literatura del siglo XX. El 11 de mayo de 1926, en los pasillos de Universidad de Oxford, dos profesores comenzaron una amistad que no solo transformaría la historia de la literatura fantástica, sino también la vida espiritual e imaginativa de millones de personas alrededor del mundo.

J.R.R. Tolkien y C.S. Lewis compartían mucho más que un interés académico. Ambos eran apasionados por los mitos, las lenguas antiguas, las historias medievales y la búsqueda de la verdad a través de la imaginación. Lo que comenzó con conversaciones universitarias terminó convirtiéndose en una amistad profunda que marcaría para siempre la literatura cristiana y fantástica.

Hoy, a 100 años de aquel primer encuentro, el legado de Tolkien y Lewis sigue más vivo que nunca.

Sus obras continúan inspirando películas, series, estudios literarios y reflexiones espirituales que atraviesan generaciones.

Una amistad que dio vida a mundos inolvidables

La relación entre Tolkien y Lewis fue mucho más que una conexión intelectual. Ambos formaron parte de los “Inklings”, un grupo literario que se reunía regularmente para leer manuscritos, debatir ideas y desafiarse mutuamente a crecer como escritores.

Fue Lewis uno de los primeros en animar a Tolkien a continuar escribiendo El Señor de los Anillos cuando el proyecto parecía demasiado ambicioso y difícil de terminar. De la misma manera, Tolkien influyó profundamente en la fe y la visión literaria de Lewis, quien más tarde escribiría obras emblemáticas como Las Crónicas de Narnia y clásicos apologéticos centrados en el cristianismo.

Muchos historiadores y especialistas consideran que las largas conversaciones nocturnas entre ambos autores fueron determinantes para el regreso de Lewis a la fe cristiana. Tolkien entendía que los mitos y las historias podían reflejar destellos de la verdad eterna, una idea que impactó profundamente en la vida y obra de su amigo.

El cristianismo detrás de Narnia y la Tierra Media

Aunque sus estilos eran diferentes, tanto Tolkien como Lewis construyeron universos atravesados por principios espirituales profundamente ligados al cristianismo.

En Narnia, Lewis utilizó alegorías directas para representar el sacrificio, la redención y la esperanza en Cristo. Por otro lado, Tolkien optó por una narrativa más simbólica y sutil en la Tierra Media, donde temas como el bien contra el mal, la humildad, el sacrificio y la perseverancia atraviesan toda la historia.

El impacto cultural de ambos escritores sigue creciendo incluso un siglo después de su amistad. Adaptaciones cinematográficas, nuevas ediciones de sus libros y comunidades de lectores continúan acercando sus historias a nuevas generaciones.

Sin Lewis, quizás el viaje junto a Frodo nunca habría llegado a completarse. Sin Tolkien, tal vez el armario de Narnia jamás se habría abierto para millones de lectores.

Un legado literario y espiritual que permanece

A cien años de aquel encuentro en Oxford, la amistad entre Tolkien y Lewis sigue siendo un ejemplo del poder que tiene una relación basada en la verdad, la creatividad y la fe.

Sus conversaciones no solo dieron origen a dos de las sagas más importantes de la literatura mundial, sino que también dejaron un mensaje que continúa vigente: las historias tienen el poder de despertar el alma humana y señalar hacia una verdad más grande.

El legado de J.R.R. Tolkien y C.S. Lewis no pertenece únicamente a la historia de la literatura. También forma parte de la historia de millones de lectores que encontraron esperanza, propósito y belleza a través de sus páginas.

“La Resurrección de Cristo” ya terminó su rodaje y prepara su estreno para Semana Santa 2027

“La Resurrección de Cristo” ya terminó su rodaje y prepara su estreno para Semana Santa 2027

La esperada película cristiana “La Resurrección de Cristo: Parte Uno”, dirigida por Mel Gibson, concluyó oficialmente una importante etapa de su producción en Italia, luego de años de desarrollo marcados por revisiones de guion, cambios de elenco y múltiples especulaciones sobre el proyecto.

En los últimos días comenzaron a circular en redes sociales fotografías y videos desde el set que confirman la finalización del rodaje principal de esta primera entrega, considerada la secuela directa de La Pasión de Cristo, una de las películas cristianas más influyentes y taquilleras de la historia del cine.

¿Cuándo se estrena “La Resurrección de Cristo”?

