Lo que el Señor cree de ti

Debes medirte solo con la medida celestial

Es indispensable que tengamos una idea clara de quién es nuestro Dios. Tú tienes que saber que Él no es aburrido; Juan decía que Dios es amor, eso quiere decir que todo lo hace por amor, y si te dice que no hagas algo es porque te ama. Pecar es algo tonto, porque si Él te dice que no quiere que vayas por ese lado, es porque quiere lo mejor para ti.
Un niño llegó a su colegio y vio que había un rótulo que decía que llegaría un circo. El niño llegó tan contento a su casa pidiéndoles insistentemente a sus padres que lo llevaran. Al llegar el día, se levantó muy temprano y fue a levantar a sus padres.
Ellos le dieron una moneda y salió corriendo al lugar. En ese tiempo, el circo hacía primero una presentación, para luego llevarlos al show principal. El niño llega a primera fila y se emociona al ver todos los animales y malabaristas. Se emocionó tanto que se le olvidó que en ese momento sólo era un desfile y que todavía no era el show.
Al ver un payaso, le dio la moneda y se regresó a su casa. Este niño pensó que ahí era el circo; se conformó con lo que había visto y se perdió el verdadero espectáculo. Así hay muchos cristianos que se pierden el verdadero show que Cristo tiene para sus vidas. Porque piensan que es solo ir a la iglesia y portarse bien.
El Señor quiere que lo disfrutes, pero para eso, tienes que saber que tienes un Dios amoroso. ¿Se parece tu Dios a Jesús? El dijo: El que me ha visto a mí ha visto al Padre(Juan 14:9).
Cuando Dios te observa, ¿qué piensa, qué siente al verte? Hoy quiero que sepas lo que Dios piensa de ti.
Primero: Eres alguien que Dios ama. Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16).
Este es el milagro más grande que se hizo en este mundo por ti. Porque tanto Dios te amó a ti, que dio a su Hijo para que fueras salvo. Piensa que Él te ama, eres alguien por quien Cristo murió en la cruz del Calvario de manera especial. Decídete a vivir como alguien amado por el Ser más maravilloso e importante del universo.
Segundo: Tú fuiste comprado.
El pecado original es de nacimiento. En consecuencia, éramos pecadores desde que venimos al mundo; es por eso que Dios mandó a Jesucristo para salvarnos. Satanás decía que tú y yo éramos de su propiedad, pero Dios reclamó a sus hijos y los pagó con la sangre de Cristo. Dios cuida de ti porque te compró a un precio muy alto. Eres de su propiedad; Él nos compró, por eso debemos comportarnos como personas valiosas.
Tercero: Somos hijos de Dios.
Pablo hacía énfasis en el gran amor de Dios. Pero muchos, cuando pensamos en la imagen de un padre, lo que viene a nosotros es la de nuestro padre terrenal, en cómo él ha sido; pero tu Padre del cielo no es como el de la tierra, porque el ser humano es pecador.
Dios está más interesado en bendecirnos que nosotros mismos porque tienes un padre bueno y amoroso. Tú tienes que decirle al diablo que se cuide porque tienes un Padre poderoso. Nosotros somos hijos del Dios viviente, entonces vivamos como hijos de Dios, representémoslo muy bien.
Cuarto: El Señor te escogió.
Él mira tus sueños, tus proyectos. Dios nos escogió en él antes de la creación del mundo, para que seamos santos y sin mancha delante de él”(Efesios 1:4).
Dios te quiere para alabanza de su gloria. Cuando te concibieron tus padres, tú fuiste el ganador de esa carrera, esa fecundación del óvulo. Entre muchos, tú fuiste el vencedor.
Tal vez tus padres no te planearon, decían que eras un error, un descuido, una confusión, pero si tú estás aquí ahora, es porque Dios te planeó. Él no comete errores, tú no fuiste un error, eres alguien que el Señor ama, que ha sido comprado por un precio alto, fuiste escogido para una misión muy grande.
Yo soy siervo del Señor desde que tengo 16 años. Él me escogió por misericordia, y así como lo hizo conmigo, te ha escogido a ti para que seas un representante de tu Padre celestial. Mira tu mano; tiene huellas digitales. Nadie tiene ni tendrá las mismas. Eso es maravilloso, porque eres único, especial, porque puedes dejar una marca que nadie más puede, puedes representar a Dios como nadie más puede lograrlo.
Debes estar consciente de que has sido escogido para la misión más espectacular de la tierra. Has sido llamado para hacer una diferencia; estás aquí con un propósito, debes tener una visión sublime, dejarás una marca que nadie más puede dejar. Dios te ama y te ha comprado, eres su hijo y te ha escogido para dejar marcar una diferencia.
¿Qué expectativas tienes de lo que Dios va hacer contigo? No te olvides de que tu fe condiciona la obra de Dios en tu vida.
Prueben y vean que el Señor es bueno; dichosos los que en él se refugian”(Salmo 34:8).
¡Te invito a que pruebes y veas todo lo que Dios tiene para ti!

Por Lucas Leys
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