El alma es un espacio de construcción. Todo lo que conocemos del alma humana es aquello que fue contraído en algún momento del tiempo. Es tan así que usted nunca verá a un bebé recién nacido buscando un psicólogo.
Llevando como bandera el nombre de Dios, en sus rimas vela por no insultar y medir sus palabras; ardua tarea en el rap y en las batallas, donde todo vale.
Kevin DeYoung en su libro Una grieta en tu santidad, afirma que en la iglesia contemporánea las personas anhelan el futuro celestial, irónicamente, detestando vivirlo en la tierra