La producción llegará a los cines en dos partes.
La primera entrega se estrenará el 26 de marzo de 2027, coincidiendo con el Viernes Santo, mientras que la segunda parte debutará el 6 de mayo de 2027, durante el Día de la Ascensión, 40 días después de la Pascua.

Las fechas elegidas refuerzan el enfoque espiritual y simbólico del proyecto, centrado en los acontecimientos posteriores a la crucifixión de Jesucristo y el poder transformador de Su resurrección.

Un nuevo elenco para interpretar la historia de Jesús

A diferencia de la película original estrenada en 2004, esta nueva producción contará con un reparto completamente renovado. El actor finlandés Jaakko Ohtonen interpretará a Jesús, reemplazando a Jim Caviezel, quien protagonizó la primera película.

El elenco también incluye a:

  • Mariela Garriga como María Magdalena
  • Pier Luigi Pasino como Pedro
  • Kasia Smutniak como María
  • Riccardo Scamarcio como Poncio Pilato
  • Rupert Everett en un papel secundario

Según personas cercanas a la producción, el cambio de elenco respondió a una decisión artística y técnica. Debido a que la historia ocurre pocos días después de la crucifixión, el equipo prefirió evitar el uso excesivo de tecnología de rejuvenecimiento digital.

“Tenía sentido volver a hacer un nuevo reparto”, señaló previamente una fuente cercana a la producción a Variety. “Habrían tenido que recurrir a efectos especiales de rejuvenecimiento digital, lo que habría sido extremadamente costoso”.

Italia vuelve a ser el escenario de la historia bíblica

El rodaje comenzó en los emblemáticos estudios Cinecittà Studios, el mismo lugar donde se filmó La Pasión de Cristo. Posteriormente, la producción se trasladó a varias regiones históricas del sur de Italia, incluyendo Matera y otras ciudades cercanas reconocidas por su arquitectura antigua y paisajes bíblicos.

Mel Gibson promete una historia “no convencional”

El director Mel Gibson escribió el guion junto a Randall Wallace, conocido por su trabajo en Braveheart.

En entrevistas anteriores, Gibson describió la secuela como una exploración profunda de temas espirituales y teológicos como el infierno, el Seol, la caída de los ángeles y el origen de Satanás. Incluso calificó el guion como “un viaje psicodélico”, dejando entrever un enfoque narrativo diferente al relato literal de los Evangelios.

El impacto histórico de “La Pasión de Cristo”

Estrenada en 2004, La Pasión de Cristo recaudó más de 610 millones de dólares a nivel mundial y se convirtió en una de las películas independientes más exitosas de todos los tiempos.

El film dejó una profunda huella en el cine cristiano contemporáneo y abrió el camino para nuevas producciones bíblicas enfocadas en la vida, muerte y resurrección de Jesús.

Mel Gibson habló sobre la necesidad de un Salvador

En una entrevista realizada en 2022 con The Christian Post, Gibson reflexionó sobre la redención, la humildad y la necesidad humana de Dios.

“Desde pequeño me enseñaron que somos imperfectos y que vamos a cometer errores. Estamos rotos y necesitamos ayuda”, expresó el director. “Y cuando reconoces que hay algo superior a ti, puedes encontrar humildad, que es realmente la clave de todo”.

Además, animó a las nuevas generaciones a mantenerse firmes en sus convicciones y elegir el camino correcto, aun en medio de una sociedad cada vez más dividida y desafiante.

“La vida es dura, pero todos seguimos adelante. Todos tenemos una roca que arrastrar”, concluyó.

¿Por qué nos caemos? Sobre las caídas y legados: Un análisis de la escena de Batman Inicia

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Un análisis de Batman Inicia

Allá por el comienzo de los 2000, el cine de superhéroes estaba comenzando a impactar fuertemente con películas como Hulk, Spiderman, Los 4 Fantásticos, X Men, entre otras. Algunas tuvieron mucho éxito y crearon fanáticos que las admiran como piezas originales y particulares.

No se trataba de luchar para destruir villanos, sino para salvar una ciudad totalmente destruida por la corrupción y el vandalismo. Es aquí cuando el millonario Bruce Wayne decide volver a Ciudad Gótica, luego de un largo viaje prófugo que desarrolló al máximo sus habilidades y lo convirtieron en un luchador experto, y decide idear su plan para volver, retomar el control de las grandes compañías de su padre, para construir el personaje de niño rico que le serviría como máscara para cubrir al héroe de negro que por las noches salvaría a la ciudad.

