Cuando adoramos al Señor nuestro cuerpo está en el lugar pero nuestro espíritu se encuentra conectado con la eternidad y la gloria nos invade por completo.
Hoy más que nunca, en medio de tantos pronósticos, la palabra de Dios es la que marca el rumbo, el horizonte y también el sumergirnos en la oración. Es un tiempo donde Dios nos está preparando.
La cultura pop es algo con lo que hemos crecido en esta generación, pero no puede definir de ninguna manera una tendencia en la identidad de la iglesia...