mail

Suscribite a nuestro boletín

¿Qué significa realmente el “poder” en el Nuevo Testamento?

DINAMITA

¿Has visto alguna vez lo que hace la dinamita? Puede ser un pequeño cartucho, pero cuando se activa, nada queda igual. Rocas se parten, estructuras se sacuden y lo que parecía inamovible… cae.

La palabra “dinamita” viene del griego dunamis, y aunque hoy la usamos para hablar de explosivos, en el Nuevo Testamento tiene un significado aún más impactante: “poder, fuerza, capacidad sobrenatural”.

Marcos 1:12-13
“Enseguida el Espíritu lo impulsó a ir al desierto. Y estuvo en el desierto cuarenta días, siendo tentado por Satanás; y estaba entre las fieras, y los ángeles le servían”.

Cuando Jesús salió del desierto, Lucas 4:14 dice que “regresó en el poder del Espíritu”.
La palabra “poder” es dunamis.
No se refiere a fuerza humana, sino a un poder sobrenatural que viene directamente de Dios.

La palabra dunamis aparece más de 115 veces en el Nuevo Testamento. Se usa para describir milagros, el poder del Espíritu Santo, la resurrección y la capacidad que Dios da a sus hijos para vivir y proclamar el Evangelio.

Hechos 1:8 — “Pero recibiréis poder (dunamis) cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo…”
2 Corintios 12:9 — “Bástate mi gracia; porque mi poder (dunamis) se perfecciona en la debilidad”.

Ese poder tiene dos propósitos principales en la vida del creyente:

1. Para proclamar el Evangelio con autoridad

Hechos 1:8 — “…y me seréis testigos…”
Romanos 1:16 — “El evangelio… es poder (dunamis) de Dios para salvación”.

No es carisma. No es estrategia.
Es el poder del Espíritu Santo obrando a través de un corazón rendido.

2. Para vivir la vida cristiana con fidelidad

2 Corintios 12:9 — “Mi poder se perfecciona en la debilidad”.
2 Timoteo 1:7 — “No nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder (dunamis), de amor y dominio propio”.

Charles Spurgeon dijo: “No necesitamos tanto talento ni tanta estrategia; lo que necesitamos es más poder del Espíritu…”

Advertencia necesaria:
Muchos hoy malinterpretan el dunamis, creyendo que es poder para cumplir sueños personales, metas terrenales o engrandecer el ministerio propio. Pero no es así.

Martyn Lloyd-Jones advirtió: “El poder que viene del cielo nunca es para glorificar al hombre, sino para magnificar a Cristo”.

Dios no nos da poder para cumplir nuestros planes… sino los suyos.

Este poder se pide en oración:

Hechos 4:29-31 — Los apóstoles oraron para predicar con poder.
Efesios 3:16 — Pablo oró para que fuéramos fortalecidos con dunamis en el hombre interior.

Sebastian De Montreal
Sebastian De Montrealhttps://www.instagram.com/sebademontreal/
El pastor Sebastian Gimenez reside en Paramount, California junto a su esposa Jessica y sus hijos Leah y Valentin. Es parte del equipo pastoral de la Iglesia Reformada Emmanuel, y es pastor ordenado de la RCA.

Otras

Publicidad

CRISTIANAS

hola
Enviar Whatsapp
error: Gracias por interesarte en las publicaciones de La Corriente, para su uso o difusión, por favor escribirnos a [email protected]