Pero en particular hay una escena en esta obra de Christopher Nolan que nos hace pensar. En un momento de la película podemos ver al Bruce Wayne de pequeño que cayó en un pozo y fue rescatado por su padre, quien descendió al pozo y le extendió su mano para poder salir, en una escena que refleja la importancia de aprender a levantarse.

Mientras llevaba a su hijo en brazos, adolorido y lesionado por la caída, el padre le dice “¿Por qué caemos, Bruce? Para aprender a levantarnos”, mientras le dice esto, el mayordomo Alfred lo acompaña caminando.

Una frase que termina siendo el corazón del mensaje de la película.

La trama avanza. Bruce crece, se convierte en Batman y todo parece desmoronarse. La Mansión Wayne, construida por su familia, ahora era cenizas y Bruce herido, cargado por Alfred, decide escapar por el mismo pozo por el que había caído de chico, ya que este ahora era la entrada a su “Bati Cueva”, viendo cómo todo aquello que conocía parecía derrumbarse.

Alfred consigue introducir a Bruce en el montacargas y logran bajar a toda velocidad, viendo cómo por fuera del pozo las llamaradas de fuego arrasan y parecen acabar no solo con el legado de su familia, sino también con la esperanza.

“¿Qué he hecho, Alfred?”, pregunta Bruce Wayne, “Todo lo que mi familia forjó…”, dejando ver la culpa y frustración que lo consumían.

Alfred, examinando la herida de Bruce, le responde: “Su legado es más que muros y techos, señor”. Una frase que redefine completamente qué significa realmente dejar un legado.

“Pretendía salvar Ciudad Gótica y fallé”, exclama Bruce entristecido, sintiendo el peso de haber decepcionado a todos.

Podemos detenernos un segundo en esta escena y pensar en varios puntos. Uno de ellos es: ¿estamos intentando seguir la dirección a la que Dios nos encamina o estamos intentando continuar lo que otros empezaron?

EL LEGADO

Muchas veces nos dejamos enamorar y familiarizarnos con esos “techos y muros” en los que nos encontramos o en los que nos formamos. Como por ejemplo, una congregación, la casa de nuestros padres o incluso lugares educativos en los que hemos sido instruidos y nuestro carácter se formó.

Otras veces no se trata de lugares físicos, sino también mentales, como estructuras de pensamientos, de comportamientos, de gustos, de estilos, como lo pueden ser profesiones de nuestros antepasados, títulos o actividades, y en base a ellos construimos lo que llamamos un “legado”.

Muchos toman esta palabra como una responsabilidad, y bien lo hacen, ya que se trata también de cuidar tradiciones, cultura y visiones que corresponden a lo que Cristo instaló en generaciones anteriores y hoy sigue usando para edificar a su iglesia.

Pero ¿qué pasa cuando nuestro camino de fe nos lleva por otro lado?

Muchos de estos casos pueden generarnos culpa o hacernos sentir deudores de no continuar el legado que otros dejaron, pero esta escena de Batman nos recuerda que las caídas y frustraciones pueden llevarnos a entender que el Verdadero propósito del Evangelio no depende de lo que otros hicieron, sino de lo que el Señor está haciendo hoy en nosotros, y que aquel legado que otros dejaron es ni más ni menos que Cristo.

¿Por qué nos caemos?

El segundo punto de esta escena tiene que ver con el diálogo que sigue a continuación de lo que acabamos de analizar, mostrando que las caídas también forman parte del proceso.

Alfred se queda mirando al joven Bruce dolorido, entristecido y sintiendo que falló a su familia, a lo que él creía y a lo que sentía que fue llamado. Alfred, quien acompañó al joven Wayne desde su infancia, lo mira con ternura y le pregunta: “¿Por qué nos caemos? Para aprender a levantarnos”.

Bruce emocionado le dice: “Aún no has perdido la fe en mí, ¿cierto?”, dejando ver su necesidad de sentirse sostenido.

“NUNCA”, responde Alfred, en una respuesta que refleja fidelidad y amor incondicional.

Es aquí en donde, sin rebuscar demasiado, podemos analizar que las caídas pueden tener también el nombre de Dios. Así como Job terminó en el suelo, totalmente derrotado, tenía por encima al Creador del universo que nunca perdió la fe en él y así como lo vio caer, lo levantó.

