Entre esas conductas inaceptables en la dinámica familiar y difíciles de controlar está la agresividad que se ejerce de hijos a padres, ¿es posible corregir esta conducta para lograr la armonía en las relaciones?
Además de parecerse a los padres en lo físico, por herencia nuestros hijos llevan nuestros genes, también les transmitimos nuestra pasión, convicciones, valores morales, espiritualidad o incluso falta de ella
Muchas parejas coinciden en un punto: “No tenemos de qué hablar”, “Preferimos estar con otros porque, si estamos solos, no tenemos tema de conversación”.
La importancia que tienen las familias en la educación sexual verdadera es contundente y deben hacerse cargo porque, si no lo hacen, otros ocuparán este lugar de privilegio