Pidieron a las autoridades del poder legislativo que se apruebe un Código Penal que respete los derechos de todos, sin ceder a presiones de minorías con apoyo de organismos foráneos.
Carlos Annacondia, el referente de la organización, cuenta cómo es llevar la Palabra de Dios a los lugares en que la delincuencia, droga e inseguridad están presentes.