Quizás estés pasando por una fuerte caída en tu vida en este momento, quizás sientes que al caer decepcionaste a alguien a quien quieres mucho, que te inspiró y que te enseñó, pero esta escena nos recuerda que todas las pruebas que nos llevan a lo más profundo de nuestro pozo, nos llevan a aprender a salir con un Padre que se acerca nuevamente, extiende su mano y nos pregunta con su firme, potente y al mismo tiempo dulce voz:

“¿Por qué nos caemos?”

Él está esperando a que tomes su mano y aprendas a levantarte, con las heridas que quedaron pero con el envión que te saca fuera del pozo, a la luz, para que puedas salir y responderle: “Para aprender a levantarnos.”

Proverbios 24:16

Judith Martínez rompió el silencio sobre la sexualidad en pareja en la Feria del Libro

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Judith Martinez estuvo en la Feria Del Libro

La psicóloga y sexóloga presentó su nuevo libro “Hablemos de sexualidad en pareja” en la Feria Internacional del Libro con una exposición que incomodó, hizo reír y abrió conversaciones necesarias dentro y fuera de la fe.

El ambiente, cargado de expectativa, mezclaba curiosidad y cierto pudor. Pero bastaron los primeros minutos para entender que la presentación de su libro “Hablemos de sexualidad en pareja” no sería una más.

Una pregunta que incomodó a todos

Lejos de una introducción convencional, Martínez abrió con una interpelación directa al público:

“¿Cuándo fue la última vez que ustedes y su pareja hablaron de sexualidad? No de ‘si funciona o no funciona’. No de ‘¿cuándo fue la última vez?’. Sino de deseos. De miedos. De lo que les gusta y de lo que… digamos… preferirían jubilar.”

Las risas nerviosas y los silencios confirmaron el diagnóstico que la autora desarrollaría a lo largo de toda la charla: el problema no es la falta de interés, sino la falta de conversación.

“Nadie nos enseñó. Nadie nos dio el vocabulario. Nadie nos dijo que esa conversación era posible, necesaria y hasta… divertida”, lanzó, marcando el eje central de su propuesta.

Un libro que desafía siglos de silencio

En línea con lo que ya se anticipaba sobre la obra, Martínez dejó claro que su enfoque combina ciencia, experiencia clínica y fe. De hecho, uno de los momentos más llamativos fue cuando conectó la temática con el Cantar de los Cantares:

“Es, sin rodeos, el texto más erótico de toda la Escritura.”

La autora utilizó este pasaje bíblico para evidenciar una tensión histórica: un mensaje presente en la Biblia, pero muchas veces silenciado en la práctica.

“Ese silencio de siglos sobre el Cantar de los Cantares es el mismo silencio que viven hoy millones de parejas. Y ese silencio no protege a nadie.”

Seis ideas que cambiaron la conversación

Durante el desarrollo, Martínez presentó los ejes principales de su libro, desarmando mitos y ampliando la mirada sobre la sexualidad.

Uno de los puntos más fuertes fue redefinir el concepto mismo:

“La sexualidad es identidad. Es vínculo. Es cómo expresamos amor, cómo recibimos ternura, cómo habitamos nuestro cuerpo.”

También abordó temas poco tratados en ámbitos de fe, como el deseo femenino y la educación sexual:

“El 70% de las mujeres no alcanza el orgasmo únicamente con penetración vaginal. No porque haya algo roto.”

Y dejó una frase que resonó en toda la sala:

“No podemos disfrutar lo que no conocemos.”

Los verdaderos enemigos del deseo

Lejos de respuestas simplistas, la autora apuntó a factores concretos que afectan la intimidad en las parejas:

“El estrés, la rutina, el resentimiento acumulado, o ese legalismo religioso que convirtió el dormitorio en un campo minado.”

En ese sentido, propuso una mirada más humana y práctica:

  • “La sexualidad es como bailar. A veces nos pisamos. Pero siempre podemos volver a tomarnos de la mano.”

Fe, erotismo y libertad

Uno de los tramos más desafiantes de la presentación llegó al hablar del erotismo y las fantasías, un tema que suele generar tensión en contextos cristianos.

Sin esquivar la polémica, afirmó:

“El erotismo —ese arte de amar con todos los sentidos— no es solo técnica.”

Y agregó una idea que rompió esquemas en muchos de los presentes:

“Las fantasías no son pecado cuando no convierten al otro en un objeto.”

