Cuando creer se vuelve más difícil
¿Alguna vez sentiste que creer se volvió más difícil? No porque Dios haya cambiado, sino porque todo a nuestro alrededor exige explicaciones, resultados inmediatos y evidencias visibles.
Yo también lo sentí. Vivimos en una generación que confía en lo que ve, en lo que mide, en lo que controla. Pero la fe… la fe camina distinto.
Hoy quiero hablarte de algo que sostiene el alma cuando todo tiembla: caminar por fe cuando no todo tiene sentido.
La fe no es ceguera, es confianza
Creer no es negar la realidad, es decidir que Dios es más real que lo que estoy viendo. La fe no comienza cuando entendés todo, sino cuando confías en Alguien, aun sin entender nada.
“La fe no es ver claro el camino, es confiar en quien te guía.”
“Porque por fe andamos, no por vista” (2 Corintios 5:7)
Tal vez hoy estás caminando con preguntas. Tal vez no ves respuestas. Pero si Dios está al frente, no estás perdido.
Caminar por fe en tiempos de ruido
Esta generación vive saturada: opiniones, redes, expectativas, comparaciones. Todo grita, todo empuja, todo exige.
Y en medio de tanto ruido, la fe no grita. La fe susurra, pero es firme.
Caminar por fe hoy significa:
- Creer cuando otros se burlan.
- Obedecer cuando no es popular.
- Permanecer cuando sería más fácil soltar.
“La fe verdadera no siempre te hace encajar, pero siempre te hace permanecer.”
Lo que debilita nuestra fe (y no siempre notamos)
- Querer pruebas antes de obedecer.
- Medir a Dios con la lógica humana.
- Comparar nuestro proceso con el de otros.
- Buscar resultados rápidos en caminos eternos.
“La fe se debilita cuando exigimos certezas donde Dios nos pide confianza.”
Entonces, ¿cómo se camina por fe de verdad?
No es místico. Es cotidiano. Es real.
Esto me está enseñando Dios:
- Escuchá la Palabra, incluso cuando incomoda. La fe viene por oír a Dios, no por entenderlo todo.
- Dá pasos pequeños, pero firmes. Dios no suele mostrar todo el camino, solo el próximo paso.
- Aceptá la espera. La fe madura más en la demora que en la rapidez.
- No camines solo. La fe se fortalece en comunidad.
- Recordá lo que Dios ya hizo. La memoria espiritual alimenta la fe futura.
“La fe no elimina el miedo, pero decide caminar igual.”
Fe no es hacer, es permanecer
Hoy entiendo algo: La fe no es hacer grandes cosas para Dios, es seguir confiando cuando no pasa nada espectacular.
Es seguir orando.
Seguir creyendo.
Seguir caminando.
Jesús no le dijo a nadie: “entendélo todo”. Les dijo: “Seguime”.
“Dios no está buscando expertos en respuestas, sino corazones que confíen.”
No estás lejos de Dios porque preguntas. Estás cerca si seguís caminando.
La fe no es un salto al vacío. Es dar un paso sabiendo que Dios ya está ahí.
Y si hoy decidís seguir caminando, aun con temblores, aun sin certezas, aun con preguntas, te digo algo con el corazón:



