Esta propuesta titánica logró reunir a más de quinientos artistas cristianos para hacer de la jornada del sábado 30 de septiembre un momento único e irrepetible en el que más de 600 iglesias se unieron para llevar la buena noticia del Evangelio por medio de la música y el arte.
Algunas de ellas son relativamente nuevas, otras llevan más de dos o tres centurias de antigüedad. Eso no las hace ni mejor ni peor que otras, simplemente abarcan o se dedican a otras cosas.