Cuando el libro se mete en lo difícil

Martínez también abordó temas sensibles como la infidelidad y la separación, evitando respuestas rígidas:

“Separarse no es fracasar. A veces es el acto más valiente de amor propio.”

La profundidad de este tramo marcó un contraste con el tono inicial, mostrando que el libro no evita las zonas incómodas de la vida en pareja.

Un cierre que dejó huella

“El silencio no resuelve nada. Ni en las iglesias, ni en las familias, ni en las parejas.”

Y dejó una última frase que sintetiza el espíritu del libro:

“La sexualidad es frágil. Y es bella. Y merece ser vivida con dignidad, con verdad y con mucha, mucha libertad.”

Una conversación que recién empieza

En el marco de una feria que cada año reúne miles de voces, la presentación de Judith Martínez logró algo poco frecuente: incomodar con propósito.

Su libro no solo propone leer, sino conversar. Y en un ámbito donde muchas veces el tema se evita, eso ya es, en sí mismo, un punto de partida.

Para finalizar la presentación, muchas personas se acercaron para que Judith firme y dedicara el libro, acción que derivó en charlas, preguntas que animaron a todos los presentes a no solo leer el libro, sino a ver la sexualidad como lo que es, el verdadero diseño de Dios.

Si querés conseguir el libro ingresa aquí

Miles de personas se reúnen en las playas de Brasil para adorar a Dios al amanecer

Miles de personas se reúnen en las playas de Brasil para adorar a Dios al amanecer

En la madrugada del 1 de Mayo, miles de cristianos se congregaron en la Playa Central de Balneário Camboriú, en el estado de Santa Catarina, para participar en la segunda edición de “Amanhecer com Jesús”, un evento cristiano que combina alabanza, oración y espiritualidad en las primeras horas del día.

Un amanecer lleno de fe, oración y alabanza

La convocatoria comenzó a las 5:00 de la mañana sobre la Avenida Atlântica, a la altura del número 650, donde una multitud se reunió sobre la arena para vivir un tiempo de adoración a Jesús frente al mar. A medida que avanzaban los primeros rayos del sol, el ambiente se llenó de cánticos, oración y expresiones de fe.

“Antes de que saliera el sol, la Praia Central ya estaba llena de fe, alabanza y oración… y cuando apareció la luz del amanecer, fue simplemente emocionante. Miles de personas se reunieron con un solo propósito: buscar, dar gracias y sentir la presencia de Dios”, compartieron los organizadores en redes sociales.

Un evento cristiano en Brasil que crece cada año

Este evento cristiano en Balneário Camboriú propone un espacio de encuentro con Dios en un entorno natural, utilizando el amanecer como escenario para la reflexión espiritual y la adoración colectiva. La iniciativa incluye momentos de ministerio, música en vivo y bautismos realizados directamente en el mar, una de las características más destacadas de la jornada.

“Amanhecer com Jesús” es organizado por el Movimiento Epifanía, vinculado a la iglesia We Are Kingdom, y forma parte de una serie de encuentros similares que ya se han realizado en otras ciudades de Brasil.

Bautismos en el mar y una multitud reunida por Jesús

La primera edición en Balneário Camboriú tuvo lugar durante la mañana del Viernes Santo, donde también participaron miles de personas en una multitudinaria convocatoria desde el amanecer. En esta nueva edición, la escena volvió a repetirse: una multitud reunida con un mismo propósito, exaltar el nombre de Cristo.

La nueva edición fue anunciada a través de redes sociales con una invitación abierta que decía: “Vivamos juntos el amanecer en un momento único… adorando a Jesús”, una propuesta que volvió a movilizar a cientos de creyentes.

El auge de los eventos masivos de fe en espacios públicos

Este tipo de encuentros refleja el crecimiento de las expresiones públicas de fe en Brasil, donde cada vez más personas participan en eventos cristianos masivos fuera de los templos tradicionales, llevando el mensaje de Jesús a espacios abiertos y accesibles para todos.

El Espíritu Santo: defensor y maestro en tiempos de duda

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Vivimos en medio de una sociedad secular y agnóstica, que suele definir la “vida espiritual” según sus propios criterios.

Por un lado, acepta muchas expresiones religiosas; por otro, mira con sospecha la fe cristiana cuando esta proclama verdades absolutas, aquellas que el cristiano cree, profesa y debe anunciar como heraldo de las Buenas Nuevas.

