Desde distintas localidades, familias, jóvenes, niños y adultos mayores se congregaron para expresar públicamente su fe, orar por Argentina y compartir un mensaje de unidad y esperanza. Las calles porteñas se transformaron en un espacio de encuentro, con cientos de banderas argentinas acompañando el recorrido.

La caminata comenzó en Avenida de Mayo y Perú, desde donde los participantes iniciaron la marcha hacia la zona del Congreso de la Nación. A lo largo del trayecto, la multitud avanzó en un clima de celebración, oración y fraternidad.
Al llegar a la Plaza del Congreso, los participantes fueron parte de un encuentro multitudinario con momentos de adoración y oración. Pastores de distintas denominaciones elevaron oraciones por la familia, la juventud, los gobernantes, la economía y el futuro de Argentina; con la oportunidad de interceder por las distintas áreas de la sociedad y a fortalecer el compromiso de la Iglesia con el país.
Invitados especiales
Uno de los momentos destacados de la jornada fue la participación del cantante y compositor Rodrigo Tapari, quien brindó su testimonio ante los presentes. También compartió su experiencia el futbolista de Racing Club, Adrián “Maravilla” Martínez, sumándose al mensaje de fe que atravesó toda la jornada.
Tapari compartió su testimonio diciendo: “Yo fui un cobarde que yo quise dejar todo, dejar mi vida, dejar mi familia. Yo me quería matar y dije, ‘Esta es la solución’, porque escuché la voz del enemigo. No escuches jamás la voz del enemigo, porque el enemigo te va a dar todo. Te va a ofrecer así servido, la droga, el alcohol, la mentira, el sexo, todo. Y vos vas a creer que es tu amigo, pero no, él te quiere destruir.
Pero tengo una buena noticia, hay alguien que venció la misma muerte, hay alguien que pagó por nosotros. Él ya lo hizo”.
Además, durante el momento dedicado a las autoridades, se intercedió especialmente por el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien estuvo presente en la jornada junto a su esposa, el cual expresó “Nos comprometemos como gobernantes, a gobernar en los valores de Jesús, en la protección y el cuidado de la vida. De volver a permitir que cada vida se cuide y que cada mujer que decida ser mamá sea acompañada y que el embarazo vuelva a ser un festejo de vida y no más una enfermedad”.

El compromiso social de la Iglesia Evangélica
Durante el encuentro también se destacó el trabajo que las iglesias evangélicas realizan diariamente en distintos puntos del país, especialmente junto a personas y familias que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
A través del voluntariado en centros de rehabilitación, hogares, comedores, merenderos y cárceles, diferentes comunidades cristianas brindan contención, acompañamiento y oportunidades a quienes más lo necesitan.
Esta tarea forma parte del compromiso social de la Iglesia Evangélica y refleja su presencia cotidiana en barrios y comunidades, buscando contribuir a la transformación de realidades y al fortalecimiento del tejido social.
Una Iglesia unida y presente
El regreso de “Marcho por Jesús” a Buenos Aires dejó como resultado una multitudinaria expresión pública de fe y unidad. Después de nueve años, miles de cristianos volvieron a recorrer las calles porteñas para proclamar su esperanza en Jesús y orar por Argentina.
La jornada quedó marcada por el encuentro entre distintas generaciones y denominaciones, la oración por el país y el reconocimiento al servicio que numerosas iglesias realizan durante todo el año.
Con una multitud reunida frente al Congreso, “Marcho por Jesús” se convirtió nuevamente en una expresión de fraternidad, fe y compromiso de la Iglesia Evangélica con la sociedad argentina, con la mirada puesta en acompañar y servir a quienes más lo necesitan.





