La iglesia pastoreada por Hugo Márquez celebró la apertura de su nuevo auditorio con una reunión de adoración, gratitud y oración. Javier Milei participó del encuentro, que reunió a autoridades y referentes evangélicos.
“Este templo es una herramienta para que la iglesia de Cristo pueda crecer”, expresó el pastor.
“Yo tengo 45 años de pastor y estoy temblando”. Con esas palabras, Hugo Márquez compartió la emoción de inaugurar el nuevo auditorio de la iglesia Jesús es Rey, en Neuquén, después de quince años de trabajo. Frente a la congregación y a los invitados que llegaron para acompañar la celebración, el pastor recordó el camino recorrido y señaló el propósito de la obra: ofrecer un lugar donde más personas puedan conocer a Dios.
El acto de consagración contó con la presencia del presidente Javier Milei, quien dirigió unas palabras a los asistentes y recibió la oración del pastor. También participaron autoridades políticas, representantes de instituciones evangélicas y pastores de distintas provincias y del exterior.
La celebración estuvo atravesada por la adoración y el reconocimiento al esfuerzo de las familias de la comunidad. Para Márquez, la apertura representa una responsabilidad que se proyecta hacia quienes continuarán la tarea: “Para nosotros este es un legado a las nuevas generaciones. Les queremos entregar y regalar este auditorio para que amen más y sirvan más a Dios”.
La visita de Milei y la oración por las autoridades
La participación del presidente tuvo un lugar destacado en la ceremonia. Márquez agradeció su presencia y reconoció que nunca había imaginado recibir a un mandatario en la iglesia: “No estaba en mi agenda ni en mis oraciones, estaba lejos de nuestro alcance”.
En su intervención, Milei destacó la trayectoria de Jesús es Rey y su labor en evangelización, misiones y acción social. También reconoció el trabajo de la comunidad en los ámbitos educativo y de salud, y dedicó parte de su discurso a relacionar pasajes bíblicos con su visión política y económica.

El mandatario reconoció el esfuerzo de las familias que sostuvieron la construcción y vinculó la apertura con el servicio que la congregación desarrolla en la ciudad: “Esta obra es un peldaño más de los tantos que ha construido esta iglesia por el bienestar de su comunidad”. Tras mencionar sus iniciativas educativas y de salud, agregó: “Antes de este auditorio ya habían hecho mucho por sus vecinos y lo hicieron sin esperar que nadie se los pidiera”.
Agradeció a la comunidad por su tarea de formación y expresó: “Una ciudadanía con fe es una ciudadanía justa, comprometida con construir un futuro mejor, porque apartarse del camino de la justicia es apartarse del sendero que nos lleva a Dios”.
Al momento de orar por el mandatario, Márquez recordó que la intercesión por las autoridades forma parte del compromiso bíblico de la Iglesia, una práctica que, según expresó, antecede a la actual gestión y continuará con los próximos gobiernos.
“Hemos orado por los presidentes y gobernantes de antes y los que vendrán después, porque el Señor nos enseña a orar por ustedes”, manifestó.
El pastor pidió fuerzas, protección y dirección para quienes tienen responsabilidades de gobierno. En su oración expresó: “Señor, más allá de toda simpatía o diferencia son nuestra autoridad y nuestro gobernante. Y oramos para que a ellos les vaya bien, porque al país le irá bien”.
Quince años de una comunidad que creyó y trabajó
Durante su mensaje, Márquez volvió al momento en que presentó a la congregación un proyecto que superaba los recursos disponibles. Recordó las preguntas, la incertidumbre y la decisión de avanzar juntos.
“Ustedes trabajaron, ustedes ofrendaron, ustedes levantaron este santuario”, expresó al agradecer a los miembros de Jesús es Rey que sostuvieron la construcción durante estos años.
El pastor describió ese recorrido como una experiencia de dependencia de Dios, en la que la comunidad encontró fuerzas para continuar aun frente a las dificultades. “Esto que tus ojos ven no ha sido solo una obra de ingeniería y de arquitectura. Esto ha sido una obra de fe y por fe”, afirmó.
Según explicó durante la reunión, la obra alcanzó cerca del 80 % de su desarrollo, aunque el auditorio ya pudo abrir sus puertas. En su discurso, Milei señaló que el espacio tiene capacidad para recibir a 4.000 personas y destacó el aporte de las familias que hicieron posible su construcción.
Márquez, por su parte, puso el acento en la tarea que comienza con esta apertura: “No somos constructores de templo, sino constructores de iglesia. Este templo es una herramienta para que la iglesia de Cristo pueda crecer”.
Un templo de Neuquén para sus vecinos
En una entrevista con un medio local, el pastor explicó que el proyecto nació con dos convicciones: expresar la grandeza de Dios y acompañar el crecimiento de la ciudad.
“Este es un templo de Neuquén para los vecinos de Neuquén”, sostuvo. Así vinculó la construcción con la vocación de servicio de la comunidad y con la necesidad de contar con un espacio que permita recibir a quienes buscan acercarse a la iglesia.
Consultado por la financiación, Márquez aseguró que el proyecto se sostuvo con recursos privados y aportes de la comunidad. “El Estado no nos dio nada, absolutamente nada, ni el nacional, ni el provincial, ni el municipal”, declaró al medio local.
También relató que una herencia recibida de dos personas mayores constituyó una base para iniciar la compra del terreno y de materiales. Según su testimonio, la iglesia desconocía que había sido incluida en el testamento y fue informada después de un proceso judicial que reconoció su legitimidad.

A ese aporte inicial se sumaron las ofrendas y el trabajo sostenido de la congregación. Márquez explicó que esas contribuciones son voluntarias y forman parte de la manera en que la comunidad sostiene sus actividades.
Una nueva etapa para Jesús es Rey
La consagración se realizó en el marco del Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes, que se conmemora el 31 de octubre. Durante su mensaje, Márquez retomó una de las afirmaciones centrales de la Reforma: la gloria pertenece a Dios.
El pastor definió la celebración como un culto de gratitud y reconocimiento al Señor, y recordó que el propósito del nuevo espacio se cumplirá en las vidas de quienes lleguen a él.
“Él es el único que puede restaurar lo que se ha roto. Él es el único que puede sanar tus heridas. Él es el único que puede curar tu alma”.
Afirmó.
Después de quince años de construcción, Jesús es Rey abrió las puertas de su nuevo auditorio con la mirada puesta en la continuidad de su misión. El deseo expresado por Márquez para las próximas generaciones resume el sentido que la congregación le dio a esta inauguración: que quienes reciban este legado amen más y sirvan más a Dios.