Ante ello, no es de extrañarnos que tengamos dudas al compartir nuestra fe. Nuestra mente está llena de preguntas: ¿Cómo hacerlo ante la presión de un mundo descreído y sin fe? ¿Lograremos proclamarlo efectivamente como poder? ¿Podremos vencer al miedo de ser “perseguidos” por nuestras convicciones radicales? Ante tal marco, y en medio de tanto caos, es de suma importancia que como cristianos, recordemos el inmenso privilegio de tener al Espíritu Santo con nosotros empoderándonos para tal propósito.

Pero en medio del desborde emocional que implicaba la pérdida de su Rabbí y próxima persecución de parte de los líderes judíos, Jesús les da una promesa. Juan 14:15-17 afirma lo siguiente:

15 »Si me aman, guardarán mis mandamientos. 16 Y yo rogaré al Padre y les dará otro Consolador para que esté con ustedes para siempre. 17 Este es el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir porque no lo ve ni lo conoce. Ustedes lo conocen, porque permanece con ustedes y está en ustedes. (RV2015)

El “Consolador” (RV60, 2015, NVI) es traducido por otras versiones también como “Defensor” (DHH), “Abogado” (NTV), y hasta como “Ayudante” (en inglés, “helper”, ESV). La palabra en griego es Parácleto, un término que en distintos contextos abarca todos los matices que las distintas versiones reflejan. Por eso, afirmar teológicamente que el Espíritu Santo es ciertamente nuestro Maestro, Defensor, Consolador y Abogado es completamente verdad.

Ahora bien, aunque el término Parácleto incluye consuelo y ayuda, en el contexto de Juan 14–16 el énfasis recae especialmente en el Espíritu como Defensor y Maestro para el testimonio cristiano.

En el contexto de Juan 14, Jesucristo les advierte a sus discípulos de que su porvenir como proclamadores del Evangelio no será tan sencillo. De hecho, ellos serán perseguidos en su ministerio, así como su Maestro lo ha sido (Juan 15:20). Pero lejos de amedrentarlos con este mensaje, Jesús procura fortalecerles con esta verdad: el Espíritu será su Gran Defensor, su torre fuerte, su estandarte en medio de las luchas que pelearán al proclamar la muerte y resurrección de su Salvador. Sí, en medio de tantas batallas, el Espíritu mismo se levantaría en armas en favor suyo para obtener la victoria celestial.

No obstante, esta victoria no debe ser entendida según nuestra idea de lo que significa “tener éxito” o “ganar”. En el contexto del mensaje de Cristo, la victoria implica que, por medio del testimonio apostólico, el Espíritu “convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio” (16:8). En otras palabras, los apóstoles fielmente predicarán con el poder del Espíritu de modo que aún los magistrados listos para condenarlos serán convencidos de sus pecados, sea que estos acepten el mensaje cristiano o no.

Éxito en el libro juanino implica “la proclamación fiel y poderosa del Reino de Dios” de mano de sus fieles servidores. No se trata de ser librado de las penurias, ni tampoco de evitarse los dolores de cabeza; ni siquiera ser librado de la muerte misma. En el Evangelio de Juan, el éxito consiste en ser fiel en la proclamación del Evangelio. Así, al recibir la corona de gloria, podremos escuchar la voz de nuestro amado Señor: “Bien, buen siervo y fiel, sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra al gozo de tu Señor” (Mateo 25:21, 23).

De este modo, el Espíritu no solo los defiende ante el mundo, sino que también les recuerda, enseña y aplica la Palabra de Cristo, capacitándolos para dar testimonio fiel aun frente a tribunales y autoridades.

Por lo tanto, el Espíritu Santo como Parácleto se lo entiende en este contexto como el Gran Defensor y Maestro, el Abogado de sus fieles siervos ante la imperiosa necesidad de dar testimonio del reino de Dios. El Espíritu es Aquel que actúa en favor de los creyentes para predicar con fidelidad y fervor el camino a la salvación a un mundo necesitado por la verdad de Cristo.

Entonces, si bien el Espíritu es ciertamente nuestro “Consolador” y “Ayuda” en momentos de angustia (¡amén a ello!), reconocemos que su principal rol como Parácleto es el de fortalecernos y empoderarnos en la Missio Dei, en la proclamación de las verdades del Evangelio al mundo que debe pasar de tinieblas a luz.

