Suelta las amarras

Anímate a dejar lo que pasó y ábrete al nuevo 2017

Por Evangelina Daldi

La película Sing Street se trata de un adolescente que sueña con cantar, con tener una banda y poder llevar su música a todo el mundo. Lucha por su sueño, absorbe cada experiencia y las plasma en canciones y va forjando su personalidad de cantante.

Llega un punto en la película en el que él decide escapar de su hogar (caótico y conflictivo) usando un viejo barquito familiar. Con esta idea en mente, le pide a su compinche hermano mayor que lo lleve con el auto hasta el puerto donde está el barco.

Su hermano, que toda su vida se había sentido frustrado por no haber hecho nada de su vida, se ve reflejado en el adolescente, y, al igual que siempre, trata de ayudarlo a que sea quien siempre deseó ser. Es por eso que acepta, y lo lleva.

Una vez en el puerto, le quitan la funda al barco. Estaba todo casi listo. El adolescente se da cuenta de que está a un paso de saltar a lo desconocido. Que solo necesita soltar amarras. Su hermano mayor lo mira y le dice: “Qué difícil soltar las amarras, ¿verdad?”.
Por mis adentros grité un fuerte sí. Afirmé con toda mi alma aquel comentario.

Es muy difícil. Para algunos más que otros. En ciertas ocasiones más que en otras. Pero podemos estar de acuerdo que soltar lo que tenemos, cuesta, no es trabajo sencillo.

El 2016 se ha ido. Quizá muchos de nosotros hemos hecho nuestro balance, hemos revisado la lista de metas y objetivos que nos habíamos propuesto allá por enero pasado. Seguramenteestemos felices de las cosas que alcanzamos. De las sorpresas y bendiciones que hemos recibido. Pero puede que hayan cosas que aún están en el tintero; pudo haber habido intentos ¾varios incluso¾, pero la realidad es que no lo logramos. Hay sueños que no se han cumplido. Tal vez son sueños y expectativas que traemos no del 2016 sino de muchos años anteriores. Puede que la ilusión y la esperanza estén algo desteñidas. Solo cada uno en su interior sabe de sus “fracasos”, de sus pocas fuerzas, de sus ganas de tirar la toalla.

Pero si miramos lo que dice nuestro Manual, podemos leer: No es que ya lo haya conseguido todo, o que ya sea perfecto. Sin embargo, sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mí. Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús” (Filipenses 3:12-14).

Hagamos una pausa y tratémonos a nosotros mismos con más suavidad. No somos perfectos. Podemos fallar. De hecho lo hacemos bastante seguido. Por momentos somos débiles. No siempre somos el ejemplo de cristiandad brillante y digna del cuadro de honor. Y la verdad es que tenemos cosas por lograr. Cosas por cambiar. Cosas por alcanzar. Cosas por conquistar. Cosas por las cuales seguir luchando. Pero aquí estamos. Listos para tomar el desafío de soltar los amarres, subir al barco e ir hacia un 2017 que nos brinda una nueva oportunidad de proseguir hacia la meta. ¿Nos da miedo? Probablemente. Pero miremos que, a diferencia de lo que pasa en la película, en nuestro caso el Hermano mayor se sube al barcocon nosotros y se queda al lado nuestro para andar por los mares de la vida estos nuevos 365 días.

Por eso, suelta las amarras. Anímate. Tomemos coraje y vayamos a conquistar un 2017 que está listo para ser conquistado por gente como vos y como yo, lejos de ser perfectos, pero que no se rindan y lo siguen intentando.

Oro por un 2017 lleno de Jesús, lleno de la presencia de nuestro Abba. Todo lo demás, creo que poco importa.

Nosotros, volvemos a encontrarnos en marzo.

¡Muchas bendiciones!

Por Evangelina Daldi
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