Si algo nos deja en claro el libro es que el temor del Señor no es algo que podremos obtener por nosotros mismos, es un don, el regalo del Espíritu de Dios a nuestra vida para que podamos vivirla en íntima comunión con Él.
A veces nos enfrentamos a vínculos que dejan de ser sanos, y muchas veces estamos tan compenetrados que no nos damos cuenta de que estamos en una relación potencialmente dañina.
Según una investigación publicada por Intersociety for Civil Liberty and Rule of Law, informó que 2.200 cristianos fueron secuestrados en el mismo período de tiempo.