Tres verdades fundamentales

Ante ello, reconocemos 3 verdades:

  • (1) El Espíritu no es antropocéntrico, sino Cristocéntrico. Su rol como “Ayudador”, “Consolador”, y “Abogado Defensor” tiene que ver más con nuestro privilegio de ser un siervo para su gloria antes que reducir al Espíritu a alguien que simplemente responde a nuestras necesidades personales.
  • (2) El Espíritu y la Palabra trabajan de manera conjunta. En ningún momento Jesucristo exime al creyente del deber de prepararse debidamente en la Palabra para responder frente a los desafíos de este mundo. El apóstol nos lo recuerda en 1 Pedro 3:15 a estar siempre listos para defender nuestra fe y esperanza en Jesús. Es decir, el Espíritu trabaja en y por medio de nuestra diligencia como teólogos. En otras palabras, ser un “teólogo” para el Reino no es de unos pocos, sino la responsabilidad de todo creyente, para proclamar con el poder del Espíritu su Palabra.
  • (3) El Espíritu y Cristo trabajan de manera conjunta en el creyente. El Señor Jesús no nos ha dejado huérfanos, sino que ha enviado junto con el Padre al Espíritu para empoderar al creyente en su comisión de “ir y hacer discípulos a todas las naciones”. Pero Jesucristo no reina en los cielos sin tener vínculo con el creyente, dejándonos a la “merced” del Espíritu. Al contrario, el Cristo que reina desde los cielos hoy actúa proactivamente junto con el Espíritu Santo para fortalecer nuestras manos ante tan grande responsabilidad.

¡Seamos entonces, dependientes del Espíritu de Consuelo, aquel Abogado Defensor y Maestro que nos empodera en nuestro deber de anunciar las Buenas Nuevas de Aquel que nos llamó de tinieblas a su luz!

Una invitación

En caso de que te interese aprender más sobre este tema, la misma se estará desarrollando en el encuentro virtual del sábado 9 de mayo, en el marco de la clase “Teología del Espíritu Santo”, dictada por el profesor Arturo Kim.

La materia forma parte de la Diplomatura en Teología Integral del Centro de Extensión de la Facultad de Teología Integral (CEFTI), cuyo propósito es equipar a los participantes con herramientas y recursos bíblico-teológicos y prácticos para el desempeño de sus tareas ministeriales y el fortalecimiento de su formación espiritual.

Más información:
Sitio web: https://ftiba.org/CEFTI/
WhatsApp: +54 9 11 6571-9398

Antonela Roccuzzo sorprendió al compartir un pasaje de la Biblia en redes sociales

Antonela Roccuzzo sorprendió al compartir un pasaje de la Biblia en redes sociales

La esposa de Lionel Messi volvió a ser tendencia en redes sociales, pero esta vez por un detalle inesperado que despertó interés y conversación: una imagen de la Biblia en su último posteo. Se trata de Antonela Roccuzzo, quien compartió un carrusel de fotos que combinó momentos cotidianos, looks y escenas familiares, acompañado por la palabra “Mix” y un emoji de corazón.

Sin embargo, lo que más llamó la atención no fue su estilo ni su vida personal, sino una fotografía donde aparece la Biblia abierta. La imagen rápidamente generó repercusión, superando los 380 mil “me gusta” y provocando cientos de comentarios de sus seguidores.

Antonela Roccuzzo y la Biblia: el detalle que sorprendió en redes

En la publicación, se puede ver el texto bíblico abierto en el Evangelio de Mateo, específicamente en las páginas que contienen dos de los pasajes más conocidos del cristianismo: la parábola de los talentos y el inicio del relato sobre el juicio final.

Este gesto de Antonela Roccuzzo no pasó desapercibido, ya que no es habitual verla compartir contenido explícitamente espiritual. La imagen generó sorpresa y abrió un espacio de reflexión entre sus millones de seguidores.

Qué dice el pasaje bíblico que compartió Antonela Roccuzzo

El fragmento pertenece al Evangelio de Mateo y reúne enseñanzas clave de Jesús sobre la responsabilidad personal y el impacto de nuestras acciones.

Por un lado, la parábola de los talentos relata cómo un hombre confía bienes a sus siervos antes de viajar. Aquellos que hacen rendir lo recibido son recompensados, mientras que quien decide esconderlo por miedo es reprendido. El mensaje es claro: los dones y capacidades deben ser desarrollados y puestos al servicio.

Por otro lado, el texto introduce el comienzo del juicio final, donde el “Hijo del Hombre” evalúa a las personas según sus acciones, poniendo énfasis en valores como la empatía, la ayuda al prójimo y la justicia.

