En medio de una jornada atravesada por arrestos, violencia y delitos graves, una imagen distinta comenzó a circular en redes sociales y abrió un debate sobre la fe, la justicia y el poder transformador del Evangelio. En una comisaría de Brasil, un delegado decidió acercar la Biblia a quienes acababan de ser detenidos.
Un delegado comparte la Biblia en una comisaría de Aparecida de Goiânia
La escena ocurrió durante la madrugada del lunes (9) en Brasil, cuando el delegado Humberto Teófilo y agentes de la Polícia Civil finalizaron una serie de procedimientos por tráfico de drogas, violencia doméstica, porte ilegal de armas y conducción en estado de ebriedad.
Con el trabajo legal terminado, el funcionario hizo algo que sorprendió a muchos: fue hasta las celdas con varios ejemplares de las Escrituras y lanzó una invitación sencilla y directa a los detenidos.
“Gente, atención, estoy aquí con Biblia para quien quiera recibir, aprovechar este tiempo para reflexionar y conversar con Dios. ¿Quién acepta?”.
Varios presos levantaron la mano y recibieron la Palabra en ese mismo momento.
Justicia aplicada, esperanza ofrecida
El delegado explicó luego que su gesto no buscó minimizar la gravedad de los delitos ni interferir con el proceso judicial. La prisión en flagrancia ya había sido realizada. Sin embargo, entendía que, además del cumplimiento de la ley, podía abrirse una puerta espiritual.
“Solo Dios para transformar la vida de ustedes”, afirmó.
Más tarde, en su cuenta de Instagram, detalló que quiso mantener el equilibrio entre justicia y misericordia: la autoridad cumple su función, pero el cambio profundo del corazón pertenece al Señor.
Una Biblia también para un adolescente
Entre los detenidos había un joven de 14 años implicado en un episodio dramático de violencia familiar. Según relató el delegado, el adolescente hirió al padrastro al intentar defender a su madre durante una agresión.
En medio de ese contexto doloroso, el funcionario consideró fundamental acercarle también un mensaje de consuelo y dirección espiritual, convencido de que el Evangelio puede irrumpir incluso en los escenarios más oscuros.
El versículo que marcó el mensaje
Para reforzar su acción, el delegado citó 2 Corintios 5:17, recordando que en Cristo siempre existe la posibilidad de un nuevo comienzo: “Si alguien está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas ya pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”.
El video del momento superó las 600 mil visualizaciones, despertando miles de reacciones y testimonios de personas que afirmaron haber conocido a Jesús dentro de una prisión.
Repercusiones en redes: testimonios de conversión
La mayoría de los comentarios expresaron apoyo. Algunos usuarios compartieron experiencias cercanas de internos que iniciaron un camino de fe tras recibir una Biblia. Un abogado escribió que muchos detenidos se convierten en la cárcel y comienzan allí una vida distinta. También apareció el mensaje de una mujer que aseguró haber estado presa y haber encontrado a Dios tras las rejas, afirmando que su vida cambió por completo.
Evangelio, arrepentimiento y nueva vida
El gesto del delegado vuelve a poner sobre la mesa una verdad central del cristianismo: la justicia humana es necesaria, pero la redención es obra de Dios. Tal como enseña 2 Pedro 3:9, el Señor no desea la perdición, sino que todos tengan oportunidad de arrepentirse.
Ofrecer una Biblia en una celda no borra un delito, pero puede encender una esperanza. Y, para muchos, esa esperanza ha sido el inicio de una historia totalmente nueva en Cristo.