En conjunto, este pasaje invita a reflexionar sobre cómo vivimos, qué hacemos con lo que Dios nos da y cómo nuestras decisiones impactan en los demás.

Reacciones en redes sociales

Como suele suceder con cada publicación de Antonela Roccuzzo, los comentarios no tardaron en aparecer, aunque esta vez con un enfoque diferente.

Muchos usuarios destacaron el gesto y celebraron su cercanía con la fe:
“Anto leyendo la Biblia. Reinisima”,
“Hasta la persona mejor posicionada económicamente sabe que tener a Jesús en su vida es lo más hermoso”,
“Qué lindo que leas la Biblia”,
“Ella lee la palabra de Dios, ahora entiendo todo”.

Estas reacciones reflejan cómo un pequeño gesto puede generar un impacto significativo y abrir conversaciones sobre espiritualidad en espacios digitales.

Un gesto que abre preguntas

Aunque Antonela Roccuzzo no hizo declaraciones al respecto, la inclusión de este pasaje bíblico en su posteo aportó un matiz distinto a su contenido habitual, más ligado a la moda, el fitness y la vida familiar.

En un contexto donde las redes sociales suelen centrarse en lo superficial, este tipo de publicaciones invita a mirar más profundo. La Palabra no solo se muestra, sino que interpela: ¿qué estamos haciendo con lo que recibimos? ¿Cómo vivimos nuestra fe en lo cotidiano?

Una imagen sencilla, pero con un mensaje que trasciende la pantalla.

Más de 35.000 personas llenaron Madrid en uno de los mayores eventos evangélicos de Europa

Más de 35.000 personas llenaron Madrid en uno de los mayores eventos evangélicos de Europa

Más de 35.000 personas se congregaron el pasado 2 de mayo en el Estadio Metropolitano para participar en The Change 2026, un multitudinario encuentro cristiano que reunió alabanza, música gospel, oración y predicación en el corazón de España. El evento, gratuito y de alcance internacional, se posiciona como una de las mayores convocatorias evangélicas en Europa en los últimos años.

The Change 2026 en Madrid: un evento cristiano masivo que marcó a miles

El estadio del Atlético de Madrid fue escenario de una jornada histórica para el cristianismo evangélico. Con una fuerte presencia de jóvenes —muchos de origen hispanoamericano—, también participaron asistentes de Portugal, distintos países europeos y comunidades africanas, reflejando el carácter global del evento.

El programa de The Change 2026 combinó música cristiana en vivo, predicaciones evangelísticas y momentos de oración colectiva. Entre los invitados destacó BeBe Winans, reconocido referente del gospel internacional, ganador de múltiples premios Grammy y Dove, quien ministró a través de la música.

Testimonio de fe: el mensaje de Dani Alves que impactó en The Change 2026

Uno de los momentos más impactantes del evento fue el testimonio del exfutbolista Dani Alves, quien compartió su experiencia personal y su encuentro con Cristo:

“Estuve 14 meses en la cárcel, pero en la cárcel Cristo me hizo libre. No sé qué cárceles están enfrentando ustedes, pero Cristo romperá esas cárceles y muros… Yo lo he perdido todo, pero al perderlo todo encontré a Jesús, Rey de Reyes y Señor de Señores”.

Sus palabras resonaron con fuerza entre los asistentes, poniendo el foco en el poder transformador del evangelio, la libertad espiritual y una vida nueva en Jesús.

Predicación, unidad y llamado a la fe

Durante la jornada también participaron líderes cristianos internacionales como Rodrigues Pereira, Nick Hall, Alberto Mottesi y Marcos Brunet, quienes compartieron mensajes centrados en la conversión, la evangelización, la unidad de la Iglesia y la sanidad tanto física como espiritual.

El evento incluyó llamados a la fe, oraciones por necesidades personales y momentos de profunda adoración. Una de las dinámicas más significativas fue el uso de las linternas de los teléfonos móviles, simbolizando decisiones personales de seguir a Jesús.

Un movimiento de renovación espiritual en Europa

Además, se proyectó un manifiesto que definió a The Change 2026 como parte de un movimiento de renovación espiritual para España y Europa, reforzando la visión de unidad y despertar cristiano en el continente.

La jornada concluyó con cantos de celebración y un clima de alegría entre los miles de asistentes que colmaron el estadio, consolidando este evento como un hito dentro del calendario cristiano internacional.

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